lunes 1 de marzo de 2010

Reflexiones del Compañero Fidel: El último encuentro con Lula

Tomado Cubadebate

Lo conocí en Managua en julio de 1980, hace 30 años, durante la conmemoración del primer aniversario de la Revolución Sandinista, gracias a mis contactos con los partidarios de la Teología de la Liberación, que se iniciaron en Chile cuando en el año 1972 visité al presidente Allende.

Por Frei Betto sabía quién era Lula, un líder obrero en el que los cristianos de izquierda ponían desde temprano sus esperanzas.

Se trataba de un humilde obrero de la industria metalúrgica que se destacaba por su inteligencia y prestigio entre los sindicatos, en la gran nación que emergía de las tinieblas de la dictadura militar impuesta por el imperio yanki, en la década del 60.

Las relaciones de Brasil con Cuba habían sido excelentes hasta que el poder dominante en el hemisferio, las hizo sucumbir. Pasaron décadas desde entonces hasta que volviesen lentamente a ser lo que son hoy.

Cada país vivió su historia. Nuestra patria soportó inusitadas presiones en las etapas increíbles vividas desde 1959, en su lucha frente a las agresiones del más poderoso imperio que ha existido en la historia.

Por ello, tiene para nosotros una enorme trascendencia la reunión que se acaba de efectuar en Cancún y la decisión de crear una Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe. Ningún otro hecho institucional de nuestro hemisferio durante el último siglo refleja similar trascendencia.

El acuerdo se alcanza en medio de la más grave crisis económica que ha tenido lugar en el mundo globalizado, coincidiendo con el mayor peligro de catástrofe ecológica de nuestra especie y a la vez con el terremoto que destruyó a Puerto Príncipe, capital de Haití, el más doloroso desastre humano de la historia de nuestro hemisferio, en el país más pobre del continente y el primero donde se erradicó la esclavitud.

Cuando escribía esta Reflexión, a sólo seis semanas de la muerte de más de doscientas mil personas de acuerdo a cifras oficiales en aquel país, llegaron noticias dramáticas de los daños causados por otro sismo en Chile, que ocasionó la muerte de personas cuyo número se acerca ya a mil, según cifras de las autoridades, y enormes daños materiales. Conmovían especialmente las imágenes de los sufrimientos de millones de chilenos afectados material o emocionalmente por aquel golpe cruel de la naturaleza. Chile, afortunadamente, es un país con más experiencia frente a ese tipo de fenómeno, mucho más desarrollado económicamente y con más recursos. De no haber contado con infraestructuras y edificaciones más sólidas, un incalculable número de personas, tal vez decenas o incluso cientos de miles de chilenos, habrían perecido. Se habla de dos millones de damnificados y posibles pérdidas que oscilan entre 15 y 30 mil millones de dólares. En su tragedia cuenta también con la solidaridad y las simpatías de los pueblos, entre ellos el nuestro, aunque dado el tipo de cooperación que necesita es poco lo que puede hacer Cuba, cuyo gobierno fue uno de los primeros en expresar al de Chile sus sentimientos de solidaridad, cuando las comunicaciones estaban aún colapsadas.

El país que hoy pone a prueba la capacidad del mundo para enfrentar el cambio climático y garantizar la supervivencia de la especie humana es sin duda Haití, por constituir un símbolo de la pobreza que hoy padecen miles de millones de personas en el mundo, incluida una parte importante de los pueblos de nuestro continente.

Lo ocurrido en Chile con el terremoto de la increíble intensidad de 8,8 en la escala de Richter, aunque afortunadamente a más profundidad que el que destruyó Puerto Príncipe, me obliga a enfatizar la importancia y el deber de estimular los pasos de unidad logrados en Cancún, aunque no me hago ilusiones sobre lo difícil y compleja que será nuestra lucha de ideas frente al esfuerzo del imperio y sus aliados dentro y fuera de nuestros países por frustrar la tarea unitaria e independentista de nuestros pueblos.

Deseo dejar constancia escrita de la importancia y el simbolismo que para mí tuvo la visita y el último encuentro con Lula, desde el punto de vista personal y revolucionario. Él dijo que, próximo ya a finalizar su mandato, deseaba visitar a su amigo Fidel; calificativo honroso que recibí de su parte. Creo conocerlo bien. No pocas veces conversamos fraternalmente dentro y fuera de Cuba.

