jueves, 5 de enero de 2017

Hollande ha ordenado 40 ejecuciones extrajudiciales en la lucha contra el yihadismo

Una investigación periodística desvela cómo el presidente francés ha avalado las listas de objetivos a eliminar elaboradas por los servicios secretos

Francois Hollande. REUTERS / PHILIPPE WOJAZER

EL PERIÓDICO  -  EVA CANTÓN  @eva_canton  -  PARÍS
JUEVES, 5 DE ENERO DEL 2017 - 17:09 CET

En el contexto de la lucha contra el terrorismo y amparándose en la legítima defensa colectiva, el presidente francés, François Hollande, no ha dudado en autorizar ejecuciones extrajudiciales para “neutralizar” a los yihadistas sospechosos de ser una clara amenaza contra los intereses franceses.

El periodista independiente Vincent Nouzille narra en ‘Errores fatales’, una amplia investigación sobre la lucha antiterrorista francesa de la que ‘Le Monde’ publica este jueves algunos fragmentos, cómo François Hollande ha encarnado desde que llegó al poder en el 2012 una política mucho más marcial que la de sus predecesores en el Elíseo, abandonando incluso el estricto marco de la legalidad.

El mandatario francés ya había confesado el pasado octubre en el polémico libro ‘Un presidente no debería decir esto’ haber ordenado al menos cuatro asesinatos concretos. “El Ejército y la Dirección General de Seguridad Exterior tienen una lista de gente sospechosa de haber sido responsable de secuestros o de actos contra nuestros intereses”, admitía Hollande.

Nouzille señala, no obstante, que el número de ejecuciones se elevaría a unas cuarenta, entre ellas 8 yihadistas franceses. “François Hollande ha dado consignas claras al Estado Mayor del Ejército y a la Dirección General de Seguridad Exterior sobre el asunto. Tienen luz verde para matar en el extranjero, incluso de manera clandestina, a los jefes terroristas y otros supuestos enemigos de Francia”, indica el reportero.

PERMISO PARA MATAR

Las listas nominales de personas a ejecutar habrían sido sometidas a la aprobación del jefe del Estado. “Este permiso para matar se asemeja a frías represalias y a ejecuciones extrajudiciales incluso de forma preventiva”, agrega Nouzille.

Francia combate a los yihadistas en la zona del Sahel y en Irak, donde las operaciones militares galas cuentan con el aval legal de los países afectados por la amenaza del autoproclamado Estado Islámico (EI) y las resoluciones de Naciones Unidas que consideran al EI como una organización que amenaza la seguridad internacional.

Sin embargo, este marco legal es difuso en el caso de Siria porque ni existe una petición expresa del país –en la que se apoya la intervención rusa, por ejemplo- ni resolución de la  ONU autorizando el recurso a la fuerza en un Estado soberano ni una aplicación del principio de legítima defensa, recuerda ‘Le Monde’. Francia entiende que la legítima defensa colectiva, es decir, acudir en ayuda de un Estado agredido por un tercero, puede extenderse en el caso del EI a las operaciones en Siria.

Inicialmente centrados en combatir a los yihadistas en Irak, Hollande amplió en septiembre del 2015 los bombardeos a Siria y, tras los atentados del 13 de noviembre en París, se multiplicaron los ataques contra los feudos del EI. Desde que se unió a la coalición internacional en septiembre del 2014, los ataques del Ejército francés han matado unos 2.500 combatientes del EI del total de 50.000 bajas provocadas por el conjunto de la coalición.

Mali, enero del 2013:Operación Serval

Apoyada por Naciones Unidas, Francia lideró la coalición internacional que intervino militarmente en Mali para apoyar al Ejército local en su lucha contra las milicias islamistas que amenazaban con hacerse con el poder. La operación fue un éxito, al lograr vencer a los yihadistas en febrero del 2013. En agosto del 2014, la operación Barkhane toma el relevo de Serval para luchar contra todos los grupos yihadistas en el Sahel. Francia tiene 4.000 militares desplegados en Mali, donde ha sufrido 12 bajas.

Irak, septiembre del 2015: Operación Chammal

En coordinación con sus aliados en la región, Francia lanza el 19 de septiembre del 2014 la operación Chammal para apoyar la lucha del Ejército iraquí contra el autoproclamado Estado Islámico. Amparada por la ONU y a petición del gobierno de Irak, Francia realiza vuelos de reconocimiento y bombardea posiciones yihadistas. Catorce aviones de caza Rafale y 1.200 militares participan en el dispositivo. A partir de septiembre del 2015, François Hollande decide ampliar la operación a territorio sirio.

Libia, febrero del 2016: fuerzas especiales

A pesar de que el entonces ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, había descartado una intervención militar, el diario Le Monde reveló en febrero del 2016 la presencia de fuerzas especiales francesas en suelo libio. Su actividad se centraba en atacar objetivos concretos, no oficiales, de yihadistas del este de Libia, un país desangrado por la guerra civil. La muerte de tres agentes franceses obligó al ministerio de Defensa a admitir la presencia gala en Libia en julio de ese mismo año.


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