viernes, 1 de diciembre de 2017

Juez envía a prisión al coronel Montano por el asesinato de los jesuitas españoles

El juez García-Castellón considera que el excoronel Inocente Montano participó activamente en la matanza de la Universidad Centro Americana José Simeón Cañas.

LA PÁGINA  - 30 DE NOVIEMBRE DE 2017 15:24 

Fotografía de ICE

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón ha enviado este jueves a prisión al excoronel salvadoreño Inocente Montano, quien, según su investigación, “participó activamente” en el plan para la matanza de seis jesuitas –cinco de ellos españoles- y dos asistentas de la Universidad Centroamericana (UCA) el 16 de noviembre de 1989. El atentado, promovido por la cúpula militar salvadoreña, iba dirigido especialmente contra el sacerdote español Ignacio Ellacuría, rector de la UCA, que trataba de mediar entre la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y el Gobierno salvadoreño, controlado por la formación ultraderechista Alianza Republicana Nacionalista.

Montano, de 74 años y que fue entregado a España el pasado miércoles por Estados Unidos, era viceministro de Seguridad Pública y uno de los líderes de La Tandona, una asociación clandestina de 20 oficiales de ultraderecha de la promoción de 1966 y que ocupaban posiciones clave en la milicia y el Gobierno salvadoreño. Según el auto del juez García-Castellón, “participó activamente en la decisión y diseño del asesinato” de Ellacuría y los jesuitas españoles Ignacio Martín Baró, Segundo Montes Mozo, Amando López Quintana y Juan Ramón Moreno Pardo, adscritos a la llamada Teología de la Liberación, corriente que considera que el Evangelio exige la opción preferencial por los pobres. En la acción armada fueron asesinados también el jesuita salvadoreño Joaquín López, la asistenta Elba Ramos y la hija de esta, Celina, de 15 años.

El exoficial, además de miembro del Gobierno, era el máximo responsable de la emisora gubernamental Radio Cuscatlán. Una semana antes de los asesinatos en la UCA, este medio de comunicación difundió amenazas de muerte contra Ellacuría y el resto de los jesuitas, a los que acusaba de terroristas y cerebros del FMLN. Montano participó en las reuniones preparatorias del atentado que se celebraron el 15 de noviembre en la Escuela Militar y en los cuarteles del Comando Conjunto del Estado Mayor de la Fuerza Armada. En esos encuentros se decidió actuar de manera urgente contra civiles de gran relevancia intelectual.

Según la investigación, basada, entre otros elementos, en documentos desclasificados de la inteligencia de Estados Unidos y en el informe de la Comisión de la Verdad para El Salvador de 1993, Montano estuvo presente cuando el coronel y ministro de Defensa, René Emilio Ponce, ya fallecido, dio la orden a su subordinado Guillermo Alfredo Benavides de asesinar a Ellacuría y no dejar testigos. Para ello, se sirvió del batallón Atlacatl, destacado en la capital del país desde unos días antes de la matanza.

El juez García-Castellón decidió este jueves enviar a prisión al excoronel antes de tomarle declaración el próximo lunes. Montano está imputado por cinco delitos de asesinato terrorista –los correspondientes a los cinco jesuitas españoles, los únicos que han quedado amparados tras la reforma de la justicia universal operada por el PP en 2014-. También se le atribuyen delitos de lesa humanidad.

Montano, que llegó a Estados Unidos en 2001 con documentación falsa, es el único de los 17 exmilitares salvadoreños cuya extradición se ha reclamado por España que ha sido puesto a disposición de la justicia de este país. La Justicia salvadoreña ha rechazado en dos ocasiones la entrega de los procesados que residen en el país centroamericano.



Bolivia, único país en el mundo que elige a sus jueces por voto popular

Ollantay Itzamná

El próximo domingo, 03 de diciembre, cerca de 6.5 millones de bolivianos/as acudirán a las urnas para elegir, por voto popular directo, a 52 magistrados del organismo judicial. Sí, aunque Ud. no lo crea, el pueblo elegirán por voto popular a sus principales jueces nacionales, por segunda vez. La primera vez lo hicieron en 2011.

