miércoles, 4 de octubre de 2017

Senador Leahy critica expulsión de diplomáticos cubanos en EE.UU.

Editado por Julio Pérez

Senador Patrick Leahy

Washington, 4 octubre (RHC) El senador estadounidense, Patrick Leahy, repudió a través de su cuenta en la red social Twitter, la decisión del gobierno de su país de expulsar a 15 diplomáticos cubanos en Washington, acción que calificó de represalia.

Leahy, senador demócrata por Vermont, dijo que Estados Unidos tiene el derecho y el deber de proteger a los diplomáticos que sirven en el exterior, pero antes de tomar una represalia contra otro país, se deben tener pruebas de que están implicados en los supuestos ataques a funcionarios de esa nación en la Mayor de las Antillas.

Agregó que la decisión del gobierno de Donald Trump es un castigo para Cuba, y reconoció que no hay evidencias de quién o quiénes han causado las afecciones a los diplomáticos estadounidenses en Cuba.

Estamos castigando a los cubanos por no prevenir algo de lo que no hay pruebas que haya sucedido o ellos estén implicados, comentó.

Señaló que la decisión de su nación no ayudará a resolver el misterio de la supuesta ofensa a Estados Unidos, y no hará que los diplomáticos norteamericanos estén más seguros.

Patrick Leahy, quien ha sido un activo defensor en el Congreso norteamericano del proceso hacia la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos que comenzó en diciembre de 2014, consideró que no es una buena medida la expulsión de los diplomáticos, pues frena los vínculos entre ambas naciones.

El Gobierno cubano ha demostrado la voluntad de discutir sobre todas las preocupaciones que incluso no se habían abordado antes y esto reducirá las discusiones a un goteo, concluyó.

Igualmente James Williams, presidente de la coalición Engage Cuba, que busca la apertura legislativa en EE.UU. hacia la Isla, consideró que la expulsión de los funcionarios cubanos en la capital norteamericana es una decisión puramente política.

Dijo que está compulsada por el deseo de un puñado de individuos en el Capitolio de detener el progreso de las relaciones entre los dos países.

Si la nación norteña se toma en serio la solución de los supuestos ataques contra los diplomáticos de esa nación en Cuba, no se debiera dificultar la cooperación con el Gobierno cubano durante este tiempo crítico de la investigación, aseguró.

Resaltó que expulsar a los representantes cubanos no resolverá el caso, ni mejorará la seguridad del personal estadounidense, y será más difícil que cientos de miles de cubanos residentes en ese país visiten a sus familias en Cuba.

Además, acerca de la medida de reducir más de la mitad del personal de la embajada de Washington en La Habana, Williams dijo que quien está detrás de esos posibles ataques serios e inexcusables contra los representantes estadounidenses deben ser detenidos y llevados ante la justicia.

Precisó, que se debe tener cuidado de que la respuesta dada no juegue con las supuestas agresiones, que claramente buscan interrumpir el proceso hacia la normalización de las relaciones, lo cual podría establecer un precedente peligroso a ser utilizado por los enemigos de EE.UU. en el mundo.

Resulta desconcertante que la administración Trump aproveche este delicado momento en la investigación para aconsejar a los estadounidenses NO viajar a Cuba, dado el hecho de que ninguno de estos supuestos ataques se ha dirigido a los viajeros norteamericanos, que este año suman más de 300 mil en la Isla, añadió.

El Canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, calificó este martes en esta capital de infundada e inaceptable la decisión del gobierno norteamericano de expulsar a 15 diplomáticos de la misión de la Isla en Washington. 

La expulsión de los funcionarios representa un importante revés a las relaciones entre ambas naciones, que habían retomado nexos diplomáticos el 20 de julio del 2015, después de medio siglo de hostilidades. 


New York Times llama a Mariano Rajoy "matón intransigente"

YVKE  -  Oct 03, 2017 - 11:01:23 

Foto: Referencial


El diario estadounidense The New York Times publicó un duro editorial contra el Ejecutivo de Mariano Rajoy por la violencia utilizada por los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil para impedir la celebración del referéndum de autodeterminación en Cataluña.

Para el autor del artículo de The New York Times, Roger Cohen, Rajoy "tenía la ley de su lado, pero ahora Barcelona tiene las imágenes de televisión y la solidaridad y simpatía que generan, haciendo que el primer ministro parezca un matón intransigente y alejando la posibilidad de una solución política al conflicto".

La jornada electoral se saldó con 893 personas atendidas por los médicos debido a agresión policial, según el Departamento de Salud catalán; por su parte, el Ministerio del Interior de España menciona que hay 431 agentes heridos.

El 1 de octubre tuvo lugar un referéndum de autodeterminación en Cataluña convocado de manera unilateral por el Gobierno catalán, una consulta que se celebró pese a que el Tribunal Constitucional de España la había declarado ilegal.

En esa votación participaron 2,2 millones de personas, de las que un 90% optó por la opción independentista, lo que según el Gobierno catalán le otorga el derecho de constituir una nueva república independiente.

El Gobierno central, en cambio, no reconoce la validez de ese referéndum porque fue declarado contrario a derecho por el Tribunal Constitucional y, además, porque a su modo de ver no cumplió un mínimo de garantías procedimentales.


Alianza PAIS pide transparencia en investigaciones a Jorge Glas

El documento señala que el deber de los legisladores es velar por el respeto a la Ley y por la existencia de una justicia independiente y libre de presiones. | Foto: Reuters

Telesur  -   4 octubre 2017

El bloque político de Ecuador solicitó a la justicia nacional proceder con "transparencia y firmeza" en las averiguaciones que se realizan al vicepresidente Jorge Glas. 

