jueves, 8 de diciembre de 2016

JURAR Y AVANZAR

Jorge Gómez Barata

Como parte de los homenajes póstumos a Fidel Castro, varios millones de cubanos bajo firma juraron preservar y cumplir el Concepto de Revolución, que parece ser su testamento político.

El texto, esculpido junto a su tumba en diez líneas y 140 palabras sintetiza los ideales, la proyección y la actitud del revolucionario. Más que un epitafio recuerda un manifiesto que, al condensar las esencias de los grandes procesos políticos, probablemente trascienda el espacio y el tiempo; y tiene la virtud de la utilidad presente al resumir las tareas decisivas y urgentes de la Revolución Cubana hoy.

Por su contenido programático, mandato ético e imperativos morales, el Concepto de Revolución expuesto por Fidel Castro podía haber sido firmado por cualquiera o todos los insignes próceres y los grandes luchadores sociales que habitaron el Nuevo Mundo en los siglos XVIII, XIX y XX.

Con toda intención, para alcanzar universalidad y ganar en capacidad de convocatoria, el texto omite cualquier referencia ideológica, no alude a ninguna fe, soslaya la mención a formas de luchas concretas, prescinde de la mención a los partidos, las clases sociales y los liderazgos. Además de un decálogo del perfecto revolucionario, con magnifica prosa realiza una disección perfecta de la revolución en cualquier momento, especialmente en Cuba hoy. 

Al aludir a elementos esenciales de la condición humana: “… igualdad y libertad, humanidad, emancipación, voluntad, valor, disposición al sacrificio, modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo, audacia, inteligencia, realismo y probidad, entereza y apego a los principios, convicciones e idealismo…”, el resumen, elaborado por Fidel en un día de estado de gracia, constituye un monumento al humanismo que cultivó y practicó con ejemplar entereza y consecuencia.

No puedo pasar por alto el elogio a la lucidez del presidente Raúl Castro al seleccionar, de toda la vasta obra de Fidel, este fragmento que de un modo mágico, literario, y profundamente científico resume no solo el pensamiento social y político del autor, sino las grandes tareas del momento en Cuba ahora. 

Después de firmar y jurar para los cubanos de todas las categorías, especialmente para aquellos con funciones de dirección, se impone actuar con lucidez, determinación y sentido de la urgencia, para realizar un inventario de todo aquello que debe ser cambiado, con el fin de acelerar las reformas en marcha, perfeccionar y democratizar las estructuras y las relaciones sociales, promover la prosperidad del país y la elevación del nivel de vida del pueblo, reforzar la estabilidad y la cohesión social, y auspiciar el progreso general, para dar sostenibilidad y definir los perfiles del socialismo a que aspiramos. Ser revolucionario hoy, es ante todo observar el Concepto de Revolución porque:

"Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo."

La Habana, 07 de diciembre de 2016

*Este artículo fue escrito para el diario mexicano ¡Por Esto! Al reproducirlo o citarlo, indicar esa fuente


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