sábado, 30 de diciembre de 2017

El tema racial: un balance necesario

Esteban Morales

Cuba ya no es una nación racista como lo fue antes de 1959.

Pero 500 años de colonialismo no se borran en 58 años de revolución, por muy radical que esta haya podido ser, y que lo ha sido. Máxime también, si los errores, voluntarios e involuntarios cometidos en el tratamiento del tema, son innegables porque han sido reales.

¿Cuáles han sido esos errores? A mi modesto entender entre los más importantes, los siguientes:

  1. Solo Fidel Castro, desde el propio año de 1959, comenzó a tratar el tema, especialmente cuando en marzo de 1959, en varias oportunidades, hablo fuertemente sobre el mismo. Volviéndolo a tratar en la Iglesia de Harlem, Nueva York, Estados Unidos, años más tarde, cuando menciono nuestro idealismo de considerar que el asunto se solucionaría rápidamente y lanzando el concepto de “discriminación objetiva”.

  1. El comandante Ernesto Guevara muy tempranamente lo menciono en la Universidad de Las Villas.

  1. El comandante Raúl Castro lo trato en una reunión del Buro Provincial del Partido en Santiago de Cuba, celebrada en 1986.Posteriormente lo volvió a tratar en el reciente Congreso de la UJC. Hablando del mismo como una vergüenza a más de 50 años de revolución.

  1. Pero el tema, en realidad, nunca ha sido objeto de un tratamiento sistemático en el discurso político de la revolución, como debio haber sido durante todos estos años.

  1. Tampoco debió haber sido víctima del idealismo y el voluntarismo político que lo proclamaron como un problema resuelto en 1962.

Por eso el tema racial, por más de 40 años debio sobrevivir dentro de la encrucijada formada por las circunstancias siguientes:

  1. Al declarar el tema como resuelto en 1962, eso lo anulo para su estudio científico, debate o reclamación alguna.

  1. Los tempranos ataques de la contrarrevolución crearon un ambiente político interno en Cuba en el que no había espacio para debatir sobre un tema que nos podía dividir.

  1. La política social de la revolución, aunque enfocada en la pobreza, fue suficiente para que todos los pobres, blancos, negros y mestizos, sintieran que sus vidas mejoraban de manera sensible. Dándole a los negros en particular la seguridad y la confianza de que la revolución no los abandonaría.

Hoy, al cerrar 58 años del triunfo de la revolución, hemos avanzado considerablemente en el tratamiento del tema racial, pero aun de manera insuficiente.

Solo 58 años después de triunfo de la revolución, una mujer negra, por primera vez, asoma su rostro en el Noticiero nacional de Televisión. Y me pregunto ¿Es eso un logro? Sin dudas que lo es; pero es también una vergüenza. Que hayamos tenido que esperar 58 años de una revolución radical, para que apareciera un rostro negro, dentro de un papel estelar, en nuestra televisión nacional.

Pero algunos errores aún no se superan. Estamos trabajando en ellos, pero no pueden ser dados aun como solucionados. Entre ellos:

  1. Aunque nos reconocemos como una sociedad mestiza; aun ese mestizaje se bate con los lastres de una “hegemonía blanca” que no acaba de abandonar su espacio. Observándose a cada paso los mecanismos a través de los cuales pretende perpetuarse. En los medios, la prensa escrita en particular, el ballet, las universidades, la actividad privada, el turismo, los altos cargos en el estado, ciertas áreas de la cultura, la calidad del empleo, etc.

  1. En nuestras Instituciones de la Escuela Primaria aún no se menciona el color. Dejando que sean la calle y la familia, los que lo mencionen prejuiciadamente, tomándonos la delantera en la formación educacional de nuestros niños y jóvenes.

  1. Las costumbres, la fraseología popular, el blanqueamiento, aun presentan una fuerte dosis de tendencia hacia lo “blanco”, que también se manifiesta en la educación, faltando una formación hacia la riqueza policromática  de nuestra cultura. Que se manifiesta en lo poco que estudiamos a Guillen, África, Asia y Medio Oriente. Raíces de nuestra cultura. Y ni pensar que algún día podamos tener un interés por el estudio de las lenguas africanas.

  1. Aun en casi ninguna de nuestras universidades el tema de las Relaciones Raciales es objeto de tratamiento académico y científico. Trayendo como resultado una sociedad multicolor que no se estudia así misma. Por tanto, que no asume su identidad integralmente.

  1. Nuestra prensa escrita apenas refleja nada que tenga que ver con el tema racial.

  1. Nuestra televisión, en la que más hemos avanzado, aun no existen suficientes productos que eduquen a nuestra gente en el tema racial. Faltan novelas, documentales, programas de participación que traten el tema.

