sábado, 4 de mayo de 2013

Los derechos humanos en Cuba a 60 años del asalto al Moncada

Por Pedro Hernández Soto

El 26 de julio de 1956 Fidel Castro y un grupo de jóvenes asaltaron el Cuartel Moncada, la segunda fortaleza militar de Cuba
Siempre he pensado que fui de los afortunados que pude leer temprano La historia me absolverá, la defensa propia que hizo Fidel por el asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 –se cumplirán 60 años próximamente- cuando un día no preciso mi padre llevó a casa, con todo el secreto debido, un ejemplar impreso en un papel amarillento, ya bastante ajado y sucio por el uso recibido. Recuerdo que venía forrado en papel de periódico.
Está fijo en mi memoria el impacto que me causó conocer en detalle el desastre de la sociedad cubana, sus gobiernos y partidos políticos; y los crueles asesinatos y torturas cometidos por la tiranía contra los gallardos jóvenes atacantes, rendidos o heridos.
Tenía unos 15 o 16 años, y por esa época cursaba el bachillerato en el Instituto de Segundo Enseñanza de Cienfuegos, pequeño foco de rebeldía, donde había participado en algunas huelgas y manifestaciones; tenía la influencia de mi padre, muy antibatistiano; y no faltaba ninguna semana a la lectura de la revista Bohemia, donde tantas denuncias se hacían sobre represiones, latrocinio, politiquería, despojos y otros desmanes gubernamentales.
Para los principales medios de prensa, excepto muy contados espacios, todo transcurría de forma excelente, con paz y prosperidad, como mismo tratan de hacernos creer ahora los órganos de la contrarrevolución desde exterior y sus asalariados que acá viven.
No había hambre, desempleo en los sectores productivos y de servicios, bancos corruptos en contubernios con políticos y financieros, ni extensas propiedades de las mejores tierras en manos de transnacionales extranjeras y burgueses criollos, de manera tal que por citar un botón de muestra, en Oriente, la más ancha porción de Cuba, llegaban de costa a costa.
Aquello funcionaba amparado, bendecido y apoyado por los neocolonizadores gobiernos de los Estados Unidos de América, Europa y satélites, abastecido de armamentos modernos, con una implacable mano de hierro contra los opositores –tras suspender la Constitución de 1940 y las Garantías Constitucionales- que incluía desaparecidos, ajusticiamientos sumarios, torturados.
Eran de público conocimiento los desalojos campesinos, la falta de servicios de salud para el pueblo, la gran masa de analfabetos, los pobres resultados en el deporte mundial, pululaban salas de juego por doquier, comenzaba el tráfico de estupefacientes y drogas adictivas, crecía la prostitución, el desamparo de los desvalidos y las demás desgracias que asolaban la isla promocionada como de mulatas, rumba y ron. (Le invito a ver El programa del Moncada, La historia me absolverá y la Constitución de 1940).
Todo ello viene a mi mente ahora, con la presentación por nuestro país del Informe de Cuba al Examen Periódico Universal (EPU) de Derechos Humanos (DD.HH.), organismo creado por la Asamblea General de la ONU, el15 de marzo de 2006 en sustitución de la desprestigiada Comisión de Derechos Humanos, que solo analizaba los subdesarrollados países del Sur según las acusaciones de los desarrollados del Norte.
El EPU se creó para realizar un examen periódico, basado en información objetiva y fidedigna, sobre el cumplimiento por cada Estado de sus obligaciones y compromisos en materia de derechos humanos. El EPU evalúa a todos sin distinción. En esta oportunidad serán valorados Burkina Faso, Cabo Verde, Colombia, Uzbekistán, Tuvalu, Alemania, Yibuti, Canadá, Bangladesh, la Federación Rusa, Azerbaiyán, Camerún y Cuba.
La base del informe presentado por nuestro país contuvo los avances sobre las recomendaciones hechas por el órgano en aquella anterior y primigenia comparecencia del 2009. El documento recién presentado al EPU, permitió se reconocieron sus avances y los resultados de ese proceso. Nos acompañaron avales como el de UNESCO entre otros, en cuanto a garantizarle al pueblo el disfrute pleno de esos derechos.
Cuba ha suscrito y forma parte de los más importantes tratados internacionales en esa materia, avances que no pueden exhibir países que se autodesignan como jueces de del comportamiento en estas materias por segundos, mintiendo sobre  y utilizando éstos los DD.HH. como herramienta política.
El pueblo cubano tuvo la posibilidad de opinar en la confección y sentir de un documento rector de los mayores cambios previstos para el país. Los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución, instaurados con el fin de de avanzar a pasos agigantados de una sociedad cada vez más justa, libre, independiente, equitativa, democrática, solidaria y participativa. Téngase como ejemplo de esto, que las propuestas populares modificaron más de 400 mil enmiendas -dos tercios del proyecto- y abarcaron cada uno de sus doce capítulos.
En cuanto a la proyección democrática de la institucionalidad y su perfeccionamiento, para lo cual confeccionamos discutimos, aprobamos y pusimos en vigor nuevas leyes, decretos leyes e instrucciones que complementan y actualizan la plataforma legislativa de los DD.HH., como las relativas a la seguridad social, la vivienda, el empleo y el trabajo por cuenta exclusivamente personal, la entrega de tierras en usufructo, el sistema jurídico, la migración, con el objetivo de alcanzar un desarrollo sostenible con justicia social.
