martes, 25 de julio de 2017

El supuesto cambio de política: ¿Trump más allá de Obama?

Esteban Morales

No hay que hacer mucho esfuerzo para percatarnos de que el “Zarpazo de  Trump” parece solo eso. Un intento,  fuera de toda lógica,  por  cambiar la política de  Obama hacia Cuba.

Aunque no sabemos siquiera, si  Trump  está realmente  trabajando para cambiar la política de Obama. Porque sus cambios visibles, aun no van fuertemente en esa dirección.

Al comparar la actitud de ambos mandatarios, se observa lo siguiente:

De todos modos,  Obama no facilito mucho  las inversiones;  ahora Trump las mete en el “saco de la prohibición” de negociar con los militares cubanos; el comercio no lo hace avanzar;  Obama tampoco hizo avanzar el comercio;  el dólar no ha circulado nunca  a voluntad de la banca norteamericana. Obama, finalmente, tampoco libero  el dólar. Lo cual fue uno de sus engaños.

Con Trump, todo hace indicar que el dólar no circulara oficialmente en Cuba tampoco.

Trump no  ha eliminado  las relaciones  diplomáticas; lo más importante,  pues las Embajadas continúan funcionando;   al parecer no eliminara  las remesas;  tampoco las 12 categorías migratorias que Obama estableció;    aunque  si  Trump elimina  el visado de  viaje individual   llamado “Pueblo a Pueblo”;   tampoco  Trump elimina los vuelos COMERCIALES,  ni los viajes de cruceros. Por lo cual, todo hace  indicar se mantendrán los viajes masivo a Cuba, como hasta ahora, en que han venido creciendo de año en año.

Entonces, realmente, ¿que  ha eliminado Donald  Trump?; creo que  lo sabremos si se hace pública la Directiva Presidencial que  en gran acto teatral Trump  firmo y que nadie leyó, ni la escucho dentro de  los pronunciamientos del discurso.

Considero, entonces,  que se trata, como decimos habitualmente  en Cuba,  de un “Gallo tapado””.

Entonces, ¿que está tratando de hacer Trump? no lo sabemos, porque sus principales ideas de cómo actuara, están en la Directiva que firmo y de la que  nadie conoce  su contenido, a no ser los mismos que la elaboraron. Lo cual nos dice, que Trump, tiene cosas que ocultar, a todos los que escucharon su discurso en Miami, y a los demás también. De ambos lados del estrecho de la Florida. Por eso digo, que ese teatro concluyo  con  un “Gallo tapado”. Con un vulgar  juego de Charada; Dentro del cual, no sabemos aun quien se llevara el premio.

Veamos, además,  cuantos meses demoraran  las instrumentaciones de las medidas, pues eso es otro asunto casi indeterminado. Pueden  resultar tan complicadas   las instrumentaciones, que tampoco podemos estar seguro si  demoraran 3 meses o más.

Pero para entender que puede estar  ocurriendo ahora con la política hacia Cuba, creo que debemos regresar  a Obama. Y para entender, a su vez, como Obama llego a la política, hay que analizar algunos antecedentes. Púes Obama no genero por “arte de magia” la política que aplico.

Cuando el 17 de diciembre del 2014 Obama caracterizaba la política seguida por más de 50 años, como una política fracasada,  que había aislado a Estados Unidos;  lanzaba  un  discurso que  se correspondía con el  momento  que estaba viviendo la  ya vieja y  destartalada  política.

Cuando tuvimos la oportunidad de analizar el escenario en que se desenvolvían las relaciones Cuba-Estados Unidos, hacia mediados del los años 70, es importante considerar algunos asuntos:

  1. Hacia la segunda mitad  de los años 70, toda la información que entraba sobre Cuba en los Estados Unidos, lo hacía casi exclusivamente por los canales de la derecha. Las noticias sobre Cuba estaban copadas por un grupo de emisoras contrarrevolucionarias, que llenaban de noticias falsas y de información tergiversada, todo lo que sobre Cuba se decía. Esas emisoras han sido siempre del Gobierno Norteamericano. Sé  trataba de una campaña de una feroz campaña de desinformación sobe Cuba, orientada y financiada por  el propio gobierno.