La bancada del movimiento Alianza PAIS y Aliados, pidió el pasado martes proceder de manera "firme, transparente y diligente" a la justicia ecuatoriana en el proceso judicial que se le está realizando al vicepresidente Jorge Glas.

En un comunicado público, los asambleístas del bloque, del que también forma parte Glas, ratificaron al país y a la militancia que asumen la lucha contra la corrupción de forma inclaudicable y sin consideraciones particulares.

“Por tal razón le solicitamos a la administración de justicia, una vez más, que proceda de manera firme, transparente y diligente”, señaló el texto.

El documento precisó que la decisión de autorizar a la Corte Nacional de Justicia el enjuiciamiento penal del vicepresidente, confirma la confianza y compromiso de la fuerza política en "la institucionalidad del Estado". 



Asimismo, la bancada expuso que la constitución vigente de Ecuador consagra un estado constitucional de derecho y de justicia, que brinda a todas las personas un conjunto de garantías irrenunciables e imprescriptibles, el derecho a tener un procedimiento imparcial, el derecho a la defensa y el principio de inocencia.

Desde el bloque que "sucumbir a presiones políticas o a un estado de opinión, significaría una clara violación  de los derechos individuales garantizados en nuestra Constitución".

En el marco de estas investigaciones, el pasado 2 de octubre al funcionario le fue dictada una medida de prisión preventiva por presuntamente estar implicado en el delito de "asociación ilícita" en el caso de Odebrecht, lo que ha sido cuestionado por el expresidente del país, Rafael Correa, como una acción "inentendible". 


Cuba jamás ha perpetrado ni perpetrará ataques de ninguna naturaleza contra funcionarios diplomáticos ni sus familiares, sin excepción

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores

3 de octubre de 2017 15:10:29

Foto: Ricardo López Hevia

Conferencia de prensa ofrecida a la prensa nacional y extranjera por Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, en el MINREX, el 3 de octubre de 2017, “Año 59 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)


Alejandro González Galiano
(Moderador).-  Buenas tardes.

Agradecemos la presencia de los colegas de la prensa nacional y extranjera en esta convocatoria de la conferencia de prensa del ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, compañero Bruno Rodríguez Parrilla.

Se encuentran con nosotros 60 corresponsales de 31 medios de la prensa extranjera, además de los principales medios, por supuesto, de la prensa nacional.

Esta conferencia, les informo, está siendo trasmitida en vivo por la Televisión Cubana, Cubavisión Internacional, Radio Rebelde, Radio Habana Cuba y vía streaming por el canal Youtube del sitio Cubaminrex.

El Ministro ofrecerá primeramente una declaración y luego estará en disposición de responder algunas preguntas.

Bruno Rodríguez.-  Buenas tardes.

Cumpliendo instrucciones de mi gobierno, en nombre del pueblo cubano, deseo trasmitir sentidas condolencias a los familiares de las víctimas y al pueblo estadounidense por el ataque ocurrido el 1ro de octubre en la ciudad de Las Vegas.

Antes, habíamos trasmitido profundas condolencias también al pueblo de los Estados Unidos, a los familiares de las víctimas y a los damnificados del huracán Irma.  

Más recientemente, dirigimos nuestros sentimientos de amistad y solidaridad al hermano pueblo puertorriqueño, al que ofrecimos nuestra modesta cooperación con un hospital de campaña, un equipo de 41 médicos especializados en desastres y 4 brigadas de ingenieros y técnicos electricistas.  Estamos en espera de la respuesta de esas autoridades, pero renovamos nuestra profunda solidaridad con el pueblo puertorriqueño.

A continuación daré lectura a una

DECLARACIÓN DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES

El 29 de septiembre de 2017, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, anunció la decisión de reducir significativamente el personal diplomático de su Embajada en La Habana y retirar a todos los familiares, con el argumento de que se han producido “ataques” contra funcionarios del gobierno estadounidense en Cuba, que les han causado afectaciones a su salud.

El 3 de octubre de 2017, una vez más, el gobierno estadounidense, en una acción injustificada, decidió que 15 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington abandonen el territorio de los Estados Unidos, sobre la base de que han reducido su personal diplomático en La Habana y que el gobierno cubano no habría dado los pasos necesarios para prevenir “ataques” contra estos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores protesta enérgicamente y denuncia esta decisión infundada e inaceptable, así como el pretexto utilizado para justificarla, al afirmarse que el gobierno de Cuba no adoptó todas las medidas adecuadas para prevenir los alegados incidentes.

En la reunión sostenida, a propuesta de la parte cubana, con el secretario de Estado, Rex Tillerson, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, le advirtió de no tomar decisiones apresuradas sin sustento en evidencias, lo instó a no politizar un asunto de esta naturaleza y le reiteró la solicitud de cooperación efectiva de las autoridades estadounidenses para esclarecer los hechos y concluir la investigación.

Es la segunda ocasión, después que el 23 de mayo de 2017 el Departamento de Estado ordenara que dos diplomáticos cubanos en Washington abandonaran el país, en que el Gobierno de los Estados Unidos responde de manera precipitada, inapropiada e irreflexiva, sin evidencias sobre la ocurrencia de los hechos invocados, en los que Cuba no tiene responsabilidad alguna, y sin que haya concluido la investigación que está en curso.

