martes, 28 de marzo de 2017

UNIÓN EUROPEA. BUEN ANIVERSARIO

Jorge Gómez Barata

La Unión Europea es rechazada por la derecha y no convence a la izquierda. Una la ataca porque se aleja del nacionalismo y del chovinismo, borra las fronteras, rebasa los límites del estado nacional, y se aproxima el socialismo. Los norteamericanos la tratan como un competidor, y otros la asumen como una realización imperialista: “La verdad es mezcla”.

Aunque aún en gestación, la Unión Europea es el segundo esfuerzo integrador realmente exitoso. El anterior ocurrió cuando las Trece Colonias de Norteamérica se unieron para formar los Estados Unidos, y luego, sin traumas, incorporaron Florida, Luisiana, Alaska y Hawai. Más complicado fue la anexión de los territorios arrebatados a México, y no han logrado integrar a Puerto Rico.

El intento de unir a Siria y Egipto (1958-1961) para crear la República Árabe Unida fue de corta vida, mientras los proyectos de la Unión Soviética y Yugoslavia no soportaron la prueba del tiempo. La fusión de Austria y Hungría, mediante una monarquía dual, duró apenas medio siglo. Otros esfuerzos como los de España, Gran Bretaña, Bélgica y Canadá no se han consolidado.

De Roma al Imperio Otomano ninguna potencia colonial logró integrar sus posiciones de ultramar. España ni siquiera intentó mantener una relación estatal especial con sus ex colonias, Inglaterra creó el Commonwealth, mientras Francia auspicia la Organización Internacional de la Francofonía. En esa dirección solo Holanda parece haber tenido éxito al sumar a su estado, en calidad de estados autónomos dentro del Reino de Holanda, a sus ex colonias caribeñas.

En América Latina, donde a veces se confunden deseos con realidades, los avances en dirección a la integración no son significativos. Los mecanismos de aproximación económica y concertación política confrontan obstáculos, la OEA es descartable porque no hay manera de equilibrar a Estados Unidos y Canadá con el resto de la región, Mercosur está a punto de estallar, en UNASUR y CELAC difícilmente pueda llegarse a algún consenso sobre temas políticos nodales, y el impacto del ALBA es limitado.

Al arribar a su sexagésimo aniversario la Unión Europea no vive momentos felices. A las dificultades políticas, que ha sido necesario sobrepasar para alcanzar un consenso continental, se suman las complejidades que significa integrar la economía, las finanzas, y el enorme mercado intraeuropeo, establecer una moneda común, y políticas coherentes en casi todas las áreas para un conglomerado de veintiocho países desigualmente desarrollados.

Un elemento de gran importancia es sostener sus propias prioridades de defensa y a la vez lidiar con la OTAN, liderada por los Estados Unidos, que impone sus intereses de política exterior.

Entre otros eventos las crisis en España, Grecia y Portugal, las dificultades de la zona euro, luego el Brexit y ahora el efecto Trump, ponen a prueba la viabilidad de un proyecto entre cuyas virtudes están apuntar al porvenir e innovar. ¡Buen aniversario!  Allá nos vemos.

La Habana, 27 de marzo de 2017

No hay comentarios:

Publicar un comentario