Una vez tuve el honor de visitarlo en su casa, situada en un modesto barrio de Sao Paulo, donde residía con su familia. Fue para mí un emotivo encuentro con él, su esposa y sus hijos. No olvidaré nunca la atmósfera familiar y sana de aquel hogar, y el sincero afecto con que lo abordaban sus vecinos, cuando Lula era ya un prestigioso líder obrero y político. Nadie sabía entonces si llegaría o no a la Presidencia de Brasil, pues los intereses y fuerzas que se le oponían eran muy grandes, pero me agradaba hablar con él. A Lula tampoco le importaba mucho el cargo; le satisfacía, sobre todo, el placer de luchar y lo hacía con intachable modestia; que demostró sobradamente cuando, habiendo sido vencido dos veces por sus poderosos adversarios, sólo accedió a permitir la postulación del Partido de los Trabajadores una tercera ocasión por fuerte presión de sus más sinceros amigos.

No intentaré hacer recuento de las veces que hablamos antes de que lo eligieran Presidente; una de ellas, entre las primeras, fue a mediados de la década de los 80 cuando luchábamos en La Habana contra la deuda externa de América Latina, que entonces ascendía a 300 mil millones de dólares y había sido más de una vez pagada. Es un luchador nato.

Dos veces, como dije, sus adversarios, apoyados en enormes recursos económicos y mediáticos, lo derrotaron en las urnas. Sus más cercanos colaboradores y amigos sabíamos sin embargo que había llegado la hora de que aquel humilde obrero fuese el candidato del Partido de los Trabajadores y de las fuerzas de izquierda.

Con seguridad sus oponentes lo subestimaron, pensaron que no podría contar con mayoría alguna en el órgano legislativo. No existía ya la URSS. ¿Qué podía significar Lula al frente de Brasil, una nación de grandes riquezas, pero de escaso desarrollo en manos de una burguesía rica e influyente?

Sin embargo, el neoliberalismo entraba en crisis, la Revolución Bolivariana había triunfado en Venezuela, Menem estaba en caída vertical, Pinochet había desaparecido de la escena y Cuba resistía. Pero Lula es electo cuando Bush triunfa fraudulentamente en Estados Unidos, despojando a su rival Al Gore de la victoria.

Se iniciaba una etapa difícil. Impulsar la carrera armamentista y con ella el papel del Complejo Militar Industrial, y reducir los impuestos a los sectores ricos, fueron los primeros pasos del nuevo Presidente de Estados Unidos.

Con el pretexto de la lucha contra el terrorismo, reinició las guerras de conquista e institucionalizó el asesinato y las torturas como instrumento de dominio imperialista. Son impublicables los hechos relacionados con las cárceles secretas, que delataban la complicidad de los aliados de Estados Unidos con esa política. De este modo, se aceleró la peor crisis económica de las que en forma cíclica y creciente acompañan al capitalismo desarrollado, pero esta vez con los privilegios de Bretton Woods y sin ninguno de sus compromisos.

Brasil, por su parte, en los últimos ocho años bajo la dirección de Lula, vencía obstáculos, incrementaba su desarrollo tecnológico, y potenciaba el peso de la economía brasileña. La parte más difícil fue su primer período, pero tuvo éxito y ganó experiencia. Con su incansable batallar, serenidad, sangre fría y creciente consagración a la tarea, en condiciones internacionales tan difíciles, Brasil alcanzó un PIB que se aproxima a los dos millones de millones de dólares. Los datos varían según las fuentes, pero todas lo sitúan entre las 10 mayores economías del mundo. A pesar de eso, con una superficie de 8 millones 524 mil kilómetros cuadrados, frente a Estados Unidos, que apenas posee algo más de territorio, Brasil sólo alcanza aproximadamente el 12% del Producto Interno Bruto de ese país imperialista que saquea al mundo y despliega sus fuerzas armadas en más de mil bases militares de todo el planeta.

Tuve el privilegio de asistir a su toma de posesión a fines del 2002. También estuvo Hugo Chávez, que acababa de enfrentar el golpe de Estado traidor del 11 de abril de ese año, y posteriormente el golpe petrolero organizado por Washington. Ya Bush era Presidente. Las relaciones entre Brasil, la República Bolivariana y Cuba siempre fueron buenas y de mutuo respeto.

