martes, 7 de febrero de 2012
¿Cuánto coinciden EE.UU. e Israel en torno a Irán?
William Márquez
El ministro de
Defensa israelí, Ehud Barak, declaró que la opción militar contra Irán debía
considerarse.
Después de una serie de comentarios que
apuntaban a la posibilidad que Israel estaría preparando una ataque unilateral
contra Irán para frenar su supuesto programa de armamento nuclear, el
presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró que su país trabaja
conjuntamente con el gobierno de Benjamín Netanyahu en torno a las medidas que
tomarán contra Teherán.
Washington
y Tel Aviv son férreos aliados pero Obama y Netanyahu no tienen una relación
muy calurosa y se han enfrentado con respecto a varios temas de seguridad en el
Medio Oriente.
En
cuanto al programa nuclear iraní los analistas señalan que ambos gobiernos
coinciden en cuál es el resultado que les conviene a ambos más no en qué
tácticas aplicar para lograrlo, lo que ha desencadenado las especulaciones
sobre un posible ataque unilateral israelí.
Irán,
por su parte, reitera que su programa nuclear es con fines pacíficos.
Tácticas diferentes
La
semana pasada, el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, declaró que la
ventana de oportunidades para tomar una acción decidida contra el programa
nuclear iraní se estaba cerrando y que, si las sanciones no surten efecto,
habría que considerar la opción militar.
Por
otro lado, su homólogo estadounidense, Leon Panetta, no quiso comentar sobre
una columna de opinión en el diario The Washington Post en el
que supuestamente Panetta piensa que Israel estaría atacando Irán antes del fin
de junio, no obstante las reiteradas advertencias del secretario de Defensa
contra esa acción.
Hace dos días, según la agencia Bloomberg, un alto comandante del
ejército israelí, general Benny Gantz, dijo que su país debería estar dispuesto
a desplegar su maquinaria militar.
En una
entrevista con la cadena estadounidense NBC Obama manifestó su interés en
resolver la crisis por medios diplomáticos, aunque aceptó que Israel
probablemente no ha decidido cómo quiere enfrentar la situación.
Estas
divergencias no necesariamente deben interpretarse como una falta de
coordinación entre los aliados, asegura Richard Weitz, director de análisis
político-militar del Instituto Hudson en Washington.
"Estados
Unidos e Israel hablan de esto a todas horas aunque sustancialmente puede haber
diferencias de cómo proceder", expresó a BBC Mundo.
El programa nuclear
iraní es masivo y abarca mucho territorio, dicen los expertos.
El
analista indica que la postura de la Casa Blanca es evitar a toda costa un
operativo militar, tanto unilateral como en conjunto. "El programa nuclear
es masivo, abarca mucho territorio, no se sabe exactamente dónde están
localizados los objetivos y estos están instalados cerca de áreas civiles y
religiosas".
Según
Weitz, ni siquiera un operativo como "Tormenta del Desierto" en Irak
arrojaría resultados positivos. Se tendría que invadir Irán, establecer un
gobierno amigo, permanecer por lo menos un año descubriendo y destruyendo todos
los sitios de actividad atómica.
Frente
a esa perspectiva el pueblo de Estados Unidos no estaría preparado para otra
guerra e Israel no tiene la capacidad para irse a solas en esa aventura, indica
el experto.
Cuando Ehud Barak advirtió sobre atacar más temprano que tarde Richard
Weitz coincide: "Es mejor atacar temprano. Diez años más temprano, cuando
habían menos objetivos y hubieran podido lograr algo".
Aunque
muchos consideran que el desarrollo de un arma nuclear iraní constituye una
amenaza existencial para Israel, tanto la opinión pública como la de los
líderes políticos en ese país está dividida.
"Por
un lado habría apoyo para una acción preventiva justificada", afirmó a la
BBC Michael Eisenstadt, director del programa militar y de seguridad del
Instituto de Política sobre el Oriente Cercano en Washington, una organización
que defiende los intereses de Israel.
"Otros
consideran que la reacción y las consecuencias que eso generaría no valen la
pena", añadió.
El presidente Obama
continúa con su política de aplicar sanciones contra Teherán.
