jueves, 17 de agosto de 2017

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 18 DE AGOSTO DE 2017


Este 13 de agosto la ciudad de Ahuachapán, en el occidental departamento del mismo nombre y fronterizo con la república de Guatemala, ha sido distinguida excepcionalmente al ser seleccionada por la Embajada de Cuba en El Salvador y demás organizadores, como la sede nacional de la conmemoración de los cien años del natalicio del Comandante Fidel Castro Ruz en este país centroamericano.

A media mañana en el cine Victoria de la localidad, colmado de asistentes provenientes de municipios circundantes y de otros lugares del país, ha iniciado la jornada político cultural dedicada a Fidel, ratificando que sigue muy presente acá y en el resto del mundo, tal como se hizo patente durante las cerca de dos horas que duró la conmemoración.

El evento estuvo presidido por la embajadora de Cuba en el país, Iliana Fonseca Lorente, parte del personal de su legación diplomática; representantes de las embajadas de Venezuela y Nicaragua y algunos miembros de la comisión política del FMLN.

En el auditórium estaban los agradecidos, los Fidelistas, los simpatizantes y amigos de Cuba; destacando la representación de cooperantes isleños que desempeñan sus labores en el país y otros ciudadanos cubanos residentes, así como miembros de comités de solidaridad con Cuba del departamento de Ahuachapán y de otras zonas de la nación, algunos pacientes beneficiados por la Operación Milagro, y también decenas de ciudadanos ahuachapanecos.

El mensaje central estuvo a cargo de la embajadora Iliana Fonseca, quien ha desarrollado su exposición sobre la figura y el legado de Fidel, la solidaridad de Cuba y la necesidad de la integración de los pueblos en defensa de la soberanía e independencia; alertando en especial respecto a la situación de la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Los mensajes expuestos se han alternado con participaciones musicales, y la proyección de videos que han recordado la trayectoria de Fidel como líder y fundador de la Revolución Cubana. Detallando momentos trascendentales del proceso revolucionario cubano desde su inicio hasta la actualidad.

Posteriormente se ha desarrollado la Cátedra Itinerante Schafik-Chávez-Fidel, a cargo de Antonio Núñez Aldazoro, Consejero de Educación, Cultura y Comunicación de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela; para luego concluir esta hermosa e histórica jornada que ennoblece al pueblo ahuachapaneco de manera muy especial, y en sintonía con los sentimientos sinceros de amistad, admiración y solidaridad de los salvadoreños con el pueblo de la Mayor de las Antillas.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.

Trump, señalado en EE.UU. como simpatizante de supremacistas

Cubasí  -  David Brooks/La Jornada  -  Jueves, 17 Agosto 2017 09:35

Editoriales en los principales diarios estadunidenses repudiaron las declaraciones del presidente Donald Trump respecto de la violencia en Charlottesville, Virginia, el pasado sábado. "Simpatía por los diablos", fue el titular del Daily News. Foto tomada de Twitter

Políticos, militares, ex mandatarios, todos... menos el presidente, repudian a neonazis.

Donald Trump fue señalado como simpatizante de neonazis y supremacistas blancos, lo que provocó fisuras entre sus aliados políticos y empresariales y, tal vez, la peor crisis de su aún joven presidencia.

Durante las pasadas 24 horas, la cúpula política y empresarial del país y casi todo el abanico ideológico de líderes de opinión, que incluye reconocidos conservadores, calificaron de inaceptables las declaraciones de Trump sobre la violencia detonada por neonazis, supremacistas y ultranacionalistas blancos, integrantes del Ku Klux Klan y milicias de extrema derecha en Charlottesville, Virginia, el pasado fin de semana, lo cual acabó costando la vida de una joven y heridas a otros 19 manifestantes pacíficos antirracistas que protestaban contra ese festejo del odio.

Después de ser obligado a criticar a los grupos extremistas de derecha el lunes ante la intensa presión política por no haberlo hecho de manera explícita el sábado, cuando culpó a "todos los bandos" por la violencia, el presidente reiteró su primera posición, al acusar que "la izquierda" fue tan violenta como la "derecha" y que ambos lados compartían responsabilidad por los hechos. Peor aún, afirmó que había "algunas finas personas" entre los neonazis y el KKK, y que "mucha gente en ese grupo estaba ahí para protestar de manera inocente y legal".

Nunca antes un presidente había endosado, o mínimo justificado, a elementos de la ultraderecha racista en tiempos modernos. Vale recordar que parte fundamental de la historia oficial de este país es su triunfo en la guerra contra Hitler (casi nunca se menciona el papel de los rusos). Los que participaron en esa guerra se conocen como "la generación más grande" de estadunidenses. Los nazis siempre han sido el equivalente del mal en toda película, novela, cuento e historia; son el enemigo de todos los valores estadunidenses. Trump se atrevió a decir, en esencia, que no todos los que marchan junto a los símbolos y banderas nazis son necesariamente malos, y que son igual de malos los de "la izquierda". Afirmar tal cosa había sido, hasta ahora, impensable.

