sábado, 19 de agosto de 2017

Nadie está más vigilado en La Habana que los diplomáticos estadounidenses

Por Arthur González*

Martianos - agosto 19, 2017


Así calificó Michael Weissenstein, corresponsal de Associated Press (AP) en La Habana, la situación de los diplomáticos de Estados Unidos acreditados en Cuba, durante reciente entrevista concedida a la Radio Pública Nacional de Estados Unidos, pero no mencionó las razones.

Weissenstein debería ser ante todo honesto y reconocer las causas de tal situación, porque nada es por falta de motivos, aunque él personalmente quizás no los conozca debido a la manipulación mediática que existe en Estados Unidos.

Primeramente, debe saber que, en diciembre de 1958, durante la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, el director de la CIA, Allen Dulles, afirmó que había que evitar la victoria de Fidel Castro, algo que ejemplifica la no aceptación del líder cubano para Estados Unidos.

El 14 de abril de 1959, Daniel M. Braddock, Ministro Consejero en la embajada yanqui, y James A. Noel, Jefe de la Estación Local de la CIA, elaboraron un plan bajo el título “Crecimiento del comunismo en Cuba”, donde proponen un conjunto de medidas contra los funcionarios del gobierno cubano que simpatizaban con la Revolución. El 11 de diciembre de 1959 se confecciona un memorando para el Director de la CIA, con varias medidas para destruir el proceso revolucionario cubano, entre ellas una que dice:

“Debe dársele una cuidadosa atención a la eliminación de Fidel Castro. Ninguno de los que se hallan cercanos a Fidel, como por ejemplo su hermano Raúl y su compañero Che Guevara tienen el mismo carisma sobre las masas. Muchas personas bien informadas consideran que la desaparición de Fidel aceleraría grandemente la caída del gobierno actual”.

Sin lugar a dudas, esas posiciones debieron ser más que suficientes para que Cuba estableciera un control de las acciones de los “diplomáticos” yanquis, pues no existen antecedentes de otro país que haya estado sometido a un asedio tan brutal de la CIA para acabar con su sistema político.

Desde 1959 hasta la ruptura de relaciones en enero de 1961, la estación de la CIA en La Habana, reclutó a cientos de contrarrevolucionarios, y organizó las principales organizaciones contrarrevolucionarias dentro del país.

A la par que buscaban información, oficiales de la CIA bajo el ropaje diplomático, repartían petacas incendiarias para la ejecución de actos terroristas, entre ellos el incendio de centros comerciales, cines, teatros, fábricas y escuelas.

A finales del 1959, cuando preparaban un asesinato a Fidel Castro, e intentaban unificar organizaciones contrarrevolucionarias para otras acciones y crear condiciones para una invasión a Cuba, fueron detenidos in fraganti en una vivienda de La Habana, los oficiales CIA, Robert Van Horn, quien ocupaba la plaza de Agregado de Aviación Auxiliar de la embajada yanqui, Erickson S. Nichols, también con manto diplomático, y la agente CIA la n/a Geraldine Shamman, junto a varios nacionales. Les fueron ocupadas armas y otros materiales para la acción planificada.

El 18 de enero de 1960 se crea la primera estructura de la CIA para enfrentar a la Revolución, la Rama WH-4 insertada en la División del Hemisferio Occidental del Directorio de Planes.  Según documentos desclasificados, contaba con una plantilla de 40 oficiales, de ellos 20 actuaban desde la embajada en La Habana, 2 desde el consulado en Santiago de Cuba y el resto radicado en Washington DC.

En mayo de 1960 arribó a La Habana el oficial CIA Melvin Beck, simulando ser funcionario en tránsito del Departamento de Estado para trabajos internos en la embajada, pero su misión real era la de instalar de forma clandestina varios micrófonos en el pent house del entonces Hotel Rosita, en Miramar.

La CIA presumía que en dicho hotel serían ubicadas las oficinas de la embajada soviética en Cuba.

Para esa acción contra los soviéticos, Beck contó con el apoyo de Robert D Wiecha, uno de los oficiales de la CIA más activos en la actividad de espionaje y subversión contra Cuba, con fachada de diplomático en la embajada y con el trabajo del Agregado Naval Auxiliar, Phillip H. Klepak.

Ese trabajo fue relatado en detalles por el propio Beck en su libro “Contendientes Secretos”.

Siguiendo sus actividades de espionaje en Cuba, el 14 de agosto de 1960 arribó a La Habana el oficial CIA, Robert L. Neet, acreditándose como funcionario consular en tránsito, pero su verdadera misión consistió en la instalación secreta de micrófonos en la Agencia de Prensa china, SINJUA.