Eisenstadt
explica que las exhortaciones de altos funcionarios israelíes para tomar acción
militar son un ajedrez que se juega en múltiples tableros.
"Israel
quiere plantear la posibilidad de un ataque para ya sea promover un repliegue
del programa nuclear iraní o presionar a la comunidad internacional a que
aplique más sanciones", comentó, señalando que EE.UU. también usa esa
amenaza para adelantar su política de sanciones mientras advierte a Tel Aviv en
contra de una acción unilateral.
Está
claro que hay un cierto concierto con respecto a ciertas medidas que están
tomando los aliados frente a esta crisis, según Michael Eisenstadt. En el
terreno de la actividad no letal, como el sabotaje electrónico, la ciberguerra,
la colaboración puede ser muy estrecha.
En cuanto a otras actividades, sin embargo, como el asesinato de
científicos nucleares iraníes, Washington ha tomado distancia de estos.
"Aunque es especulativo, es muy posible que los israelíes sí estén detrás
de algunos de estos atentados".
Pero
una acción militar unilateral israelí sería a otro precio y se consideraría
como un acto de desafío a la política exterior de Estados Unidos y una
particular afrenta a Barack Obama que podría poner en entredicho sus
aspiraciones para una reelección.
Se
entiende que Benjamín Netanyahu no está para hacerle favores a Obama y su
política derechista es más afín a un gobierno republicano en EE.UU.
Pero
Richard Weitz del Hudson Institute señala que el republicano George W. Bush,
durante su presidencia, también rehusó apoyar una acción militar israelí y no
hay indicación que un posible presidente Romney haría algo diferente.
El ministro de
Defensa israelí, Ehud Barak, declaró que la opción militar contra Irán debía
considerarse.
Después de una serie de comentarios que
apuntaban a la posibilidad que Israel estaría preparando una ataque unilateral
contra Irán para frenar su supuesto programa de armamento nuclear, el
presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró que su país trabaja
conjuntamente con el gobierno de Benjamín Netanyahu en torno a las medidas que
tomarán contra Teherán.
Washington
y Tel Aviv son férreos aliados pero Obama y Netanyahu no tienen una relación
muy calurosa y se han enfrentado con respecto a varios temas de seguridad en el
Medio Oriente.
En
cuanto al programa nuclear iraní los analistas señalan que ambos gobiernos
coinciden en cuál es el resultado que les conviene a ambos más no en qué
tácticas aplicar para lograrlo, lo que ha desencadenado las especulaciones
sobre un posible ataque unilateral israelí.
Irán,
por su parte, reitera que su programa nuclear es con fines pacíficos.
Tácticas diferentes
La
semana pasada, el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, declaró que la
ventana de oportunidades para tomar una acción decidida contra el programa
nuclear iraní se estaba cerrando y que, si las sanciones no surten efecto,
habría que considerar la opción militar.
Por
otro lado, su homólogo estadounidense, Leon Panetta, no quiso comentar sobre
una columna de opinión en el diario The Washington Post en el
que supuestamente Panetta piensa que Israel estaría atacando Irán antes del fin
de junio, no obstante las reiteradas advertencias del secretario de Defensa
contra esa acción.
Hace dos días, según la agencia Bloomberg, un alto comandante del
ejército israelí, general Benny Gantz, dijo que su país debería estar dispuesto
a desplegar su maquinaria militar.
En una
entrevista con la cadena estadounidense NBC Obama manifestó su interés en
resolver la crisis por medios diplomáticos, aunque aceptó que Israel
probablemente no ha decidido cómo quiere enfrentar la situación.
Estas
divergencias no necesariamente deben interpretarse como una falta de
coordinación entre los aliados, asegura Richard Weitz, director de análisis
político-militar del Instituto Hudson en Washington.
"Estados
Unidos e Israel hablan de esto a todas horas aunque sustancialmente puede haber
diferencias de cómo proceder", expresó a BBC Mundo.
El programa nuclear
iraní es masivo y abarca mucho territorio, dicen los expertos.
El
analista indica que la postura de la Casa Blanca es evitar a toda costa un
operativo militar, tanto unilateral como en conjunto. "El programa nuclear
es masivo, abarca mucho territorio, no se sabe exactamente dónde están
localizados los objetivos y estos están instalados cerca de áreas civiles y
religiosas".