Yo tuve un accidente serio en octubre del 2004, que limitó seriamente mis actividades durante meses, y enfermé gravemente a fines de julio del 2006, en virtud de lo cual no vacilé en delegar mis funciones al frente del Partido y del Estado en la proclama del 31 de julio de ese año, con carácter provisional, al que pronto le asigné carácter definitivo cuando comprendí que no estaría en condiciones de asumirlas nuevamente.

En cuanto la gravedad de mi salud me permitió estudiar y meditar, me consagré a eso y a revisar materiales de nuestra Revolución, y de vez en cuando a publicar algunas Reflexiones.

Después que enfermé he tenido el privilegio de ser visitado por Lula cuantas veces ha viajado a nuestra Patria y de conversar ampliamente con él. No diré que siempre coincidí con toda su política. Soy, por principio, opuesto a la producción de biocombustible a partir de productos que puedan ser utilizados como alimentos, consciente de que el hambre es y podrá ser cada vez más una gran tragedia para la humanidad.

Este sin embargo -lo expreso con toda franqueza - no es un problema creado por Brasil y mucho menos por Lula. Forma parte inseparable de la economía mundial impuesta por el imperialismo y sus aliados ricos que, subsidiando sus producciones agrícolas, protegen sus mercados internos y compiten en el mercado mundial con las exportaciones alimentarias de los países del Tercer Mundo, obligados a importar en cambio los artículos industriales producidos con las materias primas y los recursos energéticos de ellos mismos que heredaron la pobreza de siglos de colonialismo. Comprendo perfectamente que Brasil no tenía otra alternativa, frente a la competencia desleal y los subsidios de Estados Unidos y Europa, que incrementar la producción de etanol.

La tasa de mortalidad infantil todavía en Brasil es de 23,3 por cada mil nacidos vivos y la materna de 110 por cada 100 mil partos, mientras en los países industrializados y ricos es menos de 5 y 15 respectivamente. Otros muchos datos similares podrían citarse.

El azúcar de remolacha, subsidiada por Europa, arrebató a nuestro país el mercado azucarero, derivado de la caña de azúcar, trabajo agrícola e industrial precario y eventual que mantenía en el desempleo gran parte del tiempo a los trabajadores azucareros. Estados Unidos por su parte, se apoderó también de nuestras mejores tierras y sus empresas eran dueñas de la industria. Un día, abruptamente, nos despojaron de la cuota azucarera y bloquearon a nuestro país para aplastar la Revolución y la independencia de Cuba.

Hoy Brasil ha desarrollado el cultivo de la caña de azúcar, la soya y el maíz con máquinas de alto rendimiento que pueden emplearse en esos cultivos con altísima productividad. Cuando un día observé la filmación de una extensión de 40 mil hectáreas de tierra en Ciego de Ávila dedicada al cultivo de soya en rotación con maíz donde se tratará de laborar durante todo el año, exclamé: es el ideal de una empresa agrícola socialista, altamente mecanizada con elevada productividad por hombre y por hectárea.

Los problemas de la agricultura y sus instalaciones en el Caribe son los huracanes que, en número creciente, arrasan su territorio.

También nuestro país ha elaborado y firmado con Brasil la financiación y construcción de un modernísimo puerto en el Mariel, que será de enorme importancia para nuestra economía.

En Venezuela están utilizando la tecnología agrícola e industrial brasileña para producir azúcar y utilizar el bagazo como fuente de energía termoeléctrica. Son equipos de avanzada que laboran en una empresa también socialista. En la República Bolivariana utilizan el etanol para mejorar el efecto ambientalmente nocivo de la gasolina.

El capitalismo desarrolló las sociedades de consumo y también el derroche de combustible que engendró el riesgo de un dramático cambio climático. La naturaleza tardó 400 millones de años en crear lo que nuestra especie está consumiendo en apenas dos siglos. La ciencia no ha resuelto todavía el problema de la energía que sustituirá a la que hoy genera el petróleo; nadie sabe cuánto tiempo requerirá y cuánto costaría resolverlo a tiempo. ¿Dispondrá de él? Eso fue lo que se discutió en Copenhague y la Cumbre resultó un fracaso total.