  1. Es  a  partir de ese periodo en que comienza un proceso de visitas mutuas e  intercambios epistolares y personales entre miembros de la sociedad civil cubana y la norteamericana.

  1. La primera  presencia de una delegación académica cubana, después del triunfo  de la revolución en la Conferencia de LASA en 1977, abrió las puertas para un intenso intercambio académico, que se comenzó a abrir desde entonces.

  1. LASA desempeñaría una papel fundamental en ampliar las relaciones académicas entre Cuba y Estados Unidos. Facilitando los visados y los financiamientos para las actividades. Ningún centro académico ni universidad norteamericana, obstaculizo nunca  que cubanos intercambiaran con ellas. Todo lo contrario, llovían las invitaciones.

  1. Ese intercambio  contribuiría  sobremanera  a cambiar las percepciones mutuas  de dos países enfrentados, que necesitaban del conocimiento  de la dinámica en ambas sociedades, para comenzar a transitar  por el camino del entendimiento.

  1. Decenas de Conferencias, libros conjuntos, encuentros de discusión y visitas académicas mutuas, sirvieron para  construir  una plataforma de acercamiento como no había tenido lugar nunca.

  1. El intercambio académico, comenzó a hacerse intenso y sirvió para  acelerar  la emergencia de sectores dentro de la sociedad norteamericana, sobre todo,  que comenzaron a ver a Cuba desde una perspectiva más cimentada en lo que comenzaban  a percibirse  como los verdaderos intereses de Estados Unidos en la Política hacia Cuba.

  1. Comenzó también a fortalecerse dentro del gobierno  norteamericano  un sector político, que tanto dentro del congreso como del aparato de inteligencia norteamericano, principalmente, comenzaba a ver de un modo menos negativo el   acercamiento a Cuba.

  1. En Cuba, a su vez, los organismos políticos y los  vinculados a la seguridad nacional, comenzaron a ver también como posible  los vínculos con Estados Unidos.

  1. El periodo de la segunda mitad de los años setenta coincide también con la entrada  en la academia cubana, de los Estudios sobre Estados Unidos, lo cual, hasta esos momentos, había sido solo una prerrogativa  de los órganos  de la seguridad nacional o vinculados  al aparato estatal que desempeñaban sus tareas en el exterior, dígase,  Ministerio de Comercio Exterior, Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio de la Inversión Extranjera  y otros.

  1. El hecho de que los Estudios Sobre Estados Unidos, pasasen a formar parte de la academia, amplio y potencio de manera extraordinaria los intercambios  políticos dentro de esa cobertura. LASA servía de lugar de  punto de encuentro para debatir sobre las Relaciones Cuba-Estados Unidos y convergían en ese debate, tanto figuras del Gobierno norteamericano como del Gobierno cubano.

  1. Cuba comenzó a  beneficiarse  de manera extraordinaria de ese proceso, entre otras,  porque los interlocutores por la parte norteamericana, a veces figuras del Gobierno, recibían la información sobre Cuba  de forma especializada, bien informada y no distorsionada.

  1. Del  otro lado la fuerte labor de solidaridad hacia Cuba, que  desde Estados Unidos, comenzó a tomar cuerpo durante esos años, de manera destacada con la lucha de los Pastores por la Paz, con sus caravanas a Cuba, y otras manifestaciones de solidaridad, por parte de una izquierda emergente, sirvieron también para acelerar el proceso de acercamiento a Cuba.

  1. El acontecimiento del “Niño Elián”, sirvió también para acelerar el proceso,  contribuyendo a cambiar la percepción  interna sobre Cuba, bajo el contexto de la tremenda derrota  política sufrida por las fuerzas de la derecha de Miami. Cuando la Secretaria de Inmigración de Estados Unidos, bajo el gobierno de William Clinton, actuó,  para que de manera obligatoria,  el niño fuera devuelto a Cuba.

  1. Como resultado de lo anterior y más, que no podríamos relatar en el espacio de que disponemos, la imagen sobre Cuba y sus líderes comenzó a cambiar dentro de la sociedad norteamericana. Así como la actitud antibloqueo y la imagen de una política fracasada hacia Cuba, comenzaron a tomar fuerza dentro de todos los sectores de la sociedad estadounidense.