  1. Vivimos aun dentro de un ambiente social en el que hablar del tema, continúa siendo objeto de disgusto y no pocas veces de desaprobación y descontento manifiestos.

  1. Aun se observa una preocupante ignorancia sobre el tema, en nuestros medios en general y a nivel personal. Por lo que su tratamiento es preferentemente superficial y prejuiciado.

  1. Dentro de la sociedad civil cubana, ha venido lográndose paulatinamente un proceso de agrupamiento para el estudio y tratamiento del tema racial. Tales son  los proyectos comunitarios, asociaciones culturales que tratan el tema, pero sin que ello tenga un reconocimiento gubernamental explícito, sino que más bien subsisten dentro de   un cierto rango de tolerancia y permisibilidad oficial.

  1. No se justifica que a nivel estatal o gubernamental no exista aun un departamento, instituto, o sección parlamentaria, que atienda el tema racial en nuestro país.  Observándose una preocupación gubernamental por su atención, pero que no adopta expresión oficial en las estructuras que dirigen a la sociedad cubana. Produciéndose cierta discriminación, cuando en lo que al tema racial se refiere, comparándolo con la atención que se brinda a la cuestión religiosa, la homosexualidad y la homofobia y otros temas. etc.

  1. Nuestro sistema estadístico nacional prácticamente ignora la necesidad de colorear las variables demográficas y sus resultados económicos, sociales, culturales y políticos. De modo que los censos no reflejan fielmente las características que distinguen a los miembros de la sociedad cubana. Con el consiguiente resultado negativo para las investigaciones sociales y la dirección científica de la sociedad. Lo que trae como conclusión, no asumirnos como pueblo, que sería uno de los objetivos más importantes de nuestra educación.

  1. Solo recientemente hemos comenzado a revisar nuestros programas y libros de historia, para dar espacio merecido en los mismos al tema de la presencia negra y mestiza en la formación de nuestra nación, su cultura e historia.
       
El tema no forma parte aun de la agenda de ninguna de las organizaciones políticas, de masas y sindicales. Por lo que desconocemos todavía cual sería la reacción que provocaría su discusión masiva. Aunque si es posible conocer el descontento que provoca su no discusión.

No obstante, se va ganando conciencia de la necesidad de no prolongar más la discusión del tema; sacándolo del enclaustramiento intelectual y político en que se encuentra; pero existe también mucho temor por las divisiones que ello pudiera provocar. Cuando creemos que el componente de división ya avanza, en la misma medida en que muchas personas, negras en particular, no dejan de expresar su disgusto ante una situación que se arrastra por siglos y aun no se asume una actitud practica radical para que la gente comience a sentir que de verdad el problema se está resolviendo. Siendo el tema racial, lamentablemente, al que   con menos radicalidad se ha enfrentado la revolución cubana. Habiéndolo asumido, pero con cortapisas, temor, desconfianza e ignorancia.

Donde podría estar la explicación, de que hayamos logrado ser algo eficientes y hasta no poco exitosos en el tratamiento del tema de la mujer en particular, las religiones y el niño; haber logrado avanzar en el tema del homosexualismo y la homofobia, dentro de una sociedad todavía profundamente machista, pero que no hayamos logrado avanzar lo suficiente en el tema racial.

Creo que lo anterior es resultado, de que ninguno de nuestros problemas sociales está tan traspasado por los asuntos de clase, los prejuicios que dejo la esclavitud, las imperfecciones de la construcción de nuestro modelo social y el neocolonialismo, aun subyacente, como lo está el tema racial.

Razón por la cual, aunque no los hayamos solucionado aun, en todos los temas sociales mencionados hemos avanzado, pero solo en el racial hemos tendido a retroceder. Observándose en el mismo marcadores históricos que nos han llevado desde su comportamiento antes de 1959, a la radicalidad de su planteamiento en los años 60, el idealismo y voluntarismo de los años 70 y 80, hasta su necesaria reconsideración, a partir de los años 90. Momento este último, dentro del cual, parece haberse asentado ya una conciencia relativamente fuerte de que el tema no puede volver a ser abandonado.

Lo anterior me es posible observarlo con mucha claridad, cuando me percato de las diferencias de opiniones que crean mis artículos. Dado que algunos los consideran como muy radicales; mientras otros creen que están en la linea correcta. Por lo cual, consigo conocer que me muevo en una frontera en la que es necesario andar con mucha cautela para no hacer daño. Observando siempre, a fondo, con detenimiento y honestamente la realidad, para lograr ser lo más objetivo posible.

Cuando me siento en ese punto mencionado más arriba, nada me detiene respecto a lo que debo decir o escribir.

