domingo, 7 de enero de 2018

CUBA: SENTIDO DEL MOMENTO HISTÓRICO

Jorge Gómez Barata

“EL 19 de abril de 2018 habrá concluido mi segundo y último mandato, y Cuba tendrá un nuevo presidente…”

Aunque esta declaración del mandatario Raúl Castro fue realizada sin dramatismo y ha tenido escasa repercusión en la prensa nacional, es obvio que su significado trasciende el traspaso de la presidencia, y anticipa el inicio de una nueva etapa en la historia de Cuba.

La generación histórica, que encabezada por Fidel Castro condujo la lucha revolucionaria, colocó a Cuba en el mapa del mundo, inició la construcción del socialismo, desplegó una vasta obra, sobrevivió al colapso de la Unión Soviética, lidió con la confrontación de Estados Unidos y auspició el inicio de la normalización, sin rupturas ni tensiones, sin que nadie se lo demande ni se lo imponga, y sin dejar el escenario, da un paso al costado.

La trascendencia del hecho se asocia con la apertura de oportunidades para transitar de unos modos de gobernar a otros, en los cuales la Revolución muestre su madurez y relance un proyecto ajustado a las exigencias de la presente etapa. Aunque los nuevos ejecutivos tendrán oportunidades para destacarse, los liderazgos personales deberán ser compatibilizados por una mayor participación y eficiencia institucional.

El nuevo presidente y sus colaboradores, que obviamente provendrán de las estructuras políticas del sistema, serán tanto herederos y continuadores, como protagonistas de nuevos capítulos en el marco de un estilo de funcionamiento estatal inédito, interactuando con las instituciones de un modo diferente a como lo hicieron sus predecesores. Si bien no serán apremiados, tampoco podrán aspirar a un período de gracia, sino que deberán tomar decisiones trascendentales, y dar respuesta a problemas de gran complejidad. 

Aunque Raúl Castro, que seguirá activo como Primer Secretario del Partido, apoyara la gestión de quien resulte electo, no podrá dispensar su capital político, traspasar sus méritos, experiencias y autoridad. El nuevo mandatario, que no será un improvisado, tendrá que forjar su propia capacidad de convocatoria, desarrollar habilidades para formar un equipo eficaz, y lograr consensos, tolerancia para que se asimilen las críticas, adquirir popularidad, y lidiar con diferentes obstáculos, incluido ciertas ráfagas de fuego amigo.

No obstante, los retos no son solo para el nuevo presidente, sino también para las instituciones, principalmente los consejos de estado y de ministros, el parlamento, y el sistema judicial, obligados a renovar sus modos de funcionamiento para ser consecuentes con las nuevas realidades, y ejercitar plenamente la actividad colegiada. Ahora no se trata solo de refrendar las ideas de los líderes y de cumplir sus orientaciones, sino de generar políticas y soluciones.

Capítulo aparte será el Partido, que hasta hoy, debido a la estructura de un sistema político en el cual las principales funciones partidistas y estatales fueron ejercidas por el liderazgo revolucionario, no ha tenido necesidad de ejercer de modo explícito el papel de: “…Fuerza dirigente superior de la sociedad y el estado…” que le asigna la Constitución.

La organización, sobre la cual recaerán nuevas y mayores responsabilidades, probablemente deberá recapitular su desempeño y confirmar su liderazgo mediante una práctica política asociada más al mundo real que a la doctrina. La pregunta es cómo lo hará para evitar dualidades y suplantaciones. 

En cualquier caso, la mejor herramienta para el porvenir la aportó Fidel Castro, que en su legado dejó instalada la idea de que “Revolución es sentido del momento histórico…” De eso se trata. De una nueva fase histórica, andadura que comienza ahora y requerirá de talento, firmeza y consagración, y cuya deriva pudiera dar lugar a un perfeccionamiento institucional conducente a un estado socialista inequívocamente democrático y por ello próspero y sostenible. Allá nos vemos.