Según
Weitz, ni siquiera un operativo como "Tormenta del Desierto" en Irak
arrojaría resultados positivos. Se tendría que invadir Irán, establecer un
gobierno amigo, permanecer por lo menos un año descubriendo y destruyendo todos
los sitios de actividad atómica.
Frente
a esa perspectiva el pueblo de Estados Unidos no estaría preparado para otra
guerra e Israel no tiene la capacidad para irse a solas en esa aventura, indica
el experto.
Cuando Ehud Barak advirtió sobre atacar más temprano que tarde Richard
Weitz coincide: "Es mejor atacar temprano. Diez años más temprano, cuando
habían menos objetivos y hubieran podido lograr algo".
Aunque
muchos consideran que el desarrollo de un arma nuclear iraní constituye una
amenaza existencial para Israel, tanto la opinión pública como la de los
líderes políticos en ese país está dividida.
"Por
un lado habría apoyo para una acción preventiva justificada", afirmó a la
BBC Michael Eisenstadt, director del programa militar y de seguridad del
Instituto de Política sobre el Oriente Cercano en Washington, una organización
que defiende los intereses de Israel.
"Otros
consideran que la reacción y las consecuencias que eso generaría no valen la
pena", añadió.
El presidente Obama
continúa con su política de aplicar sanciones contra Teherán.
Eisenstadt
explica que las exhortaciones de altos funcionarios israelíes para tomar acción
militar son un ajedrez que se juega en múltiples tableros.
"Israel
quiere plantear la posibilidad de un ataque para ya sea promover un repliegue
del programa nuclear iraní o presionar a la comunidad internacional a que
aplique más sanciones", comentó, señalando que EE.UU. también usa esa
amenaza para adelantar su política de sanciones mientras advierte a Tel Aviv en
contra de una acción unilateral.
Está
claro que hay un cierto concierto con respecto a ciertas medidas que están
tomando los aliados frente a esta crisis, según Michael Eisenstadt. En el
terreno de la actividad no letal, como el sabotaje electrónico, la ciberguerra,
la colaboración puede ser muy estrecha.
En cuanto a otras actividades, sin embargo, como el asesinato de
científicos nucleares iraníes, Washington ha tomado distancia de estos.
"Aunque es especulativo, es muy posible que los israelíes sí estén detrás
de algunos de estos atentados".
Pero
una acción militar unilateral israelí sería a otro precio y se consideraría
como un acto de desafío a la política exterior de Estados Unidos y una
particular afrenta a Barack Obama que podría poner en entredicho sus
aspiraciones para una reelección.
Se
entiende que Benjamín Netanyahu no está para hacerle favores a Obama y su
política derechista es más afín a un gobierno republicano en EE.UU.
Pero
Richard Weitz del Hudson Institute señala que el republicano George W. Bush,
durante su presidencia, también rehusó apoyar una acción militar israelí y no
hay indicación que un posible presidente Romney haría algo diferente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



CREO ES NECESARIO PONER FIN A ESTA INCERTIDUMBRE, IRAN ES UNA AMENAZA PARA EL MUNDO, PEOR CON EL APOYO DE LOS RUSOS Y LOS CHINOS, LOS ALIADOS COMUNISTAS DE AYER ESTAN UNIDOS HOY DIA, FUE UN ERROR, ELVANTAR DEL ABISMO A LA RUSIA DEL AÑO 1990,DEBIERON ESTAR COMO LO QUE ERAN UNOS ATRASADOS Y RETROGRADOS,PEOR LOS CHINOS ESTABAN MURIENDO DE HAMBRE CON LOS COMUNISTAS, HOY DIA LOS MISMOS SON LOS MEJORES ALIADOS DEL MERCADO, AL EXTREMO DE QUERER EN LOS PROXIMOS 15 AÑOS SER LA PRIMERA POTENCIA ECONOMICA DEL MUNDO, ERROR DE LOS AMERICANOS, Y EL MUNDO TIENE QUE PAGAR ESTOS ERRORES?
ResponderSuprimirPONGALE FIN DE UNA BUENA VEZ, HASTA CUANDO ESPERAREMOS UN MILAGRO?.