No es posible tampoco dejar de observar la realidad de que el tema racial no se encuentra para nada al margen de la guerra cultural que ya Estados Unidos libra contra nosotros. Habiéndonos referido a este asunto en múltiples ocasiones.

Es que precisamente, por lo explicado en este artículo, que el tema racial sea tal vez, entre nuestros temas sociales, el de mayor sensibilidad política. Dado que el mismo abarca, desde la identidad y la condición social del individuo, pasando por su reconocimiento, hasta llegar a la oportunidad económica, especialmente el empleo, del cual depende su nivel de vida.

Por eso es tan sensible el asunto de la fuerza laboral en el turismo, dentro del cual, sin dudas, los negros no ocupan una posición ventajosa. O es tan sensible el tema de su presencia en los medios, en particular dentro de la televisión, o dentro del ballet, este último tan cuestionado, hasta hace muy poco tiempo, por la casi no presencia de negros.

Sin dudas, el tema racial ha avanzado considerablemente dentro de la sociedad cubana. Donde antes apenas se podía hablar del mismo, era bastante ignorado y reprimido. Aunque todavía, en cualquier lugar de nuestra geografía nacional podemos toparnos con la existencia de los tres problemas. Aunque tratándose entonces de situaciones que se baten en retirada.

No obstante, si en algo es posible retroceder, es en este tema, respecto al cual se muestra todavía un nada despreciable nivel de rechazo a su tratamiento. En todo los sectores y niveles de la sociedad cubana. Tanto del gobierno, como del estado y la sociedad civil. Las organizaciones políticas y de masas y sectores de la sociedad cubana, de todos los colores.

No debemos hacernos ilusiones con que todas las puertas se abren para mirar hacia el tema. Hoy se abren muchísimas más, pero otras permanecen cerradas. Idealismos con este tema, más nunca.

27 de diciembre de 2017


EU.- DESCIFRAR A TRUMP

Por Dr. Néstor García Iturbe

Descifrar a Trump no es tarea fácil.  Muchas de las acciones que realiza, pudieran estar determinadas por lo que su “inspiración” le dicta en un momento determinado, o una acción defensiva ante un peligro que acaba de presentarse.

Su estilo de trabajo es el propio del ejecutivo de una gran empresa que debe tomar decisiones rápidas, donde se arriesgan millones de dólares, las cuales en ocasiones no consulta con sus asesores, pues tiene la seguridad de que está haciendo lo que más conviene a sus intereses y no debe perder tiempo al tomar la decisión.

Criticar a Trump es fácil.  Solamente con repetir lo que sus enemigos divulgan, sea esto cierto o no, se ha convertido en el deporte “preferido” de un número de personas, digamos los que se denominan demócratas, una buena parte de la prensa, algunos que se denominan republicanos y aquellos que se suman a la “teoría del rumor” con el objetivo de tratar de afectar su imagen, pues su presencia, en la presidencia de Estados Unidos los afecta o molesta.

Considero que su pensamiento político está inspirado en Woodrow Wilson, que se distinguió por una política conservadora y hasta cierto punto de vista aislacionista, para poder recuperar al país de los efectos económicos de la Primera Guerra Mundial.

Los patrones de actuación de Wilson se pusieron de manifiesto con el intervencionismo en algunos países de América, en lo que algunos han llamado el Idealismo Wilsoniano, aplicado en México en 1914, en Haití en 1915 y en República Dominicana, donde las tropas estadounidenses llegaron en 1916 y  estuvieron hasta 1924, todo lo cual fue de gran beneficio para los inversionistas estadounidenses.

Algunas de sus frases expresan una clara idea de su pensamiento y valores, todo lo cual no es difícil distinguir en las promulgados por Donald Trump, que aunque de épocas distintas, coinciden en cierta manera:

“El mundo debe hacerse seguro para la democracia”, “ La historia de la libertad es la de la lucha por limitar el poder del gobierno",  "Los hombres blancos fueron provocados por un mero instinto de supervivencia...hasta que finalmente surgió un gran Ku Klux Klan, un verdadero imperio del sur, para proteger al territorio sureño.",  "Si a la General Motors le va bien, a Estados Unidos también", "Si usted desea hacer enemigos, intente cambiar algo",  "Ya que el comercio ignora las fronteras nacionales y la industria insiste en tener el mundo como mercado, la bandera de su nación los debe seguir, y las puertas de las naciones cerradas deben ser derribadas... Las concesiones obtenidas por los financieros deben ser salvaguardadas por ministros de estado, aun cuando en el proceso las naciones poco dispuestas a ello vean ofendida su soberanía. Se deben obtener o implantar colonias para que ninguna esquina útil del mundo quede apartada o sin uso".