Lula me contó que cuando el etanol cuesta un 70% del valor de la gasolina, ya no es negocio producirlo. Expresó que disponiendo Brasil del mayor bosque del planeta, reducirá progresivamente la tala actual en un 80%.

Hoy posee la mayor tecnología del mundo para perforar en el mar, y puede extraer combustible situado a una profundidad de siete mil metros de agua y fondo marino. Hace 30 años habría parecido historia de ciencia ficción.

Explicó los programas educacionales de alto nivel que Brasil se propone llevar adelante. Valora altamente el papel de China en la esfera mundial. Declaró con orgullo que el intercambio comercial con ese país se eleva a 40 mil millones de dólares.

Una cosa es indiscutible: el obrero metalúrgico se ha convertido actualmente en un estadista destacado y prestigioso cuya voz se escucha con respeto en todas las reuniones internacionales.

Está orgulloso por haber recibido el honor de los Juegos Olímpicos para Brasil en el 2016 en virtud del excelente programa presentado en Dinamarca. Será sede también del Mundial de Fútbol en el 2014. Todo ha sido fruto de los proyectos presentados por Brasil, que superaron a los de sus competidores.

Una gran prueba de su desinterés fue la renuncia a buscar la reelección, y confía en que el Partido de los Trabajadores continuará gobernando a Brasil.

Algunos envidiosos de su prestigio y de su gloria, y peor aún, los que están al servicio del imperio, lo criticaron por visitar Cuba. Utilizaron para ello las viles calumnias que desde hace medio siglo se usan contra Cuba.

Lula conoce desde hace muchos años que en nuestro país jamás se torturó a nadie, jamás se ordenó el asesinato de un adversario, jamás se mintió al pueblo. Tiene la seguridad de que la verdad es compañera inseparable de sus amigos cubanos.

De Cuba partió rumbo a nuestro vecino Haití. A él le informamos nuestras ideas sobre lo que proponemos con relación a un programa sostenible, eficiente, especialmente importante y muy económico para Haití. Conoce que más de cien mil haitianos fueron atendidos por nuestros médicos y los graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina después del terremoto. Hablamos cosas serias, conozco sus ardientes deseos de ayudar a ese noble y sufrido pueblo.

Guardaré un imborrable recuerdo de mi último encuentro con el Presidente de Brasil y no vacilo en proclamarlo.


Fidel Castro Ruz

Marzo 1 de 2010
12 y 15 p.m.

ORGANIZACIONES INTERNACIONALES (IV), LA OEA

LA OEA

Jorge Gómez Barata

Si como ocurre con las personas hubiera una infancia de las naciones, se trataría de un período en el cual los traumas, los déficits alimentarios, las carencias y los excesos, dejan secuelas que comprometen el desarrollo y ocasionan daños irreversibles. Aplicadas a la sociedad esas circunstancias dan lugar a deformaciones estructurales.

Frecuentemente, al examinar la situación de América Latina, en el esfuerzo por subrayar el nefasto papel desempeñado por el imperialismo norteamericano, se soslaya que antes hubo entre 300 y 400 años de ocupación, dominación y saqueo colonial a la que luego Estados Unidos le sumó sus prácticas imperiales. Unos y otros factores, entre los que habría que precisar la exclusión de las culturas y los pueblos originarios, la importación de esclavos, las políticas económicas y sociales, la estructura clasista, así como los modelos políticos instaurados, en conjunto dieron lugar al subdesarrollo.

Las actuales dificultades para avanzar tanto en el desarrollo económico y social, como en el perfeccionamiento de los modelos políticos, en la integración económica y en la unidad política, no pueden comprenderse al margen de aquellos procesos donde tuvieron sus orígenes.

Francisco de Miranda, precursor de la independencia y de la unidad latinoamericana nació 26 años antes de la independencia de las 13 Colonias Norteamericanas y 40 antes de la Revolución Francesa, eventos en que participó y con cuyos líderes alternó, experiencias que contribuyeron a modelar sus ideas acerca de la unidad iberoamericana, pensamiento que influyó en el proyecto de creación de una confederación de naciones latinoamericanas, esfuerzo que en 1826 Bolívar, sin éxito trató de concretar.