  1. Entonces, cuando Obama decidió hacer su discurso el 17 de diciembre del 2014, contaba también con un entorno político, formado por varios acontecimientos de los años previos,   que se vieron muy bien, los que sirvieron de respaldo al cambio de política. complementados, además,  por   los 18 meses de negociaciones  entre  los gobiernos, previas al 17D.

Por eso,  el discurso de Obama,  de manera inmediata,  fue apoyado tanto dentro como fuera de los Estados Unidos. Y  la  popularidad de Obama creció,  y  no ha dejado de crecer; creciendo ahora a contrapelo de las medidas que se mal conocen   trata de implantar Trump;  pero sobre todo, crece,  por el propio  discurso que sirvió de contexto a las medidas de Trump.

Por eso la gente habla más del discurso de Trump  que de las medidas anunciadas por este, en las que a casi nadie   le parece encontrar sustancia sugerente alguna,  para poder hablar de un verdadero cambio de política hacia Cuba por parte de Donald Trump.

Obama comenzaba a cambiar la vieja política de más de 50 años, para  que  correspondiera más con el  momento  que vivía la vieja y destartalada política.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Por supuesto, esa idea de cambiar la política hacia Cuba era algo bastante viejo. El presidente J.F. Kennedy, al parecer,  ya lo  intentaba, pero le costó  la vida. El mismo día que Fidel castro conversaba con el periodista francés jan Daniel, Kennedy  era  asesinado en Dallas, Texas.

Acercarse a Cuba entonces, que no fuese más que con malas intenciones,  era  algo demasiado atrevido y sobre todo peligroso.

Los intereses que defendían esa vieja política eran demasiado fuertes, formaban   una coalición  de sujetos políticos,  que apartaban  agresivamente, toda posibilidad de un  cambio real en la política hacia Cuba.

La prueba  clave de que las condiciones para tratar de cambiar la política  eran inexistentes, lo fue el propio asesinato del  presidente Kennedy. En lo  que pueden haber coincidido  otras razones, pero donde el  llamado  “Caso  Cuba “aparecía como una razón extremo   poderosa.

Otros  Presidentes después hicieron en  las relaciones con Cuba algunos intentos;  entre  los cuales, J. Carter se llevo la corona, durante  la segunda mitad  de los años 70.  Fue James Carter,  hasta entonces, el presidente que mejor capto  la necesidad de  modificar una política, que ya había entrado en flagrante contradicción con los verdaderos intereses de Estados Unidos, incluso, hacia América Latina y el Caribe.

Pero las condiciones necesarias para el cambio,  quedaban muy por debajo aun  y eran sobrepasadas, de manera negativa, por   en cuanto a la  posibilidad  de cambiar la política, a pesar de la voluntad existente dentro de la propia administración, presente en  las personas del Presidente y el Vicepresidente: James Carter y Walter Móndale.

Todo Lo cual  concluyo, bajo la   expresión  de  la actitud asumida por Zbigniew Brzezinski, quien garrándose de una  de ciertos  condicionamientos,  empleo todas sus  fuerzas y el contexto político, aun desfavorable, para frustrar lo que habría podido devenir    entonces como  una nueva política hacia  Cuba;  lográndose  su frustración  hacia finales de los años setenta.

Al final, todo  el esfuerzo negociador se desmorono, aunque quedaron, de  los resultados  entonces obtenidos,  las Oficinas de  Intereses, en ambas Capitales, como para probar,   que resultaba imposible  ya hacer política   hacia Cuba,  solo sobre la base de  prejuicios y percepciones a larga distancia.

Reagan, por su parte, promotor  de la negociación  de la retirada de las tropas cubanas en Angola, negociaba, pero siempre aclarando que no se trataba de ir más allá.

Gerald Ford, también había logrado  algunos cercamientos, dentro de  un contexto  latinoamericano favorable, que le impidió a esa administración, entre otras cosas,  frustrar la llegada a Cuba de técnica automovilística procedente de Argentina.