La Habana, 05 de enero de 2018

………………………………………………………………………….
El presente artículo fue redactado para el diario ¡Por Esto! Al reproducirlo indicar la fuente.


MIS RECUERDOS DE PHILIP AGEE

Por Pedro Martínez Pírez

Este domingo se cumplen diez años del fallecimiento del ex oficial de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos Philip Agee, quien al morir en La Habana el 7 de enero de 2008 fue calificado por el periódico Granma como un leal amigo de Cuba y ferviente defensor de la lucha de los pueblos por un mundo mejor.

Aunque como integrante de la misión diplomática cubana en Ecuador entre 1960 y 1962 sufrí los intentos de penetración de la Embajada, así como otros actos organizados por la CIA contra Cuba, pude conocer personalmente a Philip Agee en octubre de 1983, cuando el entonces ex agente de la CIA participó como invitado en la Sesión Solemne del Tribunal Antiimperialista de Nuestra América, organizado por su Presidente, el ex canciller guatemalteco Guillermo Toriello, y su Secretario Ejecutivo, el periodista venezolano Freddy Balzán.

En esa Sesión Solemne, a la cual asistieron otros ex agentes de la CIA, Philip me fue presentado en Managua por el entonces Ministro del Interior de Nicaragua y Fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Tomás Borge, ante quien reconoció con arrepentimiento el daño que hizo a Cuba y al movimiento revolucionario ecuatoriano durante su misión en el país andino, todo lo cual relata con lujo de detalles en el libro LA CIA EN EL ECUADOR, que Agee me obsequió con la siguiente dedicatoria: "Con saludos afectuosos a mi ahora compañero, antaño enemigo, esperando un futuro de gran provecho en proyectos conjuntos. !Viva la Revolución!  Philip".

Nunca olvidaré la honestidad de Philip durante su intervención en las sesiones del Tribunal Antiimperialista de Nuestra América, evento realizado días antes de la criminal y abusiva invasión imperialista a la pequeña isla de Granada, y al que también asistieron el ex presidente dominicano Juan Bosch, el patriota boricua Rafael Cancel Miranda y el escritor y militante revolucionario Jaime Galarza, de Ecuador, entre otras figuras de izquierda de la región.

En sus emotivas palabras Philip Agee pidió perdón a todas las personas afectadas por las misiones que él cumplió como oficial de la agencia de espionaje y subversión yanqui en Ecuador, Uruguay y México, durante los doce años que perteneció a la CIA.

 En encuentros que sostuvimos en Managua y La Habana y en entrevistas que le realicé para Radio Habana Cuba, me contó Philip que él fue reclutado por la CIA siendo muy joven, cumplió su primera misión en Ecuador, pero comenzó a tomar conciencia de los crímenes que cometía la CIA años después, en Uruguay, su segunda misión en América Latina, y pudo darse cuenta allí de la razón que asistía a los valerosos militantes del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, hombres y mujeres que luchaban contra la dictadura y por una revolución justiciera. A partir de su salida de la tenebrosa agencia y sus trascendentales revelaciones, Agee fue calificado de traidor por el gobierno de los Estados Unidos, y perseguido
con saña por los servicios especiales estadounidenses con la complicidad de algunos de los aliados de Washington.

Rodeado del respeto y la admiración de los cubanos Philip Agee murió a los 72 años de edad, víctima de cáncer, en La Habana, donde se había radicado luego de un largo peregrinar, y en Cuba creó un portal en Internet con el nombre de MI CUBA LINDA para favorecer los viajes y las inversiones de ciudadanos y empresas de los Estados Unidos, en su empeño de ayudar a Cuba a enfrentar el criminal bloqueo económico, comercial y financiero yanqui que se mantiene hasta hoy a pesar del rechazo virtualmente unánime de la comunidad internacional.