Un total de 597 candidat@s fueron postulantes para estas elecciones. De ell@s, 96 fueron preseleccionados por la Asamblea Legislativa Plurinacional (en base a sus méritos académicos y laborales). De estos, 18 serán electos como magistrados para el Tribunal Supremo de Justicia (9 titulares, 9 suplentes); 18 para el Tribunal Constitucional Plurinacional (9 titulares, 9 suplentes); 10 para el Tribunal Agroambiental (5 titulares, 5 suplentes); y 6 para el Consejo de la Magistratura (3 titulares, 3 suplentes).

Estos jueces, al igual que el resto de las autoridades públicas por elección popular, son revocables. El tiempo de sus funciones es de 6 años, sin posibilidad de reelección.

Para el Tribunal Constitucional Plurinacional, el Art. 197 de la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia dispone: “… estará integrado por magistrados/as elegidos con criterio de plurinacionalidad, con representación del sistema ordinario y del sistema indígena originario campesino”. De esta manera, se garantiza la representación de pueblos indígenas y campesinos.

A diferencia de otros procesos electorales, en las elecciones judiciales, los candidatos no deben estar adscritos a ningún partido político (no hacen campaña electoral por sí mismos).

Es más, sólo el Órgano Electoral Plurinacional está autorizado para difundir el perfil y las propuestas de todas las y los candidatos, en igual proporción y tiempo, en los medios de información. Y lo realiza en los cuatro idiomas más hablados del país.

No existe país en el mundo, mucho menos los países con democracias “avanzadas”, donde los magistrados o jueces principales sean electos por voto popular. En 5 de los 50 estados de los EEUU de Norteamérica también se eligen jueces, pero no es de alcance nacional.

¿Por qué Bolivia optó por la elección de jueces por voto popular?

El nefasto sistema neoliberal convirtió a Bolivia en una marca mundial en la corrupción pública, en tiempos muy recientes. A principio del presente siglo, el país se coronaba como campeona y/o sub campeona en corrupción pública internacional. Pero, ningún funcionario público era investigado y/o condenado por esos u otros delitos públicamente evidenciados.

Diputados y senadores de los partidos políticos, entre patadas y puñetazos, se distribuían los cupos de los tribunales de justicia para elegir  a sus allegados, quienes a su vez, por este favor, jamás les investigaban/juzgaban como acto lealtad política a sus padrinos políticos corruptos.

Fue en ese contexto de corrupción pública generalizada del sistema judicial nacional, y la impunidad cínica de los políticos, que se optó por la elecciones de magistrados por voto popular. Y así se dispuso en la Constitución Política del Estado Plurinacional (2009).

La finalidad fue democratizar el sistema judicial mediante elección popular de los magistrados, y así atenuar los males del sistema judicial como: la retardación de la justicia, la desigualdad en el acceso a la justicia, el cuoteo político del organismo judicial, entre otros.

¿Por qué la teoría política de la democracia occidental no permite la elección de jueces por voto popular?

La moderna teoría política del Estado democrático plantea como uno de sus principales bases la división e independencia de los clásicos tres órganos de poder de todo Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Los integrantes del Legislativo y del Ejecutivo deben ser electos por voto popular.

Los integrantes del sistema Judicial, según esta teoría política occidental, deben ser nombrados por los “representantes políticos de turno”, NO pueden ser electos por voto popular. Esto, para prevenir a los pueblos de la “tiranía judicial de las mayorías políticas circunstanciales”.

Bajo este argumento arcaico, y contrastante con la realidad, abogados como Zaffaroni o políticos como Macri repelieron en la Argentina reciente la democratización del sistema judicial de dicho país.

Después de más de 200 años de la vigencia de esta premisa democrática, se constata que los sistemas judiciales son evidentes botines políticos que sirven para enriquecer/proteger con la impunidad a los políticos-empresarios-militares corruptos, y en no pocos casos para criminalizar a defensores de derechos.  Los estados neoliberales llevaron esta perversión a su máxima expresión.

En otros términos: la justicia es imparcial (buena) en la medida que los jueces sean electos por los ricos, pero es mala y populista si los juzgadores son electos por voto popular. Y, lo más aberrante, aún hay humanidad que asume esta falacia como verdad.

¿Qué resultados dejó en Bolivia la elección de jueces en 2011?

La primera elección, por voto popular, de magistrados, como proceso, hizo que las y los bolivianos se interesen y debatan la elección de sus magistrados. Antes, el nombramiento de magistrados era tan desconocido/misterioso/corrupto como los contratos “reservados” de privatización en la época neoliberal. Ahora, es la ciudadanía (rural y urbana) quien decide quiénes serán sus magistrados, aunque luego de un filtro previo de candidatos en el Legislativo.

