jueves, 20 de julio de 2017

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 21 DE JULIO DE 2017


Ha sido hecho público el programa completo de las actividades del Segundo Encuentro Centroamericano de Solidaridad con Cuba, a realizarse  en San Salvador, la capital salvadoreña, del 27 al 29 de julio próximo.

Destacan algunos eventos y acciones de gran significado desde el inicio del cónclave, que comienza con la marcha de todos los participantes en honor al Día de la Rebeldía Nacional de Cuba, a realizarse la mañana del 27 de julio, desde la Plaza Bolívar, en el centro capitalino, hacia la Plaza Martí, al norte de dicha urbe.

Ahí mismo se realizará el acto inaugural del encuentro solidario con Cuba, donde se daría la bienvenida a las delegaciones extranjeras de parte del Movimiento Salvadoreño de Solidaridad con Cuba.

La jornada del viernes 28 de julio augura varios momentos de alto significado que inician en al Cementerio de los Ilustres, donde los delegados y demás invitados realizarán la visita y ofrenda floral en el mausoleo a Schafik Hándal. En el mismo lugar los asistentes visitarán y honrarán en sus tumbas al centroamericanista Francisco Morazán, y a Agustín Farabundo Martí.

Posteriormente las delegaciones retornarán al Monumento a Simón Bolívar, en el parque capitalino del mismo nombre, donde serán colocadas las ofrendas respectivas; como igualmente ocurrirá a unas cuadras de ahí, en el casco histórico de San Salvador, al visitar la cripta de Monseñor Romero, en la catedral metropolitana.

Las actividades matutinas continuarían en el local oficial del evento, donde hacia el mediodía se realizará el acto de apertura Segundo Encuentro Centroamericano de Solidaridad con Cuba.

Seguidamente disertará como ponente el Héroe de la República de Cuba, Fernando González Llort, actual Presidente del ICAP, Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, con el tema inaugural titulado “Cuba en desarrollo: actualidad y perspectivas”.

Con posterioridad, y en la misma jornada, será la presentación del tema “América Latina y el Caribe: ofensiva imperial y resistencia de los pueblos”, a cargo del  destacado investigador social e historiador cubano, Roberto Regalado.

Ya por la tarde se expondrán otros temas que abordan la solidaridad entre los pueblos como una necesidad histórica y la experiencia cubana, luego de lo cual los participantes podrán debatir sobre dichas exposiciones.

A media tarde está programado el Panel que aborda sobre el fortalecimiento de los movimientos centroamericanos de solidaridad con Cuba, Venezuela y Nuestra América. Así como las experiencias de organización y acción de los diferentes países y su lucha en defensa de la soberanía a nacional; en el que participarán como ponentes un representante de cada país.

Por último concluirá la jornada con un debate general, y en el que se buscará hacer la identificación de prioridades y propuestas de acción.

Para el último día, el sábado 29, destacan los resúmenes de los debates y la exposición de otros temas, concluyendo la actividad de ponencias con el homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y a Ernesto Che Guevara.

La lectura de la declaración final y del plan de acción concluirá con el  Segundo Encuentro de Solidaridad con Cuba, abriéndose oportunidad para las muestras de agradecimiento de representantes de los países participantes, y en particular, de la delegación de la República de Cuba.

Sin duda, una gran oportunidad para reafirmar y compartir entre hermanos centroamericanos la solidaridad con el pueblo cubano y su Revolución.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Trump se lanza contra el chavismo

Ángel Guerra Cabrera

Tomado de La Jornada – 20 de julio de 2017

Donald Trump demuestra una vez más la prepotencia e ignorancia imperiales con que se maneja su administración al amenazar de la forma más vulgar, soez e impúdica a la República Bolivariana de Venezuela con imponerle duras sanciones si se realiza la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) convocada para el 30 de julio. Pero más allá de las mamarrachadas del actual inquilino de la Casa Blanca, lo que está claro como el agua es que esta amenaza encaja perfectamente en el guion desestabilizador y golpista delineado en el manual Venezuela Freedom II, firmado por el almirante Kurt Tidd, jefe del Comando Sur de las fuerzas armadas de Estados Unidos. El mismo da continuidad al Venezuela Freedom I, endosado en su momento por el general John Kelly, ahora secretario de Seguridad del suelo patrio, el mismo que ha dicho que el triunfo del candidato a la Presidencia por Morena en 2018, Andrés Manuel López Obrador, no le convendría a México ni a Estados Unidos.