El oficial Robert D. Wiecha volvió a brindarle apoyo a su compañero, ocupándose de la observación clandestina de la Agencia de Prensa china, obteniendo informaciones que posteriormente facilitaron la instalación de la técnica secreta.

Participaron en esa operación Carolin O. Stacy, secretaria del área administrativa de la embajada y Marjorie A. Lennox, también secretaria, las que alquilaron dos apartamentos en el mismo edificio para cubrir a los oficiales CIA.

Los técnicos CIA fueron sorprendidos por la Seguridad cubana en plena faena. Quienes tenían inmunidad diplomática abandonaron la isla, los que viajaron con visa turística fueron juzgados y sancionados por tribunales cubanos.

El 3 de enero de 1961, al romper Estados Unidos relaciones diplomáticas con Cuba, la CIA perdió su poderosa estación en La Habana, pero recibieron apoyo de otros servicios de inteligencia que disponían de oficiales en las embajadas occidentales.

Materiales desclasificados revelan que la CIA utilizó a espías reclutados en siete compañías extranjeras y oficiales en 18 embajadas europeas y latinoamericanas en La Habana.

En septiembre de 1977, Estados Unidos inauguró su Sección de Intereses en la Habana, teniendo la oportunidad de reabrir su estación CIA para retomar directamente sus tareas de espionaje y subversión.

A pasar de las advertencias oficiales del gobierno cubano, oficiales CIA encubiertos bajo los cargos diplomáticos, desarrollaron múltiples acciones de espionaje, hasta que en el verano de 1987 Cuba realizó una contundente denuncia pública, la que puso al descubierto la labor ejecutada por los “diplomáticos” yanquis en esos 10 años.

Fueron desenmascarados 179 funcionarios diplomáticos acreditados permanentes, que eran realmente oficiales y 55 técnicos CIA.

De 418 funcionarios diplomáticos temporales, 113 fueron señalados como oficiales de la CIA y de otros servicios de inteligencia.

27 agentes de la seguridad cubana, supuestamente reclutados por la CIA para realizar acciones clandestinas contra Cuba, fueron desclasificados. Esa denuncia fue reconocida como una de las mayores realizadas contra la CIA en su historia, pero fue silenciada por la prensa estadounidense.

Cualquier país que reciba tantas agresiones sin dudas les daría una especial atención a las acciones de los “diplomáticos” estadounidenses, porque de ellos no puede esperarse un comportamiento acorde a las normas internacionales.

En cuanto a la supuesta sordera de algunos diplomáticos yanquis y un canadiense, sería necesario que explicaran a qué actividad se dedicaban en la Habana, porque todo hace pensar que era en la esfera de las comunicaciones, y para determinar si realmente están afectados, deberían ser examinados por médicos cubanos para comprobar hasta donde es cierta la acusación que ahora hace el Departamento de Estado.

No en balde afirmó José Martí:

“De esa tierra no espero nada más que males”.

* Cubano, especialista en relaciones Cuba-EE.UU., editor del Blog El Heraldo Cubano.


EL LLAMADO TRABAJO POR CUENTA PROPIA Y SUS DERIVACIONES RACIALES

ESTEBAN MORALES

Esta historia comenzó, cuando se racionalizarían 500,000 empleos sobrantes del sector estatal, y casi “poniendo la carreta delante de los bueyes”, entonces no se sabía a donde irían a parar esos trabajadores, que después de un periodo de gracias de 3 meses con salario, se quedarían finalmente sin empleo.

Por fin, llego la solución del “cuentapropismo” y hoy existen más de 400,000 que solucionan su subsistencia por la vía del trabajo no estatal. A pesar de que la actividad tuvo que sufrir y aún sufre de muchos prejuicios.

Siendo solo las palabras del presidente Raúl, en la Asamblea nacional, las que los han rescatado de un ambiente en el que no pocas veces se les trata como a gente no revolucionaria. Lógico prejuicio sembrado y padecido durante muchos años, con posterioridad a la llamada “Ofensiva Revolucionaria, en que se acabó con toda la actividad privada”. Quedando solo los pequeños campesinos, agrupados en la ANAP y los choferes de alquiler reunidos en el ANCHAR.

Todo ello dentro de un gran eufemismo; porque ese cuentapropismo, económicamente hablando, no lo es tal, sino que debiera terminar de considerársele como pequeña y mediana empresa, que es lo que realmente son. Pero no, se sigue llamándoles “cuentapropistas”, con todo las inconsecuencias teóricas y enredos sociales que eso crea.