Tal como fuera trasladado por el Canciller cubano al secretario de Estado Tillerson, el 26 de septiembre de 2017, Cuba, que ha sido víctima en el pasado de atentados contra miembros de su personal diplomático, asesinados, desaparecidos, secuestrados o agredidos en el ejercicio de sus funciones, cumple con toda seriedad y rigor sus obligaciones con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, en lo que se refiere a la protección de la integridad de los agentes diplomáticos acreditados en el país, en lo cual puede mostrar un historial impecable.

Como informó el Ministerio el pasado 9 de agosto, desde que la Embajada y el Departamento de Estado de los Estados Unidos informaran, el 17 de febrero de 2017, la presunta ocurrencia de incidentes contra algunos funcionarios de esa sede diplomática y sus familiares desde noviembre de 2016, alegando que les causaron daños y otras afecciones, las autoridades cubanas han actuado con suma seriedad, profesionalismo e inmediatez para esclarecer esta situación e iniciaron una investigación exhaustiva y prioritaria por indicación del más alto nivel del Gobierno.

Se reforzaron las medidas de protección de los diplomáticos estadounidenses, sus familiares y sus residencias, se habilitaron nuevos canales de comunicación expedita de la Embajada con el Departamento de Seguridad Diplomática y se creó un comité de expertos para el análisis integral de los hechos, integrado por autoridades policiales, médicos y científicos.

Ante la tardía, fraccionada e insuficiente información suministrada por los estadounidenses, las autoridades cubanas solicitaron a la Embajada de los Estados Unidos precisiones e informaciones adicionales que permitieran realizar una investigación seria y profunda.

La Embajada de los Estados Unidos solo entregó algunos datos de interés sobre los supuestos incidentes, después de que el 21 de febrero, el Presidente Raúl Castro Ruz reiterara personalmente al Encargado de Negocios a.i. de esa Misión diplomática la importancia de compartir más información y cooperar entre las autoridades competentes de ambos países. No obstante, los datos suministrados con posterioridad continuaron careciendo de descripciones o detalles que facilitaran la caracterización de los hechos o la identificación de posibles autores, en caso de haberlos.

En las semanas posteriores, ante nuevos reportes sobre alegados incidentes y la escasa información aportada, las autoridades cubanas reiteraron la necesidad de una cooperación efectiva, ampliaron las solicitudes informativas a las autoridades estadounidenses e insistieron en ser notificadas en tiempo real sobre la ocurrencia de nuevos incidentes para poder actuar de forma oportuna.

En adición a lo anterior, en aras de contribuir al proceso investigativo y legal que se radicó en virtud de la Ley de Procedimiento Penal cubana, se trasladaron a las autoridades de los Estados Unidos requerimientos informativos como parte del expediente de investigación.

Las informaciones entregadas por la parte estadounidense han llevado al comité de expertos cubanos a concluir que estas son insuficientes y que el principal obstáculo para el esclarecimiento de los incidentes ha sido la falta de acceso directo a los afectados y a los médicos que los examinaron, la entrega tardía de evidencias y su carencia de valor, la ausencia de una información primaria fiable y contrastable, y la imposibilidad de realizar intercambios con expertos de los Estados Unidos con conocimiento sobre hechos de esta naturaleza y de la tecnología que pueda haberse empleado, a pesar de haberlo planteado reiteradamente como una necesidad para avanzar en la investigación.

Solo tras repetidas solicitudes al Gobierno de los Estados Unidos, representantes de agencias especializadas de ese país viajaron finalmente a La Habana el pasado mes de junio, se reunieron con sus contrapartes cubanas y expresaron la intención de cooperar de forma más sustantiva en la investigación de los supuestos incidentes.

Volvieron a visitar Cuba en agosto y septiembre, permitiéndoseles trabajar en el terreno por primera vez en más de 50 años, para lo cual se les dieron todas las facilidades, incluyendo la posibilidad de importar equipamiento, como muestra de buena voluntad y del gran interés del gobierno cubano en concluir la investigación.

Las autoridades cubanas valoran positivamente las tres visitas realizadas por las agencias especializadas estadounidenses, las cuales han reconocido el alto nivel profesional de la investigación emprendida por Cuba, con un elevado componente técnico y científico, y que como resultado preliminar ha arrojado que hasta el momento, de acuerdo con la información disponible y los datos proporcionados por los Estados Unidos, no existen evidencias de la ocurrencia de los alegados incidentes, ni de las causas y el origen de las afecciones de salud notificadas por los diplomáticos estadounidenses y sus familiares. Tampoco se han identificado posibles autores ni personas con motivaciones, intenciones o medios para ejecutar este tipo de acciones, ni se ha establecido la presencia de personas o medios sospechosos en los lugares donde se han reportado los hechos ni en sus alrededores. Las autoridades cubanas no están familiarizadas con equipos ni tecnologías que puedan ser utilizadas para este propósito, ni cuentan con información que indique su presencia en el país.

Al rechazar categóricamente cualquier responsabilidad del gobierno cubano en los alegados hechos, el Ministerio de Relaciones Exteriores reafirma una vez más que Cuba jamás ha perpetrado ni perpetrará ataques de ninguna naturaleza contra funcionarios diplomáticos ni sus familiares, sin excepción. Tampoco ha permitido ni permitirá que su territorio sea utilizado por terceros con este propósito.

El Ministerio enfatiza que la medida anunciada por el Gobierno de los Estados Unidos, de reducir el personal diplomático cubano en Washington sin que haya resultados investigativos concluyentes ni pruebas de los incidentes que estarían afectando a sus funcionarios en Cuba, tiene un carácter eminentemente político.