Sesenta años después, en 1889 aquellas ideas fueron retomadas, no por algún líder latinoamericano, sino por los Estados Unidos, bajo cuyos auspicios, en Washington, 18 repúblicas latinoamericanas se reunieron en la Primera Conferencia Internacional Americana, no para cumplir el sueño de Bolívar sino para hacerlo irreconocible. Bajo la egida estadounidense se avanzó en la creación de la Unión de Repúblicas Americanas y la Unión Panamericana hasta que en 1848, al calor de la constitución de la ONU, 21 estados iberoamericanos adoptaron la Carta de la OEA, a la cual más tarde se sumaron Canadá y los países del Caribe.

A diferencia de la ONU, que fue resultado de un consenso alcanzado por una eficaz alianza en la lucha antifascista, encabezada por un liderazgo mundial que, sin deponer sus diferencias ideológicas y políticas, concedió la prioridad necesaria a la derrota del eje nazi y a la creación de mecanismos de seguridad colectiva para evitar la guerra, la OEA fue un fruto temprano de la Guerra Fría y el más importante de los pasos dados por Estados Unidos para codificar el panamericanismo e institucionalizar la doctrina Monroe.

Nacida de la mano norteamericana, la OEA se desarrolló como instrumento de su política exterior. Con la única excepción de la decisión adoptada en la Cumbre de las Américas en Puerto España de revocar la expulsión de Cuba acordada bajo presión estadounidense en 1962, no hubo un solo caso en el que la OEA fallara a favor de ninguno de los países latinoamericanos que han sido atropellados e invadidos militarmente por los Estados Unidos, ni siquiera en 1982 cuando Inglaterra y Argentina se enfrascaron en una guerra por las Islas Malvinas, la organización salvó la honrilla.

Desde su fundación la OEA ratificó y de hecho se sometió al Tratado de Río de Janeiro, conocido como Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca, suscrito en 1947 y en el cual se estableció la obligación de cualquier país de reaccionar frente a un ataque a otra Nación del hemisferio, lo cual subordinó la política exterior de todos los estados de la región al status político de Estados Unidos, entonces enfrascado en la Guerra Fría con la Unión Soviética.

En las presentes circunstancias, cuando un grupo de naciones del hemisferio han adoptado cursos de acción política que conllevan el rescate de su soberanía nacional, que en los hechos implican una ruptura de los lazos de dependencia respecto a Estados Unidos, cosa que el imperialismo asume como un acto hostil, la OEA, se revela no sólo como un ente ambiguo, sino totalmente incapaz de reorientarse y asumir un papel significativo en los procesos en curso. Bajo nuevos liderazgos se ha abierto paso un consenso de que es preciso crear una nueva organización política exclusivamente latinoamericana y caribeña.

Esa entidad, tal como se acaba de decidir en la Conferencia de la Unidad Latinoamericana efectuada en la Rivera Maya, tiene el cometido de marchar al encuentro de los procesos integracionistas en curso y dotarlos de un perfil político inequívocamente unitario.

Desde luego que las dificultades son inmensas porque no todos los gobiernos comprenden del mismo modo el carácter de la coyuntura política latinoamericana, algunos prefieren dar a sus relaciones con Estados Unidos un carácter exclusivamente bilateral, otros desconocen las contradicciones y algunos le son todavía incondicionales. El acuerdo adoptado no suprime ninguna de las diferencias presentes en un difícil proceso.

No obstante, el avance es formidable y la consolidación del proceso posible, tornarlo irreversible es la tarea estratégica.

La Habana, 01 de marzo de 2010

SOLIDARIDAD: Lula llegó a Chile para ofrecer a Bachelet ayuda tras terremoto

TeleSUR 01/03/10

Lula Da Silva y su par de Chile, declararon a la prensa previo a la reunión que sostendrán para priorizar la asistencia. (Foto: teleSUR)

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y el secretario General de la OEA, José Miguel Insulza llegaron a Chile para reunirse con Bachelet y concretar cuales son las perioridades, para poder así, brindar asistencia. Lula es el primer presidente que visita a Chile tras dos días del terromoto de magnitud 8.8 que afectó al país suramericano.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, llegó este lunes a Chile, para reunirse con su homóloga, Michelle Bachelet y su gabinete, con el fin de ofrecer ayuda tras el terremoto de magnitud 8,8 que sacudió esa nación el pasado sábado.

