jueves, 28 de diciembre de 2017

Reeditarán Caravana de la Libertad de Santiago de Cuba a La Habana encabezada por Fidel Castro en 1959

Editado por Julio Pérez


Santiago de Cuba, 28 dic (RHC) En medio del ajetreo festivo de los últimos días del año, Laiken Rodríguez, pionera de séptimo grado, alista su uniforme escolar para lucirlo el dos de enero próximo, cuando partirá la Caravana de la Libertad desde el Conjunto Monumental 26 de Julio, en esta ciudad, hasta La Habana.

Simbolizando a los integrantes del convoy de vehículos que salió en igual fecha de 1959, desde Santiago de Cuba con rumbo a La Habana con los victoriosos combatientes uniformados de verde olivo, encabezados por Fidel Castro, los pioneros como Laiken tienen la responsabilidad de comenzar cada año este recorrido.

Yoandi Bello, presidente de la Organización de Pioneros José Martí en la provincia, declaró a la ACN que esta caravana partirá con la presencia protagónica de 200 niños y jóvenes santiagueros destacados.

Al igual que todos los pioneros y estudiantes que participarán en ese histórico trayecto, Laiken no estará sola, en la travesía le acompañará el guía base de su centro escolar, en su caso, la secundaria básica Roberto Rodríguez, de esta urbe.

También tomarán parte jóvenes representantes de la Universidad de Oriente, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del Interior, junto a bisoños campesinos, futuros médicos y miembros del destacamento juvenil IX Congreso de los Comités de Defensa de la Revolución, señaló Bello.

Por la Carretera Central, la simbólica infantería se detendrá en Río Frío, Palma Soriano y Baire, hasta llegar a Jiguaní, donde los santiagueros entregarán a los granmenses la bandera cubana, insignia de la victoria definitiva que transportó el líder de la Revolución, Fidel Castro, hasta la capital cubana.

Afirma Laiken Rodríguez que los niños y jóvenes que recorrerán el país en la reedición de la Caravana de la Libertad no son los rebeldes vencedores de aquel enero, pero se sienten los protagonistas de la historia actual de la Revolución cubana, de los logros del sistema de educación y del futuro luminoso de la Patria.

Desde 1961 pioneros de la enseñanza primaria, secundaria, artística, deportiva y especial comienzan en Santiago de Cuba ese itinerario, que culmina el día 8 de enero en Ciudad Escolar Libertad, antiguo Estado Mayor de la tiranía de Fulgencio Batista.


26 AÑOS SIN LA UNIÓN SOVIÉTICA

Jorge Gómez Barata

Se atribuye a Vladimir Putin haber dicho: “Quien se alegre del colapso de la Unión Soviética no tiene corazón, y quien sueñe con revivirla carece de cerebro. El 25 de diciembre de 1991, por instrucciones de Boris Yeltsin, la bandera roja que ondeaba en el Kremlin fue arriada por Yuri Petrov, cercano colaborador suyo, y último embajador soviético en La Habana.  

El triunfo de los bolcheviques rusos (1917) fue uno de los sucesos políticos más relevantes del siglo XX, mientras que el fin del socialismo real y el colapso de la Unión Soviética, configuran la mayor catástrofe sufrida por la izquierda y el movimiento anticapitalista en todos los tiempos. El ocaso de aquella revolución dio lugar al reajuste geopolítico más importante desde el descubrimiento de América.

Por increíble que resulte, el socialismo que triunfó en el país más atrasado de Europa, donde los arados eran de madera; y que setenta y cuatro años después se había convertido en la segunda superpotencia militar y económica de la tierra, se desplomó sin ser defendido ni llorado.

La revolución que fue capaz de obrar aquel milagro, no pudo darle a sus pueblos y sus elites motivos y herramientas para defenderla. La democracia puedo haber salvado a la URSS, mientras el autoritarismo la hundió.

En marzo de 1991 fue convocado un referéndum, en el cual el pueblo soviético se pronunció acerca de la pertinencia de la existencia de su país. Con lucidez y fidelidad 148 millones de ciudadanos, el 76 por ciento del electorado, votó “Si”. No obstante, fueron omitidos sus criterios. En agosto del propio año, desde el partido hubo un extraño intento de golpe de estado contra Gorbachov, lo cual evidenció un lamentable clima político, y una total desmoralización.

El 8 de diciembre de 1991, reunidos en secreto en un coto de caza, los líderes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia, Boris Yeltsin, Leonid Kravchuk y Stanislav Shushkevich, ignorando la voluntad popular, firmaron el acta de disolución de la Unión Soviética, que el 25 de diciembre dejó de existir. En su zaga no hay un mito, sino una amarga experiencia.