Las dos partes de Venezuela Freedom tienen todos los requisitos para calificar como manuales de guerra no convencional o guerra de cuarta generación, para conducir a Venezuela a un escenario de intervención militar donde, como en Ucrania, Libia y Siria, no se contempla necesariamente la participación masiva de tropas de Estados Unidos. Pueden ser paramilitares y miles de soldados colombianos desmovilizados después del avance de los acuerdos de paz en el país neogranadino, eventualmente combinados con fuerzas especiales yanquis para asestar golpes quirúrgicos en determinados puntos estratégicos.

Todo indica que la ANC será una enorme victoria política del chavismo aunque así no lo reconozcan los medios de la jauría mediática. No ha de extrañar, pues hicieron caso omiso del extraordinario éxito del simulacro comicial convocado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) el domingo 16, en que el chavismo dio pruebas una vez más de su combatividad, disciplina y deseo de paz junto a amplios sectores no partidistas del pueblo venezolano. Este simulacro es tradición en Venezuela antes de cada elección. Pero en esta ocasión se convirtió, este sí, en un plebiscito informal a favor de la ANC, mientras el anticonstitucional plebiscito, citado por la oposición, tuvo todas las características de las prácticas fraudulentas de la Venezuela prechavista. Ni registro de electores, ni credencial de votantes, hubo quien votó 17 veces, votaron niños y extranjeros y, para colmo, quemaron los votos y actas ese mismo día con el ridículo argumento de no comprometer a las personas que en él habían participado. De modo que no hay forma de comprobar cuántos votaron ni cómo, aunque CNN, El País, Clarín, etcétera hayan dado por segura la increíble cifra publicitada por la oposición de más de 7 millones. Por cierto, aun suponiendo –sin conceder– que fuera así, quedó debajo de la votación alcanzada por el presidente Nicolás Maduro en 2013.

No obstante, la derecha, fiel a su obsesiva tradición antidemocrática y golpista, decretó a partir de ese día, otro plan contrarrevolucionario bautizado la hora cero, que incluye el nombramiento de un gobierno provisional y el recrudecimiento de los actos violentos contra personas, instituciones, mobiliario urbano y negocios privados. Muy semejante a lo que pretendía llevar a cabo la CIA en Cuba durante la derrotada invasión mercenaria de Playa Girón. Sin olvidar la fase de limpieza de comunistas, que se aplicaría después del triunfo invasor. En relación con Venezuela sólo hay que sustituir comunistas por chavistas.

La contrarrevolución venezolana gana sus victorias en los medios de (des)información cartelizados y en la lengua de ex presidentes de derecha como Vicente Fox, Laura Chinchilla o Tuto Quiroga, todos repudiados por sus pueblos. Desgraciadamente también entre muchos influidos por aquellos medios. El chavismo las gana en la calle y en las urnas con su combatividad y la sólida unidad cívico-militar, que el Venezuela Freedom II pretende romper con los ataques a instalaciones militares.

El chavismo está ante el desafío de evitar la guerra cuando el enemigo se propone echar toda la carne al asador. De ahí la trascendencia enorme de la ANC, puesto que allí estará ampliamente representado lo mejor de la sociedad venezolana, tanto territorial como sectorialmente y sus atribuciones son absolutamente soberanas, con mandato sobre todos los poderes del Estado.

Una causa fundamental del miedo de Estados Unidos y la derecha a la ANC es su carácter de depositaria de la voluntad del pueblo pobre y de la de todas y todos los revolucionarios.

Twitter: @aguerraguerra


Opositores queman a otro hombre en Caracas: "Me confundieron con un chavista"

RT  -   20 jul 2017 20:24 GMT

Hilario López es el nombre de otra de las víctimas de la oposición. Su cuerpo fue incendiado por manifestantes de derecha en las inmediaciones de la plaza Altamira, en Caracas.

