lunes, 30 de enero de 2012

Sigue polémica por nombramientos de militares al frente de PNC

La designación de dos generales al frente de la seguridad en El Salvador desató críticas contra el presidente Mauricio Funes de parte de dirigentes políticos y sociales, que temen un aumento de la violencia represiva en un país que aún sana heridas de la cruenta guerra civil.

Escrito por Gloria Flores

Tomado de La Prensa Gráfica - 30 enero 2012 14:36

La Universidad Centroamericana (UCA, jesuita) se sumó este lunes al rechazo expresado previamente por una veintena de organizaciones civiles, al señalar en un documento su "profunda preocupación" por el regreso de los militares a la seguridad pública.

"Alertamos sobre la escalada de violencia y el aumento en el número de víctimas que supondrá convertir en guerra la lucha contra el crimen (tal como muestra con claridad el caso de México) y aplicar estados de excepción, bien conocidos como fuente de violación de derechos humanos", advirtió la UCA.A fin de enfrentar la violencia, que deja un promedio de 12 homicidios por día, Funes nombró en noviembre al general retirado David Munguía ministro de Justicia y seguridad y la semana pasada al general Francisco Salinas como nuevo director de la Policía Nacional Civil (PNC).Con esos nombramientos, el primer presidente de izquierda del país tomó una decisión que ni la derecha se atrevió a adoptar en veinte años de gobiernos consecutivos (1989-2009), pero ha negado que pretenda "militarizar" la seguridad ciudadana.

Sin embargo, su propio partido, el gobernante y exguerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), consideró los nombramientos contrarios a los acuerdos que el 16 de enero de 1992 terminaron con una guerra de doce años, durante la cual Policías y militares perpetraron graves violaciones a los derechos humanos. Los acuerdos de paz propiciaron reformas constitucionales que sometieron al ejército al poder civil, lo apartaron de la seguridad pública y lo limitaron a asumir la defensa del territorio.

"Es un paso más hacia el desmontaje de la doctrina democrática y civilista de la seguridad pública, que contraviene abiertamente los acuerdos de paz y la Constitución", según la cual "las autoridades que conducen la Policía deben ser civiles", destacó el FMLN en un comunicado. La estadounidense Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) sostuvo el viernes que nombrar "a un militar de carrera al mando de la Policía representa una violación al espíritu de los acuerdos", que "establecieron una clara separación entre los roles del ejército y la Policía".

"El Estado está perdiendo soberanía sobre territorios dominados por las maras (pandillas), esto les permite reclutar y multiplicarse, apropiarse de casas, organizar base social e inteligencia, generalizar la extorsión y aumentar su poder de intimidación", dijo, defendiendo a Funes, el ex comandante guerrillero Joaquín Villalobos. Villalobos ejerce actualmente como asesor en seguridad del gobierno de México.

Para la Coalición Centroamericana para la Prevención de la Violencia, en cambio, el presidente debe desistir de "la aplicación de un enfoque represivo y militarista" para combatir a la delincuencia. “Con una guerra abierta contra la delincuencia y las pandillas, la violencia, en lugar de disminuir, va a aumentar", declaró a la AFP el abogado Nelson Flores, analista de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD).

Tras su designación, las nuevas autoridades de seguridad prometieron lanzar una ofensiva contra las violentas pandillas, integradas -según estimaciones- por unos 20.000 miembros, a quienes se les atribuye el 90% de los homicidios cometidos en El Salvador.

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