La historia del Partido Comunista de la Unión Soviética, plagada de hechos heroicos y manifestaciones de consagración de militantes y cuadros, contiene también terribles evidencias de cómo elementos de una vanguardia, que equivocadamente ejerció el poder en un sistema político en el cual carecían de contraparte, eran inmunes a la crítica, y estaban por encima de la ley; degeneraron hasta convertirse en una camarilla de donde surgieron los verdugos de la URSS, beneficiarios de su infausto destino. No son especulaciones, son lecciones.

Es difícil establecer la cronología del inglorioso final. Para algunos todo comenzó, cuando a los elementos externos omnipresentes, en forma de agresiones, bloqueos y campañas de desprestigio, se sumaron factores internos, que a los postres fueron los decisivos. 

Los primeros fueron de naturaleza política, y se expresaron en la lucha por el poder a la muerte de Lenin, en la cual prevaleció Stalin que, aprovechando un diseño que excluía la separación de poderes, abusó de todos ellos, y gobernó de modo unipersonal.

No obstante, el poder soviético y el partido lo sobrevivieron por más de treinta años, y aunque tuvieron conciencia de las arbitrariedades y las deformaciones introducidas por el estalinismo, no rectificaron porque les faltó voluntad política y determinación para hacerlo, y porque ello hubiera significado renunciar a sus privilegios. Las consecuencias de sus miedos, mezquindades y dilaciones fueron crudamente reveladas en el colapso de la URSS y los hechos posteriores.

Podrá discutirse eternamente por qué ocurrió, pero es evidente que las estructuras políticas soviéticas fueron indiferentes al destino del país, el Partido Comunista, con veinte millones de militantes, no levantó ni una voz, los sindicatos y sus cien millones de afiliados no protagonizaron y ni una mínima protesta, y ninguno de los cinco mil generales, almirantes, y mariscales desenvainaron sus espadas. Al pueblo soviético no le importó. Fin de la historia. Allá nos vemos.

La Habana, 27 de diciembre de 2017

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Este artículo fue elaborado para el Diario Por Esto. Al reproducirlo citar esta fuente.  

EE.UU. podría provocar una "catástrofe militar sin precedentes" en la península coreana

RT  -   28 dic 2017 15:31 GMT

Se trata de la región más militarizada del mundo, "un barril de pólvora" donde incluso un accidente podría desencadenar una "reacción en cadena de conflictos militares", asevera un diplomático ruso.

Soldados norcoreanos durante el desfile para celebrar el 70 aniversario de la fundación del gobernante Partido de los Trabajadores de Corea en Pionyang. Damir Sagolj / Reuters

Moscú insta a hacer todo lo posible para evitar una catástrofe militar "sin precedentes" en la península coreana, ha asegurado en una entrevista a RIA Novosti Oleg Burmístrov, embajador especial para misiones especiales del Ministerio de Exteriores ruso.

Provocaciones deliberadas

Según el diplomático, con sus ejercicios militares, parece que EE.UU. "no solo está jugando con fuego", sino que deliberadamente provoca a Pionyang para que tome medidas que podrían llevar a nuevas sanciones y a un "bloqueo económico total" del país asiático.

Sin embargo, el embajador ha criticado las ideas de la Administración estadounidense de aumentar la presión sobre Corea del Norte, "incluso en el campo militar". Este tipo de acciones "pueden tener una repercusión negativa", y provocar una reacción "inadecuada en el sentido militar", ha advertido Burmístrov, que ha instado a las partes a "volver a las opciones diplomáticas".

"Catástrofe sin precedentes"

En cuanto a la "opción militar" —de la que funcionarios de EE.UU. han hablado "en reiteradas ocasiones" y que "existe en la mente de la élite estadounidense"— el embajador ruso ha alertado de que recurrir a ella provocaría una "catástrofe militar de una escala sin precedentes hasta ahora", ya que desencadenaría un conflicto "que tendría potencialmente un componente nuclear".

El diplomático ha explicado que "la región del noreste de Asia, específicamente la península coreana, es la región más militarizada del mundo". De hecho, "se han acumulado tantas armas diferentes" allí que la zona es como "un barril de pólvora", donde incluso "incidentes accidentales" podrían desencadenar una "reacción en cadena de conflictos militares ", alerta Burmístrov.

La única solución

En este contexto, la hoja de ruta elaborada por Rusia y China es "el único plan" para la solución de la crisis, ha afirmado Burmístrov, agregando que "simplemente no existen otros, ni realistas, ni óptimos".

El embajador especial ha enfatizado que esta propuesta, centrada sobre todo en la moderación militar mutua, "no fue rechazada por ninguna de las partes".