Carlos Garcia Rawlins / Reuters

Con todo el rostro y los brazos cubiertos de vendajes, Hilario López narró el testimonio de cómo sobrevivió al linchamiento de grupos opositores en Caracas.

Su caso fue ampliamente divulgado en redes sociales porque quedó registrado en las cámaras de seguridad del Metro de Caracas. En las imágenes se ve cuando López trata de huir de un grupo de hombres que terminan prendiéndole fuego.

La víctima se encontraba en las inmediaciones de la Plaza Altamira, bastión de la oposición venezolana, cuando varios sujetos lo señalaron de "chavista": "Me venían persiguiendo y me agarraron en el Metro y allí me echaron gasolina y me prendieron", contó en un testimonio transmitido por VTV.

La práctica de quemar personas vivas ya se ha vuelto cotidiana entre los grupos de choque de la oposición. A la fecha, la Defensoría del Pueblo contabiliza más de diez víctimas de estos hechos, considerados como "delitos de odio". Sin embargo, pese a estar registrados en vídeo, el Ministerio Público (MP) no ha actuado en esos casos.

Para López, lo más peligroso que puede hacer una persona que transite por la zona es tener algún uniforme que lo identifique como funcionario de una institución del Estado: "a cualquier persona que trabaje con el gobierno le van a prender candela".

El hombre fue víctima de la agresión cuando se dirigía a buscar a su padre. "Los guarimberos me confundieron con un chavista, me dieron batazos, puñaladas, una cosa que no se hace. Yo fui a buscar a mi papá, eso no se hace".



Venezolanos acuden a trabajar pese a amenazas de la derecha

El sector transporte y comerciantes continúan sus actividades con normalidad en todo el país. En la capital, solo en sectores gobernados por la oposición se han registrado trancas de vías. | Foto: AVN

Telesur  -  20 julio 2017

Los venezolanos en todo el país mantienen sus actividades cotidianas a pesar del llamado a paro por parte de la derecha. Las acciones de la oposición en el país han atentado contra el libre tránsito, el derecho al trabajo, salud y educación.

Los trabajadores venezolanos asisten este jueves a sus trabajos en todo el país y a realizar sus actividades cotidianas, pese al llamado a paro por parte de la derecha que busca sumarse a las acciones para desestabilizar al Gobierno de Nicolás Maduro. 

La oposición venezolana hizo un llamado a paro nacional en todas las industrias, sin embargo, los ciudadanos asistieron a sus trabajos y continuaron con sus actividades cotidianas. 

La oposición de Venezuela apuesta a paralizar el sector productivo como parte de las acciones desestabilizadoras emprendidas desde abril, que han dejado más de 90 muertos y miles de heridos en medio de manifestaciones violentas, así como daños en bienes públicos y privados. 

En los estados Trujillo, Anzoátegui, Portuguesa y la ciudad capital los comerciantes abrieron desde muy temprano sus establecimientos para ejercer su derecho al trabajo. Aseguran que el país se construye es trabajando.

Por su parte, el sector transporte en el interior del país se mantiene de manera regular en la mayoría de sus rutas, con precaución por los recientes ataques que han sufrido por sectores de extrema derecha durante sus protestas.

En la ciudad capital, la zona del este de Caracas, la oposición se mantiene obstaculizando el tránsito e impidiendo a las personas asistir a sus sitios de empleo. 

Sin embargo, esto no ha detenido a los ciudadanos quienes se trasladas caminando hasta su destino. Al igual que los adultos de la tercera edad desde muy tempranas horas se trasladaron hasta las oficinas bancarias para cobrar sus pensiones. 



Grupos violentos atacan canal del Estado en Venezuela

Grupos violentos arremeten contra canal público en Caracas | Foto: @teleSURvzla

Telesur  -  20 julio 2017

La Guardia Nacional Bolivariana (GNB) se encuentra en el lugar en resguardo de los cientos de trabajadores que están dentro de la planta televisiva. 