El Ministerio insta a las autoridades competentes del Gobierno de los Estados Unidos a no continuar politizando este asunto, lo cual puede provocar una escalada indeseada, así como enrarecer y hacer retroceder más las relaciones bilaterales, ya afectadas por el anuncio de una nueva política realizado en junio pasado por el presidente Donald Trump.

El Ministerio reitera la disposición de Cuba a continuar propiciando una cooperación seria y objetiva entre las autoridades de ambos países, con el objetivo de lograr el esclarecimiento de estos hechos y concluir la investigación, para lo cual será esencial la colaboración más eficiente de las agencias competentes de los Estados Unidos.

Moderador.-  Bueno, pasamos a las preguntas.  Les ruego a los periodistas que se identifiquen e identifiquen el medio al que pertenecen y hagan uso de los micrófonos que están en la sala, por favor.

Gracias.

Andrea Rodríguez (AP).-  Buenas tardes. 

Señor, ¿esto significa, tanto las medidas que han tomado los Estados Unidos como las que ha tomado Cuba, que estamos viviendo hoy aquí en La Habana el comienzo del rehielo entre ambos países, tras alguna especie de primavera de dos años que se produjo con Obama?  Quisiera sus comentarios al respecto.

Y, por otro lado, a mí en lo personal no me queda claro qué ha pasado con los canadienses.  O sea, ¿aparentemente estos diplomáticos han tenido las mismas afectaciones que los estadounidenses y Canadá decidió no protegerlos o algo así? 

Gracias.

Bruno Rodríguez.-  Cuba no ha tomado ninguna medida contra los Estados Unidos, en lo absoluto.  No discrimina a sus empresas, invita a sus ciudadanos a visitarla, favorece el diálogo y la cooperación bilateral, no ocupa ninguna porción del territorio de Estados Unidos, y no ha adoptado absolutamente ninguna medida de naturaleza bilateral, sino, al contrario, ha favorecido un curso respetuoso sobre bases de igualdad soberana para tratar nuestras diferencias y convivir civilizadamente con ellas, en beneficio de ambos pueblos y países.

La política anunciada por el presidente Donald Trump el 16 de junio y otros hechos que se han producido en este sentido constituyen, en efecto, un retroceso y han enrarecido la relación bilateral.

La decisión política injustificable, inmotivada de reclamar el abandono del territorio de los Estados Unidos por parte de 15 funcionarios de nuestra Embajada es un acto de naturaleza absolutamente política, que solo beneficia a quienes quisieran descarrilar la posibilidad de que las relaciones entre ambos países continúen avanzando, a quienes quisieran hacer revertir los progresos alcanzados en los últimos años, solo puede beneficiar oscuros intereses de un puñado de personas.

Puedo decir que las autoridades cubanas se mantienen en contacto y cooperación con las autoridades canadienses.

Jorge Legañoa (ACN).-  Buenas tardes, Ministro.

Quisiera, si pudiera abundar un poco en cuál ha sido la fundamentación que el gobierno norteamericano le ha dado al gobierno cubano para justificar la retirada del personal diplomático cubano en Washington, y, de igual forma, si pudiera abordar el tema de cómo va a quedar el funcionamiento consular cubano en los Estados Unidos.

Gracias.

Bruno Rodríguez.-  Gracias.

Podría responder en mejor medida, con más propiedad, la parte estadounidense.  Es difícil explicar qué ha argumentado el Departamento de Estado para la adopción de estas medidas, tanto la de la retirada parcial de su personal de La Habana como la decisión de que parte del personal diplomático cubano abandone el territorio de los Estados Unidos.

Esta es la declaración del secretario Tillerson, del 29 de septiembre. (Muestra el documento).  Meses después de que los voceros estadounidenses hablaron siempre de incidentes y hablaron siempre de la falta de evidencias, conclusiones investigativas o información que permitieran relacionar las afecciones a la salud descritas por los diplomáticos norteamericanos con dichos incidentes, el secretario Tillerson utiliza, por primera vez, meses después, la palabra “ataques”, y dice que “empleados de la embajada estadounidense han sufrido una variedad de daños, producto de ataques de naturaleza desconocida”.  Curiosamente dice después:  “Los investigadores no han podido determinar el responsable o la causa de estos ataques.”

En la conversación sostenida con el secretario Tillerson, puedo afirmar que este no aportó un átomo de información que no hubiera conocido la parte cubana anteriormente, y que no incluye absolutamente ni una partícula de evidencia ni de resultado conclusivo de investigación, ni siquiera de información de elementos de la investigación en progreso.

La nota que ha emitido hoy el Departamento de Estado, que es esta (muestra el documento), informa que “desde que redujera el personal en la embajada de los Estados Unidos en La Habana, debido a los actuales incidentes que dañan la seguridad física de nuestro personal, y a que el gobierno de Cuba no ha adoptado todas las medidas necesarias para evitar cualquier ataque a la integridad física, la libertad o la dignidad del personal diplomático estadounidense acreditado y a los miembros de sus respectivos núcleos familiares…”  los funcionarios cubanos deben salir de Washington. 

El Departamento de Estado no afirma que hayan ocurrido ataques; habla otra vez de incidentes que dañan, supuestamente, la seguridad física.  Imputa al gobierno cubano no haber adoptado todas las medidas necesarias para evitar cualquier ataque.  No dice que hayan ocurrido.