Bush - padre - fue el artífice, de una política, que se apoyo en la Ley Torricelli  firmada en 1992. Hablándose entonces de un tercer carril, que agudizaba la guerra ideológica contra Cuba.

Fue entonces   W. Clinton el que más avanzo, después de Carter, dentro de una coyuntura que se presentaba como favorable, pues, en realidad, con posterioridad a la agresividad  contra Cuba, mostrada, antes por R. Nixon,   por  Reagan y la de Bush padre, Clinton había quedado como un  periodo en que parecía que la política hacia Cuba podría haber  dado  algunos pasos  conciliatorios.

Finalmente, Obama derrota a Hillary Clinton en el 2008  y es entonces cuando comienza un verdadero proceso de cambio de la vieja política hacia Cuba.

Comenzando entonces a producirse  señales de que podría aparecer  una nueva política.

El final  de la campaña presidencial  de Obama en el 2008 y el caso de Allan Gross, se genero  un cierto  contexto  movilizador. Que se acrecentó  con  la campaña por el rescate de los Cinco  Héroes cubanos.

Por otra parte,   Bush (hijo),  quien fuera sustituido por Obama,  había impuesto una serie de medidas contra Cuba, que desde el primer trimestre de su mandato Obama comenzó a eliminar.

Ello también nos dio una    pista muy clara  de que Obama se proponía, al menos, cambiar las reglas del juego en la política.

No  obstante,  se hacía necesario seguir la otra pista: Obama, en su discurso final  de campaña había dicho que conversaría con Cuba, aunque también, que no levantaría el boqueo.

¿Cómo era posible  que Obama dijera que no levantaría el bloqueo; una política tan desprestigiada a nivel internacional  y que ya cargaba con tantos  ataques y desacuerdos internos?

Pero Obama, además, no solo no hizo todo lo posible durante su mandato, por levantar el bloqueo, sino que además,  aplico sus astronómicas y sistemáticas multas  contra  la banca internacional e incluso la  propia, indicando  claramente que para Obama el bloqueo continuaría siendo un instrumento  de presión  para  manejarse  en las relaciones con Cuba.

Por eso, vimos tempranamente que Obama tenía una estrategia de política contra Cuba y que ella estaba basada, además de en una historia,  en haber dividido  el bloque en dos: Garrote de bloqueo contra el gobierno cubano y zanahoria de bloqueo suavizado para la sociedad civil cubana.

Obama se propuso, apretar en la línea del bloqueo,  como no  lo había hecho hasta entonces ningún otro presidente. Comenzando a ser el mandatario norteamericano que más inteligentemente ha utilizado el garrote u la zanahoria.

Finalmente, cercano a la terminación de su administración,  lo que hizo entonces Obama    fue abstenerse en la última votación de Naciones Unidas.

Entonces, podemos decir, que Obama permitió avances en la política hacia Cuba, aunque no tanto por levantar el bloqueo;  aunque   también dejo deudas, las  que permiten decir, que avanzamos en las relaciones, con estados Unidos,  pero no lo suficiente como para hacer irreversible los avances hacia una nueva política con Cuba y alcanzar la normalización de las relaciones entre ambos países.

Por  lo que en lo  anterior, existen  unos  “puntos  de agarre” que Trump puede aprovechar ahora,  si de verdad tiene la intención de dar marcha atrás a la política de Obama.

Aunque, por nuestra parte,  continúo poniendo en dudas de  que Trump quiera realmente dar marcha atrás a  la política de Obama. Dado que esa voluntad de Trump, solo se ha hecho expresa en lo que dijo  en el discurso,  que lo consideramos  de  antemano comprometido, pero no sabemos lo que hará finalmente. 

Pues lo que dijo Trump,    se corresponde más con   la intención de “pagar  favores “a Marco Rubio, que con la  de echar a perder los negocios,  que significarían  una aceptable relación con Cuba. Y esa es su verdadera encrucijada.

Trump, por su parte,  juega con los inconvenientes de estar  inmerso dentro de un proceso de investigación, en el que Marco Rubio al ser miembro de la Comisión Senatorial  que lo investiga, debiera tratar de ayudarle,  siendo,  sin dudas,  lo que Trump espera. 