Todo esto tiene un fuerte componente de la Doctrina del Destino Manifiesto que siempre ha estado vigente en la política exterior de Estados Unidos.

No podemos considerar que las acciones que se realizan como parte de la política exterior están desvinculadas de la política interna y menos, en el caso de Estados Unidos, donde su concepto de Seguridad Nacional abarca la defensa de los intereses económicos nacionales, en cualquier país que estos se encuentren.

Independientemente de las acciones controvertidas, errores políticos y decisiones que pudieran estar equivocadas, por parte de Donald Trump, considero que su actuar está dirigido hacia un fin muy determinado y lo que pudiera parecer una acción irreflexiva, tiene su fundamento y va dirigida hacia un fin determinado.  Ni es un tonto, ni un loco.

Algunas personas mencionan y critican “el muro de Trump”,  este proyecto se presenta como algo diabólico, para evitar que los inmigrantes ilegales puedan entrar en Estados Unidos. Son muchos los que  consideran que solamente a Trump pudiera ocurrírsele algo por el estilo. Veamos los hechos reales.

El gobierno de Estados Unidos inició la construcción del mencionado muro en el año 1994 bajo la administración Clinton ( un demócrata), como parte de un programa contra la inmigración ilegal denominado “Operación Guardian”.  El muro se fue edificando por secciones y durante la administración Clinton se terminó la sección Tijuana-San Diego, en California, aproximadamente 40 kilómetros de muro.

El 3 de noviembre del 2005 se discutió en el Senado de Estados Unidos la continuidad del muro fronterizo, cuya extensión sería de  1123 kilómetros. Finalmente la propuesta fue aprobada el 15 de diciembre. El 17 de mayo del 2006 (administración Bush, republicano) se aprobó una enmienda a la legislación mencionada denominada “Ley de Cerca Segura” para construir un muro fronterizo de 595 kilómetros y más de 800 kilómetros de barreras para impedir el paso de transeúntes y autos.  El presupuesto aprobado para la obra fue 2,4 billones de dólares.

Lo aprobado por la mencionada Ley  permitía construir el muro , desde el mar hasta San Isidro-Calexico-Nogales-Douglas, aquí se interrumpía el muro por unos 40 kilómetros para reiniciarse desde Columbus hasta El Paso, lugar donde nuevamente se interrumpía por más de mil kilómetros, reanudándose su construcción desde  Del Rio hasta Eagle Pass, con una nueva interrupción de otros cuarenta kilómetros aproximadamente, retomándose este en Laredo-Par R y Brownsville, hasta el mar.

No obstante, todo lo que se ha avanzado en la construcción del muro, a Trump le quedan por construir cerca de 1,200 kilómetros para completar la obra de los presidentes que lo antecedieron, para lo cual ha solicitado cerca de 2,000 billones de dólares, pues en estos años la construcción es mucho más cara.

El muro no deja de ser un gran negocio, primero para las empresas constructoras que intervengan en la construcción del mismo. Además será una fuente de empleo, algo que Trump necesita para cumplir sus promesas electorales y sobre todo empleos que no producen bienes, sino demanda, lo que debe servir para impulsar el desarrollo de otras ramas de la economía y a la vez crear nuevos empleos en estas.

Uno de los principales perjudicados con el muro es el gobierno de México, cuyos ciudadanos y los de otros países de Centro América ya no podrán entrar ilegalmente en Estados Unidos con la facilidad que lo hacían anteriormente y quedarán del lado mexicano de la frontera, sobreviviendo, mientras esperan una oportunidad. Esto gravita seriamente sobre la situación interna de México, que no es muy próspera, por cierto.

Otras medidas anunciadas por Trump relacionadas con la fabricación de vehículos en México, utilizando mano de obra barata, para importarlos a Estados Unidos y obtener amplias ganancias e han puesto de manifiesto. Los anuncios de la Administración Trump han originado la cancelación de inversiones importantes en México, la mayoría de las cuales se han trasladado a Detroit y otras ciudades estadounidenses, en las que se incrementarán las posibilidades  de empleo. A esto deben sumarse las conversaciones relacionas con el TLCAN, de las que Trump aspira a obtener mayor beneficios que los ya obtenidos, incluyendo en la exportación de productos agrícolas. 

Considero que todo esto augura un futuro no muy beneficiosos para México que finalmente se encontrará en difícil situación, más de lo que se encuentra ahora, en  manos de Estados Unidos, que la manejará a su antojo y determinará cuál debe ser el derrotero de dicha nación.

Recuerden que el lema de Trump es “Let´s make America Great Again” ¿Cómo lograrlo? Eso nunca lo dijo.