Curiosamente, esta es la fundamentación que utiliza para solicitar que “las personas que se relacionan a continuación, deben abandonar Estados Unidos en un término de siete días”.

Es inaceptable e inexplicable que el argumento para exigir a personal diplomático cubano que abandone el territorio estadounidense sea que Estados Unidos, por su propia decisión, redujo la presencia de personal diplomático estadounidense en La Habana, o que el gobierno cubano, supuestamente, no haya adoptado medidas.

Si el deseo de la parte estadounidense ha sido proteger la salud de diplomáticos que eventualmente podrían presentar dificultades de salud, ¿qué relación puede tener esto con la decisión de reducir la presencia del personal diplomático cubano en Washington?  ¿Es esto una acción de reciprocidad?  Obviamente no puede serlo, porque no ha habido ninguna medida ni ninguna decisión cubana a la que alguien pudiera pensar en reciprocar.  ¿Es una medida de prevención, de protección en materia de salud del personal diplomático?  Es absolutamente impensable.  ¿Qué es esto?  Es, evidentemente, una decisión política, no es una decisión técnica asociada al proceso de investigación en curso.  ¿Es una medida de represalia?  ¿Cuál es su propósito?  Sería bueno que lo explicara la parte estadounidense.

En un comunicado de esta mañana del secretario Tillerson añade como un propósito de su orden, es decir, de la orden de que se retire personal diplomático cubano de Washington, “el objetivo de asegurar la equidad en las operaciones de las respectivas misiones diplomáticas”.  ¿Qué quiere decir eso?, pregunto al Departamento de Estado.  Es decir, ¿por qué es un objetivo asegurar la equidad entre decisiones unilaterales, irreflexivas, infundadas e injustificables del Departamento de Estado en relación con su propio personal, que podría intentar explicar por razones preventivas en cuanto a su salud, pero ¿qué relación puede esto tener con la decisión arbitraria, políticamente motivada, con objetivos evidentemente de naturaleza política de cortar parte de la presencia diplomática cubana en Washington DC?

¿Qué ha dicho un funcionario del Departamento de Estado, esta mañana?  Bueno, ha hecho un anuncio, ha dicho que ha aparecido un diplomático más, afectado. 

La prensa, rápidamente, le ha preguntado, ¿cuándo ocurrió esto, en septiembre, en agosto, la semana pasada?  Ha respondido que no, ha respondido que ocurrió en el mes de enero de este año y que han decidido darlo a conocer ahora, porque ha sido, dijeron, reevaluado.  Es sorprendente la falta de seriedad de este enfoque.

Respondiendo a su pregunta, la respuesta que dio el funcionario del Departamento de Estado, anónimo —porque hay que decir que funcionarios del Departamento de Estado han permanecido constantemente filtrando a la prensa estadounidense información malintencionada con objetivos políticos, escudándose en el anonimato—; este otro, anónimo también, clandestino, funcionario autor del briefing de esta mañana, trata de responder a su pregunta diciendo —lo tengo aquí en inglés por si alguien quiere verlo en inglés—:  “Los ataques son reflejo de una serie de incidentes”, no sé si los traductores pueden explicar qué quiere decir en español o en inglés esta frase:  “Los ataques son reflejo de una serie de incidentes que están afectando a nuestro personal diplomático y que han persistido durante un tiempo largo, que han demostrado muy claramente que nuestro personal está sufriendo estos ataques que provienen de alguien que está utilizando vías y métodos desconocidos”, es decir, los ataques “son un reflejo de unos incidentes” que supuestamente “provienen de alguien que está utilizando vías y métodos desconocidos”.

“La decisión de calificarlos como ataques” —dice desde el anonimato— “refleja que ha existido un patrón consecuente entre los miembros de nuestro personal que han sido afectados.”  ¿Qué quiere decir en español o en inglés que “la decisión de calificarlos como ataques refleja que ha existido un patrón consecuente entre los miembros del personal afectados”?

Pero entonces remata añadiendo:  “No existe otra conclusión a la cual podríamos llegar.”  Ciencia ficción, futurismo, ¿de qué se habla?

“Lo que ocurre con los cubanos” —es decir, con los diplomáticos cubanos que deben abandonar el país— “es que ello garantiza que haya una cifra equitativa de personal que permita el funcionamiento de nuestras embajadas respectivas.”

Es decir, ¿reducir el personal en los dos territorios facilita, garantiza, permite el funcionamiento de las embajadas?, cuando el Departamento de Estado ha dicho que la Embajada estadounidense queda reducida a dar servicios de emergencia únicamente.  No tiene sentido.

Continúa el funcionario estadounidense:  “Los equipos médicos están analizando todos los síntomas y están teniendo en cuenta todas las posibilidades, pero han podido confirmar que los síntomas que hemos descrito están ocurriendo y que nuestro personal está mostrando síntomas.”  Cantinflas;  es decir, es una retórica incomprensible que trata de disimular lo esencial que es la falta de datos, resultados concluyentes de investigación, evidencias, información.

Le preguntan:  “La reunificación familiar se afectará significativamente, ¿cuál es el mensaje para los cubanos?”

Responde:  “Estamos evaluando el impacto que la reducción de nuestro personal tendrá en estos asuntos”, es decir, ¿cómo evaluar a posteriori el impacto en los temas de reunificación familiar, de otorgamiento de visas para inmigrantes y para visitantes a los Estados Unidos; cómo el impacto de cortar bruscamente y de manera casi total los servicios consulares en La Habana y en Washington puede ser evaluado después de haberlo hecho?

