martes, 21 de marzo de 2017

MÉXICO: Los militares están disputando el poder político ante la debilidad de instituciones civiles

Erubiel Tirado, coordinador académico del Programa de Seguridad Nacional de la UIA, asegura que el papel protagónico del Ejército en la discusión de la Ley de Seguridad Interior implica un riesgo de regresión democrática para México.

Manuel Hernández Borbolla Reportero. Ganador del Premio Alemán de Periodismo Walter Reuter 2014.

THE HUFFINGTON POST -  15/03/2017 6:48 AM CST | Actualizado 15/03/2017 10:08 AM CST

AFP/GETTY IMAGES

Más que llenar un vacío de poder, las fuerzas armadas están disputando el poder político a las autoridades civiles, considera Erubiel Tirado, experto en seguridad interior por la Universidad Iberoamericana. Y mientras los militares aseguran que la gente les pide quedarse en las calles, expertos consideran que otorgarle más facultades a las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública no podrá reducir los actuales niveles de violencia.

Es por ello que, para académicos como Tirado, el papel protagónico que han adquirido los militares en la discusión de la Ley de Seguridad Interior ha provocado que las fuerzas armadas incluso hayan mostrado "una agenda política que va más allá de su función".

Más que llenar un vacío están disputando un poder que no les está acotando. Y eso llama la atención porque uno de los principios de la democracia respecto a las fuerzas armadas es obviamente la sujeción al poder civil. Y cuando no existe esa sujeción o lo cuestionan, estamos ante un riesgo muy grande de regresión democrática". Erubiel Tirado, investigador de la Ibero

"Son los riesgos de haber sacado a los militares a las calles en 2006 y haberles dado tanta influencia, ha generado inercias que son contrarias a las buenas prácticas del comportamiento de las fuerzas armadas en democracia. Una de esas cosas es el carácter deliberante de las fuerzas armadas. Nunca antes en la historia del país habíamos tenido fuerzas armadas que abiertamente se entrometen en un debate político, incluso descalificando a miembros del gobierno, en este caso el secretario de Gobernación el año pasado y que obviamente eso no es parte de su papel", añade el académico.

En entrevista con The Huffington Post, señaló que la filtración a los medios del documento presentado por la Marina ante el Congreso, en el cual se propone abordar desde una perspectiva más amplia el concepto de seguridad interior que incluya incluso la persecución de los políticos corruptos, es una clara señal de que los militares pretenden tener una vida política más activa, incluyendo la redacción y el cabildeo de leyes.

Es finalmente una señal, como diciendo, nosotros estamos enterados de lo que pasa en el país y queremos intervenir. Ese es el punto", agrega Tirado.

"Es un mensaje de intimidación política. Va dirigido a la clase política y tiende también a tratar de generar simpatías entre algunos sectores sociales que desesperados, creen que esa es la solución. No me extrañaría que en los próximos meses o el próximo año este tipo de pronunciamientos adquieran más intensidad, a grado tal que se hagan llamar, para que el pueblo los postule como candidatos independientes o algún partido los postule. Ese es un escenario real con este esquema", apunta el experto.

"No hay que soslayar que tenemos un sustrato social autoritario, donde hay un sector de la población que ve con buenos ojos que los militares estén en la calle haciéndola de policías porque, según ellos, se sienten más seguros, pero se ha demostrado que eso no es garantía de menor violencia o incidencia delictiva. Entonces, es una mezcla de ignorancia y talante autoritario de ciertos sectores.

HENRY ROMERO / REUTERS

LA GENTE NOS QUIERE EN LAS CALLES: CIENFUEGOS

El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, aseguró que el Ejército permanecerá en las calles mientras la gente lo pida, más allá de las órdenes del presidente en turno.

No nos vamos a retirar. No sé de dónde salió la idea. La gente es la que no quiere que nos vayamos; no es nada más la orden del presidente de la República, es la propia sociedad la que nos está exigiendo que no nos vayamos. Ahí vamos a estar mientras la sociedad lo pida y el presidente no ordene lo contrario", aseguró Cienfuegos.

"Creo que ya es necesario (...) obligar a todo mundo a tomar su responsabilidad, al Ejecutivo Federal, al Legislativo, Judicial, a los estados, municipios, a quienes administran y procuran la justicia, a que cada uno de ellos haga la tarea que les corresponde", agregó el titular de la Sedena el pasado jueves 9 de marzo, durante una gira de trabajo por Coahuila.

"Entre mejor policía exista, menos militares. Esa es la idea de la famosa Ley de Seguridad Interior: generar condiciones para que haya una ruta crítica y que el Ejército vaya replegándose poco a poco a sus cuarteles", señaló Cienfuegos.