El sistema judicial boliviano, hace una década atrás, había tomado la misma o peor velocidad de caída libre de sus pares de Honduras o Guatemala. En la actualidad, en estos países, la gente no sólo desconfía de los jueces impuestos por los ricos, sino que los repudian, y “dirimen” los conflictos jurídicos con pistola y machete (promedio de 20 asesinatos por día).

Y, del total de estos asesinatos a mano armada, sólo un promedio del 5% es llevado al sistema judicial. Sin el cambio judicial impulsado en Bolivia, el país sería una marca mundial en criminalidad.

Los males capitales del sistema judicial boliviano (corrupción, retardación, discriminación…)aún persisten. En el país sólo existe un total de 1,008 jueces para resolver un total de más de 800 mil causas en trámite. De esos mil juzgadores, apenas se elige, por voto popular, a 52. Pero, nadie puede dudar del inicio de la democratización del sistema judicial.

Hace falta, no sólo aumentar la calidad y cantidad de juzgadores, y presupuesto económico correspondiente, sino, sobre todo, actualizar/modificar las currículas de formación universitaria para profesionales del derecho. Hace falta que boliviano/as transiten de víctimas o espectadores (del asunto judicial) a defensores/actores de derechos en el sistema judicial. Hace falta incursionar en la cultura de la conciliación, antes que el litigio judicial.

En este contexto, todo proceso de democratización judicial, por más incipiente que  fuese, es siempre benigno para los pueblos. La pregunta es: ¿quiénes y por qué será que se oponen o convocan a voto nulo en las elecciones judiciales en Bolivia? ¿No será que temen perder el último “gancho” del cual pende su impunidad y privilegios legalmente permitidos?


VENGANZA HONDUREÑA POR LA VIA DE LAS URNAS

Por Manuel E. Yepe

La prestidigitación de los gobiernos burgueses patrocinados por Estados Unidos no tiene límites. Unas pocas horas bastaron para que el candidato a la reelección presidencial en Honduras Juan Orlando Hernández (JOA), convirtiera, una diferencia del 5% de los votos computados a favor de su contrario, Salvador Nasralla, en una ventaja suya que lo proclamaría Presidente reelecto.

JOA se había mantenido en campaña electoral durante todo su gobierno.

Al tiempo que encerraba, desterraba o enterraba a sus adversarios, regalaba pelotas, casitas de cartón, bolsitas de frijoles rotulados con su fotografía y el logo de su partido y otros regalitos sacramentados y “bendecidos con la sangre de Cristo”. Distribuyó incluso 50 Lempiras (equivalente a 2.5 dólares) a todos los empobrecidos electores.

Deprimente fue la sorpresa para él y su cohorte cuando, al término de la votación del 26 de noviembre el Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunció que el candidato de la Alianza Libre-PINU, Salvador Nasralla, le aventajaba por 5 puntos.

Algunos minutos más tarde, el TSE  suspendió el conteo por “problemas técnicos del sistema” y poco después dio a conocer que, en un nuevo cálculo, JOA iba delante de Nasralla por 1 punto.

Enseguida estallaron las protestas populares. Los hondureños no podían aceptar plácidamente el monstruoso fraude, que venía a colmar la copa de la humillación que infringió a la nación el golpe de estado que defenestró al Presidente Manuel Zelaya en 2009.

Ollantay Itzamná, nómada quechua, hijo de la Pachamama, activista y defensor reflexivo de los derechos humanos y de la Madre Tierra, formado también como abogado, antropólogo y teólogo en la ciencia occidental, ha narrado, como brillante periodista que es, una comprensible síntesis de los antecedentes históricos del fenómeno que está teniendo lugar en Honduras.

“El Estado de Honduras, en sus casi 200 años, estuvo controlado y gobernado por una élite de terratenientes y comerciantes auto titulados conservadores  y liberales. Durante los primeros 100 años, los dirigentes de Honduras eran colocados por medio de bayonetas y escopetas. A principios del siglo XX, los conservadores, para hacer aparecer democrática a la pantomima, crearon el denominado partido Liberal y, a partir de ello, Honduras vivió todo un siglo bajo el bipartidismo Nacional-Liberal.