Dado que este último, como hombre de negocios al fin, sería lo que está esperando: que Marco Rubio le pague el favor.

Pero, ¿Qué es lo que gana o pierde? Si Trump es de verdad un hombre de negocios, la respuesta es bien  simple.

Basta que alguien con un poco de lógica le aclarara. ¿Qué vale más,  cuidar   los negocios que podrían   hacerse, con Cuba,  que   darle apoyo a una minoría política de derecha  sin futuro  ya en la política hacia Cuba?

Claro, no debemos olvidar, Que Trump se encuentra sumamente presionado por situaciones harto peligrosas, que amenazan su posición presidencial;  entre otras, los asuntos relativos a las conexiones con Rusia durante su campaña presidencial, que ahora se ve agravados  por las declaraciones de su hijo;  la polémica  sustitución del Secretario del FBI; las contradicciones de intereses entre su posición como presidente y el capital que posee; Sus complejas declaraciones de impuestos, etc. Además,  de su baja popularidad por los múltiples escándalos  que ha provocado con la prensa; la harto peligrosa y estratégica  impopularidad de que goza frente a  los aliados; sus acusaciones de estar loco y ser  incapaz de llevar la presidencia de Estados Unidos.

De modo, que no se recuerda  otro presidente, en la historia de Estados Unidos, que apenas a 6 meses de su mandato,  haya tenido que chocar con tantos problemas en su ejecutoria presidencial. Por lo que es, para muchos, posible candidato  al impeachment.

Pero además, las medidas que  Trump pretende tomar,  parecen + totalmente contradictorias con los  intereses de los sectores que dice  defender dentro de Cuba. Y por traslación, los  afecta también los intereses de muchos miembros  de la comunidad cubana en  los Estados Unidos que envían recursos y dinero para ayudar a sus familiares en Cuba.

  1. La prohibición del viaje “pueblo a pueblo” afecta más al sector privado. En términos de la búsqueda del guía, el alojamiento, lugares para cenar y otros servicios. Mientras que el turismo solo en grupos se mueve más por la vía estatal, oficial. Lo que además resulta ser más caro, limitando mucho también el contacto personal, que es lo que más agrada  al turista norteamericano  en particular.

  1. Muchos proyectos de colaboración  medica y de  investigación, en los que Cuba posee un gran potencial, que beneficia  a ambos países,  podrían sufrir serios daños e incluso paralizarse. Habiéndose creado ya redes de interésese  que han comenzado a funcionar.

  1. A pesar  de las dificultades de crédito, Cuba recibió en el 2016 221 millones de dólares en productos agrícolas. Por lo que tendría potencialidades para responder a este interés, de varios estados Norteamericanos. (Ver Granma )

  1. En realidad las medidas de Trump perjudican a quienes dice quiere beneficiar. Se trata de incluso de un conjunto de proyectos privados, que beneficiarían  a muchos  de ambas partes individualmente.

  1. Aunque Trump considero  declarar en el discurso que las remesas se mantendrán. Estas podrían  verse   eliminadas para varias categorías de ciudadanos; cuantía  que aun no es posible determinar  con  precisión. William Leogrande, de American University,  considera que la cifra de afectados puede llegar hasta  1 millón de ciudadanos cubanos. Lo cual tendría su contraparte  de disgustados con tal política dentro de la comunidad cubana.

  1. La actitud  negativa ante las medidas de Trump de una cantidad considerable de congresistas, también empresarios, personalidades de todos los sectores de la sociedad,  tanto demócratas como republicanos, puede devenir en un verdadero  dolor de cabeza para Trump  al momento de implantar las medidas. Sobre todo,  por las  iniciativas  que pueden ser impulsadas para contrarrestar  tales + 0-0medidas. Habiendo en estos momentos varios proyectos de ley que pueden complicarle la vida a Trump en el congreso.

  1. Tratándose el 2018,  de un año de elecciones congresionales, a Trump le será imposible hacia el futuro mantener una correlación congresional que le permita llevar adelante  todo lo que el congreso deba aprobarle. Y no es posible decir que los congresistas de la extrema derecha cubano-americana, podrían tener fuerza para  ayudarle.