El problema migratorio tiene particularidades adicionales, que también ha sido estudiadas por la Administración Trump, con el fin de asegurar los empleos que prometió. De ahí la restricción de visas a técnicos y especialista de otros países que venían a ocupar cargos, principalmente, en la industria electrónica, para los cuales existía personal calificado en Estados Unidos que se encontraba sin empleo. Los inmigrantes por lo regular cobraban la mitad del salario que debía pagarse a los estadounidenses, por lo que las grandes empresas se preocupaban en contratarlos para obtener mayores utilidades.

Las medidas tomadas relacionadas con el otorgamiento de visas a cubanos, considero que están vinculadas a un problema electoral, equivocadamente analizado por el equipo de Trump, que se dejó influenciar por los enemigos de Cuba y tomó la decisión más perjudicial para los intereses electorales que trata de fortalecer en las próximas elecciones de medio término.

En las próximas elecciones, Trump quiere sacar el Congreso aquellos republicanos que no han apoyado sus propuestas y de ser posible ganar algunos escaños de los demócratas, con el fin de que la oposición remanente no sea un freno para sus  proyectos. Faltan unos cuantos meses para que se lleven a cabo las elecciones y algunos de los acontecimientos más recientes indican que los propósitos de Trump no se van a cumplir fácilmente, es por eso que anunció priorizaría en los primeros meses del 2018 el  hacer campaña en los distintos estados.  Quizás eso lo ayude a rectificar la decisión equivocada en relación con las visas a los cubanos.

Las últimas acciones de Trump en relación con Cuba, que tanto han alegrado a un grupo de elementos en Miami, deben estar sujetas a un análisis profundo y sobre lo que dicen los documentos que fueron emitidos. Por ejemplo en la sección § 515.209 del documento del Departamento del Tesoro se excluyen las transacciones contratadas con las “Entidades Restringidas” en fecha anterior a la promulgación del documento.

Los trasatlánticos turísticos de empresas estadounidenses han continuado llegando a nuestras costas y según lo planteado, se incorporarán nuevas líneas que visitarán distintos puertos de Cuba.  Al parecer este tipo de visita no está prohibido de acuerdo a  los documentos emitidos por los Departamentos de Estado, Comercio y Tesoro. En una reciente reunión académica que se realizó en la Habana, donde se habló del asunto, uno de los participantes, ciudadano estadounidense, planteó que eso se debía a que Trump tiene intereses económicos  vinculados a este tipo de turismo.

Algunas señales no son tan fáciles de descifrar, las relacionadas con las multas, por ejemplo. Durante la administración Obama, por violar las leyes del bloqueo, entre otras multas, se impusieron una por 619 millones al ING Bank, otra por 9,000 millones al BNP Paribas y otra por 365 millones a dos bancos, uno británico y otro japonés. La administración Trump ha continuado aplicando multas a los que violan las leyes del boqueo, entre las más recientes se encuentran una a la empresa American Honda por 87,255 dólares, otra a la American Express por 204,000  y otra a una entidad de solidaridad con Cuba por 10,000 dólares.  Una significativa diferencia en la aplicación de la ley por parte de cada administración, que debe estar presente a la hora de descifrar a Trump.

Dentro de las decisiones de Trump estuvo el retirase del Protocolo de Kyoto, pudiéramos decir que una de sus primeras decisiones. Esto es necesario vincularlo a la situación de desempleo que existía en West Virginia, un estado que producía anualmente cerca de 180,000 toneladas de carbón y sus derivados. La decisión de Trump, una de sus promesas electorales, cambió por completo la situación de empleo del estado., que era su principal propósito, la lucha contra el cambio climático y sus consecuencias para la población mundial quedó relegada a un segundo plano.

Muchas de sus acciones han estado vinculadas a serios intereses económicos, como la crisis nuclear con la República Democrática de Corea, un país que estaba desarrollando un programa nuclear, después de haberse retirado del Tratado de no Proliferación Nuclear en el año 2003. En el año 2006 se iniciaron conversaciones sobre el asunto en la que participaron Estados Unidos, además de Corea del Sur, China, Rusia y Japón.

En seis días se firmó un acuerdo de desnuclearización de Corea del Norte, la que recibiría ayuda energética y en varios sectores productivos y sociales. El 4 de octubre del 2007 se firmó la Declaración de Paz y Prosperidad entre ambas Coreas, cuyo objetivo era firmar la Paz definitiva en la península y Corea del Norte abandonaría su programa nuclear. En el año 2008 un gobierno conservador asume el gobierno de Corea del Sur y con la aprobación de sus aliados cancela todos los acuerdos anteriores.

