viernes, 7 de octubre de 2016

PELIGROSA APUESTA AL CANNABIS EN EL CARIBE

Por Manuel E. Yepe

La mariguana goza, visiblemente, de un buen momento en el Caribe.

Excepto en Cuba, el cannabis o mariguana se extiende cada vez más por el Caribe insular. Esa droga ya no es la ganja que llegó al Caribe desde la India y que consumían en Jamaica los trabajadores pobres para liberarse por sí mismos, durante algunos momentos, de sus extenuantes labores.

Así lo analiza un artículo publicado por la revista italiana TTC (Travel Trade Caribbean), especializada en la industria turística en la región caribeña, hoy amenazada por la peligrosa presencia de este flagelo universal.

El cultivo, comercio y tenencia privada de hasta 200 gramos del cannabis o marihuana se despenalizó en 2015 en Jamaica para fines medicinales, religiosos y científicos, en ocasión del 70º cumpleaños del extraordinario músico de ese país, Bob Marley, quien fuera adicto a fumar, como tabaco, las hojas de ese cáñamo.

Según TTC, en 2016 el éxito de “la yerba” como narcótico ha ido tan lejos que un turoperador de Miami, Florida, llamado Bhang Travel Inc se promociona como la primera agencia de viajes dedicada a eventos sobre la mariguana y anunció el lanzamiento de un crucero turístico “cannábico” que zarpará en enero de 2017 de la ciudad de Miami con destino al puerto de Ocho Ríos en Jamaica.

En la actualidad, en muchas partes del mundo, aumenta el número y la influencia de los defensores de la mariguana, que abogan por su despenalización general o al menos para su libre uso en la medicina.

También crecen cada vez más los detractores de la mariguana, que aún se clasifica en el mundo como droga de clase A, o sea de alto riesgo, junto con la heroína, la cocaína, las anfetaminas y el éxtasis (MDMA).

Cautelosamente, la Agencia de Salud Pública del Caribe (CARPHA),  ha recomendado a los países miembros seguir investigando sobre las consecuencias del consumo de la droga antes de disponer medidas que la liberen. El jefe de la organización, el doctor James Hospedales, propuso proceder “con suma cautela” y fundamentó su  advertencia en la importancia de cuanto se haga en relación con la protección de las nuevas generaciones.

Dos naciones de la región del Caribe, el protectorado estadounidense de Puerto Rico y Jamaica, ya tienen programas medicinales con la mariguana como base y otros dan los primeros pasos para levantar su ilegalidad.

De acuerdo con un análisis en Internet sobre Jamaica y la mariguana, el país está tratando de sacarle provecho vinculándola al sector de la salud y al turismo, lo cual podría atraer miles de millones de dólares para los países del Caribe. Pero en ese propósito no solo está contemplando la utilización del cannabis con fines terapéuticos de la medicina tradicional sino también con el cannabis como infusión, o sea, en productos narcóticos elaborados a partir de la hierba que jugarían un papel importante en el sector turístico.

El Ministro jamaicano de Turismo Edmund Bartlett declaró que la rústica costa suroeste de Jamaica es “ideal para el concepto de turismo de “cannabis como infusión”, o sea para el consumo de “productos elaborados a partir de la hierba que jugarían un papel importante en el sector turístico”.

En 2015 los países que de alguna manera habían relajado en el mundo sus políticas con respecto a la mariguana eran Bangladesh, Camboya, Canadá, Chile, Colombia, la República  Checa, India, Jamaica, México, Portugal, España, Costa Rica, Uruguay, Alemania, Países Bajos, algunos estados de Estados Unidos de América, las reservas indígenas estadounidenses y algunos territorios de Australia igualmente destinados a originarios de esa isla continente.

Los países que mantienen leyes más estrictas al respecto son China, Egipto, Francia, Indonesia, Japón, Malasia, Nigeria, Noruega, Filipinas, Polonia, Arabia Saudita, Singapur, Corea del Sur, Tailandia, Turquía, Ucrania, Estados Árabes Unidos y Vietnam.

El mercado global de turismo relacionado de alguna manera con la mariguana se sitúa en unos 494 mil millones de dólares en todo el mundo, según algunos datos que cita el artículo de TTC.

Aun cuando los flujos de cocaína que se dirigen hacia el norte se han reducido, los delitos violentos y el tráfico de drogas significan serias amenazas para la región de Centroamérica y el Caribe. Dada su localización geográfica entre los principales productores de coca en el sur y los principales consumidores de narcóticos en el norte, la región se ha convertido en un corredor de drogas.

La Habana, Octubre 3 de 2016

Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.


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