El mandatario fue recibido la tarde por la presidenta en el aeropuerto internacional de Santiago (capital) y, de acuerdo con lo que se había informado por parte del gobierno brasileño, será una reunión muy breve y dentro del mismo terminal aéreo.

La intención de Brasil es conocer las necesidades de Chile y trasladar toda la solidaridad y ayuda a Chile tras el movimiento telúrico.

El mandatario brasileño aterrizó luego de asistir a la investidura de su par de Uruguay, José "Pepe" Mujica. Es el primer jefe de Estado que visita a Chile tras el terremoto que afectó la nación sudamericana y dejó más de
700 fallecidos.

Lula da Silva informó este lunes, durante su habitual programa Café con el presidente que Brasil hará lo posible para ser solidario con Chile, así como lo hace con la devastada Haití, que en enero sufrió un sismo de 7,3 que dejó más de 230 mil fallecidos.

"Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para ser solidario con Chile, como estamos siendo solidarios con Haití. Chile tiene una ventaja, o sea, Chile es un país más estructurado", sostuvo el presidente brasileño.

"Pueden estar seguros de que de nuevo Brasil será solidario con el pueblo chileno y con cualquier otro pueblo que sufra una catástrofe", afirmó Lula en su programa.

Por su parte, Bachelet adelantó a la prensa que "vamos a tener una reunión para saber, a nuestro juicio, que es lo más urgente".

Brasil ha ofrecido enviar grupos de rescate y un hospital de campaña

El jefe de Estado de Brasil, explicó también que Chile históricamente vive con terremotos, por lo tanto cuenta con una grupo de Defensa Civil más preparado y agregó que es un país más rico, a diferencia de Haití.

Sin embargo, insistió que será solidario en lo que sea necesario. "Eso dependerá de la conversa mía con la presidenta Michelle Bachelet en los próximos días, y después vamos a mandar nuestros equipos para discutir lo que ella precise".

Se informó que el secretario general de la Organización Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, llegó también a Santiago procedente de Uruguay, para sostener una reunión con Bachelet, dos días después del terremoto.

Venezuela rechaza acusaciones ''tendenciosas'' de juez español

TeleSUR 01/03/10

El juez español hace "señalamientos inaceptables (...) de motivación política, sobre el gobierno venezolano", indicó la Cancillería. (Foto: Efe)

Venezuela respondió las acusaciones que le hiciera un juez de la Audiencia Nacional española, sobre el presunto vínculo del Gobierno con grupos como las FARC (Colombia) y ETA (España). El juez asegura que estos vínculos intentarían matar al presidente de Colombia Álvaro Uribe. La cancillería ''repudió los señalamientos infames de este juez español y reiteró el profundo apego a los valores democráticos y humanistas''.

La cancillería de Venezuela respondió este lunes las acusaciones que hiciera un juez español sobre supuestos vínculos entre el Gobierno sudamericano y una alianza entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el grupo ETA, definiéndolas como "inaceptables, tendenciosas e infundadas".

El Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano señaló a través de un comunicado, que tuvo conocimiento de un auto procesamiento que fue difundido por un juez español, en el cual se hacen "señalamientos inaceptables, de naturaleza y motivación política, sobre el gobierno venezolano".

La Audiencia Nacional española acusó este lunes al Gobierno que preside Hugo Chávez de colaborar en una supuesta alianza entre las FARC y la ETA, y aseguró que la unión habría motivado a las dos organizaciones a trabajar para intentar asesinar al presidente de colombiano, Álvaro Uribe.

El juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, aseguró que "obran diligencias en este procedimiento que ponen de manifiesto la cooperación gubernamental venezolana en la ilícita colaboración entra las FARC y ETA".

De acuerdo con el comunicado venezolano, el magistrado menciona a un supuesto ciudadano que habita en el país desde mayo de 1989, "como producto de los acuerdos entonces alcanzados por (los ex presidentes) Carlos Andrés Pérez y Felipe González", pero el gobierno sudamericano que en ningún momento se hace referencia al nombre de los autores de este acuerdo.

