lunes, 27 de marzo de 2017

EU.- EL OBAMACARE CONTINUA VIVO

Por Dr. Néstor García Iturbe

“La sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes,
luchar contra el imperialismo donde quiera que esté”
Che

Después de todo el esfuerzo realizado por el presidente Donald Trump para tratar de que en el Congreso se aprobara la modificación del Obamacare, finalmente tuvo que retirar la propuesta antes de que esta fuera votada, pues no contaba con los votos suficientes para su aprobación.

Esta resulta la primera experiencia de Trump como presidente lidiando con el Congreso.  Debe sacar experiencia de esta situación, pues el procedimiento para aprobar una ley difiere mucho de la toma de decisiones como ejecutivo de una gran corporación donde usted es el principal accionista y prácticamente su deseo es una orden.

Toda ley primeramente se negocia con los distintos congresistas, para asegurar que en la misma se reflejen los intereses personales  o políticos de cada cual.  Se va modificando el texto hasta que el mismo sea aceptable por la mayoría necesaria para su aprobación y es entonces que esta se somete al sufragio, nunca antes.

Esto no sucedió con la ley propuesta por Trump para modificar el Obamacare y como es lógico tuvo que sufrir las consecuencias de no seguir el procedimiento establecido y después de recibir las ultimas noticias de Paul Ryan, sobre la falta de apoyo dentro de los propios miembros del partido republicano, decidir que dicha propuesta no se sometiera a votación.

La propuesta preparada por el equipo de Trump modificaba en varios aspectos el Obamacare. Ya el presidente, mediante Orden Ejecutiva había abolido la multa de 500 dólares que debía pagar todo aquel que no se acogiera a la ley.  Esto fue aceptado con agrado, sobre todo por aquellos que no tenían trabajo y el poco dinero que conseguían lo utilizaban en alimentarse y cubrir en algo los gastos mas importantes de sus hogares.

Las modificaciones propuestas por el Ejecutivo tenían toda una serie de criterios a favor y en contra dentro de los propios legisladores republicanos.  Algunos consideraban que las modificaciones eran pocas y en esencia se mantenía el mismo sistema y otros, de pensamiento más radical de derecha, tampoco la aceptaban, pues querían borrarla totalmente del mapa.  Cómo pueden comprender, el presentar una ley como esa para su aprobación con tantos criterios en contra requería un fuerte trabajo de convencimiento y de compromiso que no se realizó adecuadamente, quizás impulsado por el estilo Trump, de tratar de resolver los problemas en el menor tiempo posible.

Dentro de la oposición republicana a la nueva ley, se encontraba el llamado “Home Freedom Caucus”, que deseaba pasos más agresivos contra el Obamacare, en los que se disminuyeran los costos de las pólizas de seguro y el desmantelamiento de una serie de regulaciones que tienen relación con el tema. Para ellos, Trump había sido muy débil en su propuesta.

La propuesta de ley no era realmente débil,  entre otras medidas, cancelaba las multas a las personas que no tuvieran seguro de salud, establecía nuevos parámetros federales para la concertación de seguros de salud, reducía los subsidios para la compra de seguros por parte de particulares y situaba nuevos límites a los gastos del Medicaid. Trump había dicho que deseaba una ordenada transición, que asegurara nadie se vea perjudicado en su cobertura y que la cláusula de condiciones preexistentes se mantuviera en cualquier nueva ley.

La nueva ley ahorraría billones de dólares en impuestos que habían sido aprobados en la ley del Obamacare, los cuales se tendrán que mantener y como es natural, afectará la posible rebaja de impuestos que también Trump había anunciado. Si ahora alguien protesta por los altos impuestos, el Obamacare será una buena explicación al asunto. El Obamacare continúa vivo.

En realidad, las grandes beneficiadas por el Obamacare fueron las empresas de seguro, pues la ley estableció que todo ciudadano tenía que tener un seguro de salud o sería multado.  Este contubernio de la administración Obama con las empresas aseguradoras le dieron a estas billones de dólares en ingresos, algunos de los cuales terminaron como contribuciones a las campañas políticas de Hillary otros políticos demócratas, sin contar el nombramiento en muchas de estas compañías de familiares de aquellos legisladores que votaron por aprobar la ley.

Además de la afectación de los impuestos al contribuyente  que genera el Obamacare, habrá otra afectación a los mismos. Toda empresa aseguradora, en la renovación anual de la póliza, si el cliente ha utilizado sus servicios, incrementa la prima para el próximo año.  El que se enfermó, sufrió una operación, se arregló una carie en la boca o utilizó los servicios del seguro de alguna forma, el año próximo tendrá que pagar una prima mayor, acorde con el gasto que realizó durante este año.  Así funcionan las empresas de seguro.

Al parecer, Trump aceptó lo sucedido utilizando la filosofía, sobre esto dijo “Obamacare, desgraciadamente, explotará en algún momento.  Va a tener un año bastante malo. En un momento determinado, después de un gran aumento de las primas por parte de las empresas de seguro, los demócratas vendrán a decirnos: Vamos a trabajar juntos en una gran ley de salud, que sea realmente beneficiosa para la población de este país”

Puede decirse que en esta primera batalla, como en todas las batallas, hubo un vencedor, la agrupación ultraconservadora republicana “Home Freedom Caucus” que con su fuerza y la de algunos aliados, pudo impedir que Trump lograra la aprobación de una ley que ellos consideraban “muy débil”.

Saquen la cuenta como pensarán ellos, si consideran que Trump es muy débil.

La Habana, 26 de marzo del 2017.


GRUPO EL HERALDO  sarahnes@cubarte.cult.cu


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