jueves, 8 de noviembre de 2018

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 09 DE NOVIEMBRE DE 2018



Para vislumbrar de mejor manera lo que ocurre y podría ocurrir en este país centroamericano, podríamos hacer uso del análisis de las diferentes situaciones a disposición, a manera de signos y síntomas que nos establezcan los diagnósticos al respecto.

Entre ellas enumeraremos algunos acontecimientos recientemente ocurridos al interior de esta sociedad que se apresta a decidir la nueva conducción del país, y que además influyen en los diversos sectores de ella que perciben ser afectados por el desempeño de quienes son responsables de las instituciones del estado, y que también provocan efectos en los problemas más acuciantes que abaten a la mayoría de salvadoreños.

Destacable es la denuncia realizada, a inicios de semana, por representantes de la Alianza Social por la Gobernabilidad y la Justicia, con sus siglas ASGOJU, quienes han condenado la impunidad en el conocido como caso Flores, relativo al exmandatario ya fallecido Francisco Flores Pérez y su involucramiento con los fondos donados por Taiwán en su período de 1999 a 2004. 

En tal sentido han denunciado una presunta conspiración de parte de la fiscalía general de la república y el sistema Judicial para proteger al partido de extrema derecha, Arena, vinculado con los gobiernos desde 1979 a 2009, y a los grupos de poder que hoy intentan recuperar el ejecutivo y controlar a su beneficio las instituciones estatales.

La denuncia llama la atención sobre los recientes fallos judiciales en los que la fiscalía ha sido señalada de no presentar pruebas contundentes, sobre todo en los casos de corrupción en los que están involucrados personeros de Arena y que luego debido a ello resultan favorecidos; argumento que les hacen concluir a las organizaciones sociales que todo forma parte de un modus operandi con tales objetivos.

Señalan directamente al fiscal general, Douglas Meléndez, quien podría ser acusado por el delito de prevaricato cuando termine su período, ante su deficiente o mal intencionado desempeño; como ha ocurrido en el caso Flores mencionado, luego que la cámara segunda de lo penal declaró inadmisible la apelación solicitada al no presentarse pruebas certificadas de los donativos de Taiwán al entonces presidente.

Así lo señaló Margarita Posada, del Foro Nacional de la Salud, miembro de ASGOJU, calificando la acción del fiscal como una forma de actuar premeditada, no por casualidad, pues él ha actuado de manera deliberada para generar impunidad y que no hayan cambios estructurales.

Posada recordó el precedente con el exfiscal Luis Martínez, quien por crear pruebas falsas para incriminar a una persona, ahora está preso y siendo juzgado; añadiendo que se debe tomar ejemplo en este caso, pues el fiscal no sólo puede ser cuestionada sino también judicializado, sentenció la demandante.

Además, las organizaciones sociales se preguntan por qué el fiscal Douglas Meléndez no ha aplicado la ley de extinción de dominio al partido Arena al contarse con tanta evidencia de su involucramiento en la corrupción. Refieren el caso del expresidente Saca, actualmente preso, juzgado y condenado recientemente, en cuyo juicio se evidenció que hubo un desvío de fondos de casa presidencial, de al menos 17 millones de dólares, que fueron depositados en cuentas de ese partido;  así como los probados sobresueldos que recibieron muchos exfuncionarios y funcionarios actuales también pertenecientes a él.

Igualmente los representantes de las organizaciones sociales han cuestionado el papel de la embajadora de los Estados Unidos de América en los procesos de elección interna de funcionarios públicos, en especial tratándose de la posible reelección del fiscal cuando ha sido más evidente y descarada su injerencia.

A tal grado que se ha afirmado que el actual fiscal ha sido respaldado económica y políticamente por la embajada estadounidense, y puede ser considerado como el fiscal de Arena y de la embajada de Estados Unidos, tal como señaló Margarita Posada.

Por su lado, el obispo de San Salvador, Monseñor José Luis Escobar Alas ha señalado tajantemente que la justicia de El Salvador es una vergüenza, manifestando su inconformidad con el trabajo realizado por el órgano judicial y el ministerio público del país, ya que dichas instituciones no han sido capaces de llevar ante la justicia a los responsables de diversos agravios cometidos contra la Iglesia católica durante la época del conflicto armando.

Para el caso, la iglesia salvadoreña aún pide justicia, y no sólo en el caso de Monseñor Romero, sino para todos los sacerdotes, monjas y laicos que murieron y siguen muriendo víctimas de la violencia, ha concluido el arzobispo de San Salvador, señalando además, que la impunidad sobresale en éste país, levantando su bandera de triunfo.

Por último, el Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, con sus siglas IDHUCA, a inicios de esta semana ha presentado en la sala de lo contencioso administrativo de la corte suprema de justicia, una demanda contra los 84 diputados de la asamblea legislativa por no haber elegido a los 5 magistrados de dicho máximo órgano de justicia y cuyas plazas continúan vacantes desde el 15 de julio anterior, exigiendo que paguen de su propio dinero unos 379 mil dólares en concepto de responsabilidad patrimonial.

Los argumentos se sustentan en el artículo 58, inciso primero, de la ley del consejo nacional de la judicatura, que establece que la asamblea legislativa debe elegir 15 días antes de que finalice el período de los magistrados salientes. A la fecha corren ya más de 115 días sin sala de lo constitucional, y por el incumpliento de su obligación se calcula el monto de la indemnización según ha explicado el abogado del IDHUCA, Manuel Escalante.

Así las cosas, se puede entender el desencanto de la población en los partidos políticos y los funcionarios de estado, que en lugar de cumplir con sus responsabilidades han primado en los intereses particulares y de grupo, olvidando al resto de la población que se considera desvalida y olvidada por aquellos que prometieron el cielo y la tierra al postularse.

Muchos salvadoreños parecen decididos a seguir mostrando su rechazo a la llamada clase política que es quien sostiene el entramado corrupto de los diferentes poderes del estado, y posiblemente la elección de presidente del próximo 3 de febrero será una buena ocasión.

Lamentablemente, otro sector más desventurado y sin expectativas posibles en su propia patria, decide cada día escapar de ella para buscar en otros sitios protección, trabajo y progreso, tal como ha sido por mucho tiempo, y somos testigos los últimos días.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para el programa El Club de la Pluma, desde la provincia de Córdoba, Argentina, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


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