No le quedó otra salida a la República Democrática de Corea que  reiniciar su programa nuclear, algo que estaba dentro de los planes del Pentágono. Las declaraciones de Trump sobre este asunto, en todo momento, han estado dirigidas a buscar una reacción del país asiático, la más ríspida posible, para tratar de fabricar un peligro lo suficientemente temible que le permita justificar la solicitud de 30,000 millones de dólares en diez años para la modernización de armas atómicas y el envío a varios países asiáticos de armamento sofisticado de última generación, que en realidad se sitúa en un teatro de operaciones futuras, para ser utilizadas contra China.

Al igual que el tratar de suprimir el Obamacare resulto un fracaso, debe reconocerse que la aprobación del Presupuesto de  Defensa y la nueva Ley de Impuestos han demostrado, a pesar de todo,  que está logrando una mayor coordinación en el Congreso, que  han comenzado a responder a sus reclamos. Esto también indica concesiones de su parte, pues, ya comienza a trabajar como lo han hecho otros presidentes.

No todo es posible descifrarlo y aunque algunas de sus  acciones emiten señales que no podemos pasar por alto, es importante no apresurarse a emitir un juicio sobre ellas. El retirarse de la UNESCO y disminuir su contribución a la Organización de las Naciones Unidas pudieran indicar que cada día dará menos valor a lo que acuerde la comunidad internacional y seguirá su propio rumbo.  Este tipo de análisis, en mi criterio, también es válido para la decisión sobre Jerusalén, aunque en este caso considero que existen otros elementos que también deben tomarse en consideración y que por el momento se mantienen en secreto.

Su política hacia Venezuela la considero en estos momentos la acción injerencista más importante que  realiza en América Latina. El cambio de gobierno en Argentina, Brasil y Ecuador. El mantenimiento en otros países de gobiernos totalmente plegados a sus órdenes como Colombia, Perú, Panamá. La situación en Honduras, los últimos acontecimientos en Guatemala y la constante actitud servil de México, unidos a las acciones de propaganda, subversión política y bloqueo contra el gobierno de Maduro, pudieran considerarse por la administración Trump como el momento adecuado para lanzar el golpe.

Otra decisión equivocada, alentada por asesores y seguidores con un odio visceral hacia la independencia de Venezuela, pero que no podemos dejar de considerar entre las acciones probables, aunque estemos totalmente en contra de la misma.

La Habana, 28 de diciembre del 2017


GRUPO EL HERALDO 


SIN FRONTERAS IDEOLÓGICAS

Jorge Gómez Barata

Sin fronteras ideológicas, la corrupción se ha desplazado por América Latina, contaminando la política local y regional. El fenómeno no es nuevo, aunque ahora afecta a movimientos y líderes de las izquierdas que antes, desde la oposición, con los argumentos de los desposeídos y los pobres, impugnaban a burgueses y oligarcas. Eso cambió.

Con tales mutaciones, además de los pueblos que pagan las facturas, los más perjudicados son los proyectos políticos liderados por las izquierdas cuya base ideológica tradicionalmente ha sido la crítica a la corrupción y el adecentamiento de la gestión pública. La buena noticia es que aunque sea de modo imperfecto y que a veces incluso sirva para ocultar aviesos fines y venganzas, el flagelo está siendo combatido. 

El hecho de que haya fiscales y magistrados que desafían a los poderosos y a las mafias, no perdonan a celebridades y envían a la cárcel a ex presidentes, ministros y parlamentarios, incluso a primeras damas e investigan a mandatarios en activo, es a la vez lamentable y alentador. Si bien significa el descarte de líderes que salen de circulación, es un aviso de que la impunidad asociada al poder y al dinero puede estar llegando a un final.  

Los casos de Brasil, Ecuador y Venezuela, asociados a las firmas PETROBRAS y PDVSA y a la constructora Odebrecht, para mencionar los casos más conspicuos, prueban que el hecho de que las empresas sean de propiedad social no garantiza eficiencia ni probidad y que, en ambientes corruptos, el capital privado compra anuencia y tolerancia gubernamental.

A los escándalos no resueltos que desde meses atrás implican a importantes personalidades de la izquierda latinoamericana, recientemente se han sumado los del ex presidente de El Salvador Mauricio Funes, el vicepresidente de Ecuador Jorge Glas, ambos condenados por corrupción y cuyo involucramiento es sumamente costoso para los procesos políticos de ambos países, y pueden proyectar su negativa sombra sobre el continente durante largos períodos.

Como si fuera poco, las acusaciones de corrupción en el proceso político venezolano, están siendo confirmadas por el propio gobierno, cuyo Fiscal General, Tarek William Saab, expone una tras otra, evidencias de que afectan prácticamente a toda la gestión estatal gubernamental, con particular intensidad allí donde hay proximidad entre el  dinero y el poder.       

