jueves, 16 de mayo de 2013

Rajoy rechaza modificar su impugnada reforma laboral


Madrid, 16 mayo (PL) El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, descartó hoy un cambio de rumbo de la política económica que aplica al dictado de la Unión Europea (UE), al eludir un pacto por el empleo sugerido por los sindicatos.
Rajoy cree que no hay condiciones para ese acuerdo que proponemos, lo cual es una manera elegante de rechazarlo, precisó el secretario general de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CC.OO.), Ignacio Fernández Toxo.

Toxo se pronunció en esos términos tras el encuentro que junto a su par de la Unión General de Trabajadores (UGT), Cándido Méndez, mantuvo este jueves con el jefe del Ejecutivo, en el que hablaron sobre las medidas necesarias para salir de la crisis.

La respuesta ha sido muy amable, pero nos confesó que considera poco probable un escenario para un gran pacto, remarcó el líder de CC.OO. durante una rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa, sede del Gobierno.

Los máximos dirigentes de las dos principales centrales obreras de España coincidieron en la necesidad de un consenso de país, ante lo que calificaron de una situación de emergencia nacional en términos de empleo y de pérdida de derechos sociales y laborales.

La temperatura social pide a gritos una alianza en lo laboral, en lo político y en lo institucional, no un pacto de Estado a la vieja usanza, aclaró Méndez, quien lamentó que para el Presidente la prioridad sea la reducción del déficit público mediante su duro plan de austeridad.

El Gobierno está convencido de que sus reformas darán resultados y ahí tenemos un desencuentro importante, porque para nosotros las medidas de ajuste están agravando la situación social, enfatizó Fernández Toxo.

Ambos pidieron al gobernante la derogación de los elementos más dañinos de la reforma laboral aprobada en febrero de 2012, la cual, a su juicio, abarata y facilita el despido de los trabajadores y concede casi todo el poder a la patronal a la hora de negociar los convenios.

También abogaron por reemplazar las severas medidas de rigor en el gasto público con la aplicación de una fiscalidad más justa, la lucha contra el fraude y la evasión fiscal.

Lo que proponemos es que parte de esa recaudación, a través de las modificaciones tributarias y la lucha contra los defraudadores, se dedique a políticas activas de empleo, insistieron.

Solicitaron al Ejecutivo del derechista Partido Popular aprovechar el margen concedido por la UE para el cumplimiento del déficit para contener la sangría de destrucción de puestos de trabajo y proteger a millones de personas que no tienen ninguna disponibilidad de renta.

Para los líderes de las dos organizaciones mayoritarias, un momento de emergencia nacional como el actual precisa de grandes decisiones y ayudar a los ciudadanos que más están sufriendo los efectos de la crisis.

CC.OO. y la UGT exhortaron a desterrar la idea de que es incompatible el control del déficit con la lucha contra el paro, que supera ya los seis millones 200 mil personas.

mgt/edu

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