Los comentarios asombraron a casi todo mundo, incluido su propio equipo, y, se supone, a su jefe de gabinete, John Kelly, quienes comentaron a medios que todo eso no estaba en el guion preparado para la conferencia de prensa en el vestíbulo de la Torre Trump el lunes.

Los únicos que lo aplaudieron fueron líderes neonazis, nacionalistas blancos y líderes del KKK. De inmediato, casi todo mundo –incluso figuras y medios conservadores leales al presidente– criticaron o condenaron las declaraciones, algunos hasta especularon que esto podría provocar una profunda crisis dentro de su gobierno.

Este miércoles, ante el creciente éxodo de ejecutivos en jefe de los consejos empresariales presidenciales en protesta por sus comentarios, Trump decidió disolver estas entidades. Declaró en un tuit que "en lugar de presionar a los empresarios del Consejo de Manufactura y del Foro de Estrategia y Política, estoy poniendo fin a ambos". 

Pero el foro ya le había informado, por conducto de Stephen Schwarzman, ejecutivo de la poderosa empresa financiera Blackstone Group y cercano aliado del presidente, que la mayoría de los ejecutivos en jefe estaban en favor de disolver la entidad.

Por lo menos seis ejecutivos de empresas que integraban el Consejo de Manufactura ya habían renunciado, y otros más estaban por hacerlo, antes de la decisión de Trump de desaparecerlo. Mientras tanto, las declaraciones de reprobación de líderes empresariales contra la posición de Trump sobre Charlottesville inundaron las redes, entre ellas las de los ejecutivos en jefe de JPMorgan Chase, Walmart, Merck y General Electric, entre muchos más.

En Washington, el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, condenó a todo grupo de odio y declaró que "no hay buenos neonazis", mientras el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, expresó su repudio a los racistas blancos. Varios legisladores prominentes del partido del presidente y los ex mandatarios Bush (padre e hijo) emitieron declaraciones de condena a los grupos de odio, y de reprobación, indirecta pero obvia, a Trump.

El senador conservador Orrin Hatch declaró: "mi hermano no perdió la vida combatiendo a Hitler para que las ideas nazis no sean retadas aquí en casa". Unos pocos se atrevieron a criticar por nombre al mandatario, pero las tensiones dentro del Partido Republicano por cómo abordar la más reciente barbaridad de su presidente sigue retumbando, y se escuchan por todas partes.

Mientras tanto, los máximos jefes militares de cada rama de las fuerzas armadas, en una acción poco común, emitieron condenas públicas a los grupos de odio, y aunque no mencionaron por nombre al comandante en jefe, quedó destacada su diferencia, al afirmar que no se puede tolerar "el odio racial" y el "extremismo", ya que eso "va en contra de nuestros valores".

Melvin Marks, veterano de la Segunda Guerra Mundial, de 93 años de edad, condecorado por su lucha contra los nazis, ayudó a establecer una nueva página de Facebook llamada Veteranos de la Segunda Guerra Mundial indignados por Trump, y comentó al Washington Post que Trump "acaba de pisotear las tumbas de los 400 mil soldados que murieron" en esa guerra contra Hitler.

Editoriales en los principales rotativos denunciaron las declaraciones. El New York Times afirmó que es "una equivalencia falsa" culpar a ambos lados por la violencia en Charlottesville y que había empleado argumentos de los propios racistas. El Washington Post encabezó su editorial con "la nación sólo puede llorar", al señalar que "el martes fue un gran día para David Duke (ex líder del KKK) y racistas en todas partes. El presidente de Estados Unidos declaró, en efecto, que él los respalda".

La portada del New York Daily News fue una imagen de Trump bajo un encabezado enorme: "Simpatía por los diablos".

Opositores políticos del presidente condenaron sus declaraciones y algunos pidieron su remoción. El senador y ex candidato presidencial Bernie Sanders tuiteó que Trump "está avergonzando a nuestro país y a los millones de estadunidenses que lucharon y murieron para derrotar al nazismo".

Michael Moore, quien se está presentando en un teatro de Broadway, invitó a todo su público de la noche del martes a acudir a la Torre Trump –ofreció transporte en camiones a 200 de ellos–, a unas cuadras de distancia, donde junto con los actores Mark Ruffalo, Olivia Wilde y Marisa Tomei, corearon consignas contra el mandatario.

Mientras tanto, hoy en Charlottesville se llevó a cabo el funeral de Heather Heyer, de 32 años, quien murió al ser atropellada intencionalmente por un integrante neonazi el sábado. "Intentaron matar a mi niña para callarla, pero qué creen, la acaban de magnificar", declaró la madre de Heyer, Susan Bro, ante cientos de simpatizantes que acudieron a la ceremonia, entre los que se encontraban el gobernador de Virginia y el senador Tim Kaine. Desde el podio, llamó a que quienes de pronto han conocido a su hija alrededor del mundo “hagan lo que Heather haría (…) luchar”. Continuó: “vamos a tener nuestras diferencias, pero canalicemos esa ira no en odio, no en violencia, no en temor (…) sino en acción por lo justo”.