Con el golpe de Estado político-militar de 2009, los ricos en el poder aceleraron su propia desestabilización política y, de hecho, el surgimiento del movimiento social que significó el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) que exigía la restitución en el poder del depuesto Presidente Manuel Zelaya y proponía cambios estructurales profundos en la Honduras empobrecida y enajenada.

A partir del 2012, el FNRP dio origen al actual partido político Libertad y Refundación Libre, conformado en su mayoría por políticos ex liberales, que en su primera participación en comicios, ocupó el segundo lugar en las elecciones generales del 2013, con 37 diputados de los 128 que integran el Congreso de la República.

Pero el gobierno de JOA, coautor del golpe de Estado, tenía el control de los poderes legislativo y judicial, y les hizo la vida política casi imposible. No sólo les excluyó de comisiones parlamentarias, sino que les impidió sistemáticamente sus iniciativas legislativas.

Después del golpe de 2009, Honduras vivió una sistemática dictadura “democrática”, donde la ilegalidad, la corrupción y disolución de los derechos fueron constantemente promovidas.

La ilegalidad de la dictadura de JOA alcanzó su máxima expresión cuando en contra de lo dispuesto por la Constitución Política del país, se autoproclamó candidato presidencial buscando su reelección, bajo el lema: “La vida mejor para Honduras no puede parar”. Algo inverisímil en un país que conquistó la marca mundial de “país sin guerra más violento del mundo”, y donde el nivel de pobreza empeoró más del 10% tras el golpe de Estado de 2009.

Disentir o difundir un pensamiento crítico se ha castigado con duras penas y el irrespeto a los derechos humanos cobró visos dantescos con las masacres y asesinatos selectivos, con el caso del homicidio de Berta Cáceres como el más repudiado mundialmente.

 “En estas condiciones, la hondureñidad fue obligada a volver al ritual de las urnas. El dictador, creyendo que sus víctimas estaban vencidas, intentó reelegirse en las urnas alegando ser el ungido del Dios para seguir gobernando en Honduras para Cristo”.

Pero, la resistencia no estaba muerta. Volvió sobre sus cenizas y derrotó a la dictadura del miedo, la dictadura de los medios de prensa y la dictadura divina en la que la oligarquía enroló hasta al Cardenal, obispos, curas, pastores y apósteles, señala Itzamná.

Al cierre de este artículo sin conocer el pronunciamiento final del TSE, todo parecía indicar un nuevo enfrentamiento entre la oligarquía al servicio del imperialismo estadounidense y el pueblo burlado, que pudiera ser ahora más violento y cruento que en 2009, si se desconoce esta venganza electoral de los pobres.

La Habana, Noviembre 30 de 2017

Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.


CUBA.- EU.- Cuba le salvo la vida a Ronald Reagan

Carlos Rafael Diéguez

No hay dudas, la seguridad cubana salvó la vida en 1984 al ex presidente norteamericano Ronald Reagan, cuando alertó a los servicios secretos de Estados Unidos de la preparación de un atentado al gobernante por extremistas de Carolina del Norte, tres años después de ser herido de bala.

Fidel Castro, hace algunos años contó en una de sus reflexiones como un diplomático cubano en la ONU informó al entonces jefe de seguridad de la misión estadounidense que un grupo de extrema derecha planeaba asesinar a Ronald Reagan durante un viaje a Carolina del Norte.

“Una información entregada muy confidencialmente en el verano de 1984 a un oficial responsable de la seguridad de los representantes cubanos en ONU alertaba sobre un plan de atentado contra el presidente Ronald Reagan, por parte de un grupo de extrema derecha en Carolina del Norte. Al conocerla, decidimos informar de inmediato a las autoridades norteamericanas. Nuestro oficial sugirió entregarla a través de Robert C. Muller, jefe de seguridad de la misión de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, con el cual se tenía contacto para la protección de delegaciones cubanas que visitaban al organismo internacional.”

“El atentado se produciría en fecha muy próxima cuando Reagan visitara Carolina del Norte, como parte de la campaña para reelegirse en el cargo.”

