martes, 14 de marzo de 2017

ESPAÑA: Trabajadoras de limpieza de un hospital público de Mallorca piden a la clínica las sobras de la comida

Fachada del hospital Son Llàtzer de Palma. C. C.

EL MUNDO  -  MAYTE AMORÓS - Palma
13/03/2017 12:12

«Hay gente desesperada porque nuestras familias subsisten sólo con nuestras nóminas y algunas no pueden ni comer». Lo denuncia Sandra Llorente, una trabajadora de la limpieza del hospital Son Llàtzer de Palma, que se ha visto obligada a pedir la comida sobrante de las cocinas del centro hospitalario para poder subsistir. A Sandra le han cortado el teléfono por no pagar a la compañía. «Otra compañera ha tenido que romper la hucha de su hijo para pagar la luz. Y hay otra mujer mayor con una enfermedad de los huesos que subsiste gracias a la ayuda de una enfermera que va a su casa para traerle una bolsa de comida», lamenta.

Ni Sandra ni sus 110 compañeras de la limpieza de Son Llàtzer han cobrado la nómina de febrero este mes de marzo. Denuncian que la situación de impagos por parte de la empresa KLE se repite y se ha perpetuado en el tiempo, pese a las promesas del Servicio de Salud (IB-Salut).

«En diciembre ya hicimos manifestaciones porque pagaban muy tarde (sobre el 14 de cada mes), fuimos al Tamib el 19 de enero y la empresa se comprometió a abonar las nóminas los primeros cinco días del mes. La promesa sólo duró un mes. Pagaron bien en febrero pero en marzo vuelven a las andadas», relata indignada.

La situación es tan insostenible que muchas empleadas han tenido pedir comida en las plantas «para poder salir adelante», denuncia el sindicato CGT. Y el hospital se ha volcado con ellas, ya bien dándoles víveres de las cocinas o recabando alimentos en colectas para entregarlo a este colectivo de la limpieza, la mayoría mujeres con un sueldo de 940 euros más los pluses.

Sandra no duerme bien pensando en esas compañeras más vulnerables (madres solteras o abuelas que mantienen a sus nietos). «Sé que tienen vergüenza de reconocer su situación, por eso se me ocurrió hacer las colectas y pedir a la gente que nos traiga comida: un litro de leche o un zumo... Cualquier ayuda es buena en estos momentos», recuerda.

El sindicato CGT lleva tiempo denunciando la situación de impagos reiterados y critica que tanto el IB-Salut como KLE están dando largas. El pasado mes de diciembre ya alertó de que algunas trabajadoras de la limpieza iban al trabajo a pie por no poder pagar el autobús, y ahora la historia se repite teniendo que recurrir a la solidaridad del personal de las cocinas «para poder salir adelante».

Según las trabajadoras, en la reunión del pasado 8 de marzo la empresa concesionaria del servicio de limpieza no les garantizó cuándo ingresaría las nóminas, lo que provocó la impotencia e indignación de la gente. Además, «cuando llamamos por teléfono para pedir explicaciones, nadie contesta», se quejan.

«Somos mileuristas que tenemos que hacer frente a nuestras obligaciones. Los bancos nos piden intereses de demora por no pagar la cuota y nos cortan la luz y el teléfono si devolvemos los recibos impagados», recuerda Llorente, quien denuncia que, además de los atrasos, las nóminas suelen pagarse mal. «No nos abonan la nocturnidad... Hay gente que tiene trienios pero no se los cuentan y tenemos que reclamarlos a posteriori... Luego pasa el tiempo, vamos a juicio y hasta que se paga ha pasado una eternidad», reprueba esta trabajadora

También cargan contra el IB-Salut. «El gerente del hospital nos dice que ha cumplido y que la empresa es la culpable pero no entendemos por qué no hace nada. Sinceramente, no sé qué historia hay aquí detrás; lo único que sé es que los únicos perjudicados somos los trabajadores».

Mientras tanto, las empleadas de limpieza están atadas de pies y manos. «Si no trabajamos, nos despiden. Si montamos una huelga, nos prometen que van a cumplir para que la desconvoquemos. Sólo por pedir lo que es nuestro; por pedir el sueldo que nos hemos ganado».


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