Porque la situación en que está hoy el Consulado de Cuba en Washington es de extraordinaria precariedad: después de la decisión de Estados Unidos de retirar personal cubano ha quedado un solo funcionario consular en Washington.  Entiendo que ocurre lo mismo, lamentablemente, también en el Consulado General de Estados Unidos aquí en La Habana.

Y recalca que se ha dicho que “la prioridad está en la seguridad, la protección y el bienestar del personal diplomático estadounidense en el extranjero”, y confiesa que “se mantendrán disponibles únicamente los servicios de urgencia”.

Si el gobierno de Estados Unidos aplicara estos estándares para su servicio exterior, tendría que estar cerrando ahora docenas de embajadas en el mundo.

Patrick Oppmann (CNN-Internacional).-  Gracias.

Me puede decir un poco más sobre lo que han hecho los investigadores cubanos en estos ocho meses.  ¿Han estado en las casas y en los hoteles donde, supuestamente, pasan los ataques, y cómo saben ellos que no fue en un tercer país, o un grupo terrorista del tipo que han hecho ataques aquí en años pasados?

Bruno Rodríguez.-  ¿Usted podría mencionarme qué ataques han realizado grupos terroristas o de terceros países aquí, en años pasados?

Patrick Oppmann (CNN-Internacional).-  Bueno, el hotel Capri, usted sabe, en el Hotel Nacional pusieron bombas no hace muchos años, en los años 90.

Bruno Rodríguez.-  Claro, está hablando de grupos terroristas asentados en territorio de Estados Unidos, no de terceros países, pero comprendo.  Puedo decir que la investigación cubana es extremadamente profesional, exhaustiva, tal como ha sido indicado por el máximo nivel de gobierno en Cuba.

Mencioné ya que ha incluido el reforzamiento de todas las medidas de protección al personal diplomático estadounidense.  No se han adoptado otras adicionales, por decisión del Departamento de Estado.  Incluye el haber establecido una línea de comunicación inmediata entre la Embajada de Estados Unidos y los dispositivos creados como parte de esta investigación, para atender e investigar cualquier incidente.  Lamentablemente, la inmensa mayoría de los incidentes ocurridos, fueron reportados por la Embajada de Estados Unidos meses después de que ocurrieran. 

El grupo de expertos cubanos, de peritos cubanos, no ha tenido la posibilidad de visitar los lugares afectados que involucran residencias de personal diplomático, porque ello ha sido impedido por la parte estadounidense.  No ha habido encuentros, como he mencionado ya, entre el personal médico cubano que integra esta investigación, con los especialistas médicos estadounidenses, lo que ha sido solicitado reiteradamente.  No ha sido posible —como aquí se menciona también— que haya habido encuentros especializados entre expertos de ambos lados, con relación a aspectos de orden tecnológico y de naturaleza diversa.

Puedo decir también que —tal como he mencionado aquí— la escasa evidencia, supuestamente evidencia, compartida por la parte estadounidense después de peritajes extremadamente profesionales, que responden a los más altos estándares internacionales, ha sido considerada irrelevante a los efectos de la investigación en curso; pero puedo reiterar la decisión del gobierno cubano de continuar esta investigación en cualquier condición.

Y, en segundo lugar, reitero a las autoridades del gobierno de Estados Unidos la solicitud de que compartan evidencias, permitan encuentros entre los médicos estadounidenses y cubanos que han tratado estos asuntos, y realicen una cooperación más efectiva.

Foto: Ricardo López Hevia

Moderador.-  Cristina.  Una última pregunta.

Cristina Escobar (Televisión Cubana).-  Buenas tardes.  Cristina Escobar, Televisión Cubana.

Entiendo de esa respuesta que usted acaba de dar, que fuera de las autoridades médicas estadounidenses, ningún otro profesional médico ha evaluado a los diplomáticos que alegan estos síntomas, en una confirmación.

Bruno Rodríguez.-  No, no he dicho eso.  Es decir, lo que yo he dicho es que no ha habido ningún contacto entre autoridades médicas estadounidenses y autoridades médicas cubanas.

Cristina Escobar.-  ¿Y el comité de expertos cubanos ha podido intercambiar con los diplomáticos que alegaron los síntomas?

Bruno Rodríguez.-  No, en lo absoluto.  También mencioné que esto no ha sido permitido.

Cristina Escobar.-  Mientras tanto, hay una agenda.  Hace unos días hubo una reunión de la Comisión Bilateral entre ambos gobiernos; sin embargo, la última decisión del Departamento de Estado, ellos afirman, que todas las reuniones que se iban a celebrar aquí en La Habana, por los supuestos riesgos que hay en el país, se iban a suspender; pero no las que iban a ser en Washington.  ¿Dónde queda esa agenda bilateral?  ¿Qué va a hacer Cuba con respecto a esto?

Gracias.

Bruno Rodríguez.-  Es una buena pregunta para el Departamento de Estado.  Es decir, si de la misma manera que van a aplicar “paridad” y han reducido drásticamente el personal diplomático cubano en Washington, ¿van a aplicar “paridad”, y van a suspender las reuniones de diálogo en áreas de mutuo interés, o la realización de encuentros destinados a hacer posible la cooperación bilateral en áreas del máximo interés, no solo de Cuba, sino también del gobierno de Estados Unidos?.

Pero la realidad es que no hay una sola evidencia sobre la ocurrencia de los alegados incidentes, ni de sus causas, ni de su origen, como el trabalenguas del funcionario del Departamento de Estado hace evidente.  Pueden preguntar al Departamento de Estado de qué evidencias o de qué resultados de investigación disponen, qué factores de esa naturaleza tomó en cuenta para tomar estas decisiones arbitrarias.

