lunes, 27 de agosto de 2012

PUERTO RICO DICE NO

Por Pedro Martínez Pírez

No hace mucho el pueblo puertorriqueño volvió a demostrar que no fue inútil la prédica independentista de Don Pedro Albizu Campos y, a pesar de la fabulosa campaña del gobierno colonial a favor del SÍ, los boricuas dijeron NO en el referéndum para enmendar la Constitución.
La nueva gesta de los puertorriqueños recordó la batalla de hace pocos años para sacar a la Marina yanqui de la isla de Vieques y la defensa permanente que del idioma de Cervantes hace el pueblo de esa hermana nación caribeña.
Es una lucha difícil porque Puerto Rico fue un botín de la guerra oportunista lanzada por Estados Unidos contra España a finales del siglo XIX. Los yanquis ocuparon Cuba y se quedaron con Puerto Rico y Filipinas.
Durante más de un siglo se ha mantenido la dominación colonial imperialista sobre Puerto Rico, disfrazado de Estado Libre Asociado, y con dos partidos políticos que le han hecho el juego a Washington: el Partido Nuevo Progresista y el Partido Popular, que obviamente no son ni “progresistas” ni “populares”, sino servidores del imperio.
Lo extraordinario de la más reciente victoria es que el gobernador colonial Luis Fortuño, del Partido Nuevo Progresista, empleó cuantiosos recursos en la campaña para introducir enmiendas en la Constitución de Puerto Rico, y fue apoyado por el supuesto opositor Alejandro García Padilla, del Partido Popular.
Las enmiendas pretendían limitar el actual derecho absoluto a la fianza y alterar la composición legislativa. Y los sectores independistas y que apoyan la soberanía de Puerto Rico estiman con razón que la derrota del gobierno colonial es a la vez una victoria popular que entraña una dosis de repudio al sistema.
Así lo estiman patriotas de la valía de Rafael Cancel Miranda, quien por sus ideales independentistas guardó prisión durante más de un cuarto de siglo en cárceles de Estados Unidos, y lo acaba de reafirmar el semanario “Claridad”, que en su más reciente edición en San Juan asegura que con el triunfo del NO el pueblo boricua demostró que, contra viento y marea, sigue de pie frente al imperio y sus servidores locales.
En Puerto Rico la lucha es bien compleja y difícil. Son muchos años de dominación colonial enmascarada y el fomento desde la metrópoli de fuerzas políticas locales que se caracterizan por el oportunismo y hacen el juego a Washington. Anexionistas que traicionaron los ideales independentistas de Hostos, Betances y Albizu Campos y mantienen en Puerto Rico los intereses de Estados Unidos.
De ahí la magnitud del NO en este referéndum, y la alegría de quienes en el Caribe pensamos como la poetisa boricua Lola Rodríguez de Tió, quien siguiendo el pensamiento de José Martí, nos dijo en un poema histórico que Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas.
La Habana, 27 de agosto de 2012

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