La periodista de la televisión cubana Maritza Deschapelles Morejón debe conservar imágenes de la participación de Philip Agee en un Encuentro de Corresponsales de Guerra celebrado hace algunos años en el Centro de Prensa Internacional de La Habana, donde la colega se me acercó con la intención de entrevistarme sobre mi experiencia como corresponsal de Radio Habana Cuba en Angola, y como en ese momento conversaba con el entonces amigo y compañero Philip Agee, le dije en son de broma: "entrevístalo a él quien como oficial de la CIA trató de asesinarme en Quito cuando yo era un joven diplomático". Nos reímos mucho con Philip y con Maritza, quien es una valiosa periodista de la televisión cubana que algún día pudiera sorprendernos con un documental en que podamos apreciar vivo y solidario a este gringo bueno que decidió renunciar y denunciar a la CIA y echar su suerte con los pobres de la tierra.

La Habana, 07 de enero de 2018

En Cuba presidenta chilena Michelle Bachelet para visita oficial

Cubasí  -   ACN  -  Domingo, 07 Enero 2018 07:35

Poco antes del amanecer llegó hoy a esta capital la presidenta de Chile, Michelle Bachelet Jeria, quien realizará una visita de dos días a Cuba, para fortalecer los lazos culturales, económicos y de cooperación entre las dos naciones.

A la terminal del aeropuerto internacional José Martí de la capital cubana acudió a recibir a la mandataria el viceministro de Relaciones Exteriores Rogelio Sierra Díaz, quien le obsequió flores.

En la que constituye su penúltima gira internacional antes de entregar la presidencia, Bachelet Jeria sostendrá un encuentro con artistas e intelectuales de la Isla en la tarde de hoy y mañana temprano asistirá a un foro de negocios donde empresas de las dos naciones explorarán oportunidades de comercio e inversiones.

Según declaró a la prensa de su país el canciller chileno, Heraldo Muñoz, las inversiones chilenas en Cuba son importantes –ascienden a 52 millones de dólares– y adelantó que ya hay otras en camino, en el marco de la cartera de oportunidades que impulsa la mayor de las Antillas.

Según informó el ministerio de Relaciones Exteriores antillano, la Isla comparte el interés de la mandataria chilena de consolidar y avanzar en las relaciones económico-comerciales y de cooperación, así como de promover las inversiones.

Michelle Bachelet colocará el lunes una ofrenda floral ante el Monumento al Héroe Nacional José Martí, en la Plaza de la Revolución homónima, y visitará la escuela pedagógica Salvador Allende, de esta capital.

En buen estado se encuentran las relaciones entre Cuba y Chile, con la voluntad manifiesta de la Isla de profundizar las relaciones, e impulsar la integración de América Latina y el Caribe.

Los esfuerzos de la Presidenta para promover la justicia social en Chile, disminuir las desigualdades existentes dentro de la población y facilitar su acceso a los servicios básicos han sido reconocidos por el gobierno cubano que reconoce el proceso de reformas política, educacional, tributaria y laboral impulsadas allí con el objetivo de beneficiar a los ciudadanos de bajos ingresos.

Ambos países están unidos por nexos históricos que se remontan a la década del ’60 del pasado siglo, cuando la nación suramericana fue el primer pueblo que recibió la cooperación médica de emergencia cubana tras los terremotos y el tsunami de Valdivia.

Cuba ha prestado similar colaboración en otras oportunidades, las últimas en ocasión de los terremotos del 27 de febrero de 2010, en Rancagua, y el 24 de abril de 2017, en Valparaíso.

En los dos últimos casos fue enviada una brigada del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias, Henry Reeve, integrada por 36 médicos, enfermeros y técnicos, con un hospital de campaña equipado con 12 toneladas de instrumental médico y medicamentos.

La Presidenta fue electa por primera vez como mandataria de su país para el periodo 2006-2010, y nuevamente se presentó para el cargo que asumió en 2014 y desde entonces ha presidido su nación.

A la primera presidenta pro tempore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la sucederá el próximo 11 de marzo Sebastián Piñera, quien repetirá en la silla en el Palacio de La Moneda, tras ganar en segunda vuelta las elecciones de diciembre.