Grupos violentos vinculados con la oposición venezolana atacaron este jueves la sede de Venezolana de Televisión (VTV), municipio Sucre, estado Miranda (norte de Venezuela)

Las vías de acceso al canal televisivo fueron obstruidas por agentes violentos, que también confrontan a las unidades de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) que buscan restablecer el orden público en la zona.

En medio de los ataques fue incendiado un módulo de seguridad ubicado en el Centro Comercial Los Ruices, que colinda con VTV.

LA IDEOLOGÍA Y LA POLÍTICA (II)

Jorge Gómez Barata

En América Latina, donde históricamente los esfuerzos por la difusión de las ideas socialistas han estado asociados a las luchas por la justicia social, la independencia, y el antimperialismo, nada fue tan contraproducente como el sectarismo que alejó adeptos y simpatizantes, impidió alianzas, y contribuyó al aislamiento de los partidos y los líderes comunistas, de otras fuerzas populares, incluso de izquierda.

El sectarismo como entidad política surgió cuando erróneamente los partidos comunistas enfatizaron excesivamente los aspectos filosóficos de su ideario y de su programa, entre otros el materialismo, el ateísmo, y la colectivización, asumieron consignas ajenas como la “dictadura del proletariado”, e hicieron visible el sometimiento a la orientación soviética, lo cual favoreció a la reacción que los presentó como ponentes de una ideología exótica sometida al dictak extranjero.

Aquel nefasto comportamiento introdujo equívocos que convirtieron en fenómenos ideológicos a procesos que no lo eran. Antes como ahora la lucha por la justicia social, la independencia nacional, y el antimperialismo, incluso por la revolución social, son procesos políticos en torno a los cuales pueden construirse grandes consensos, plataformas sociales y opciones políticas, empeños en los cuales las diferentes ideologías pueden convivir sin hostilizarse.

Ninguno de los grandes movimientos populares latinoamericanos, comenzando por las luchas por la independencia, incluidas las tres revoluciones victoriosas del siglo XX en México, Cuba y Nicaragua, como tampoco el peronismo y otros, reivindicaron alguna ideología, o se constriñeron a los límites de algún partido. Por el contrario, en todos los casos el éxito se derivó de la capacidad de convocatoria de sus proyectos basados en objetivos de liberación nacional y social, asociados a lucha contra tiranías opresoras de los pueblos.

El sectarismo es tan nefasto y poderoso que en los días iniciales,  cuando ya la Revolución Cubana se había proclamado socialista, y conferido un extraordinario protagonismo a los líderes y militantes del antiguo partido comunista, de allí mismo se derivó una corriente sectaria que intentó mediatizar a la Revolución, y disputarle el liderazgo a Fidel que la enfrentó conjurando la peligrosa desviación, que años después, incluso con presunta complicidad soviética, volvió a renacer en la llamada micro fracción.

Correspondió también a Fidel encabezar los esfuerzos para neutralizar otra expresión de sectarismo que condujo a actitudes discriminatorias, ajenas al espíritu de la Revolución, contra los creyentes, fenómeno que incluso afectó al laicismo, del estado, entronizándose en el sistema escolar y la cultura.

Afortunadamente en el siglo XXI, cuando la debacle soviética colocó a las ideas socialistas y al pensamiento marxista en su nivel más bajo; la nueva izquierda latinoamericana, con un sabio pragmatismo, levantó las banderas de la justicia social, la independencia nacional, y el socialismo, tomando distancia de los enfoques y los compromisos ideológicos que suelen conducir al extremismo.

Francamente me parece digno de los mayores elogios la defensa apasionada de las ideas en las que se cree, cualesquiera que sean, incluidas las socialistas y las comunistas, las cuales en el ámbito de las luchas sociales y políticas serán más influyentes en la medida en que se asocien y convivan con otras. Desde las posiciones revolucionarias es erróneo condenar a algún luchador porque sus ideas sean menos radicales o diferentes.

En Cuba afortunadamente el liderazgo revolucionario adoptó como credo la lucha por la unidad en la diversidad. El peligro de nuevas manifestaciones de sectarismo que resten y desunan está conjurado. No por pensar diferente o ser menos radicales alguien será excluido ni tratado como compañero de viaje. No es una tesis, sino una experiencia revolucionaria. Allá nos vemos.

