lunes, 27 de febrero de 2012

Eurodiputados de izquierda exigen fin de Posición Común contra Cuba

Editado por Julio Pérez

Estrasburgo, Francia, 27 feb (RHC) Eurodiputados del Grupo Confederal de Izquierda Unida-Izquierda Verde Nórdica exigieron la eliminación de la llamada Posición Común de la Unión Europea (UE) contra Cuba, vigente desde 1996.
 El rechazo de los legisladores del Parlamento Europeo a esta política unilateral e injerencista fue patentizado en un encuentro aquí con la embajadora cubana en Bélgica y jefa de misión ante la UE, Mirtha Hormilla.
 Los parlamentarios se pronunciaron también por el levantamiento del bloqueo mantenido por Estados Unidos contra Cuba desde hace cinco décadas y demandaron a Washington la liberación de cinco antiterroristas presos injustamente en ese país.
 Fernando González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y René González fueron condenados a sanciones desde doble cadena perpetua hasta 15 años de privación de libertad por monitorear las acciones contra Cuba de grupos violentos radicados en Florida.
 A nombre del Grupo Confederal, su presidente Lothar Bisky, expresó la solidaridad hacia la mayor de las Antillas y le deseó éxitos en el proceso de actualización del modelo económico.
 La embajadora conversó con los diputados sobre los resultados de la I Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba, celebrada el pasado 28 de enero, así como sobre el VI Congreso de la organización, realizado en abril de 2011.
 Igualmente abordó la trascendencia de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), creada en diciembre en Caracas.
 En el encuentro, eurodiputados de Alemania, España, Portugal, Grecia y otros países se interesaron por diversos temas de la actualidad de la isla y expresaron su apoyo a la Revolución cubana.

1 comentario:

  1. Crónicas de Spainlandia:

    Si muchos son los que a estas alturas aceptan el gran parecido de este expolio económico con el de la Gran Depresión del siglo XX, aún son pocos los que no se han percatado de la gran similitud entre las respectivas situaciones políticas. Tanto el fascismo como el nazismo aprovecharon la extensa desilusión generada en las clases medias por unas izquierdas que se mostraron incapaces de implementar una alternativa real, con las masas detrás, para frenar el robo creciente y suicida perpetrado por las entonces clases dominantes. ¡Qué ardan las avenidas! no era en tales tiempos, ni lo es ahora, una estrategia de finalidad revolucionaria, era y es simplemente una desesperante necesidad de las clases sociales medias y basales. El equivalente a un nicho evolutivo darwiniano que si una especia deja libre otra lo ocupará. Y si las izquierdas lo abandonan, si no satisfacen tal reclamación, lamentablemente otros, ya sin antorchas ni Führer pero con la misma carencia de escrúpulos, volverán y lo harán. No se olvide que el nazismo fue un electo y particular keynesiano: extrajo al alemán de la depresión y la miseria, le otorgó el pleno empleo, le permitió disfrutar de la vivienda... Que ello se alimentara de la vecina sangre y territorio, de la reinstauración de una esclavitud asesina, de la detención preventiva de millones de nuevos parias, de su traslado y aniquilación en una industria diseñada para el exterminio... fueron para ese alemán sólo un "daño colateral" ante el cual debía taparse oídos y nariz y vendarse los ojos. ¡Volverán!.

    ¡Y ya están volviendo!. Incapaces de reaccionar en esa calle que por historia es nuestra y no de ellos, con la boca abierta más allá de nuestras posibilidades biológicas, veremos como a la "matanza de Badajoz", a la cruenta "represión de la bahía de Cádiz", a los civiles asesinados en la "carretera de la muerte de Málaga a Almería" y a un largo, largísimo, etcétera se les niega la condición de crímenes contra la humanidad alegando, para justificar la infamia, que la ley penal no puede aplicarse con carácter retroactivo y olvidando, también para justificar la infamia, que al no prescribir jamás tales delitos, pues nadie legítimamente puede hablar en nombre de la humanidad, toda institución jurídica ostenta la ineludible obligación de perseguirlos "in saecula saeculorum". Es más, y terriblemente más, negando esa aplicación retroactiva al delito de genocidio estarán declarando nulos por vía "de facto" los mismos "Juicios de Núremberg", y absolviendo "post mortem" a todo condenado en ellos por esos horrendos crímenes. Los implacables asesinos de 5.934.000 judíos (1.500.000 con menos de 12 años), de 3.500.000 soviéticos prisioneros de guerra, de 1.900.000 polacos, de 1.670.000 eslavos, de 1.500.000 gitanos, de 500.000 minusválidos (más 300.000 esterilizados), de 200.000 masones, de 15.000 homosexuales (más cientos castrados por orden judicial), de 5.000 testigos de Jehová, de... serán "de facto" declarados "inocentes". Sus crímenes fueron legales, amparados plenamente por el ordenamiento jurídico de la Alemania nazi, y únicamente fue posible condenarlos tras derogarlo con la rendición incondicional del régimen hitleriano. Con la victoria la legislación penal Aliada se impuso, y se aplicó retroactivamente en esa Alemania destruida en todos los sentidos. ¿Qué haremos las izquierdas cuando semejante aberración de lo Justo vea la luz?...

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    http://aims.selfip.org/spanish_revolution.htm

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