jueves, 1 de marzo de 2018

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 02 DE MARZO DE 2018


Como es de todos conocido, este domingo 4 de marzo en El Salvador se han de realizar las elecciones de 84 diputados de la Asamblea Legislativa y 262 concejos municipales de todo el país, que ejercerán sus cargos por 3 años a partir del 1 de mayo próximo.

La suerte está echada para aquellos contendientes que por las últimas semanas han intentado presentar sus propuestas a un electorado que anticipadamente se ha mostrado desinteresado en el proceso, durante el cual se suele atiborrar de mensajes por diferentes vías posibles, con menciones promocionales a través de la radio, la prensa escrita, los medios digitales y la televisión, entre otros; representando además un enorme desgaste económico que en la práctica nadie sabe si ha sido necesario o efectivo.

Lo que sí queda para estos días de receso entre el jueves y domingo es la sensación de calma y descanso para los consumidores de dicha propaganda que ya no tienen que escucharla o verla. Quedará para el lunes en adelante la confirmación de los contrapuestos vaticinios sobre los resultados que desde meses atrás se disputan las expectativas.

Por un lado destacan las percepciones en el ambiente social que han vislumbrado el enorme desencanto y desinterés por las elecciones y la clase política, y que en la totalidad de encuestas y estudios de opinión también se han reflejado ampliamente; sobresaliendo el incremento, como nunca, de aquellos que no irían a votar o que no tienen por quién hacerlo, superando los márgenes del 50 al 70 por ciento, según quien lo analice o verifica estadísticamente.

Por el otro lado están los interesados en que la gente vaya a votar, principalmente los partidos políticos, pues de eso viven, como se dice coloquialmente; además de lo que representa, en esta llamada democracia representativa, el valor que tiene cada voto sufragado a cada candidato o partido, cantidad que incrementa la llamada deuda política que el estado entrega después, de los fondos del erario nacional, a cada instituto político.

Por otro lado esta vez entra a discutirse el nivel de aceptación o rechazo que se expresará, cuando la población se ha mostrado más ampliamente por diferentes vías, en especial las redes sociales, sobre conceptos que nunca se habían extrapolado tanto, como la anulación del voto, el dicho de que no me representa nadie, el voto de castigo, y demás ideas que han circulado profusamente en quienes, a pesar de todo, han hablado de política estos últimos meses.

Otra gran mayoría, silenciosa y difícil de cuantificar, no se expresa ni muestra interés, principalmente apegada a sus necesidades indispensables y cotidianas que no le dan espacio para acudir a un mitin o participar en las diferentes dinámicas que los partidos emplean en las campañas promocionales.

Lo notable es también que los partidos, especialmente los más grandes, han utilizado la fuerza que les permite contar con muchos afiliados o militantes, que son quienes asisten a las actividades casa por casa o visitas a las comunidades, dando esa impresión de colorido y demostración visual; mientras los candidatos se ven muy poco acuerpados por la población no partidaria, que a veces ni se inmuta cuando circula alguna caravana bulliciosa y festiva a su alrededor.

Mucho de ello estará por descubrirse o confirmarse el próximo domingo en este país centroamericano, en el que a pesar de los pesares, habrá ganadores; de quienes se teme adopten triunfalistas posiciones y muestras de no haber aprendido la lección que los ciudadanos esperan asuman. Lo mismo será con quienes resulten derrotados, que quizás no acepten sus errores que expliquen lo perdido; pues es más fácil culpar a los demás.

Pero una nueva y aún indescifrable etapa de la vida política salvadoreña deberá surgir a partir de este 4 de marzo, que se reafirmaría con las elecciones para presidente del país del próximo año, si es que los referentes y participantes de esta clase política sumamente desgastada llegan a entender, buscando interpretar que los salvadoreños quizás quieren y esperan otra cosa de ellos.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para el programa El Club de la Pluma, por Radio Inédita, en Cosquín, Córdoba, Argentina, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


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