sábado, 24 de septiembre de 2016

Lo que enmascara una zanahoria

Por centros educacionales de La Habana comenzaron los estudiantes sus pronunciamientos contra un proyecto de concesión de becas en Estados Unidos que busca desestabilizar la Revolución

La Universidad de La Habana fue epicentro de uno de los actos de denuncia. Autor: Roberto Ruiz

Juventud Rebelde  -  Varios Autores
23 de Septiembre del 2016 23:15:52 CDT

Una nueva jornada estudiantil de denuncia a la subversión de Estados Unidos contra Cuba, cuyo blanco esencial son las nuevas generaciones, comenzó este viernes en La Habana. Los educandos del país denuncian el programa norteamericano de becas World Learning, cuya intención es formar «líderes» de opinión que sirvan a sus fines imperiales y con ello intentar destruir «desde adentro» a la Revolución.

Las manifestaciones son protagonizadas en los centros educativos por los miembros de las federaciones de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM) y la Estudiantil Universitaria (FEU). A partir de la próxima semana se extenderán a todo el país, con el propósito de desmontar esta plataforma desestabilizadora estadounidense y ratificar el firme compromiso de los jóvenes de continuar junto a la Revolución y su historia.

Suzanne Santiesteban Puertas, presidenta de la FEEM, expresó a JR que ante este escenario todo el estudiantado ha decidido manifestarse, denunciar y protestar por estas acciones subversivas que se materializan a través de la World Learning, una supuesta organización no gubernamental que ha diseñado desde 2015 el Programa de verano para jóvenes cubanos, a espaldas del Gobierno y la institucionalidad del país.

Añadió que los estudiantes no permitirán manipulaciones de ningún tipo y han previsto más de 460 encuentros para denunciar esta nueva artimaña, financiada por la Agencia para el Desarrollo Internacional (Usaid) de Estados Unidos, como parte de sus programas para el cambio de régimen en la Mayor de las Antillas. Estos se han mantenido durante la administración Obama, pese al avance en la normalización de las relaciones oficiales entre ambas naciones y la voluntad expresada por sus mandatarios.

No ser ingenuos

Actualmente la Universidad de La Habana (UH) tiene más de 13 programas de intercambios semestrales con cientos de estudiantes norteamericanos, quienes vienen a nuestra nación por las vías convencionales. Entonces, ¿por qué el Gobierno de Estados Unidos no solicita a Cuba de manera legal las becas de la World Learning? Fue esa una de las interrogantes que retumbaron en la cabeza de los cientos de estudiantes de esa emblemática institución, al conocer el nuevo intento subversivo.

Al explicar los modos de actuar de la World Learning y de los agentes que a ella responden, Raúl Alejandro Palmero, presidente en funciones de la FEU en la UH, comentó que desde hace semanas las oficinas de la organización estudiantil en la Universidad han recibido correos que invitan a este tipo de becas.

Nosotros no estamos en contra de esas «oportunidades», solo pedimos que se respeten las instituciones y las leyes de nuestra patria. No es «cháchara» que la política de Estados Unidos no ha cambiado ni que no hay subversión política e ideológica. Este hecho lo demuestra una vez más y debemos continuar más fortalecidos que nunca, subrayó.

Fueron miles los estudiantes que condenaron esta campaña, entre ellos Mario Salvador González, graduado argentino de Sicología, quien señaló que los jóvenes de otras naciones que vienen a formarse en la Isla son ejemplo de legalidad respecto a las becas y a esa solidaridad que Cuba reparte por el mundo.

No podemos olvidar nuestra historia, dijo Celia González Moya, estudiante de la Facultad de Química. «Estos intentos de subversión no son nada nuevo y por ello no debemos ser ingenuos ni dejarnos engañar, y comprender bien cuál es la política con el Programa de verano para jóvenes cubanos, de la World Learning».

De ello habló además el intelectual Enrique Ubieta Gómez, quien refirió que programas como esos reciben millonarias sumas de dinero para financiar actos que destruyan al sistema social cubano en su conjunto, que es el sustento de la soberanía, la democracia y la justicia que hoy gozan los ciudadanos, especialmente las nuevas generaciones. «Nadie se opone al intercambio académico entre ambos países. De hecho, hubo 1 300 acciones de ese tipo en el último año por la vía institucional y conforme a nuestras leyes, pero debemos estar atentos y condenar cualquier hecho que dañe a Cuba», dijo.

Sin vuelta atrás


Cuando el 13 de agosto de 2006 Fidel cumplía 80 años, en la Sección de Intereses de Estados Unidos un agente encubierto de la Seguridad Cubana infiltrado en la estadounidense Agencia Central de Inteligencia (CIA) tenía la encomienda de pedir, a través de los medios mundiales y una vez desatado el caos en la Isla, la intervención norteamericana. A sus 40 años, Raúl Antonio Capote Fernández se había jurado que delante de aquella cámara solo iba a decir un «¡Patria o Muerte!» que rajaría el edificio.

Así lo contó este viernes el exagente de la CIA a los estudiantes del Instituto Politécnico de Química Mártires de Girón, mientras recordaba sus siete años al «servicio» de esa organización, sobre todo en planes dirigidos a desvirtuar a la juventud cubana. Por eso ahora, cuando otra vez Estados Unidos intenta convencer a los estudiantes mediante becas ilegales, el testimonio de Capote Fernández abrió aún más los ojos a los estudiantes.