No se les otorga el reconocimiento que de hecho ya tienen, como parte de una realidad, que, aunque no guste a muchos, está solucionando un conjunto de problemas que el estado no puede, ni debe encargarse de solucionar. Además, con niveles de salarios, que el estado no está en condiciones de asumir. Por lo que el estímulo a trabajar en el sector, es más que evidente. No pocos abandonan su empleo estatal, incluso de alta calificación, pobremente remunerado, para pasarse al sector privado.

Cuantas personas calificadas nos podemos encontrar de choferes, maleteros, empleados en paladares, restoranes, cafeterías y otras actividades, que están muy por debajo de sus calificaciones reales.

¿Por qué no acabamos de considerarlos como lo que son, les reconocemos jurídicamente y les damos su lugar dentro del modelo económico?

Para complicar aún más las cosas hablamos ahora de cooperativas no agropecuarias. Que lo que son es, pequeñas y medianas empresas, que se dedican a las actividades no agropecuarias. Lo que abarca un conjunto de actividades productivas que amplían sobremanera el llamado trabajo por cuenta propia.

Entonces, el problema lo hemos creado nosotros mismos, sobre todo, si tenemos en cuenta lo que se ha demorado introducir   un mercado al por mayor. Causa fundamental de que, con el crecimiento del llamado cuentapropismo, este también proliferando la corrupción. Porque si el cuentapropista no tiene materias primas para trabajar, va a encontrar siempre, quien las robe de los almacenes estatales y se las venda. Por lo que el inusitado incremento del desvío de recursos y del robo en los almacenes estatales, se debe, en primer lugar, a que no acabamos de “poner los huevos en la canasta”, con la organización del trabajo privado. Creo que hay que reconocer que el trabajo privado llego para quedarse y no hay otra forma de asimilarlo, que como parte de nuestra economía socialista.

Sobre lo que ahora está ocurriendo con las medidas propuestas, habría que preguntarse, ¿Por qué se ha tenido que suspender el otorgamiento de nuevas licencias? ¿Era indispensable hacerlo para poner orden? ¿O que es lo que hay detrás de esa suspensión? Sobre todo, cuando sabemos que respecto al cuentapropismo, se ha  estado en un “atrás y adelante” sin descanso.

Sin dudas, son esperables nuevas medidas de control y requisitos para poder ejercer la actividad privada. Pero aún existe la preocupación de cuanto se va a demorar el proceso. Porque antecedentes de lamentables y molestas demoras existen. Por eso se ha hecho tan evidente la masiva preocupación de ¿cuánto se va a demorar la administración estatal en volver a la normalidad?

Personalmente no me preocupa que el estado quiera regular fuertemente el llamado cuentapropismo. Debemos cerrar todas las brechas a que este devenga en fenómenos de ilegalidades económicas, afectando la implantación del modelo. 

Pero son los funcionarios estatales, los organismos estatales, en primer lugar, los que tienen que cargar con las culpas del robo y la malversación. No los cuentapropistas, que lo único que hacen es tratar de sobrevivir en los marcos de las limitaciones burocráticas que la administración estatal les ha impuesto.

Cuando vemos que, a las puertas de un supermercado, hay individuos que son capaces hasta de venderte un “elefante blanco”; este sin dudas sale de los almacenes estatales, porque aquí nadie importa elefantes blancos. Ni vienen en los paquetes de Miami.

Luego, apretemos a la administración estatal, en primer lugar y veremos como todo lo demás entra en la legalidad.

La sociedad cubana, con la proliferación del negocio privado, había entrado en una dinámica, en que muchos estaban haciendo sus planes.

Además, el dinero está fluyendo, viene principalmente del exterior y el país se beneficia, cuando, sin recibir capital oficialmente, de hecho, lo está recibiendo por medio del simple flujo de las remesas que entran y no solo por la vía de Western Unión, sino por las llamadas “mulas”. Que traen más dinero a las familias en Cuba, del que la Isla puede contabilizar.

¿Vamos a desaprovechar o a desperdiciar ese flujo monetario que entra controlado y a veces sin control?

En el país, aunque no lo queramos, ni podamos controlarlo, entra bastante dinero. Pero en definitiva todo va a parar al mismo lugar: la inversión familiar, el gasto de consumo y el que realizan muchas familias para mejorar sus condiciones de vida. Para lo cual siempre pagan a un carpintero, pintor, mecánico, plomero etc. Vacacionan, compran casas, automóviles y otros bienes. Lo cual hace circular el dinero por las manos de muchos que no lo reciben como remesa, pero si, por brindar algún servicio o simplemente vender algo.

No se trata de los 5,000 millones que necesitamos en inversiones, pero sí de cantidades nada despreciables, que a veces sectores muy humildes de la población lo reciben. Se dice que las remesas oficiales sobrepasan los 3,000 millones de dólares anuales y continúan creciendo.

