lunes 1 de febrero de 2010

EL GOBERNAR PARA LAS MAYORÍAS DEBE HACERSE SIN COMPLEJOS NI TEMORES


Lunes, 01 de Febrero de 2010 10:27 | Escrito por Comité FMLN en Suecia |

En El Salvador nuestra Independencia de España el 15 de septiembre de 1821 es solo un punto de referencia en la actividad independentista que podríamos fijar con fechas desde el 5 de noviembre de 1811 lo que se conoció como el primer grito de independencia. Aunque realmente los antecedentes trascienden esas fechas, así como la efervescencia política no termina en 1821, posteriormente se dan hechos en donde se pretendía sometimiento; entre otros, al imperio mejicano de Iturbide.

Todos estos movimientos independistas fueron actos revolucionarios en su época; pues la independencia, nos daba la libertad de gobernarnos sin tutelas principalmente de España que eufemísticamente se le llamaba y se le siguió llamando la “La Madre Patria”.

Conocida es la historia de nuestra patria después de la independencia en donde los postulados originarios se fueron mediatizando y la influencia de casi la totalidad de los gobernantes de turno después de 1821 no hizo más que cederle poder y riquezas a sus propios círculos.

No es casual que en el siglo pasado se afirmara que 14 familias eran dueñas del país; pues si hurgamos en el origen de los capitales de todos estos personajes de abolengo, nos encontraremos siempre con el vínculo que en algún momento tuvieron al gobierno, del cual se sirvieron para depredar el estado en beneficio propio.

Naturalmente que a medida el país se fue modernizando en el quehacer político, estas “14 familias” fueron estructurando alrededor de ellas partidos políticos, instituciones y sectores, que fungían como instrumentos o testaferros de esta oligarquía, que originalmente fue terrateniente. Dentro de estos instrumentos se puede decir que los militares sirvieron durante todo el siglo XX a este propósito.

Otro factor a tomar en cuenta es la injerencia que los Estados Unidos ha tenido en todo el continente pues desde Méjico, a quien despojó de la mitad de su territorio, hasta el Cabo de Hornos en Chile, no ha habido un solo país en donde las pretensiones neocoloniales no se hayan dejado de manifestar en forma de invasiones, ingerencia política, impulsando golpes de estado o sencillamente ejerciendo la tutela de gobiernos espurios y dictatoriales. Exactamente esa fue la experiencia en El Salvador en donde los emisarios de control político de Estados Unidos han sido sus representantes diplomáticos, por tanto no es casual que se sobreentienda cuando se habla de “la embajada”, que se trata de la legación diplomática USA.

El FMI, el BID, la USAID, son siglas de organismos que representan y condicionan las relaciones principalmente entre nosotros y Estados Unidos, pero además existen convenios de asesoría militar y policial, que ha convertido en el pasado reciente a nuestras instituciones en meros apéndices de la doctrina de seguridad de los Estados Unidos en nuestro suelo. En ese contexto la guerra civil de los 80s tuvo como protagonistas al gobierno y sus grupos de poder incluyendo la determinante injerencia made in USA contra el FMLN y su base social.

Durante la guerra civil, ninguna decisión política o militar fue tomada por el gobierno salvadoreño, si estas no contaban con el aval y asesoría directa de “la embajada”.

Terminada la guerra civil, mucho cambió en el panorama político salvadoreño, quizás lo más importante ha sido la participación de todas las fuerzas de izquierda abiertamente, sin el riesgo de persecución, cárcel o muerte; que era lo normal en el pasado.

El FMLN al convertirse en Partido político legal, asume la responsabilidad de ser opción para gobernar y desde 1992 a la fecha se ha posesionado como la única fuerza capaz de disputar a la derecha el poder político.

Las elecciones del 2009 no solo es el triunfo del FMLN contra los partidos de derecha; sino es la oportunidad de empezar a construir nuestra verdadera independencia sin tutelas externas y gobernando para las mayorías.

Mauricio Funes y el programa de gobierno del FMLN se complementan con las aspiraciones de los sectores mas representativos y dinámicos de la sociedad salvadoreña; por tanto podemos afirmar que el gobierno salvadoreño ya es una expresión de unidad nacional, cuyo mayor vinculo es el programa del cambio.

Entender esto es de vital importancia para entender el tránsito político que significa este gobierno; pues venimos de los gobiernos de ARENA impulsores del neoliberalismo; por tanto fieles representantes de los grandes grupos de poder económico nacional, así como condicionados a los intereses de convenios como el TLC y otros que menoscaba nuestros recursos e independencia en beneficio de empresas transnacionales.

La minería y más recientemente la telefonía han sido claros ejemplos; la impronta del FMLN desde la asamblea legislativa, defiende los intereses de los salvadoreños; esto no solo antepone los intereses nacionales a los intereses de las transnacionales, sino además encuentra consenso legislativo.

La forma de hacer política en nuestro país, cada vez se encamina hacia la democracia representativa y participativa en donde la división real de poderes exista y se respete. Al margen de la posición de los asesores del ejecutivo sobre temas como este, el periodismo de derecha interpretara como contradicciones con el ejecutivo una posición alternativa del FMLN, mientras que minimizan o no publicitan las coincidencias que son mayoría.

El gobernar es un compromiso en donde la diferencia siempre es como se gobierna y sobre todo para quién se gobierna; por eso el actual gobierno no puede equivocarse; no basta gobernar con responsabilidad también es necesario gobernar sin complejos ni temores, teniendo como aliados en primer lugar, a los que votaron por el programa del cambio que son los que están dispuestos a impulsarlo, enfrentando las adversidades y a los adversarios al cambio, de dentro y de fuera de la patria. Seguidamente aunando esfuerzos con todos los que buscando soluciones a los problemas de nación, también sin complejos apoyen. Esa es la brújula que orienta a la dirección del FMLN y ese es el claro mensaje a la militancia, simpatizantes y en general a toda la sociedad salvadoreña.

2 comentarios:

  1. el FMLN no debe dejarse manosear por las
    malacrianzas,exabruptos ni los disparos
    neuróticos de Funes.
    basta ya!
    adelante amigos de Suecia

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  2. se valen comentarios por la interdependencia de los poderes del estado,pero no se valen
    ofensas a todo un cuerpo de legisladores.
    Calmate Funes... porque te estás quedando sólo
    con la familia que te desorienta

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