El destape en PDVSA que, además de cientos de funcionarios de la cúpula de la casa matriz y las empresas asociadas, implica a los ex ministros de energía de Venezuela, también ex presidentes de la entidad petrolera Eulogio del Pino y Rafael Ramírez, el primero detenido y el segundo sometido a proceso judicial y prácticamente prófugo de la justicia venezolana, pone en tela de juicio no solo la gestión de la administración del presidente Maduro, sino algunas esencias del proceso revolucionario. 

Mientras el ex embajador en la ONU, recientemente auto propuesto como candidato chavista alternativo a Maduro para las presidenciales del próximo año, es vinculado con ventas ilícitas de petróleo en Andorra por dos mil millones de dólares, este acusa al gobierno de operar ineficientemente la empresa cuya producción ha disminuido en alrededor de 1 200.000 barriles diarios y dilapidar 45 mil millones de dólares entregados por PDVSA al sistema estatal de divisas en 2014.

Por extrañas razones las entidades políticas de izquierda de Brasil y los gobiernos de El Salvador, Ecuador y Venezuela no tuvieron visión para percatarse de lo que ocurría, miraron para otro lado o, en el peor de los casos, medraron en el clima de tolerancia bajo el cual prosperaron tales prácticas. La paradoja no puede ser más obvia. Los sistemas judiciales tradicionales, plagados de malas prácticas le están revelando a la izquierda presuntamente regeneradora, las carencias de su desempeño.

En estos casos, por su actitud ante la corrupción, derecha e izquierda se homologan. Las fronteras ideológicas se diluyen y los pueblos se cansan. Allá nos vemos.

La Habana, 30 de diciembre de 2017

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 El presente artículo fue elaborado para el diario Por esto, al reproducirlo indicar la fuente


DÓNDE EXISTE VERDADERA LIBERTAD RELIGIOSA

Por Manuel E. Yepe

Una de las muchas mentiras sobre Cuba entronizadas en las mentes de muchos estadounidenses y, en alguna medida, en las de los ciudadanos de aquellos países donde la influencia de los medios de prensa y cultura estadounidenses es fuerte, es la de que en la Isla no existe libertad de culto.

Es cierto que el triunfo revolucionario contra la dictadura de Fulgencio Batista, en 1959, abrió paso a un proceso tumultuoso que tocó todos los ámbitos del país y tuvo un efecto secularizador de la sociedad por su carácter renovador de muchas costumbres, tradiciones y la cultura en general.

Tras cuatro siglos de colonialismo con el catolicismo como la religión oficial, surgió en Cuba una seudorepública bajo protección y control de Estados Unidos, en la que la sociedad cubana, de hecho, conservó el mismo signo confesional en la mitad inicial del Siglo XX.

Pese a que en las Constituciones de 1902 y 1940 se estipulaba la separación entre el Estado y la iglesia, se identificaba en sus textos la moral cristiana como normativa ética de la sociedad en detrimento de cualquiera otra moralidad no cristiana. De tal manera,  se mantenía el desconocimiento de la diversidad cultural, moral y religiosa que exigía una comunidad tan plural en términos de etnias, cultos y tradiciones como la cubana.

La primera vez que en Cuba se proclamó la separación entre el Estado y la Iglesia como principio constitucional fue en la República en armas, en plena lucha contra el régimen colonial español y católico.

Las transformaciones sociales generadas por la revolución de la segunda mitad del siglo XX - primero contra la tiranía batistiana y después en el desarrollo del proyecto independentista y socialista, - tuvieron un impacto considerable en el proceso de desacralización de la naturaleza.

La campaña que erradicó el analfabetismo que padecía más de  un millón de cubanos; la masificación de la enseñanza media, técnica y superior; la expansión de los servicios de salud y la electrificación de las viviendas, y el uso de nuevas técnicas y nuevas formas cooperativas de producción en el campo, entre otros logros populares, influyeron en la desaparición de algunas prácticas religiosas colectivas tradicionales, tales como las procesiones para implorar buenas cosechas o lluvias, en zonas rurales.

La reforma agraria, la construcción de nuevas carreteras y caminos, la llegada de la radio y la televisión a sitios donde antes no accedían, transformaron los sistemas místicos de representación de la naturaleza por enfoques razonados y lógicos.

Así, emulando con las instituciones sociales que históricamente orientaban la conducta y las ideas -entre las cuales predominaban las iglesias cristianas y sobre todo la católica- irrumpió en la escena la revolución, con una capacidad de convocatoria enorme en los  sectores sociales mayoritarios, como representante de un cambio muy ansiado.