La cancillería señaló que el juez "se toma la molestia de referirse reiteradamente y de manera irrespetuosa al Presidente de los venezolanos, Hugo Chávez, haciendo señalamientos tan tendenciosos como infundados acerca del gobierno bolivariano".

El Canciller de Venezuela, en comunicación con su par de España, recordó el tratado de 1989 "producto del cual el ciudadano en cuestión reside en Venezuela a petición del Estado español".

El comunicado explica además, que todos los cuestionamientos son producto de la utilización de archivos "contenidos en el computador supuestamente incautado a Raúl Reyes", el número dos de las FARC, asesinado durante la operación militar ilegal que realizó Colombia contra Ecuador el pasado 1 de marzo de 2008.

En la operación Fénix, denominada así por el Gobierno de Colombia también murieron más de 20 personas.

"Resulta también sorprendente que el juez resucite la desgastada farsa del computador, que ya ha pasado a formar parte del folklore político colombiano".

El Gobierno de Venezuela, repudia las acusaciones del juez español e insiste en el "profundo apego a los valores democráticos y humanistas que caracteriza al gobierno bolivariano de Venezuela".

El auto de procesamiento de la Audiencia Nacional provocó que el Gobierno español, que preside José Luis Rodríguez Zapatero, solicitara explicaciones a Venezuela, sobre la situación.

A continuación teleSUR publica el comunicado enviado por el gobierno de Venezuela

El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela tuvo conocimiento, por vía de prensa, del auto de procesamiento emitido por un juez español, en el cual se hacen señalamientos inaceptables, de naturaleza y motivación política, sobre el gobierno venezolano.

En el mencionado auto, se hace referencia a un ciudadano que reside en Venezuela desde el mes de mayo de 1989, como producto de los acuerdos entonces alcanzados por Carlos Andrés Pérez y Felipe González. Sorprende que en ningún momento se menciona el nombre de los autores de este acuerdo, mientras que el juez se toma la molestia de referirse reiteradamente y de manera irrespetuosa al Presidente de los venezolanos, Hugo Chávez, haciendo señalamientos tan tendenciosos como infundados acerca del gobierno bolivariano.

La totalidad de los cuestionamientos formulados por este juez, son producto de la utilización de archivos contenidos en el computador supuestamente incautado a Raúl Reyes, durante la operación militar que implicó el bombardeo ilegal del territorio ecuatoriano y durante la cual fueron masacradas decenas de personas. Resulta también sorprendente que el juez resucite la desgastada farsa del computador, que ya ha pasado a formar parte del folklore político colombiano.

El Canciller de la República Bolivariana de Venezuela, en comunicación con el Canciller del Reino de España, recordó el acuerdo de 1989 producto del cual el ciudadano en cuestión reside en Venezuela a petición del Estado español, repudió los señalamientos infames de este juez español y reiteró el profundo apego a los valores democráticos y humanistas que caracteriza al gobierno bolivariano de Venezuela.

Caracas, 1 de marzo de 2010

INMOLACIÓN INDUCIDA POR EL ODIO

Por Manuel E. Yepe

Por las credenciales que ha presentado en los últimos años el sistema penal estadounidense, hay que suponer que, de los siete mil prisioneros que, según datos de fuentes dignas de todo crédito, mueren cada año en cárceles en el territorio de esa nación, muchos han de haber sufrido graves atrocidades vinculadas a su defunción.

Conociendo de las crueldades practicadas en las prisiones viajeras de Estados Unidos en Europa y los centros de detención de Abu Graib en Irak, Guantánamo en Cuba y otras penitenciarías creadas por Washington en el mundo, hay que dar crédito a los horrores que solo Hollywood, en filmes de horror, describe como existentes en Norteamérica.

Pero es sumamente raro encontrar en los “grandes” medios de prensa del mundo alguna alusión a tales irregularidades. Con cierta frecuencia algunos medios alternativos denuncian escalofriantes casos de torturas y otros abusos, así como de asesinatos de reclusos en diversas prisiones del país, pero es raro que lleguen esas noticias a los medios de la prensa corporativa.