“La información estaba completa; daba nombres de los implicados en el plan; día, hora y lugar donde sería el magnicidio; tipo de armamento que poseían los terroristas y dónde guardaban las armas; además de todo eso, el centro de reunión de los elementos que estaban planificando la acción y un breve relato de lo que habían conversado en dicha reunión.”
“La entrega de la información se realizó en un encuentro con Muller en un edificio situado en la calle 37 y la Tercera Avenida, a dos cuadras del edificio de la misión cubana.”

“Se le trasladaron todos los detalles conocidos, garantizando quedara bien claro lo más importante, como era los nombres de los involucrados, lugar, hora y tipo de armamento que se utilizaría por estos.”

“Al final del intercambio, nuestro oficial le comunicó que había recibido instrucciones del gobierno de Cuba de hacerlo con urgencia, y que lo habíamos seleccionado por conocer que era un profesional en los problemas de seguridad.”

“Muller leyó lo que había escrito para asegurarse de que no había alterado nada y que estaban todos los elementos importantes.”

“Preguntó por la fuente, se le dijo era segura. Planteó que el servicio secreto tendría necesidad de entrevistarse con los funcionarios cubanos. Se le contestó no había inconveniente en hacerlo.”

“Aproximadamente a las cuatro y media de la tarde de ese día, los agentes del Servicio Secreto se reunieron con la representación cubana.”

“La entrevista se llevó a cabo en el apartamento 34-F, situado en el piso 34 de un complejo de edificios nombrado Ruppert Towers, que se encuentra en la calle 92 entre Tercera y Segunda Avenida, en la parte alta de Manhattan.”

“Los agentes eran dos hombres jóvenes, blancos, pelados bien bajo, vestidos de traje. Su objetivo era principalmente chequear lo que Muller les había trasladado, pues traían en sus manos copia del cable que este les había enviado. Al comprobar el contenido del cable se les aseguró no faltaba nada.”

“Los agentes del Servicio Secreto querían conocer quién había dado la información y cómo esta había llegado a nuestro poder. Se les respondió lo mismo que se le había dicho a Muller. También se interesaron en saber si era posible alguna ampliación, y se les dijo que si llegaba algo nuevo se les trasladaría de inmediato.”

“Ellos dieron su tarjeta y pidieron se les llamara directamente si se conocían otros datos adicionales, plantearon no era necesario hacerlo por medio de Muller.”

“El lunes siguiente pudimos conocer que el Buró Federal de Investigaciones había detenido a un grupo de personas en Carolina del Norte a las que se les hacían varias acusaciones, ninguna de ellas —como es de suponer— relacionadas con un atentado al Presidente Reagan, quien viajó a dicho Estado poco después como parte de la campaña por la reelección al cargo de Presidente.”

“Antes de que transcurrieran cuatro o cinco días de la detención, a fines de esa propia semana, Muller llamó por teléfono a la Misión para invitar al funcionario cubano a almorzar, lo cual hicieron en el restaurante para Delegados de las Naciones Unidas. Lo primero que hizo fue pedir se trasladara al gobierno de Cuba el agradecimiento del gobierno de Estados Unidos por la información brindada, y confirmó que habían operado contra el grupo de involucrados. ¡Un luchador antiterrorista cubano salvó la vida de un Presidente de Estados Unidos!”. Así contó Fidel Castro en una de sus reflexiones de como Cuba, le salva la vida a Ronal Reagan.

El 20 de Mayo de 2015 desde Radio Miami, nos comunicamos con la persona que cumplió la tarea de informar a las autoridades norteamericanas, sobre el atentado que se preparaba al presidente, se trata de Néstor García Iturbe quien fue diplomático en New York . Recuerda el entrevistado que un sábado en la tarde recibió una llamada desde Cuba de sus superiores, para que localizara a una persona de su confianza y trasladarle una importante información. Tal como explicó Fidel Castro, García Iturbe nos ofreció todos los detalles de su intercambio con Robert C. Muller, jefe de seguridad de la misión de Estados Unidos ante las Naciones Unidas. Un testimonio que el lector podrá encontrar en www.youtube.com/watch?v=WqfqYZgLfKI bajo el título “Cuba, le salvo la vida a Ronald Reagan”

Radio Miami, 30 noviembre, 2017



García Iturbe Nació en (Ciudad de La Habana, el 26 de febrero de 1940). Es graduado de Licenciatura en Ciencias políticas en la universidad de La Habana.  Es Contador Profesional y Doctor en Ciencias Históricas, profesor Titular e Investigador. Experto sobre Estados Unidos. Es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, del Consejo Científico del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, miembro adjunto de la Asociación Cubana de Derecho Internacional, del Movimiento Cubano por la Paz, la Asociación Cubana de las Naciones Unidas y la Unión de Historiadores de Cuba. Ha publicado quince libros sobre Estados Unidos.  Escribe en periódicos y revistas nacionales y extranjeras y participa como conferencista en distintas Universidades y Centros de Estudios de Cuba, Estados Unidos y otros países.

