jueves, 10 de mayo de 2012

LOS CANDIDATOS

Jorge Gómez Barata
Algunos analistas afirman que “Obama ganará porque sus adversarios son peores”. No creo que sea el caso. A pesar de las justificadas críticas a su gestión, obviando la barrera del color, el actual mandatario pudiera haber competido ventajosamente con cualquiera de los candidatos republicanos de los últimos 50 años. En ese período gobernaron 10 hombres, 5 Republicanos (Nixon, Ford, Reagan, George Bush y George W Bush) y 5 Demócratas (Kennedy, Johnson, Carter, Clinton y Obama).  
El actual presidente, primer afroamericano,  tercero más joven y el de menor aval como político profesional, tal vez no hubiera podido derrotar a Eisenhower, el más popular de los militares norteamericanos, aunque habría  tenido excelentes opciones frente a Nixon, Ford, Reagan y los dos Bush. En cualquier caso su record es mucho mejor.
Avanzando desde cero, Obama alcanzó el Senado en su primer intento e hizo lo mismo al optar por la presidencia, mientras que en 1960 Nixon fue derrotado por John F. Kennedy y antes había perdido la elección como gobernador de California. Reagan por su parte cedió frente a Nixon en la lucha por la nominación republicana en 1968 y 1976, Bush padre no logró reelegirse y su hijo W. Bush fue derrotado cuando aspiró a Representante en 1978.
Después del largo reinado de Franklin D. Roosevelt (1933-1945) y de la sucesión por Harry Truman (1945-1953), los Republicanos llegaron a la Casa Blanca con Dwight Eisenhower. En realidad aquella elección no la ganó el Partido Republicano sino el más famoso y reconocido de los militares norteamericanos.
Para las elecciones de 1960, los republicanos postularon a Richard Nixon que perdió frente a John F. Kennedy. Nominado nuevamente en 1968 derrotó a Hubert Humphrey y en 1972  cuando buscaba su segundo mandato se enredó en el espionaje a la sede del Partido Demócrata, lo que desencadenó el escándalo Watergate. Ante su inminente destitución, en 1974 dimitió para pasar a la historia como uno de los presidentes más tramposos en toda la historia norteamericana.
La renuncia de Nixon catapultó a la Casa Blanca al republicano Gerald Ford que había sido designado vice presidente cuando Spiro Agnew fue obligado a renunciar por corrupción. De ese modo protagonizó el insólito caso de un hombre que llega a vicepresidente y presidente de los Estados Unidos sin ser electo para ninguno de los dos cargos. En 1976 se impuso a Reagan en la lucha por la nominación republicana, pero perdió la elección presidencial frente a James Carter.   
En su tercer intento, en 1980 Ronald Reagan fue nominado como candidato republicano a la presidencia. Con un discurso ultraconservador derrotó a James Carter. Como presidente se le recuerda por su labor contra la Unión Soviética, por la invasión a Granada y por la guerra sucia librada en Centroamérica.
Concluido los dos mandatos de Reagan, en 1988 George Bush fue electo presidente, cargo en el que no pudo reelegirse al ser derrotado por Bill Clinton. En 1992 tras ocho años en la Casa Blanca el Partido Demócrata fue desbancado cuando en 2001 su candidato Albert Gore cedió ante George W Bush, cosa que también hizo John Kerry en 2004.
Varios de los predecesores de Obama gobernaron en épocas de bonanza económica y otros con situaciones sumamente complejas derivadas de la Guerra Fría y la de Vietnam y hasta Bush padre, ninguno pudo sustraer su gestión a las concionantes que imponía la existencia de la Unión Soviética.
Con dos guerras que no comenzó pero que no ha podido finalizar, una crisis  que heredó y que en su mandato se ahondó, con déficit y desempleo record y un desempeño internacional sin logros, Obama se enfrenta a un candidato que ni siquiera se esfuerza en probar que será mejor. Si Mitt Romney ganara se trataría de un caso de masoquismo colectivo. Allá nos vemos.
La Habana, 10 de mayo de 2012

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