La Habana, 19 de julio de 2017

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*Este artículo fue escrito para el diario “Por Esto”. Al reproducirlo o citarlo, indicar la fuente.


Evo en Cuba

El Presidente boliviano llegó procedente de Managua

Funcionarios del Minrex cubano también le saludaron a su llegada. Autor: Roberto Garaicoa Martinez

Juventud Rebelde - Marina Menéndez Quintero marina@juventudrebelde.cu

20 de Julio del 2017 1:13:12 CDT

El presidente del Estado plurinacional de Bolivia, Evo Morales, llegó la noche de este miércoles a La Habana procedente de Managua, donde abogó por la unidad latinoamericana y contra el intervencionismo militar de Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte en la región, al hacer uso de la palabra en el acto central por el aniversario 38 del triunfo de la Revolución Sandinista, colofón de la 23era. edición del Foro de Sao Paulo.

Rogelio Sierra, viceministro cubano del Exterior, y otros miembros de esa cartera le recibieron en el aeropuerto internacional José Martí, adonde Evo llegó acompañado por el canciller de su país, Fernando Huanacuni.

Según informó la Cancillería boliviana en la Isla, al término de su estancia aquí Morales proseguirá viaje rumbo a Mendoza, Argentina, para participar en la 50 Reunión del Consejo de Mercosur y la Cumbre de los Presidentes y Estados Asociados de este organismo, del cual su país es asociado en proceso de adhesión como miembro pleno.

Evo, siempre solidario con Cuba, patentizó en Managua su respaldo a nuestro país y a la Revolución Bolivariana. En una rueda de prensa que reseñó Telesur, el líder del Movimiento al Socialismo (MAS), aseguró que «Cuba y Venezuela no están solas», luego de condenar la política intervencionista del Gobierno estadounidense en Latinoamérica.

En cuanto a Venezuela, refutó las amenazas recientemente proferidas por el mandatario estadounidense Donald Trump contra esa nación, que incluyen la posibilidad de nuevas sanciones, y manifestó su respaldo «al pueblo venezolano, a ese pueblo que lucha por su soberanía y que resiste la arremetida imperial».

Su presencia en Cuba tiene lugar, precisamente, a diez días de las elecciones con vista a la Asamblea Constituyente convocada por el presidente venezolano Nicolás Maduro, proceso en el que están enfrascadas las fuerzas bolivarianas frente a la violencia desatada por los sectores más reaccionarios y fascistoides de la derecha de ese país, y el acoso imperial.


Ideas en el centro del debate

Por  Elier Ramírez Cañedo

Cubasí  -  / Blog Dialogar, dialogar  -  Jueves, 20 Julio 2017 07:27

Muchos de los que para arroparse atacaron con vehemencia el uso de cualquier etiqueta, respondieron con todo un rosario de ellas

Estos días han sido muy intensos en las redes sociales. Una entrevista al reconocido intelectual cubano Enrique Ubieta, aparecida en Granma, donde sostiene que el llamado “centrismo” no es más que un disfraz de los que hoy pretenden restaurar el capitalismo en Cuba por la puerta de la cocina,[i] desató la ya conocida maquinaria de fango contra su persona.  Junto a los improperios y la manipulación, han salido a la palestra pública, contaminando en muchos casos la posibilidad de un debate serio y respetuoso, los oportunistas, resentidos y  hasta “conversos”; esos que antes fueron defensores a ultranza del dogma y ahora se presentan como abogados de la mayor pluralidad de ideas posibles.

Muchos de los que para arroparse atacaron con vehemencia el uso de cualquier etiqueta, respondieron con todo un rosario de ellas: “censores ideológicos”, “extremistas”, “oficialistas”, “estalinistas”, “dogmáticos”, entre muchas otras. Hasta se llegó a hablar de una campaña, de una cacería de brujas, del regreso del “Quinquenio Gris” y otras elucubraciones, todo lo cual elude lo esencial del debate y muchas veces hace gala del viejo recurso de la victimización.