"Cada una de las partes está dispuesta a trabajar con este plan, hacer correcciones, comentarios, pero bajo ciertas condiciones", ha indicado el diplomático, para asegurar a continuación que Rusia también está abierta a discutir y complementar la hoja de ruta y da la bienvenida "al deseo de las partes de trabajar" en el texto de la propuesta y avanzar hacia la solución del conflicto.


Jerusalén y la política prosionista de EU

Ángel Guerra Cabrera

La reacción internacional contra la decisión de Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, ha sido una de las más contundentes y fulminantes que se recuerden, dentro y fuera de la ONU. En el Consejo de Seguridad del organismo internacional, 14 países votaron contra la postura de Estados Unidos, totalmente aislado tras su poder de veto. En la Asamblea General no le fue mejor, donde, aunque el voto no es vinculante, 128 de 193 países hicieron lo mismo. Solo 8 Estados apoyaron a Washington: Honduras, Guatemala, Islas Marshall, Micronesia, Nauru, Palau y Togo y, por supuesto, Israel. Los dos primeros, gobiernos impresentables. El primero surgido del golpe de Estado de factura estadunidense de 2009 contra el presidente Manuel Zelaya, acusado de fraude electoral hasta por la OEA y connotadamente corrupto y servil a Washington como el de Guatemala. De los otros Estados que votaron junto al imperio, cabe destacar que están entre los más pobres del mundo, dependen de la ayuda externa y actuaron bajo fuerte presión estadunidense.

 Argentina, Colombia y México, fieles aliados de la potencia del norte y anfitriones de Benjamín Netayahu en la primera visita de un premier israelí a América Latina, se refugiaron en la abstención. Pero entre las 35 abstenciones, las hubo también de países muy pobres, dependientes y amenazados por la primitiva Nikky Haley embajadora yanqui en la ONU.

En resumen, votaron contra Estados Unidos sus principales aliados de la Unión Europea y Japón, todos los países árabes y musulmanes y la gran mayoría de los gobiernos africanos, asiáticos, latinoamericanos y caribeños. Previamente se había producido una condena unánime de los países agrupados en la Organización de la Conferencia Islámica y del Movimiento de Países No Alineados. 

Merece subrayarse el unánime y rápido rechazo a la decisión estadunidense de los principales líderes cristianos del Medio Oriente, quienes, al igual que Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, se negaron, además, a recibir a Mike Pence vicepresidente del imperio y cristiano evangélico de ultraderecha. Este fue forzado por ello a cancelar su proyectada gira navideña a la región, que incluía una visita a Belén, ciudad santa para los cristianos por ser la supuesta cuna de Jesús.

El vocero del Papa Tawandros II, jefe de la iglesia copta de Egipto expresó: “El Papa no se sentará con nadie mientras esta sea la postura estadunidense. Siempre apoyaremos al pueblo de Palestina”. El patriarca de Jerusalén y los líderes de otras 13 iglesias cristianas argumentaron que la decisión de Trump “pisotea el mecanismo que ha mantenido la paz a través de los tiempos y advirtió que “llevará a una realidad oscura”. También el patriarca maronita de Líbano la condenó en términos muy enérgicos y convocó a una nada frecuente cumbre interreligiosa con todas las denominaciones cristianas, representantes de los musulmanes chiitas y sunitas, así como los drusos, que declararon: La decisión del presidente de Estados Unidos, basada en cálculos políticos especiales es un desafío y una provocación a más de 300 mil millones de personas y toca en lo profundo de su fe.

No es para menos a juzgar por las protestas que han recorrido el mundo árabe e islámico y la nueva rebelión de los palestinos, caracterizada por una audaz y heroica participación de niños y jóvenes de ambos sexos. La soldadesca israelí ha asesinado ya más de una docena de palestinos y detenido a más de 600. Las cárceles israelíes se llenan de palestinos mientras los territorios de Cisjordania se repletan de asentamientos ilegales de colonos israelíes, ascendentes a no menos de 600 000. El muro de la ignominia también roba tierra y agua palestina y los ataques a Gaza con armas estadunidenses han ocasionado miles de muertos y heridos. Todo esto se ha realizado mientras Estados Unidos oficiaba como “mediador” en el conflicto palestino-israelí. Sin contar la entrega por Washington a Tel Aviv del armamento más sofisticado, incluyendo el nuclear.

A la vez, califica de peligro el programa atómico pacífico de Irán y se propone abandonar el tratado multilateral con el país persa. Trump es un facineroso sí, pero el aberrante reconocimiento de Jerusalén como capital “eterna e indivisible” de Israel y la  política de apoyo incondicional al sionismo se gesta y se hace unánime hace mucho tiempo en el Establishment yanqui, aunque no en el pueblo estadunidense. En otro momento ampliaré sobre el tema.

Twitter:@aguerraguerra