Juan José Dalton
La tensión está a todo dar, impaciencia por saber qué pasará el 15 de marzo
SAN SALVADOR – Las elecciones presidenciales salvadoreñas, calificadas de históricas por las posibilidades de alternancia, están cada vez más cercanas. Día tras día, hora tras hora, minuto tras minuto, los contrincantes buscan fuerzas donde no las tienen para tratar de imponerse al adversario. Las calderas están a mil y a todo vapor, sin embargo, los indecisos tendrán la llave “mágica”.
La semana pasada se dieron a conocer al menos 11 encuestas, en las que las cifras oscilaban entre unas que le daban el gane al candidato oficialista Rodrigo Ávila, de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), otras daban empates técnicos entre ambos contrincantes y otras aseguraban la victoria de Mauricio Funes, el candidato del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
En general, las encuestas “retrataron” el sentir de una porción de la población en un momento determinado. ¿Cuánto puede cambiar eso en los días que faltan? ¡Claro que puede cambiar la situación! Pero a estas alturas es bastante difícil, sobre todo porque la campaña inició muy tempranamente, por lo que la propaganda ha saturado a la mayoría de la población.
Hacer pronósticos en estos momentos es un riesgo gigante. Tampoco se trata de “suerte”. El FMLN juega a que la derecha está desgastada y ha hecho “malos gobiernos”; se “autoproclama” como tabla salvadoreña y agente de “cambio”.
ARENA decidió jugar a “la campaña del miedo”, aduciendo que el FMLN “entregará” el país al “dictador” venezolano Hugo Chávez; cuando las alianzas y los compromisos que la izquierda ha hecho indican que Funes estará más cerca de gobernantes como Lula da Silva, que de Chávez. Funes desde que fue proclamado candidato hace más de un año, se ha encontrado con Lula en tres ocasiones y ninguna vez con Chávez.
De cualquier forma “la campaña del miedo” es intensa. Empresarios poderosos, aliados a ARENA, han salido a apoyar al Rodrigo Ávila. Existen denuncias acerca de presiones en las empresas a fin de que el voto sea a favor de ARENA, partido que no ha escatimado recursos y puede observarse en San Salvador, donde no existe un poste que se haya salvadoreño de las banderas “areneras”.
Roberto Lorenzana, jefe de la campaña del FMLN, aseguró a ContraPunto que su partido “nunca antes había hecho tanto esfuerzo, financiero y humano... Incluso, hemos visitado a más de un millón de personas en sus hogares”.
Lorenzana también hizo una valoración: “Ahora queda la capacidad que tengamos de movilizar a la gente a la hora de ir a votar. Creo que por simpatías, la proporción que se tuvo en las elecciones de enero, nos darían la victoria, pero la gente debe ir a votar”.
Esfuerzos a última hora
Un analista que prefirió el anonimato aseguró que “la derecha se ha unido y no desperdiciarán recursos ni esfuerzos para el 15 de marzo. Creo que desplegarán toda la fuerza que va más allá del partido ARENA”.
Es evidente el esfuerzo empresarial: farmacias, construcciones y comercios han desplegados inmensas banderas de ARENA, en un visible apoyo al partido que ha estado casi 20 años en el poder y en el que ven representados sus intereses.
Otro análisis indica que ARENA estaba un poco confiada en que su gane el 18 de enero en la Alcaldía de San Salvador había “oxigenado” a toda la derecha como para que fuera imposible perder la contienda el 15 de marzo, pero las encuestas no definen absolutamente en nada un gane seguro de Rodrigo Ávila, por lo tanto, la “campaña sucia” puede arreciar.
Mauricio Funes, por su parte, trata de asegurarse una unidad entre distintos sectores de izquierda y moderados, acciones que pudieron haberlas realizado hace años.
Era una necesidad romper a la derecha, como logró hacerlo Daniel Ortega en Nicaragua. Ahora ese proyecto está cuesta arriba.
Escenarios posibles de los indecisos
Es muy difícil asegurar qué harán los indecisos, pero tienen un inmenso poder en sus manos: inclinar la balanza a favor de uno o de otro candidato.
Los académicos españoles de la Universidad Autónoma de Madrid, y especialistas en demoscopía, José María Guijarro y Rafael Ibáñez, después de haber hecho un “profundo estudio político y social” de la realidad electoral salvadoreña aseveraron que se pueden establecer a partir de la última encuesta hecha por CS-Sondea, que habría al menos tres escenarios con los indecisos.
El primer escenario establece lo más favorable a ARENA, en el caso que el 80 por ciento de los indecisos voten a favor de Ávila, el resultado del 15 de enero, se daría prácticamente un empate entre ambos contrincantes.
El segundo, en el que los indecisos se dividirían parejamente, mitad por mitad, la ventaja para el FMLN sería de un poco más de 11 puntos porcentuales. Mientras que, en un escenario, de 65 por ciento a favor de Funes, su ventaja sería de 6,3 puntos porcentuales.
¿Es esto seguro? No, por supuesto que no.
En elecciones no hay nada escrito. En México las encuestas daban en las elecciones pasadas a Andrés Manuel López Obrador como triunfador frente a Felipe Calderón, pero ocurrió lo contrario; en las elecciones de España, entre José Luis Rodríguez Zapatero y José María Aznar, en 2004, se creía que Aznar se reeligiría, pero un criminal atentado terrorista invirtió totalmente la balanza.