No me cuestiono que compañeros honrados y revolucionarios, estén siempre alertas para criticar y enfrentar cualquier manifestación que pretenda renovar algunas de aquellas prácticas lastimosas del pasado que por suerte extirpamos de nuestra política cultural; estamos juntos en esa batalla, pero pensar que porque se discrepe sobre determinados asertos, juicios e ideas sobre la base del argumento –no puede haber otro camino- estamos de nuevo en aquellos años grises me parece una exageración o un recurso que precisamente busca lo mismo que se condena: cercenar el pensamiento diverso. Soy un firme defensor del debate de ideas y las polémicas entre revolucionarios, pero no es menos cierto que el escenario y los participantes, definen en gran medida el balance positivo o no, de esos debates y polémicas. Cuando ese ambiente se enrarece con ofensas y ataques personales es preferible no continuar.

En un texto anterior que fue publicado en Granma, “La tercera vía o centrismo político en Cuba”, hice el siguiente comentario: “Cuando se pondera la moderación frente al radicalismo revolucionario cubano –que es ir a la raíz, para nada asociado al extremismo que es otra cosa- , me es inevitable no encontrar determinadas analogías entre ese “centrismo” que hoy se intenta articular en Cuba, con el autonomismo decimonónico”.[ii] Al parecer, esta reflexión no fue bien comprendida por algunos o sencillamente ha caído en terreno de la manipulación.

Es cierto que la historia no se repite miméticamente –aunque en ocasiones lo haga como tragedia y otra como farsa, para decirlo con Marx-, pero muchos de sus procesos y tendencias políticas han tenido una evolución hasta nuestros días. Ignorar eso, es sencillamente una barbaridad. El anexionismo de hoy por supuesto que no es el mismo del siglo XIX, ¿pero acaso podemos decir que no lo hay en nuestra realidad nacional? Muchos de los autonomistas del siglo XIX terminaron reciclándose en el anexionismo al producirse la intervención estadounidense en 1898 y siendo funcionales a la dominación neocolonial instaurada a inicios del siglo XX. No fue casual que el primer gabinete de Estrada Palma fuera copado prácticamente por antiguos autonomistas. Nuestra cultura patriótica, independentista, nacional-revolucionaria y antiimperialista, tampoco es exactamente igual a la del siglo XIX o del  XX, se trata de un fenómeno vivo en evolución, pero cuyas claves solo se entienden al profundizar en su evolución histórica.

Cuando señalo que veo analogías entre el autonomismo del siglo XIX cubano, con cierta derecha que hoy asume la máscara de centro –de proyecciones socialdemócratas-, es porque ambas corrientes se adhieren  a ese nacionalismo de derecha que tiene una larga  acumulación cultural en la historia de Cuba, como advirtiera Fernando Martínez Heredia en entrevista que le realizara la periodista Rosa Miriam Elizalde.[iii]

Asimismo, lo de “centrismo” o “tercera vía” no es una invención nuestra, llama la atención que personas ilustradas se lo pregunten, cuando está ampliamente documentado por la historia, que ha sido un instrumento eficaz hasta nuestros días utilizado en distintas variantes por los sectores dominantes del sistema capitalista,  para mantener o recomponer su hegemonía sobre la base de mejores consensos, para evitar el triunfo de revoluciones, disminuir la influencia de las ideas comunistas, o para –como es el caso de Cuba en la actualidad-, restituir el capitalismo.  No es un fenómeno insignificante como algunos pretenden hacer ver, utilizando como engañifa para esquivar el debate, que hay otros temas más urgentes o señalando que deberíamos concentrarnos en resolver los problemas de la vida cotidiana del pueblo cubano antes de estar buscando “fantasmas”. Interesante propuesta, cuando buena parte de los que asumen esa posición –al menos que yo conozca- solo se dedican precisamente a reproducir sus ideas de laboratorio, a reproducir ideología y no precisamente la que hemos defendido los cubanos en estos años de Revolución. ¿Qué se pretende, que abandonemos el campo de la lucha ideológica, tan imprescindible para nuestro proyecto, como el de la batalla económica? Estoy consciente que la mejor manera de hacer ideología es cuando esta se materializa en la práctica, pero jamás se puede menospreciar el terreno de las subjetividades. Si los revolucionarios cubanos hubiéramos esperado a tener todos los problemas de nuestra vida cotidiana resueltos para hacer ideología, ni siquiera este debate estuviera teniendo lugar, pues no existiría la Revolución. Nuestra visión tiene que ser siempre totalizadora, al tiempo que nos recuperamos económicamente –cuestión de vida o muerte para nosotros-, debemos ir generando una cultura –en su sentido antropológico- diferente y superior a la del capitalismo.