GRUPO EL HERALDO 


China descubre un gigantesco yacimiento de crudo

RT  -   1 dic 2017 16:07 GM

El sitio podría aumentar en más de 1.000 millones de toneladas las reservas del país asiático

Torres petroleras en Karamay (Región Autónoma Uigur de Sinkiang, China). Reuters

Un nuevo yacimiento de petróleo que podría contar con más de 1.000 millones de toneladas en reservas ha sido descubierto en el noroeste de China, informa la agencia Xinhua.

El descubrimiento en el área de Mahu, en Zungaria (Región Autónoma Uigur de Sinkiang) se ha logrado después de largos trabajos de exploración en la zona, de más de diez años de duración.

Un portavoz de la compañía PetroChina, subsidiaria de la estatal Corporación Nacional de Petróleo de China, ha evaluado las reservas del yacimiento en 1.240 millones de toneladas, incluidas 520 millones de reservas probadas.

PetroChina y otra gran compañía, CNOOC, han estado impulsando las operaciones de exploración en medio de la decreciente producción de sus  pozos, informa Reuters. Representantes de PetroChina han afirmado que la empresa ha aumentado en los últimos dos años la capacidad de extracción en su pozo en Sinkiang en 1,38 millones de toneladas por año, lo que equivale a un incremento de 27.000 barriles al día.

China ocupa el 13.º lugar del mundo por reservas probadas de petróleo, con 25.620 millones de barriles de crudo comercialmente recuperable.

El mayor yacimiento de China, Daqing, cuenta presuntamente con 5.700 millones de toneladas de crudo y un billón de metros cúbicos de gas. Al mismo tiempo, China es el segundo país en reservas estratégicas de crudo y está aprovechando los bajos precios para seguir ampliando estas reservas.


El exconsejero de Seguridad Nacional Michael Flynn se declara culpable de falso testimonio al FBI

El fiscal especial estrecha el cerco contra la trama rusa en la Casa Blanca

EL PAÍS   -  Washington 1 DIC 2017 - 17:54 CET

Michael Flynn antes de ser destituido de su cargo en la Casa Blanca. JIM BOURG REUTERS

Donald Trump está viendo cumplirse su peor pesadilla. El antiguo consejero de Seguridad Nacional Michael Flynn ha empezado a colaborar con el fiscal especial de la trama rusa, Robert Mueller. En un paso histórico y de enorme capacidad destructiva para la Casa Blanca, Flynn no solo ha aceptado los cargos de falso testimonio, sino que ha admitido que el entorno del republicano le ordenó “entablar contacto directo” con Rusia. El antiguo teniente general, según la cadena ABC, incluso ha asegurado que “está dispuesto a declarar contra el propio presidente”.

Mueller es una leyenda dentro del FBI. Dirigió a los agentes federales durante 13 años y se forjó, tanto con George Bush como con Barack Obama, una reputación de investigador duro e insobornable. El caso de su vida lo asumió ya jubilado y después de que Trump despidiese al director del FBI, James Comey, por negarse a rebajar las pesquisas sobre la trama rusa. Su designación por el Departamento de Justicia fue vista como un revulsivo a las injerencias de Trump.

Desde el inicio, el fiscal especial puso como objetivo al mismo presidente de Estados Unidos. Todo su esfuerzo va dirigido a determinar su Trump cometió un delito de obstrucción a la justicia. Para ello, Mueller se ha centrado no solo en averiguar si el equipo electoral del republicano se coordinó con el Kremlin en la campaña de intoxicación contra Hillary Clinton, sino también en los manejos financieros de sus asesores y del propio mandatario. Las pesquisas le habían permitido hasta ahora imputar a un asesor que dio falso testimonio sobre sus conexiones con Rusia, así como al antiguo jefe de campaña Paul Manafort y a su socio Rick Gates, por fraude y delitos fiscales. Eran piezas mayores, pero pequeñas en comparación con Flynn.