En El Salvador la tensión está al máximo; desatar la violencia política sólo necesita una chispa y su corto sería más que dramático después de haber vivido 12 años en guerra y 17 años de un imperfecto proceso de paz.
La semana pasada se dieron a conocer al menos 11 encuestas, en las que las cifras oscilaban entre unas que le daban el gane al candidato oficialista Rodrigo Ávila, de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), otras daban empates técnicos entre ambos contrincantes y otras aseguraban la victoria de Mauricio Funes, el candidato del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
En general, las encuestas “retrataron” el sentir de una porción de la población en un momento determinado. ¿Cuánto puede cambiar eso en los días que faltan? ¡Claro que puede cambiar la situación! Pero a estas alturas es bastante difícil, sobre todo porque la campaña inició muy tempranamente, por lo que la propaganda ha saturado a la mayoría de la población.
Hacer pronósticos en estos momentos es un riesgo gigante. Tampoco se trata de “suerte”. El FMLN juega a que la derecha está desgastada y ha hecho “malos gobiernos”; se “autoproclama” como tabla salvadoreña y agente de “cambio”.
ARENA decidió jugar a “la campaña del miedo”, aduciendo que el FMLN “entregará” el país al “dictador” venezolano Hugo Chávez; cuando las alianzas y los compromisos que la izquierda ha hecho indican que Funes estará más cerca de gobernantes como Lula da Silva, que de Chávez. Funes desde que fue proclamado candidato hace más de un año, se ha encontrado con Lula en tres ocasiones y ninguna vez con Chávez.
De cualquier forma “la campaña del miedo” es intensa. Empresarios poderosos, aliados a ARENA, han salido a apoyar al Rodrigo Ávila. Existen denuncias acerca de presiones en las empresas a fin de que el voto sea a favor de ARENA, partido que no ha escatimado recursos y puede observarse en San Salvador, donde no existe un poste que se haya salvadoreño de las banderas “areneras”.
Roberto Lorenzana, jefe de la campaña del FMLN, aseguró a ContraPunto que su partido “nunca antes había hecho tanto esfuerzo, financiero y humano... Incluso, hemos visitado a más de un millón de personas en sus hogares”.
Lorenzana también hizo una valoración: “Ahora queda la capacidad que tengamos de movilizar a la gente a la hora de ir a votar. Creo que por simpatías, la proporción que se tuvo en las elecciones de enero, nos darían la victoria, pero la gente debe ir a votar”.
Esfuerzos a última hora
Un analista que prefirió el anonimato aseguró que “la derecha se ha unido y no desperdiciarán recursos ni esfuerzos para el 15 de marzo. Creo que desplegarán toda la fuerza que va más allá del partido ARENA”.
Es evidente el esfuerzo empresarial: farmacias, construcciones y comercios han desplegados inmensas banderas de ARENA, en un visible apoyo al partido que ha estado casi 20 años en el poder y en el que ven representados sus intereses.
Otro análisis indica que ARENA estaba un poco confiada en que su gane el 18 de enero en la Alcaldía de San Salvador había “oxigenado” a toda la derecha como para que fuera imposible perder la contienda el 15 de marzo, pero las encuestas no definen absolutamente en nada un gane seguro de Rodrigo Ávila, por lo tanto, la “campaña sucia” puede arreciar.
Mauricio Funes, por su parte, trata de asegurarse una unidad entre distintos sectores de izquierda y moderados, acciones que pudieron haberlas realizado hace años.
Era una necesidad romper a la derecha, como logró hacerlo Daniel Ortega en Nicaragua. Ahora ese proyecto está cuesta arriba.
Escenarios posibles de los indecisos
Es muy difícil asegurar qué harán los indecisos, pero tienen un inmenso poder en sus manos: inclinar la balanza a favor de uno o de otro candidato.
Los académicos españoles de la Universidad Autónoma de Madrid, y especialistas en demoscopía, José María Guijarro y Rafael Ibáñez, después de haber hecho un “profundo estudio político y social” de la realidad electoral salvadoreña aseveraron que se pueden establecer a partir de la última encuesta hecha por CS-Sondea, que habría al menos tres escenarios con los indecisos.
El primer escenario establece lo más favorable a ARENA, en el caso que el 80 por ciento de los indecisos voten a favor de Ávila, el resultado del 15 de enero, se daría prácticamente un empate entre ambos contrincantes.
El segundo, en el que los indecisos se dividirían parejamente, mitad por mitad, la ventaja para el FMLN sería de un poco más de 11 puntos porcentuales. Mientras que, en un escenario, de 65 por ciento a favor de Funes, su ventaja sería de 6,3 puntos porcentuales.
¿Es esto seguro? No, por supuesto que no.
En elecciones no hay nada escrito. En México las encuestas daban en las elecciones pasadas a Andrés Manuel López Obrador como triunfador frente a Felipe Calderón, pero ocurrió lo contrario; en las elecciones de España, entre José Luis Rodríguez Zapatero y José María Aznar, en 2004, se creía que Aznar se reeligiría, pero un criminal atentado terrorista invirtió totalmente la balanza.
En El Salvador la tensión está al máximo; desatar la violencia política sólo necesita una chispa y su corto sería más que dramático después de haber vivido 12 años en guerra y 17 años de un imperfecto proceso de paz.
(FIN/02.03.09)
Solo para aclara que la foto no corresponde con mi persona ni en nada que tenga que ver con ContraPunto. Ok? Juan José Dalton
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