Por último, sería una verdadera  ilusión, por parte de Trump, pensar que va a lograr negociar con Cuba,  bajo presión.

Creo que las condiciones que ha puesto para negociar son inaceptables para Cuba. Por su parte, esta última, de manera muy inteligente, ha dejado entreabierta la puerta, por si Trump desea realmente negociar.

Pero hay que decir, que ni en los más difíciles momentos, con una administración agresiva y  una extrema derecha fuerte, Cuba ha aceptado negociar con Estados Unidos haciéndole concesiones.

Precisamente,   la fortaleza principal de Cuba  cuando ha negociado  con Estados Unidos, ha sido no aceptarle presiones,   ni hacer concesiones de ningún tipo. Recordemos que después de más de 50 años,  de bloqueo y presiones de todo tipo, Obama tuvo que aceptar las condiciones de Cuba: negociar en igualdad de condiciones, respetando la soberanía 

Existe un incidente, relatado en el libro  “De la confrontación a los intentos de normalización: la política de Estados Unidos hacia Cuba”, cuando Brzezinski, entonces jefe del Consejo  de Seguridad nacional de Carter,  tratando de presionar a Cuba, le mando a decir a Fidel, que si Cuba quería tener buenas relaciones con Estados Unidos, debía salir de África-, dejar de apoyar a los movimientos revolucionarios y romper relaciones con  la Unión Soviética.

El ya fallecido, Robert Pastor,  entonces asesor de seguridad nacional, había advertido  a su jefe, en memorando  recogido  dentro del   mismo libro mencionado,  que eso no sería posible,  que la parte cubana no lo aceptaría. De todos modos R. Pastor y P. Tarnof, se vieron obligados   a negociar con Fidel bajo las  condiciones que les habían indicado.

Relata,  entonces, Robert Pastor en entrevista hecha (por los  autores del libro,  Elier Ramírez y Esteban Morales) Que Fidel lo primero que dijo fue, que Cuba nunca se había metido  a decirle a estados Unidos a donde debía ir y a  donde no, entonces ¿quién era Estados Unidos, para poner en cautiverio la soberanía de la política exterior  cubana? y continuaba  entonces argumentando el Jefe de la Revolución. Dijo Robert Pastor, “que escuchando a Fidel argumentar, contra la proposición que le traían,  el sintió como si un tren le estuviese   pasando por encima”.

Lamentablemente,  ya Fidel no está. Pero de seguro, es eso, un tren lo que le pasara a Trump por encima, si se atreve a presionar a Cuba en cualquier negociación que se pueda llevar a cabo.

Ya que podemos estar  seguros  no logrará negociar con Cuba bajo presión, a Trump creo no  le quedan más  alternativas que las siguientes:

  1. Tratar de negociar por la fuerza. Lo cual podría ser muy bien el más peligroso fruto de su estupidez,  ignorancia y delirios imperiales.

  1. Descubrir sus cartas (seguro tiene varias escondidas) tratando de llevar a Cuba a una negociación razonable. la que tendría que ser secreta, porque  estoy seguro, que varias de esas cartas afectan la  credibilidad de Trump para cumplir el compromiso hecho  con la derecha cubano-americana.

  1. Aceptar que con Cuba tiene que negociar en igualdad de condiciones y resistir, respetando nuestra soberanía e independencia,  aceptando   lo que le venga encima.

  1. Que nada de dicho  le sea posible, porque no le alcance  el tiempo de que dispone para hacerlo. Por lo cual, todo su intento de presionar sobre Cuba se desmoronará y podríamos tal vez retornar a la política diseñada por Obama. Que parece seguir siendo la más realista  y aceptable para todos.

Por  todo lo cual, Trump, terminaría, siendo no  más que un “desagradable bache”  en el proceso de asentamiento de la política  que Obama diseño, sobre la base de unas experiencias anteriores y propias, que le permitieron, por vez primera, entenderse con Cuba, sin hacer dejación de los intereses estratégicos de la política norteamericana. Los que siguen siendo traer a Cuba nuevamente, al área de dominio de Estados Unidos. Cosa para lo  cual, Cuba siempre ha estado preparada.

La Habana, Junio 10   del 2017


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