lunes, 20 de noviembre de 2017

AMÉRICA LATINA. PRIORIDADES DE ESTADOS UNIDOS

Jorge Gómez Barata

Existen dudas acerca de si América Latina es o no una prioridad para Estados Unidos. Cuba siempre lo ha sido. Paradójicamente, cuando la tuvieron a su alcance, en lugar de asumirla en la dimensión merecida, la humillaron con la fatídica Enmienda Platt. En los últimos cincuenta años, solo Barack Obama intentó un fugaz acercamiento respetuoso. 

Tal vez sea porque en 1762 George Washington estuvo en La Habana, porque desde la costa sur de los Estados Unidos casi puede verse la Isla, o porque durante la lucha de las 13 Colonias por su independencia España abrió los puertos cubanos a los buques independentistas, se crearon afectos que han sobrevivido a crisis y avatares.

Las simpatías aumentaron por las colectas para allegar fondos a la causa de la independencia norteña, entre ellas las damas habaneras, que donaron joyas y reales, y los batallones de pardos y morenos que lucharon por Florida y Luisiana, comandados por el mariscal Juan Manuel de Cajigal, criollo nacido en Cuba. 

Especial significación para el temprano entendimiento bilateral debe haber tenido el nombramiento por el gobernador de Cuba de Juan de Miralles, criollo habanero, como representante de la Isla ante el Congreso Continental en Filadelfia, donde conoció a George Washington, con quien estableció una amistad profunda y duradera.   

En 1801 Thomas Jefferson, tercer presidente estadounidense, comentó la importancia de Cuba para la defensa de Luisiana y Florida, y en 1823, John Quincy Adams, el sexto mandatario, concibió la tesis de "la fruta madura", según la cual, por gravedad, Cuba caería en el regazo de los EE.UU. Otro presidente, James Monroe afirmó que: "agregar Cuba era lo que necesitaban los Estados Unidos...".

Por primera vez Estados Unidos fue consecuente cuando en 1898 el Congreso Federal aprobó la Resolución Conjunta, cuyo texto reconoce que “el pueblo de Cuba es, y por derecho, debe ser libre e independiente”. Aquel año, teniendo como eje a Cuba, la joven potencia entró en guerra con España, y desembarcó en la isla, que ocupó durante seis años.

El mismo Congreso que aprobó la Resolución Conjunta, no sin un vehemente debate, en 1901, con una votación dividida de 159 a favor y 134 en contra, adoptó la Enmienda Platt, un apéndice a la primera constitución republicana, que humilló a los patriotas cubanos, e hizo de la Isla un protectorado.

En 1906, por solicitud del presidente cubano, se realizó la segunda intervención norteamericana, en la cual Estados Unidos envió, en calidad de mediador, al secretario de guerra William Taff, quien tres años después, en 1909, sería presidente. Más tarde, en 1930, cuando el presidente Gerardo Machado se convirtió en dictador y se instauró un período de inestabilidad política, Estados Unidos despachó a La Habana, también como intermediario, a Benjamín Sumner Welles, uno de los más altos funcionarios del Departamento de Estado.

La tenacidad, digna de mejor causa, conque a lo largo de los últimos cincuenta años Estados Unidos ha acosado a Cuba, es la más fehaciente muestra de la importancia que, por razones diversas, conceden a la Isla, que como recientemente probaron los presidentes Barack Obama y Raúl Castro, está listas para, a pesar de diferencias conceptuales, dar pasos al encuentro.

El doscientos cincuenta y cinco aniversario de la estancia de George Washington en La Habana, pudiera ser otro motivo para aproximar a dos pueblos y estados nacionales que no tienen otra alternativa que convivir.

La geografía los hizo vecinos, mientras desafortunadas coyunturas frustraron una relación originalmente útil y fecunda, que evolucionó hacia una intensa confrontación, en la cual Estados Unidos ha recurrido a medidas extremas, entre ellas el bloqueo y la invasión de Bahía de Cochinos. Allá nos vemos.   

La Habana, 20 de noviembre de 2017

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El presente artículo fue elaborado para el diario Por esto. Al reproducirlo indicar la fuente.


CONGRESO INTERNACIONAL AGROCIENCIAS 2017 EN CUBA

Pedro Martínez Pírez

Un importante congreso internacional se realiza desde este lunes en el Palacio de Convenciones de La Habana. Se trata de Agrociencias 2017, con la participación de unos 170 especialistas de tres continentes.

El evento fue convocado por la Universidad Agraria de La Habana y sesionará durante cuatro días con la presencia de profesores, investigadores y estudiantes de Francia, Estados Unidos, España, Brasil, Argentina, Cuba, México, Ecuador, Colombia, Chile, Ecuador y varias naciones africanas, entre ellas Nigeria, Ghana y Guinea Ecuatorial.

Para Cuba, un país afectado por el prolongado e ilegal bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos, y que importa anualmente alrededor de dos mil millones de dólares en alimentos, este foro resulta especialmente útil en el proceso en marcha hacia el desarrollo sostenible.

El foro, al que asisten 170 delegados procedentes de 20 países, se realiza La Habana, la ciudad natal de José Martí, el héroe nacional de Cuba, quien hace 134 años en Nueva York, aseguró que “la agricultura es la única fuente constante, cierta y enteramente pura de riqueza”.

La Habana, 20 de octubre del 2017