El Departamento de Justicia de Estados Unidos entregó diversos mensajes de correo electrónico que fueron solicitados como parte de una investigación del Congreso sobre el operativo estadounidense Rápido y furioso, que permitió el contrabando de armas hacia México
POLÉMICO. El operativo “Rápido y furioso” permitió que miles de armas
entraran de forma ilegal a México en 2009 (Foto:
ARCHIVO I EL UNIVERSAL )
WASHINGTON.— El Departamento de Justicia de
Estados Unidos entregó el viernes al Congreso una serie de documentos en los
que el jefe de la División Criminal sugirió dejar que algunos compradores de
armas en Estados Unidos cruzaran la frontera con el armamento hacia México,
donde podrían ser detenidos.
Los documentos son mensajes de correo electrónico que fueron
solicitados como parte de una investigación del Congreso sobre el operativo
estadounidense Rápido y furioso, que permitió el contrabando de armas hacia
México.
Según los
mensajes de correo electrónico entregados a la Comisión de Supervisión y
Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, el funcionario Lanny Breuer,
del Departamento de Justicia, lo sugirió a las autoridades mexicanas con el
argumento de que de esa manera se “podría enviar un fuerte mensaje a los
traficantes de armas”.
México tiene estrictas leyes para el control de armas, que
incluyen largas penas de cárcel, a diferencia de Estados Unidos, donde los
compradores minoristas que laboran para grandes contrabandistas de armas en
raras ocasiones pisan la cárcel.
Los
documentos del Departamento de Justicia incluyen un correo electrónico de un
funcionario estadounidense de la embajada en México, que muestra que en una
reunión a principios de 2011, el fiscal general adjunto Lanny Breuer sugirió que las armas ilegales podrían
ser interceptadas si los dos países trabajaban juntos. Luego, Ken Melson,
jefe de la ATF, hizo sugerencias similares.
El autor del correo, un funcionario de Justicia destinado a la
embajada, dijo que pensaba que era arriesgado, porque México no puede
apoderarse de las armas y un delito puede ocurrir.
Los
funcionarios de Justicia estaban en la Ciudad de México para coordinarse con
las autoridades locales tras el asesinato a balazos del agente de la Patrulla
Fronteriza Brian
Terry, cerca de Nogales, Arizona, el 14 de diciembre de 2010.
Dos armas halladas en el lugar donde murió fueron vinculadas a Rápido y
furioso.
La
controversia es objeto de una audiencia fijada para el próximo jueves, cuando
el fiscal general Eric Holder debe testificar ante el Comité de Investigaciones
de la Cámara, presidida por el congresista Darrell
Issa.
Lupa a operativos encubiertos
Los
documentos sobre Breuer están entre las 486 páginas entregadas
a la comisión legislativa. También figuran en el material varios mensajes del
Departamento de Justicia relacionados con un ex colaborador prominente del
secretario estadounidense de Justicia, Eric
Holder.
Los
mensajes muestran que el entonces subjefe de gabinete, Monty Wilkinson,
fue notificado por el entonces fiscal federal Dennis
Burke —un día
después de la muerte de Terry—
de que en el lugar del crimen fueron halladas armas vinculadas a una
investigación que Burke y Wilkinson tenían previsto tratar.
Los
mensajes no identificaron la investigación, pero se trataba de Rápido y
furioso. En una carta a la comisión, el Departamento de Justicia indicó que Wilkinson no recuerda una llamada telefónica de
seguimiento con Burke,
y que Wilkinson no recuerda haber hablado de ese
aspecto con el secretario de Justicia.
El Departamento de Justicia también envió una carta al Congreso,
en la que asegura que se realizan reformas para evitar que se vuelva a repetir
una operación similar.
Añadió que actualmente las operaciones encubiertas tienen que ser
revisadas por un comité interno si hay “circunstancias sensibles”. (Agencias)

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