miércoles, 23 de noviembre de 2016

RELACIONES PÚBLICAS Y PROPAGANDA EN EEUU

Por Manuel E. Yepe

El austriaco-estadounidense Edward Barnays, sobrino del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, fue el principal diseñador de las actividades de propaganda política que, por encargo de la corporación internacional United Fruit Company (hoy Chiquita Brands Internacinal), llevó a cabo la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) para derrocar en 1954 a Jacobo Arbenz, Presidente democráticamente electo de Guatemala.

La operación propagandística para el golpe militar incluyó un documental de la BBC londinense, preparado por Barnays, titulado “El siglo de uno mismo” que fue difundido en los principales medios estadounidenses de comunicación.

En su libro Propaganda, Bernays sostenía ya en 1928 que la manipulación de la opinión pública era una parte necesaria de la democracia.

“Aquellos que manipulan este mecanismo invisible de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es la energía predominante verdadera de nuestro país. Estamos gobernados, nuestras mentes son moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran parte por hombres que nunca hemos conocido. Este es un resultado lógico de la manera en que está organizada nuestra sociedad democrática. En casi cada acto de nuestra vida cotidiana, ya sea en el ámbito de la política o de los negocios, en nuestra conducta social o nuestro ética, estamos dominados por un número relativamente pequeño de  personas que comprenden los procesos mentales y los patrones sociales de las masas. Son ellos los que tiran de los cables que controlan la mente pública”, reconocía Bernays.

Edward Louis James Bernays (1891−1995) fue un pionero en el campo de relaciones públicas y la propaganda. Identificado como "el padre de relaciones públicas modernas", combinó las ideas de Gustave Le Bon y Wilfred Trotter en materia de psicología de las masas con las ideas psicoanalíticas de Sigmund Freud. .

Bernays afirmaba que la manipulación del sentir de las multitudes era necesaria en la sociedad por lo irracional y peligroso que resultaba el “instinto de manada” descrito por Trotter.

Trabajando para la administración de Woodrow Wilson durante Primera Guerra Mundial, en el Comité de información pública, tuvo a su cargo promover el apoyo a la guerra en Estados Unidos y sus esfuerzos por "llevar la democracia a toda Europa". Finalizada la guerra, fue invitado por el Woodrow Wilson a participar en la Conferencia de Paz de París en 1919.

Impresionado por la fuerza con que la consigna de democracia había impactado en el público, tanto en casa como en el extranjero, se preguntó cómo podría emplearse este modelo de propaganda en tiempos de paz. Debido a las implicaciones negativas que rodeaban a la palabra propaganda debido a su uso por los alemanes en la primera guerra mundial, promovió en su lugar el término relaciones públicas y ello popularizó las teorías de Freud en Estados Unidos.

Bernays fue pionero del uso en la industria de relaciones públicas de la psicología y otras ciencias sociales dando origen a una técnica científica moldeadora de opinión conocida como ingeniería del consentimiento:  “Si no entendemos el mecanismo y los motivos de la mente del grupo, no es posible controlar y regular el comportamiento de las masas según nuestra voluntad, objetivo que la práctica reciente de la propaganda ha demostrado que es posible, al menos hasta cierto punto y dentro de ciertos límites”.

Bernays comenzó su carrera en 1913 como agente de prensa  asesorando espectáculos de teatro, conciertos y ballet. En 1917, el Presidente de Estados Unidos Woodrow Wilson fundó el Comité de Información Pública en el que Bernays, Carl Byoir y John Price Jones trabajaron juntos para influir en la opinión pública en apoyo a la participación del país en la Primera Guerra Mundial.

En 1919, Bernays abrió una consejería de relaciones públicas en Nueva York y en 1923, publicó su primer libro sobre el tema,  titulado Cristalizando la opinión pública.

Entre los grandes clientes corporativos de Bernays destacaron, junto al Presidente Calvin Coolidge, los grandes consorcios Procter & Gamble, CBS, United Fruit Co.,  American Tobacco Co. , General Electric , Dodge Motors, Knox-Gelatin e innumerables otros grandes nombres, así como muchas instituciones e instituciones no estatales sin fines de lucro.

Bernays también recurrió a las ideas de su tío Sigmund Freud con propósitos comerciales para promover, por direccionamiento indirecto, productos tan diversos como cigarrillos , jabones y libros . Además de las teorías de su tío, Bernays utilizó las del ruso Pavlov.

Bernays utilizó teorías freudianas al abordar la concepción del comunismo. No era partidario de debilitar el miedo de la gente al comunismo, sino de promover ese miedo y jugar con las emociones del público al respecto. Sus teorías manipuladoras llegarían a alcanzar gran importancia como arma sucia de occidente en la Guerra Fría.

La Habana, Noviembre 22 de 2016.

Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.


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