Estas decisiones seguramente afectan y afectarán las relaciones bilaterales, Cristina, en diversos ámbitos.  El clima, ya enrarecido por el cambio de política anunciado el 16 de junio en Miami y por el discurso de las máximas figuras del gobierno estadounidense recientemente en las Naciones Unidas, sin duda se verá enrarecido aún más con estas decisiones políticas precipitadas.

He visto ya que en algunos medios de prensa se dice que parte de los funcionarios diplomáticos cubanos a quienes se ha conminado a abandonar el territorio de los Estados Unidos son oficiales de inteligencia.  Puedo decir categóricamente que desde la creación de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington hasta este minuto los funcionarios diplomáticos cubanos jamás realizaron ni realizan actividades de inteligencia. No lo hizo, no lo ha hecho ninguno de los funcionarios diplomáticos incluidos en la lista del Departamento de Estado que han sido conminados a abandonar ese país.

Debo reiterar que el gobierno de los Estados Unidos, con estas acciones políticamente motivadas e irreflexivas, es responsable del deterioro presente y probablemente futuro de las relaciones bilaterales.

Muchas gracias.

Moderador.-  Hemos concluido.  Muchas gracias a todos.

A la salida se va a distribuir en inglés y español la Declaración.

Gracias a todos por su presencia.

La mayoría independentista pide un pleno el lunes con la DUI en ciernes

Junts pel Sí y la CUP piden un pleno el lunes con la DUI en ciernes

La mayoría independentista quiere que comparezca Puigdemont en una sesión ordinaria excepcional

EL PERIÓDICO  -  Fidel Masreal / Barcelona
Miércoles, 04/10/2017 a las 14:40 CEST

Reunión de la Mesa del Parlament con la Junta de Portavoces. / FERRAN SENDRA

En la reunión de la Junta de Portavoces que ha tenido lugar este miércoles a las 11.00 horas en el Parlament, los grupos de la mayoría independentista -Junts pel Sí y la CUP- han registrado la petición de un pleno "ordinario excepcional" el próximo lunes 9 de octubre, con único punto en el orden del día: la comparecencia del 'president' Carles Puigdemont para analizar el referéndum del pasado 1 de octubre y sus efectos, de acuerdo con el artículo 4 de la ley del referéndum. La declaración unilateral de independencia (DUI) de Catalunya está sobre la mesa.

El artículo 4 es el que dicta que si vencía el 'sí' en el referéndun se debía proceder a una declaración formal de independencia en el Parlament. De este modo, queda claro que la DUI formará parte del debate del próximo lunes, debate que tiene que ratificar ahora la Mesa y la Junta de Portavoces.

La Mesa está reunida ahora para estudiar las peticiones de reconsideración que han presentado Ciutadans, PSC y PPC, que alegan que no se puede convocar un pleno en base a una ley, la del referéndum, que está suspendida por el Tribunal Constitucional. A las 15.30 horas ha sido convocada la Junta de Portavoces, que es la que debe fijar el orden del día definitivo del pleno.

No incluye votación, de momento

La petición no incluye de momento ninguna votación. Los grupos de la oposición han advertido de que si se invoca el artículo 160 del reglamento del Parlament, solo se trataría de una comparecencia del presidente. Pero ello no excluye la posibilidad de que se pueda invocar el artículo 81.3 del reglamento para un cambio del orden del día que incluyera una votación.


España: La justicia investiga al jefe de la Policía catalana por "sedición"

RT  -   4 oct 2017 11:57 GMT

El jefe de los Mossos ha sido citado por la Audiencia Nacional para este viernes 6 de octubre, en relación al asedio de la Conselleria de Economía de la Generalitat del pasado 20 de septiembre.

El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, asiste a una rueda de prensa en Barcelona, España, el 31 de agosto de 2017. / Albert Gea / Reuters

El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, está siendo investigado por un delito de sedición por la justicia española, informa la Audiencia Nacional.

El máximo responsable de los Mossos ha sido citado por la jueza de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, para este viernes 6 de octubre, en relación al asedio de la Conselleria de Economía de la Generalitat del pasado 20 de septiembre, mientras las fuerzas de seguridad llevaban a cabo un registro en su interior. Entonces, miles de manifestantes trataron de impedir la acción de policías y guardias civiles para evitar el referéndum independentista, que se celebró el pasado domingo.

Además, la justicia española ha citado a declarar también al presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sánchez; al de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart; y a la intendente de la policía catalana, Teresa Laplana.

La jueza de la Audiencia Nacional acuerda estas investigaciones una semana después de admitir a trámite la denuncia interpuesta por la Fiscalía contra las personas que participaron en los disturbios ocurridos ante la Conselleria de Economía de la Generalitat. En el auto, notificado el pasado miércoles, Lamela, asumía la competencia de la Audiencia Nacional en este caso porque el fin de los disturbios parecía ser una ruptura de la forma de Gobierno.

De acuerdo con el Código Penal de España, el delito de sedición castiga con hasta 15 años de cárcel a quienes "se alcen pública y tumultuariamente" para "impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes", o para "impedir a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales".


Indignación en Puerto Rico: Trump lanza papel higiénico a damnificados

Cubasí  -   El País  -   03 Octubre 2017 20:24


Pasados 13 días del impacto catastrófico del huracán María, Donald Trump visitó este martes Puerto Rico generando más polémica que alivio.