«Las becas son una trampa. No reflejan un deseo real de ayudar profesionalmente a los muchachos de la Isla», expresó, pues cuando en 2005 Capote Fernández fue reclutado por la CIA trabajó en el plan Génesis, y allí formó parte de proyectos que veían nacer en Cuba una generación de cambio. Bajo esa mirada, como primera carta, implementaron un plan de becas, igual al de ahora, para alumnos de nuestras universidades.

«Pero esas becas, que prometían pagar el viaje y gastos personales, no pretendían formar ingenieros, historiadores, artistas, críticos de arte...,  sino “líderes” de cambio para Cuba. El Gobierno norteamericano no cuenta con una contrarrevolución organizada y prestigiosa, por eso busca gente diferente, jóvenes a quienes puedan convencer de las ventajas del capitalismo», sentenció.

Ante las vivencias del también profesor universitario, muchas fueron las opiniones de los estudiantes. Karla Santana Rodríguez, presidenta de la FEEM en la capital, reconoció que son propuestas que las conciben para que resulten atractivas, pero «sabemos cuánto se ha luchado por el país que tenemos. Por eso hay que afianzar la preparación política de los muchachos y la defensa de los ideales de nuestro sistema socialista».

Asimismo Iris Leydis Enrique, estudiante de tercer año en la especialidad de Química Industrial, alegó que si estas «oportunidades» fueran legales y tuvieran objetivos revolucionarios serían una puerta hacia la superación profesional. «Pero de este modo, que persigue cambiar nuestras ideas en contra de Cuba, no aceptaremos». Y añadió que en actos de denuncia como el vivido este viernes «fomentamos nuestra conciencia patriótica, conocemos bien la realidad de los hechos y no nos dejamos engañar».

Precisamente, alertaba además Capote Fernández, aquellos muchachos, ya de vuelta y entrenados en esas becas,  generarían protestas y enfrentamientos a las instituciones cubanas, desarrollarían acciones desestabilizadoras y entonces, en medio de la crisis, alguien —tarea que le encomendaron a él— pediría generosamente al Gobierno de Estados Unidos que enviara su ejército para controlar la situación.

«Sin embargo, nada de lo planeado sucedió», resumió el exagente, y contó sobre algunos planes norteamericanos luego de realizar el sueño de tronchar nuestro sistema. «Participé en conversaciones donde se cuestionaba para qué un país pequeño como Cuba necesitaba la biotecnología y la farmacéutica. Planearon regresar con los grandes casinos y el poder de la mafia... incluso hasta el proyecto de una nueva constitución pensada y escrita por ellos.

«Ese es el plan real, y para ello necesitan formar gente en esas becas, para que regresen a Cuba con su pensamiento capitalista», dijo Capote Fernández, quien insistió en la necesidad de no permitir que utilicen la ingenuidad de algunos para agredir a la Revolución, «esa que en ustedes tiene millones de soldados movidos por la convicción de que el capitalismo no regresará a Cuba jamás», concluyó.

Intercambio sí, conspiración no


«A los cubanos no nos utiliza nadie, ni se burla nadie de nosotros», así se alzó la voz de los estudiantes de la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría (Cujae). Los muchachos tenían razones para sentirse molestos, pues habían conocido en detalle acerca de la nueva patraña gestada con la mano de Estados Unidos detrás.

El intelectual y bloguero Iroel Sánchez les explicó en un acto improvisado en uno de los patios de la Cujae las descabelladas propuestas de la World Learning. «A quienes participan del Programa de verano para jóvenes cubanos les han encargado implementar un proyecto, que un tutor norteamericano les va a revisar, dirigido a cambiar nuestra nación, y aquí tenemos el talento y el conocimiento para darnos cuenta de cuál es la jugada», argumentó.

«Los que nos graduamos de esta Universidad, que nunca será privada, que siempre estará abierta para los hijos de los trabajadores, de las personas humildes, les decimos que si quieren ayudar, que manden recursos a la Cujae, para que se formen mejor nuestros profesionales y no vengan a escondidas a comprar las convicciones de sus estudiantes. Intercambio sí, conspiración no; conocimiento sí, trampas no», destacó.

Darío Rodríguez, estudiante de Telecomunicaciones, argumentó que mientras critican nuestra democracia, todos los cubanos, incluyendo los jóvenes, han tenido ocasión de opinar sobre los documentos debatidos en el 7mo. Congreso del Partido. «Ahí está el proyecto de la Cuba que queremos, la que vamos a llevar adelante nosotros, los que hoy nos preparamos como futuros profesionales», puntualizó.

Mientras que Janet Rodríguez, estudiante de Ingeniería Industrial, recordó que el embargo sigue presente a pesar de que se restablecieron las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. «El bloqueo afecta a la Cuaje; en el año pasado nuestra Universidad tuvo pérdidas en el rango de los 800 000 dólares por esa injusta ley. Que quiten esa medida y podremos avanzar más y tener una mejor Universidad, y se dejen de estar haciendo trampas», dijo.

Por último, Danhiz Díaz Pereira, presidente de la FEU en la institución docente, convocó a todos a analizar bien lo sucedido, no dejarse engañar y continuar apoyando el proyecto revolucionario por un país mejor y por un socialismo próspero y sostenible.

Otra vez la política estadounidense del garrote y la zanahoria se intenta imponer en el pueblo cubano. Puede parecer esta, la de las becas de la World Learning, una zanahoria pequeña, pero el objetivo sigue vigente: erradicar lo más rápidamente posible la Revolución o debilitarla al máximo. Y eso, el Gobierno de Estados Unidos no lo logrará jamás, los principios y los derechos del pueblo cubano no son negociables.

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