De varios textos leídos en estos días surge una inevitable interrogante: ¿se puede ser anticolonialista y antiimperialista, bases sólidas de nuestro movimiento revolucionario sobre las cuales se ha tejido la unidad y al propio tiempo simpatizar, promover o divulgar las ideas y símbolos del capitalismo, ya sea en su variante socialdemócrata o neoliberal? Imposible.

La hegemonía cultural socialista y liberadora que defendemos, es a contracorriente de la hegemonía dominante del capitalismo. Esa es la verdadera pelea de león a mono. Es cierto que nuestra limitada dominación debe estar siempre en función de la emancipación, ¿pero cómo entender que alguien se considere hereje frente a todas las dominaciones posibles cuando consciente o ingenuamente le hace el juego a  las plataformas que se están utilizando hoy en Cuba para introducirnos las ideas capitalistas por vías mucho más artificiosas?

Cada cual es libre de profesar y sentirse heredero de determinadas ideas, pero es muy difícil imaginarse un martiano, si asumimos el proyecto martiano en su totalidad, y aspirar al mismo tiempo a que Cuba abrace en pleno siglo XXI la socialdemocracia. No se puede olvidar que José Martí encarnó lo más radical y auténtico del nacionalismo revolucionario del siglo XIX, opuesto totalmente a las opciones autonomistas y anexionistas. Hablar de nacionalismo a secas solo contribuye a la ambigüedad. Resulta también un sinsentido, en el mejor de los casos, aspirar a una Cuba socialdemócrata al estilo de los países escandinavos y al propio tiempo defender la soberanía de Cuba. Esto es obviar olímpicamente la historia de Cuba y de América Latina en sus relaciones con los Estados Unidos, así como el orden vigente del sistema capitalista, donde los centros impiden a toda costa que los países subordinados rompan su condición periférica, sino miremos el caso de Brasil y Argentina. En el caso de Cuba, Estados Unidos jamás permitió la existencia de una burguesía nacional durante casi 60 años de república neocolonial burguesa. Pero no solo es una cuestión de permisibilidad, sino que el sistema capitalista para funcionar como tal se internacionaliza, establece sus reglas. Dentro de esas reglas, a Cuba no le correspondería otro destino que el de la subordinación a poderes foráneos, aunque ya no existiera bloqueo ni base naval estadounidense en Guantánamo. Cuba no sería otra Suecia, ni Dinamarca –como de forma idílica expresan algunos autores, desconociendo incluso los males que hoy también aquejan a esos países-, sus modelos de comparación estarían en El Salvador, Honduras o República Dominicana, si es que aspirara a algún lugar dentro del sistema mundo del capitalismo. Solo el socialismo, como se ha demostrado en estos ya casi 60 años de Revolución, constituye garantía de nuestra independencia y soberanía.

Un libro que saldrá próximamente por la Editorial Ocean Sur, del destacado periodista y diplomático Pedro Prada, quien vivió personalmente el derrumbe del socialismo en la URSS, aporta una reflexión muy importante para este debate:

“Una de las lecturas más complejas, contrarrevolucionarias y subversivas de la historia que esas generaciones -se refiere a la generación de Gorbachov- hicieron fue que la socialdemocracia europea y latinoamericana eran portadoras de la simiente de “un socialismo con rostro humano” –en el entendido de que el propio no lo tenía-, capaz de deslumbrar por proveer, per se, mercados arrebatados de productos de alta calidad y competitividad que no podían adquirirse en el cerrado mercado soviético”.
(…)

