jueves, 27 de abril de 2017

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 28 DE ABRIL DE 2017


Esta semana se ha conocido, a través de medios informativos salvadoreños, que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, ha mejorado la previsión de crecimiento de El Salvador. Ese organismo de las Naciones Unidas prevé que la economía salvadoreña crezca 2,5 % este 2017.

Todo ello aun manteniendo, como la nación, el dinamismo más modesto en Centroamérica. Dicho organismo también ha anunciado sus proyecciones sobre el crecimiento de la actividad económica de la región, y elevado en tres décimas el pronóstico para El Salvador, frente al 2,2 % que se calculó en diciembre de 2016.

En el mismo comunicado, la Comisión ha indicado que Centroamérica, en su conjunto, crecería 3,6 % este año – eso sí, una décima menos de lo previsto a finales del año pasado -, estableciendo que a este desempeño influirían factores internos y externos.

En el informe se explica que tal situación se debería básicamente por la resiliencia observada en la demanda interna - que se prevé sea el motor principal este año - así como también por un buen pronóstico de crecimiento para el principal socio comercial de estas economías, que es Estados Unidos de Norteamérica.

A pesar de la mejora en la previsión, El Salvador se mantendría como el país de menor dinamismo económico en Centroamérica, la misma posición que también le han vaticinado instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

De cumplirse las proyecciones de esos organismos, El Salvador llegaría a más de una década con el crecimiento económico más bajo de la región centroamericana. Tal es así que datos del Consejo Monetario Centroamericano, con sus siglas CMC, que aglutina a los bancos centrales de la región y República Dominicana, indican que desde 2006, la economía salvadoreña es la que consecutivamente muestra el más bajo desempeño respecto a sus pares centroamericanos.

Pero, habría que aclararse que el bajo crecimiento ha sido una constante histórica de El Salvador. Como ejemplos, entre los años 2000 y 2001, el país mostró la segunda tasa de crecimiento más baja de Centroamérica, excluyendo a Panamá; para en el caso de los dos primeros años el crecimiento fue de 2,2 y 1,7 % respectivamente; mientras que en 2002 fue la tercera con 2,3 %. Pero desde 2006, El Salvador no cede su posición como el último de la fila.

También la CEPAL ha previsto que Panamá lidere el crecimiento centroamericano con una tasa del 5,2 %, y le siga Nicaragua con 4,6 %. Por su lado, Costa Rica y Honduras avanzarían a 4,1 y 3,7 %, respectivamente; mientras Guatemala experimentaría un crecimiento del 3,4 %.

Todo esto se da mientras en El Salvador se debate día a día entre las negativas posturas de las gremiales que representan a los sectores poderosos económicamente y la extrema derecha, y quienes representan las instituciones gubernamentales.

Los primeros han preferido dar la imagen del país donde todo está mal, y auguran que las inversiones no llegan tal como se esperaría por la situación que se vive.

Mientras, el gobierno y sus sectores aliados aseguran que el país está en crecimiento, y lo que afecta actualmente es la crisis de tipo fiscal, debida principalmente a la deuda previsional acumulada que depende del sistema de pensiones privatizada por los gobiernos de la derecha de fines del siglo pasado.

Por su lado, a la población solo le queda esperar que quienes deciden en esta sociedad, llamada de democracia representativa, al fin lleguen a acuerdos; dejando a un lado los intereses ideológicos y de poder, hoy azuzados por el ambiente preelectoral que contamina cualquier oportunidad de diálogo por una solución definitiva y seria que erradique los obstáculos para el desarrollo y progreso para todos.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.

Rajoy no quiere ver, no quiere oír

El presidente del Gobierno sobrevive a todos los escándalos y a todos los corruptos: deja que otros en el PP presionen y otros caigan, mientras él asegura no saber nada

Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, sale del Congreso de los Diputados, el pasado 15 de marzo. JOSÉ LUIS ROCA

EL PERIÓDICO  -   PILAR SANTOS / MADRID
MIÉRCOLES, 26 DE ABRIL DEL 2017 - 23:54 CEST

Otra vez Mariano Rajoy y su capacidad de supervivencia. Su resistencia ante la oposición interna, ante los escándalos de corrupción, ante cualquier cosa que le puede perjudicar ha quedado demostrada de manera profusa en los últimos años. Estos días se ha sabido que Jesús Gómez, un diputado autonómico del PP de Madrid denunció ante la propia Esperanza Aguirre y ante la cúpula del partido nacional que Ignacio González tenía una cuenta en Suiza. Es decir, la información llegó hasta el presidente del partido, que meses después, decidió no contar con González para la presidencia de la Comunidad de Madrid y presentó a Cristina Cifuentes.

Y otro episodio reciente: la semana pasada, Aguirre declaró como testigo en el 'caso Gürtel' ante la Audiencia Nacional que el extesorero del PP Álvaro Lapuerta le advirtió en presencia de Rajoy de que Arganda del Rey y Majadahonda tenían la intención de sacar a concurso público parcelas a un precio que perjudicaba a las arcas municipales. La 'exlideresa' implicó de esta manera a Rajoy en el conocimiento del pelotazo inmobiliario y parte de la red corrupta.

Pero admitir que se saben según qué cosas, que se han leído según qué informes (algunos no solo manejados en Génova, también los que ha publicado la prensa) puede conllevar graves consecuencias, por lo que Rajoy ha optado por no querer ver ni oír durante años. A pesar de ello, el presidente deberá declarar como testigo en el juicio del ‘caso Gürtel’ y es probable que deba hacer frente a una comisión de investigación en el Congreso sobre la caja b. ¿O nos hemos olvidado de que Luis Bárcenas declaró ante el juez que, en el 2009 y el 2010, entregó al propio Rajoy dos sobres con 20.000 y 25.000 euros?

UN EQUILIBRISTA

El político gallego intentó hacer equilibrios imposibles en pleno tsunami por los ‘papeles de Bárcenas’: mientras él mandaba mensajes de aliento al extesorero ("Luis, lo entiendo. Sé fuerte. Mañana te llamaré", le escribió el jefe del Ejecutivo el día que ‘El Mundo’ destapó el escándalo de los sobresueldos y 48 horas después de conocerse las cuentas en Suiza), miembros del partido cargaban contra él para intentar frenar la estupefacción de la sociedad. Rajoy siempre ha lanzado a otros a desempeñar ese rol, en ese caso y cuando ha querido que compañeros de filas dejaran el cargo. Él da un paso atrás y calla y otros actúan.

Lo ha vuelto a hacer hace pocos días. Cuando se supo que deberá testificar, el PP sacó un comunicado en el que arremetió contra el juez. Eso sí, como este mismo miércoles dijo desde Montevideo, él, como "presidente del Gobierno", defiende la separación de poderes y no va a entorpecer "de ninguna de las maneras" la labor de la justicia.

Y el impertérrito Rajoy sigue con esta manera de funcionar porque llegó a la Moncloa con el 'caso Gürtel' como lastre y ahí se ha mantenido, dos elecciones generales después, pese a la operación Púnica, Bankia y Rodrigo Rato, los casos Taula, Brugal, Cooperación… Algo insólito en otros países, en los que ocultar una infracción de tráfico o copiar una tesis acaba con las carreras de los políticos.