Es oportuno decir que al pueblo cubano le preocupa el limbo jurídico que sustenta la permanente y atroz violación de los derechos humanos que transcurre en la ilegal Base Naval de Guantánamo, territorio cubano que, desde la ocupación militar de principios del siglo XX usurpan los Estados Unidos, centro de torturas y muertes en custodia, donde quedan 166 detenidos desde hace diez años, sin garantías, juicio ni defensa, más 100 de ellos en huelga de hambre, de los cuales 17, con peligro para sus vidas, reciben alimentación forzada por intubación. Esa cárcel y esa base militar deben ser cerradas y ese territorio debe ser devuelto a Cuba.
Así como también los DD.HH. de nuestros Cinco Héroes presos injustamente en el “buen vecino del Norte”, condenados injustamente por detectar planes terroristas contra la Isla irredenta y USA. Ellos carecen de nuestra  protección.
Fueron juzgados con dominadoras influencias de venganza y odio, lo que no les permitió las mínimas garantías de un proceso justo, atacados por una bien sufragada campaña de prensa ignominiosa pagada por la Fiscalía, con largo confinamiento solitario, limitaciones increíbles a su defensa, sufriendo tratos crueles, inhumanos y degradantes y, varios de ellos privados de las visitas de sus familiares, abusos fracasados en sus objetivos de fracturar su amor a Cuba, y firme y gallarda posición de patriotismo.
En el período analizado fortalecimos el respeto y nuestras relaciones con todas las creencias e instituciones religiosas, miembros de diversos grupos de diversidades sexuales, étnicas y de géneros, y las minorías.
Es histórico nuestro Sistema electoral, donde cada nacional tiene derecho por ley,  a proponer y a ser propuestos, y a elegir y ser elegidos, como gobierno, sin partido que proponga, sin basamento económico que sostenga, sin más campaña política que la verdadera hoja de servicios del propuesto al servicio de la Patria.
La libertad de opinión y expresión es incontrastable, porque a nadie se le reprime por pensar distinto, derecho que por supuesto no incluye actuar y conspirar para la subversión contra el sistema que apoyamos la gran mayoría de los criollos, acciones realizadas por los llamados disidentes dado el abundante salario y otros recursos recibidos de un Estado enemigo.
Es necesario decir de que los cubanos disfrutamos de políticas francamente inclusivas, sin discriminación estatal alguna (erradicadas en los planos institucionales las raciales, genéricas, religiosas y por preferencias sexuales pero aun superados prejuicios y estereotipos que sobreviven del pasado colonial y un régimen neocolonial), a servicios básicos benéficos de calidad, como la educación en diferentes modalidades y gratuita en todos los niveles de enseñanza, la salud con una tasa de mortalidad infantil de 4.6 por cada mil nacidos vivos, un médico por cada 137 habitantes: Cuba es, según la Organización Mundial de la Salud, la nación mejor dotada en este sector , la asistencia y seguridad social. Prosperamos en el desarrollo cultural, el pleno acceso de la población al arte y la literatura, por la preservación y defensa de nuestra cultura y el enriquecimiento de nuestros valores espirituales.
Que aún bloqueados a lo largo de su historia revolucionaria, en cada uno de estas ayudas, alcanza resultados similares a los de los países desarrollados, teniendo en cuantas los respectivos niveles de vida. Que la educación es gratuita (en todos los niveles de la enseñanza) al igual que la salud (en todo su sistema de servicios) y ambas tienen alcance mundial.
El Primer Vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros fue responsabilizado  como autoridad para atender y supervisar los programas anteriores así como el relativo a la protección y supervisión de los derechos de la niñez.
El Sistema Penitenciario Cubano cumple los preceptos de las Reglas Mínimas Internacionales para el Tratamiento a los Reclusos: 27 095 internos, aproximadamente la mitad del total, se encuentran incorporados al estudio en los diferentes niveles de enseñanza, incluido el universitario; muchos de ellos se capacitan además en algún oficio. Todos reclusos tienen garantizada su atención médica y estomatológica gratuitas y en condiciones de igualdad al resto de la población cubana. Reciben salario igual por el trabajo que realicen.
Los derechos a la vida, a la libertad y a la seguridad de las personas, se sustentan en el principio de respeto a la dignidad humana, y constituyen pilares en la actuación de las autoridades cubanas y del funcionamiento de toda la sociedad.
A pocos kilómetros de nuestras costas pasan cables de conexión de nodos de comunicación de Internet. El bloqueo de USA contra Cuba nos pide su utilización, más eficiente y económica, y nos obliga a hacerlo por un estrecha y costosa comunicación por satélite. No obstante, con grandes sacrificios avanzamos a partir de una política basada en programas de uso social.
Señalemos que por la otra parte, entre 2010 y 2013, los Estados Unidos destinaron 191.7 millones de dólares para financiar organizaciones y agentes pagados, el uso subversivo de tecnologías de la información y realizar trasmisiones ilegales de radio y televisión que buscan el cambio de régimen en Cuba, a lo que se añaden otros fondos millonarios canalizados por sus servicios especiales y grupos privados. En ese esfuerzo participan algunos de sus aliados.
Durante la presentación dijo con justeza nuestro ministro de Relaciones Exteriores: No venimos a presentar una tarea concluida, ni pretendemos que se considere el socialismo cubano modelo para nadie. Tampoco aceptamos que exista un modelo único o universal de democracia y mucho menos la imposición del sistema político de los países industrializados de occidente, que ha entrado en crisis. Rechazamos asimismo la manipulación política, la hipocresía y el doble rasero, frecuentes en el debate sobre los temas de derechos humanos.
La Habana, 03/05/13

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