El presidente de EE UU –que tardó solamente dos días en visitar Texas después del huracán Harvey y tres en acudir a Florida tras Irma– no anunció medidas concretas de apoyo y se centró en el autoelogio, ensalzando los esfuerzos "increíbles" de su administración en la asistencia a los damnificados y en los primeros pasos de reconstrucción de las arrasadas infraestructuras del país caribeño. Metiendo el dedo en la llaga ante un pueblo devastado, Trump incluso le reprochó al Gobierno local la enorme deuda financiera que arrastra y afirmó aleccionador: "Odio decirles esto, pero hemos gastado mucho dinero en Puerto Rico".

Trump llegó a una base militar en la capital, San Juan, a mediodía, hizo sus declaraciones junto al gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, después realizó un sobrevuelo en helicóptero para observar el desastre y por último visitó una iglesia en Guaynabo, un municipio acomodado, menos afectado que otros lugares del entorno de San Juan, pobres, machacados por el huracán y en una situación gravísima: sin electricidad y con carencias serias de acceso a agua y alimentos. Sobre las cinco de la tarde, subió al Air Force One y se volvió a Washington, dejando además un sentimiento de humillación generalizado entre los boricuas –gentilicio local– por su falta de tacto al tirar al aire a los vecinos de Guaynabo rollos de papel imitando el gesto del lanzamiento de baloncesto.

Casi dos semanas después del huracán, la isla permanece en una situación caótica por los daños, el desabasto y la ineficacia logística de las autoridades locales y federales, civiles y militares. Menos del 7% de los puertorriqueños tiene electricidad y solo el 22% de las torres de telecomunicaciones funcionan. Cientos de miles de boricuas apenas tienen acceso a agua potable y el combustible escasea –pero bastante menos que hace una semana–. Unas 9.000 personas están en refugios, aunque muchas más han perdido sus viviendas. La mayoría está en casas de familiares o amigos.

"Viene bien que venga a ver cómo estamos, para que se dé cuenta de que necesitamos más ayuda rápido", decía esta tarde en San Juan Jorge Luis Pelullera, de 43 años, que perdió su vivienda. Su esposa, Mari Luz Serrano, 33 años, está embarazada de siete meses y tienen una niña de un año. Otra víctima del desastre natural, Coral Segarra, de 31 años, cuya casa se ha quedado sin techo, esperaba que, contemplando la tragedia, Trump ganara "amplitud mental y conciencia de que Puerto Rico necesita de verdad ayuda económica urgente y recursos sanitarios de emergencia".

La isla tiene una deuda de 73.000 millones de dólares y este año se declaró en quiebra. Esa era la situación de Puerto Rico antes de la temporada de huracanes. Y la llegada de María con sus vientos de 250 kilómetros por hora y sus lluvias torrenciales –el mayor huracán que golpea la isla desde 1929– ha empeorado todo hasta niveles insostenibles, destruyendo el 100% de la red eléctrica, dejando a la intemperie a más de 50.000 familias que vivían en casas precarias que han quedado destruidas, dañando la red de carreteras, convirtiendo el agua potable casi en un producto de lujo y paralizando la actividad económica e industrial por completo; como si en vez de haber pasado un ciclón, Puerto Rico hubiera sido bombardeado.

El gobernador Ricardo Rosselló ha comparado la tragedia con la provocada por el huracán Katrina en Nueva Orleans en 2005 y en cada declaración hace ver que Puerto Rico (3.400.000 habitantes) no podrá levantarse sin el auxilio de EE UU. La coalición Agenda Nacional de Liderazgo Hispano, con base en Washington, estima que la isla necesitará unos 70.000 millones de dólares para rehacerse de la catástrofe y pide "un Plan Marshall para Puerto Rico" –aludiendo a la reconstrucción de Europa tras la II Guerra Mundial–. Se prevé que este mes el Congreso de EE UU apruebe un fondo de emergencia para la isla, pero por las referencias machaconas del presidente a la deuda de la administración puertorriqueña, que ya había mencionado en Twitter días atrás, cabe asumir que los vientos no soplan a favor de un rescate histórico sino de un auxilio limitado.

Trump reconoció en su visita que Puerto Rico ha sufrido un golpe severo pero al mismo tiempo destacó como si fuera un aspecto positivo que la cifra oficial de muertos –que comparó con los más de 1.800 fallecidos de Katrina– no es hasta el momento tan alta para la magnitud del huracán. "¿Cuál es su cuenta de muertos?", preguntó a Rosselló. "Dieciséis", dijo el gobernador. La cifra ha subido a 34 muertos, según la agencia France Presse. "Debes estar orgulloso", concluyó el jefe de la Casa Blanca, que estuvo acompañado en su visita por su esposa, Melania Trump. En la base militar, también se vio con Carmen Yulín, la alcaldesa de San Juan, con la que mantuvo una polémica el pasado fin de semana. Yulín había criticado lo que considera una lenta reacción de Washington a la catástrofe de Puerto Rico y Trump le respondió en Twitter lamentando su "pobre liderazgo" y opinando que hay líderes en la isla que quieren que les den "todo hecho".

El mandatario, que forjó su fortuna en el sector inmobiliario, también consideró apropiado dejar un consejo de calidad constructiva en un país, Puerto Rico, en el que casi la mitad de la población vive por debajo de los niveles de pobreza y son comunes, por la falta de capacidad adquisitiva, las casas precarias de madera y techo de zinc: "El hormigón aguanta, la madera, no".