ACTIVISTAS Y EXPERTOS PROPONEN "SEGURIDAD SIN GUERRA"

Aunque la discusión de la Ley de Seguridad Interior en la Cámara de Diputados se ha visto empantanada durante las últimas semanas, académicos e integrantes de la sociedad civil aglutinados en la organización Seguridad sin guerra, sostienen que los legisladores deben modificar el enfoque con el que se ha abordado el problema de la violencia en la última década.

"No creemos que una Ley de Seguridad Interior sea una vía que dé certidumbre a las Fuerzas Amadas ni a la ciudadanía. Se trata de una respuesta que no atiende los problemas que han llevado a que las fuerzas armadas hoy sean las únicas capaces de proveer seguridad a la ciudadanía. La propuesta de ley tampoco toma en cuenta los efectos negativos que ha tenido la actual estrategia de seguridad militarizada", aseguró el colectivo a través de un comunicado.

Las propuestas de ley en la materia proponen un régimen de excepción en el que se violentan los derechos de libre tránsito, debido proceso, presunción de inocencia entre otros, a la vez que no presenta ninguna ruta para enmendar esta situación. Se trata de un régimen incompatible con la Constitución y que deja además sin escuchar las voces de las víctimas que ha dejado la actual estrategia de seguridad". Seguridad sin guerra

De ahí que el frente de académicos del CIDE, ITAM, UNAM y organizaciones de derechos humanos, propongan una vía alterna con ocho puntos específicos para reducir la violencia sin aprobar la Ley de Seguridad Interior. Dichas propuestas incluyen:

1. Promulgar la ley reglamentaria del artículo 29 constitucional, mismo que prevé las bases para decretar la suspensión temporal de garantías. En esta ley se debe: a) incluir fuertes contrapesos del poder legislativo y judicial; b) fijar objetivos precisos, así como límites de tiempo, claros e improrrogables; c) incluir mecanismos de responsabilidad económica y política para los gobiernos locales que se declaren incapaces de cumplir con su mandato constitucional de proveer seguridad pública; y d) considerar un modelo de controles múltiples en terreno que permitan la supervisión de las operaciones y la revisión en periodos cortos por parte del propio Congreso, tales como la integración de comisiones ad hoc que soliciten información y realicen inspecciones en los lugares donde se desplieguen las fuerzas armadas.

2. Las intervenciones de las fuerzas armadas en estos operativos deben ir aparejadas con una normatividad de uso de la fuerza, armamento y rendición de cuentas, apropiada para las tareas de seguridad pública.

3. Crear una comisión plural de trabajo entre representantes del Ejecutivo Federal, del Congreso de la Unión, de la academia, de las víctimas de la violencia a lo largo de estos 10 años de seguridad militarizada, y de la sociedad civil organizada que construya el consenso que soporte esta ley reglamentaria, con base en diagnósticos y evidencia empírica.

4. Construir en el seno de la misma comisión un plan de regreso de los militares a los cuarteles, sujeto a condiciones y estándares precisos de contención y reducción de la violencia a manos de autoridades civiles competentes y confiables. El plan puede ser incluido en los artículos transitorios de la ley reglamentaria referida.

5. El plan de regreso debe incluir el diseño de un perfil de competencias profesionales y de herramientas de supervisión sobre las tareas de policía y de investigación que actualmente desempeñan las autoridades militares, así como mecanismos anticorrupción en todas las instancias de seguridad.

6. Igualmente, esta comisión debe diseñar los ajustes necesarios al Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) para forzarlo a cumplir con la profesionalización policial, sujeto a plazos y establecer consecuencias ante el incumplimiento.

7. El plan debe considerar que se restablezca una instancia de coordinación para la consolidación del sistema de justicia penal acusatorio, estableciendo un programa coherente y consistente de combate a la impunidad.

8. Asegurar una supervisión independiente, imparcial y expedita de las violaciones a los derechos fundamentales.

STRINGER MEXICO / REUTERS

APROBAR LA LEY ES LEGALIZAR ESTADO DE EXCEPCIÓN: SICILIA

Desde otra perspectiva, las víctimas de la violencia en México también se han manifestado contra la aprobación de dicha ley.

En este sentido, el poeta Javier Sicilia, líder y fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, señaló que "si aprueban la Ley de Seguridad Interior, le darán carta de naturalización y legalización al Estado de excepción".

"Hay que entender que el Ejército viola derechos humanos, no sólo éste, no conozco un Ejército que no los viole. Están hechos para estados de excepción, para momentos de guerra y, en estos estados de excepción, se violentan los derechos humanos", agregó el activista.


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