Los líderes europeos alcanzan un acuerdo para
reforzar la disciplina fiscal
Lunes, 30 de enero del 2012 - 22:48h.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE han alcanzado este
lunes un acuerdo sobre el nuevo tratado para reforzar la
disciplina fiscal en
la eurozona. República Checa se ha sumado a Reino Unido y ha decidido quedarse
fuera del pacto, que así cubrirá solo a 25 estados miembros, según ha anunciado
el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt.
"Veinticinco
estados miembros se suman y firmarán el tratado del pacto fiscal", ha
anunciado el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en su cuenta de
Twitter. La firma se producirá en la próxima cumbre del 1 de marzo. El
compromiso ha sido posible tras el acuerdo alcanzado entre Polonia y Francia
para permitir a los países que todavía no han adoptado la moneda única que
participen en algunas cumbres del Eurogrupo, que por primera vez se
institucionalizan.
El
tratado prevé sanciones automáticas para los países que superen el 3% de
déficit excesivo y obliga a los Estados de la eurozona a incorporar a sus
legislaciones nacionales, preferiblemente a nivel constitucional, una regla de
oro que limite el déficit al 0,5% del PIB, como ya ha hecho España.
El Tribunal de Justicia de la UE verificará si la transposición
es correcta y podrá imponer multas de hasta el 0,1% del PIB a los socios que no
apliquen bien la regla de oro. Los países que no ratifiquen el tratado no
tendrán acceso a ayudas del fondo de rescate. El nuevo tratado es una
exigencia de Alemania y del Banco Central Europeo (BCE), que alegan que servirá
para generar confianza en los mercados y frenar la crisis de deuda. Los países
periféricos esperan que el pacto sirva para que el BCE tenga más margen de
maniobra para intervenir en los mercados y para que Berlín acepte aumentar la
dotación del fondo de rescate permanente, que también ha sido ratificado por
los líderes europeos.
INICIO, EL 1 DE JULIO
"Este
tratado y el tratado sobre la estabilidad, coordinación y gobernanza en la
Unión Económica y Monetaria (SCG, en sus siglas en inglés) son complementarios
a la hora de impulsar la responsabilidad fiscal y la solidaridad" en el
bloque, indicó Van Rompuy. Agregó que "se reconoce y se acuerda que la
concesión de asistencia financiera en el marco de nuevos programas bajo el
Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) se condicionará, a partir del 1 de
marzo del 2013, a la ratificación del SCG". El texto establece la máxima
capacidad de préstamo del MEDE en 500.000 millones de euros, incluida la
capacidad de intervención que queda del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera
(FEEF) (unos 250.000 millones), aunque aclara que el techo se revaluará antes
de la entrada en vigor del fondo de rescate permanente el 1 de julio
del 2012 y, si corresponde, será aumentado por el Consejo de
Gobernadores.
En
concreto, el techo será revisado en la cumbre de marzo, según lo acordado por
los jefes de Estado y de Gobierno en diciembre. El tratado prevé que, durante
el periodo en el que ambos fondos coincidan, la capacidad de préstamo del MEDE
y del FEEF no debe superar los 500.000 millones, lo que ha suscitado ya
críticas, dado que hay países e instituciones como Italia, España, Austria y
Luxemburgo, el FMI o el Banco Central Europeo (BCE) que consideran que la
eurozona debe aumentar la dotación de los cortafuegos. Alemania sigue alegando
que no es el momento de abordar esta cuestión, pero algunos observadores
afirman que, después de haberse firmado el pacto fiscal, Berlín podría aceptar
combinar los fondos del MEDE y del FEEF como proponen algunos países, de manera
que la eurozona disponga de un "alcance de tiro" de 750.000 millones
para rescatar a países con problemas.
CAPITAL SUSCRITO
El MEDE tendrá, tal y como estaba ya establecido, un capital
suscrito de 700.000 millones, de los que 80.000 millones serán aportaciones
directas de capital por parte de los Estados de la zona euro y los 620.000
millones restantes se darán como capital movilizable y garantías. El Consejo de
Gobernadores podrá revisar regularmente y al menos cada cinco años el volumen
máximo de préstamo. Las aportaciones directas deben ser realizadas en cinco
pagos anuales equivalentes al 20% del monto total que corresponde a cada país.
La primera transferencia ha de ser efectuada en los primeros 15 días desde la
entrada en vigor del tratado.
El texto también introduce el punto acordado en la cumbre pasada de que, durante la aportación progresiva del capital desembolsado, se acelerarán los pagos de capital para mantener un coeficiente mínimo del 15% entre el capital desembolsado y el saldo vivo de emisiones del MEDE y para garantizar una capacidad de préstamo combinada con el FEEF de 500.000 millones de euros. También aclara que un Estado miembro puede acelerar el pago de sus pagos. Actualmente se debate si se deben pagar dos cuotas al año en lugar de una, una idea que apoya Alemania.
EL CASO GRIEGO,
"ÚNICO Y EXCEPCIONAL"
Sobre
las cláusulas de actuación colectiva, el tratado indica que se adherirá a las
prácticas del FMI en el sentido de que solo en casos excepcionales y de forma
proporcionada se puede considerar una participación del sector privado en un
rescate vinculado a un programa de ajustes macroeconómicos, como pidieron los
líderes en diciembre, cuando dijeron que el caso de Grecia es "único y
excepcional". En lo que se refiere a la adopción de decisiones, se han
modificado las normas de votación del MEDE, de modo que incluya un
procedimiento de urgencia. La regla de mutuo acuerdo quedará sustituida por una
mayoría cualificada del 85% en caso de que sea necesario tomar una decisión
urgente en materia de asistencia financiera. Cuando se recurre a este
procedimiento, un fondo de reservas será utilizado para cubrir los riesgos
derivados del rescate.
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