Por eso es elocuente el hecho de que los grandes medios hayan brindado tanto destaque al inédito caso de un prisionero que en Cuba realizó una huelga de hambre de 68 días que no sobrevivió pese a los grandes esfuerzos de los prestigiosos médicos de la Isla.

Se conoce que la demanda que motivó la huelga era frugal y absurda (televisor, teléfono y cocina en su celda), al menos como razón para que una persona cuerda entregue la vida.

De ahí que resulte evidente que el recluso en cuestión tenía otras motivaciones u otra condición mental para suicidarse, algo que sin embargo no es inédito en prisión alguna del mundo, dadas las características psicológicas de quienes sufren encierro.

El sujeto, según la información ofrecida por la prensa cubana, se llamaba Orlando Zapata Tamayo, de 42 años. No integraba el grupo de 75 mercenarios sancionados en marzo de 2003 por los tribunales de justicia cubanos y no era preso político sino común, aunque en prisión fuera reclutado por contrarrevolucionarios.

Su historial criminal es el de un delincuente común que cumplía sanción conjunta de privación de libertad de 25 años. Desde julio de 1990, había sido enjuiciado y sancionado en reiteradas ocasiones por delitos comunes tales como estafa (dos cargos), alteración del orden, daños, resistencia a las autoridades, exhibicionismo público, lesiones y tenencia de armas blancas. Mientras cumplía penas de privación de libertad, fue sancionado en varias ocasiones en el establecimiento penitenciario por provocar desorden y por desacato.

En el 2001, se vinculó a sujetos que probablemente fueron sus reclutadores para actividades contrarrevolucionarios que no están en prisión pero son muy divulgados en Estados Unidos. En el 2003, Zapata ingresó nuevamente en prisión condenado por los tribunales por reincidir en sus conductas antisociales. Protagonizó entonces acciones de agresión física a funcionarios de la penitenciaría y otros actos violentos. En reiteradas ocasiones rechazaba los alimentos del penal, para consumir solo alimentos que recibía de su familia.

El 18 de diciembre de 2009 declaró una huelga de hambre y se negó a recibir asistencia médica, no obstante lo cual fue trasladado al Puesto Médico del penal, luego al Hospital Provincial de la ciudad de Camagüey y, después, al Hospital Nacional de Reclusos de La Habana.

En todos estos centros se le realizaron estudios clínicos y se le prestó toda la asistencia médica a que tienen derecho y acceso todos los ciudadanos cubanos en cualquier circunstancia y situación, incluida la terapia intermedia e intensiva y la alimentación voluntaria por vía parenteral (endovenosa) y enteral (mediante levín). A Zapata se le administraron todos los medicamentos y tratamientos necesarios hasta su fallecimiento, algo que fue reconocido por su propia madre.

La información indica que el 3 de febrero presentó una fiebre que desapareció en 24 horas pero, posteriormente, se le diagnosticó una neumonía que fue tratada con antibióticos y los más avanzados procedimientos. Al observarse que tenía comprometidos ambos pulmones, fue asistido con respiración artificial hasta su muerte.

Desde que ingresó Zapata en el establecimiento penitenciario, su madre, Reyna Luisa Tamayo, mantuvo vínculos constantes con grupos contrarrevolucionarios y recibía dinero de sus organizaciones en el territorio de Estados Unidos, como la Fundación Nacional Cubano Americana, según revela el informe publicado en la prensa cubana.

La equivocada decisión suicida que tomó este infeliz, inducida o manipulada por enemigos de la revolución cubana, ya sean éstos nativos cubanos que sirven a los intereses de la extrema derecha imperial que lucha por recuperar la Casa Blanca o directamente la CIA (también probable), está siendo utilizada para intensificar la vieja campaña mediática contra Cuba en el mundo.

La agonizante Fundación Nacional Cubano Americana espera servirse de la campaña para “salvar” Radio y TV Martí, el programa de ayuda a Cuba de USAID y otros mecanismos creados por la CIA que engordan las cuentas de los magnates de la industria del odio en la Florida con fachada de promoción de la democracia en Cuba.

Washington ha obligado a sus aliados a formular acusaciones contra Cuba de ridícula solidaridad con el suicida para castigar a la Isla por lo que significa y representa para la independencia de las naciones de América Latina y el Caribe.

La Habana, Febrero de 2010.