Así, cuando Gorbachov llega al poder, quiere cambiar las cosas, pero se compara con los modelos capitalistas de bienestar escandinavos, clama por más humanidad y sensibilidad pero se pierde en los combates de Afganistán, en la compra de costosos trajes Armani y perfumes franceses y en opulentas cenas con Margaret Thatcher y Ronald Reagan, mientras el país languidece. Quiere despertar al periodismo para que sea portavoz de los necesarios cambios y convierte la profesión en un grosero ejercicio de striptease. Saca al genio de su lámpara, destapa la caja de Pandora y no alcanza a reunir valor, talento ni intención de pararlo porque al final, lo va a confesar: “Había que cambiarlo todo”…¿Todo?”
(…)

“Por eso hay quien se afila los dientes y hace planes para sembrar las semillas del mal entre nuestro pueblo, hacerlas germinar en las elecciones generales de 2018, y que empiecen a dar flores y frutos venenosos en la Asamblea Nacional y en los comicios de 2023 o más tarde, sin apuro, como cáncer.

(…)El reformismo es ahora la realpolitik. Lo revolucionario es contrarrevolucionario. Las derechas, incluidas las ultras, son ahora el centro –que es ¡nos dicen¡, lo correcto, porque es sinónimo del equilibrio. Las izquierdas, nos explican, son extremistas”.

También entiendo que colegas y amigos, se preocupen por la división que estos debates puedan generar, pero ello no puede constituir nunca una barrera infranqueable para la discusión y polémica entre revolucionarios. Por supuesto, está claro que este tema es sensible, pues se trata de militancias y de alertas que algunos interpretan como paranoia, o pretexto para exclusiones. Pero siempre es necesario que nos preguntemos de qué unidad se está hablando, pues ahora está de moda también cierto relativismo extremo que utiliza como argumento la idea “Con todos y para el bien de todos”, del discurso de 1891 pronunciado por Martí en Tampa, en plena campaña revolucionaria, restándole su verdadero significado. Está claro que para Martí quedaban excluidos de ese “todos”, los autonomistas y anexionistas, los incorregiblemente contrarrevolucionarios, para usar la frase de Fidel en sus históricas Palabras a los intelectuales del 30 de junio de 1961. Pero siguiendo las enseñanzas de Martí y Fidel, debemos tratar de sumar a todos los que sea posible, a los que tengan dudas o anden confundidos. En palabras del Apóstol: “El templo está abierto, y la alfombra está al entrar, para que dejen en ella las sandalias los que anduvieron por el fango, o se equivocaron de camino”.[iv] El tiempo se ocupará en definitiva de sacar a flote la verdad y colocar a cada quien en su verdadero lugar.

La unidad hay que construirla sobre bases anti dogmáticas, pero sólidas en cuanto a los principios y esencias políticas que se defienden, sin desconocer las circunstancias históricas. El 14 de diciembre de 1957, al denunciar el Pacto de Miami, Fidel escribió: “Pero lo importante para la revolución, no es la unidad en sí, sino las bases de dicha unidad, la forma en que se viabilice y las intenciones patrióticas que la animen”. [v]

Mucho más podría decirse al calor del debate que se ha generado, pero creo que por ahora es suficiente.

Notas

[i] “Es posible unir lo mejor del capitalismo y el socialismo”, Granma, 7 de julio de 2017.

[ii] Elier Ramírez Cañedo, La tercera vía o centrismo político en Cuba. Una aproximación desde la historia, Granma, 6 de junio de 2017

[iii] “Obama, no pierda la oportunidad de hacer algo histórico”, en: Cubadebate, 17 de marzo de 2016, http://www.cubadebate.cu/noticias/2016/03/17/obama-no-pierda-la-oportunidad-de-hacer-algo-historico-podcast-video-y-fotos/#.WW-JzbbB-sx
[iv] José Martí: “El lenguaje reciente de ciertos autonomistas”, en: Obras completas, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, t.3, p.266.

[v] Fidel Castro, A los firmantes del Pacto de Miami, en: http://www.fidelcastro.cu/es/correspondencia/los-firmantes-del-pacto-de-miami