Entonces, todo freno que pongamos a la pequeña y mediana actividad empresarial privada, está desestimulando una erogación monetaria que favorece a la población, beneficiando   aquella parte de ella, que no recibe la remesa; la que principalmente, como sabemos, es recibida por intelectuales, clase media con familiares en el exterior y blancos, casi en su totalidad; porque los negros emigraron tarde, sin apoyo, como marielitos y llegaron cuando ya lo mejor estaba repartido. Cuando Estados Unidos, principal receptor de emigrantes cubanos, ya no era el país de las oportunidades. Por eso, los negros y mestizos cubanos en los Estados Unidos, no tienen los mejores empleos, los mejores niveles de vida y en su aplastante mayoría, no disfrutan de la oportunidad de viajar a Cuba, ni de enviar paquetes o dinero a sus familiares en la Isla. Mucho menos gozan de la oportunidad de enviar dinero para que los negros y mestizos en Cuba, puedan aparecer como dueños de restoranes, cafeterías, paladares y acondicionar sus viviendas para rentarlas y disponer de una vía tan lucrativa para incrementar sus niveles de vida.

Por lo que las medidas adoptadas tienen también un trasfondo racial que no puede dejar de ser tomado en consideración. Pues tales medidas afectan principalmente a obreros, artesanos, trabajadores simples, negros y mestizos en primer lugar, que no tienen acceso la remesa, pues casi no la reciben, aunque se beneficien de ella, cuando esta genera empleos y actividad de servicio por diferentes vías.

¿Quiénes han sido históricamente en Cuba los obreros, artesanos, vendedores ambulantes; sino negros y mestizos? Que el trabajo en las ciudades los rescato de la plantación y de la esclavitud.

Esa estructura social no ha cambiado substancialmente  aún. Es cierto que hay muchos negros doctores, profesores, científicos, artistas, escritores, etc. Pero aún muchos, más de los que quisiéramos, nutren la masa de trabajadores simples, artesanos, vendedores ambulantes, recogedores de basura y otros empleos humildes y mal pagados. No hay que profundizar mucho para percatarnos, de que la medida que ahora se adopta de suspender licencias nuevas a carretilleros, afectara principalmente a personas negras y mestizas.

Por lo que para cualquier medida económica que adoptemos, debemos tomar en consideración que nuestra población no es homogénea y que la variable “color de la piel “continúa siendo una variable de diferenciación social.

Pero la historia no termina aquí, aun debemos preocuparnos mucho, por la tendencia que se observa a no dar empleo a personas negras y mestizas en cafeterías, restoranes y paladares, principalmente propiedad de personas blancas. Pero esta es otra historia. De la que nos encargaremos más adelante.

La Habana, Agosto 15 del 2017


CATALUNYA: Centenares de vecinos boicotean una concentración islamófoba frente a La Boqueria

REACCIÓN ANTIRRACISTA

Una veintena de ultraderechistas se han visto acorralados por centenares de antifascistas frente al mercado de La Boqueria

EL PERIÓDICO  -  Gabriel Ubieto / Barcelona
Viernes, 18/08/2017 | Actualizado el 19/08/2017 a las 11:56 CEST

Un grupo de vecinos se enfrentan a los impulsores de la acción fascista. / ÁLVARO MONGE / SERGIO LAINZ VÍDEO

Centenares de vecinos han respondido a la convocatoria islamófoba de fuerzas ultraderechistas tras los atentados de las Ramblas de Barcelona y Cambrils boicoteando la concentración. Una veintena de militantes y simpatizantes de Falange, Democracia Nacional, Somatemps y Generación Identitaria, entidades convocantes, se han visto acorralados y abucheados frente al mercado de La Boqueria, el lugar donde la furgoneta se detuvo tras perpetrar el ataque terrorista.

Los gritos de "España cristiana y no musulmana" se han visto ahogados por la réplica antifascista pidiendo "Paz" y clamando contra el racismo y el fascismo. La concentración, más allá del intercambio de improperios y el encaramiento de algunos individuos, se ha saldado sin heridos ni mayores incidentes. Tras algo más de media hora, los mossos d'esquadra han evacuado ordenadamente a la veintena de ultraderechistas que participaban de la concentración islamófoba. 



La reacción de los vecinos de Barcelona ante los llamamientos racistas y contra la comunidad musulmana ha tenido repercusión más allá de las calles de Barcelona. Líderes políticos, como Pablo Iglesias, han aplaudido la acción de solidaridad y resistencia.  

Emociona ver a los vecinos y vecinas echar a los neonazis de Las Ramblas. No se puede ser demócrata sin ser antifascista. Visca Barcelona