El cerco a Donald Trump se estrecha. El antiguo consejero de Seguridad Nacional. Michael Flynn, ha aceptado los cargos de falso testimonio al FBI presentados por el fiscal especial de la trama rusa, Robert Mueller. Este paso, que puede acarrear una pena de cinco años, supone un claro indicio de que Flynn ha empezado a cooperar con la justicia. Un hecho trascendental que pone a la Casa Blanca contra las cuerdas en un explosivo caso que ya cuenta con otros tres imputados: un asesor electoral que dio falso testimonio sobre sus conexiones con Rusia, así como el antiguo jefe de campaña Paul Manafort y su socio Rick Gates, por fraude y delitos fiscales.

El eje de la imputación son dos conversaciones mantenidas por Flynn con el embajador ruso, Sergey Kislyak, el año pasado. Las más grave ocurrió el 29 de diciembre pasado y se efectuó el mismo día en que Obama anunció la expulsión de 35 diplomáticos rusos por la injerencia del Kremlin durante la campaña electoral. Su objetivo era atemperar la respuesta de Vladímir Putin a estas sanciones. Flynn, en el Gobierno en la sombra, dio a entender al embajador que si Moscú se moderaba, les sería más fácil reequilibrar las relaciones cuando Trump fuese investido el 20 de enero. Tras esta conversación, el Kremlin decidió no tomar ninguna represalia contra Estados Unidos.

Cuatro días después de la toma de posesión del presidente, Flynn, ya nombrado consejero de Seguridad Nacional, fue interrogado por el FBI y negó formalmente haber discutido con el embajador ruso las sanciones al Kremlin. Esta versión se derrumbó cuando llegaron a manos de los agentes federales las grabaciones obtenidas por los servicios de contraespionaje estadounidenses. Las escuchas, en poder de la fiscal general interina, Sally Yates, abrieron una profunda crisis.

Flynn no sólo había negado las conversaciones con Kislyak al FBI, sino también al vicepresidente, Mike Pence, y a la opinión pública. Esta mentira le hacía susceptible, según el Departamento de Justicia, de chantaje por parte del Kremlin. Yates pidió por ello su cese inmediato. El peligro, a su juicio, era extremo: uno de los máximos responsables de la seguridad de Estados Unidos estaba faltando a la verdad y bailaba en la cuerda floja del Kremlin. Trump no respondió. Dejó pasar el tiempo y solo después de que The Washington Postrevelase dos semanas más tarde las conversaciones con Kislyak, se deshizo de Flynn. El teniente general apenas había durado 24 días en el cargo.

Acababa así la carrera de uno de los militares que más había brillado en la última década. Bajo el mandato de Barack Obama, Flynn fue una de las estrellas ascendentes del Ejército. Brillante y disruptivo en el campo de batalla, había estado al cargo de los operativos de inteligencia de unidades de élite como los SEAL y Delta Force, y en 2012 pasó a dirigir la Agencia de Inteligencia Militar. En ese puesto, su carrera se torció por primera vez. Su incapacidad para el diálogo, sus continuas agresiones verbales a subordinados y jefes, y su acendrada islamofobia quebraron su liderazgo. En 2014 fue destituido por “insubordinación”.

Tras dejar el empleo militar, el teniente general abrió una consultoría, Flynn Intel Group. Un negocio de influencia que no tardó en caer en la órbita de Rusia y de Turquía. Como asesor recibió pagos de la compañía de ciberseguridad Kaspersky y de la aerolínea Volga-Dnepr. También trabajó para el grupo mediático estatal ruso RT, al que la CIA considera uno de los eslabones de la campaña de intoxicación contra Hillary Clinton. Mimado por Rusia, en 2015 llegó a asistir a una cena pública en la que se sentó en la misma mesa que Putin.

Desde ese universo, fue de los primeros militares de alto rango que saltó en apoyo de la candidatura de Trump. Respaldó sus ataques a la comunidad islámica y llegó a postular que “el miedo a los musulmanes es racional”. Radicalizado, pidió el encarcelamiento de Hillary Clinton por el caso de los correos y no tuvo empacho en seguir al republicano en sus coqueteos con Moscú. Todo ello le situó en la esfera más cercana al futuro presidente. Y también, pasados los meses, en el centro de la investigación por la trama rusa.