La revolución, además, respondía a las aspiraciones de los intelectuales impedidos de acceder a espacios monopolizados por la iglesia. En la puja, éstos habían fortalecido su manera secular –sobre todo anticlerical- de encarar su papel en la sociedad.

Hubo, ciertamente, desencuentros y fricciones iniciales entre el gobierno de la revolución y la jerarquía de la iglesia católica cubana, esta última con feligresía amplia y socialmente influyente entre la población de mayores ingresos pero con influencia mucho menor en los sectores humildes.

Las acciones legislativas y prácticas de la revolución, tales como la ley de nacionalización de la enseñanza, limitaron el espacio social de la religión católica en Cuba, y lo ampliaron para otras--como las espiritistas, las asociadas a religiones de origen africano y las pentecostales- que lograron acceso a espacios públicos a los que antes habían tenido muy pocas posibilidades de llegar a causa del monopolio cristiano y católico, según lo sostiene el prestigioso profesor, sociólogo e investigador cubano de estos temas Aurelio Alonso Tejada, subdirector de la revista Casa de las Américas.

Se calcula que en Cuba funcionan más de 900 templos, más de 600 son iglesias católicas, 54 son protestantes y evangélicas, hay iglesias ortodoxas, griegas y rusas; cinco sinagogas y una Liga Islámica que agrupa a musulmanes chiítas y sunníes.

Puede recordarse que, antes de 1959, el Código penal cubano registraba como agravante de delito el practicar “brujería”, término con el que la cultura cristiana predominante identificaba a las religiones originadas en África, muy extendidas en Cuba.

En medio de una situación de aparente contracción del espacio social de la religión, la revolución cubana creó condiciones legales y sociales básicas para un efectivo pluralismo religioso, sin distinción confesional ni institucional, que sirvió para obtener algo que nunca antes había existido en el país y de lo que escasas naciones se pueden vanagloriar: una libertad religiosa total y verdadera.

La Habana, Diciembre 30 de 2017

Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.


De China a Trump, tras el tuit sobre Corea del Norte: "Así no debería comportarse un presidente"

RT  -  30 dic 2017 10:35 GMT

El mandatario de EE.UU. había alegado mediante un tuit que Pekín fue atrapado "con las manos en la masa" por estar vendiendo en secreto productos petroleros a Pionyang.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Andrew Harnik / AP

China ha rechazado las alegaciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, de suministrar petróleo ilegalmente a Corea del Norte y ha criticado las supuestas pruebas del líder republicano y su actitud.

Trump lanzó la acusación el jueves mediante un tuit en el que afirmaba que Pekín había sido atrapado "con las manos en la masa" vendiendo en secreto productos petroleros a Pionyang, lo cual constituye una violación de las sanciones de la ONU.

Acusar sin aclarar la verdad

En respuesta, el órgano oficial del partido comunista chino publicó un comentario cuestionando la interpretación de Estados Unidos y Corea del Sur de las imágenes satelitales que supuestamente muestran barcos chinos que transfieren petróleo a barcos norcoreanos en el mar Amarillo.

El periódico chino The Global Times, que tiene vínculos con el Gobierno, señaló que "estos 'buques chinos' [que aparecen en las fotos] no son petroleros y no son de gran tonelaje".

"Los medios de Estados Unidos y Corea del Sur creen que estas fotos prueban que China violó las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU para transportar petróleo a Corea del Norte, pero incluso en los informes no está claro de dónde provienen o a quién pertenecen", puntualizó el medio.

El diario calificó el tuit de Trump como "una de las respuestas más fuertes de Estados Unidos y Corea del Sur", ya que concluyó que China fue acusada "antes de que la verdad fuera aclarada y comentada".

"Así no debería comportarse un presidente de EE.UU.", concluyó el periódico.

¿Suministros secretos?

Los primeros informes sobre la supuesta venta de petróleo por parte de China a Corea del Norte aparecieron el miércoles en el diario surcoreano The Chosun Ilbo. De acuerdo con ese medio, que cita fuentes del Gobierno surcoreano, satélites de reconocimiento de EE.UU. han detectado a barcos chinos vendiendo petróleo a buques norcoreanos en el mar Amarillo unas 30 veces desde el pasado mes de octubre.

Justo antes de que Trump acusara a China en su cuenta personal de Twitter, Ren Guoqiang, vocero del Ministerio de Defensa chino, inmediatamente negó la versión de Corea del Sur y tildó los informes de prensa de "exagerados", según cita por Reuters.

Por su parte, la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Hua Chunying, subrayó ante periodistas que "China ha estado implementando de manera exhaustiva y estricta las resoluciones del Consejo de Seguridad y cumpliendo las debidas obligaciones internacionales".