viernes, 16 de febrero de 2018

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 16 DE FEBRERO DE 2018


El sistema judicial salvadoreño es una de las estructuras del estado que abunda en sinfín de cuestionamientos de instancias internacionales, pero también al interior de este país centroamericano, entre las que sobresalen la retardación de justicia, la corrupción y las vinculaciones con sectores de poder que influyen en sus fallos y resoluciones.

Una nueva muestra de esas insatisfacciones de la sociedad se ha hecho pública esta semana, luego que la comunidad jesuita en El Salvador haya mostrado su indignación ante la decisión de la jueza suplente Tercera de Paz de San Salvador, la capital, de no abrir un caso que juzga un crimen de lesa humanidad.

Los argumentos, según diversos medios digitales del país, expresados este martes por  la juzgadora en mención, para no reabrir el caso del asesinato de seis sacerdotes jesuitas y dos de sus empleadas, tal como lo había solicitado la comunidad jesuita en noviembre pasado, son que a su juicio el proceso es sumamente delicado, complejo y voluminoso. A tal grado han llegado las cosas.

Por su lado, el abogado Arnau Baulenas, representante de los jesuitas, asegura que con la abstención de la jueza de resolver la petición de reapertura del caso, se vulneran los derechos humanos de las víctimas; mientras que, la también querellante, Bertha María de León ha asegurado que de esa manera se demuestra que el sistema judicial salvadoreño es fallido, en tanto otros han criticado la ausencia de una pronta y cumplida justicia.

Como medida ante su falta de tiempo para estudiar el caso, la jueza ha pedido que sea conocido por el juez propietario Tercero de Paz, José Alberto Campos, quien ella asegura sí tendrá el tiempo para revisar la gran cantidad de folios presentados.

Como se recuerda un reporte anterior, los sacerdotes jesuitas de la Universidad José Simeón Cañas – UCA - y sus abogados, presentaron el pasado 27 de noviembre la solicitud de reapertura del proceso penal por el vil asesinato de Ignacio Ellacuría y sus otros 5 compañeros sacerdotes, ocurrido la madrugada del 16 de noviembre de 1989, mientras se desarrollaba una gran ofensiva guerrillera que había penetrado la misma capital.

En esa ocasión igual pidieron no se investigara al expresidente de la República, Alfredo Cristiani, por considerar que no tuvo conocimiento antes, ni durante el crimen, según la misma institución jesuita.

En dicha ocasión, Baulenas pidió reabrir el expediente contra los autores intelectuales, quienes en el año 2000 fueron sobreseídos de forma definitiva por el mismo juzgado que recibió la petición.

Los argumentos expresados por el abogado, sostienen la solicitud debido a que el múltiple asesinato es un crimen de lesa humanidad, por lo que es imprescriptible y no puede ser amnistiado.

Como se puede apreciar, todavía queda mucho que esperar que se resuelva y reivindique en el Pulgarcito de América.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para el programa El Club de la Pluma, por Radio Inédita, en Cosquín, Córdoba, Argentina, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


ALGO MÁS QUE UN ÉXITO EDITORIAL


Por Manuel E. Yepe

La verdadera revelación en el nuevo y exitoso libro de Michael Wolff, Fuego y furia, no es que el presidente Donald Trump actúe como un niño, sufra de psicopatologías como delirios de grandeza y paranoia, sea un ignorante que ni lee ni escucha y, en suma, sea totalmente incapaz de cumplir con los deberes de su cargo.

“No es necesario ser un profesional de la salud mental para darse cuenta de que Trump es un personaje extremadamente peligroso, una personalidad psicológicamente distorsionada, un hombre con deterioro cognitivo, en completa negación, y con el poder unilateral para iniciar un holocausto nuclear que podría destruir la civilización.

“El proyecto republicano, derechista y conservador, trata de borrar las huellas de la Ilustración estadounidense de mediados del siglo XX y pretende que Estados Unidos vuelva a ser grande para fanáticos religiosos, racistas, xenófobos, misóginos, homófobos, plutócratas y los más salvajes capitalistas.

“Para completar este proyecto, los republicanos, no obstante su hipocresía, han demostrado estar listos y ansiosos por firmar un pacto con el diablo. Así lo han hecho con un líder político que no es satánico, sino solo demagogo, mentiroso en serie, estafador y manipulador del temor étnico y económico de los estadounidenses para avivar la ira y el odio, un hombre carente de empatía, de sentido de la imparcialidad, de la historia, de aprecio y comprensión por la ciencia y el conocimiento, así como carente de temperamento y criterio para gobernar el país más poderoso del mundo”.

Los párrafos anteriores son los iniciales de un artículo muy sonado que publicó la revista digital Progreso Semanal, editada en la Florida, EEUU, sobre el documentado libro de Wolf que ha sido, como se esperaba, un gran éxito editorial en ese país.

Anthony Zurcher, corresponsal en Washington del complejo mediático de la corona británica, la BBC, sintetiza en diez puntos los señalamientos más controvertidos que provoca el libro de Wolf:

(1). Steven Bannon, el exjefe de estrategia de Trump y su antiguo hombre de confianza, califica de "traidor" y "antipatriota" al hijo del mandatario, Donald Trump Jr.

(2). Hubo asombro y consternación en Trump tras su victoria en las presidenciales de noviembre de 2016. Donald Trump Jr le reveló a un amigo que su padre quedó perplejo, se transformó en un Trump incrédulo y luego en un Trump horrorizado. Luego vendría su transformación final en un hombre que creía que lo merecía todo, capaz de ser el presidente de Estados Unidos".

(3). Trump no disfrutó su toma de posesión por la inasistencia al evento de las personalidades de mayor nivel. Estuvo descontento con el alojamiento en la Casa Blanca, y se le vio peleando con su esposa -que parecía al borde de las lágrimas- enfadado, con hombros encorvados, brazos oscilantes, cejas y labios fruncidos.

(4). Trump encontraba que la Casa Blanca era espeluznante. Pidió una cerradura en la puerta, lo que llevó a un enfrentamiento con el Servicio Secreto que insistía en tener acceso al cuarto.

(5). Ivanka Trump, la hija del presidente, y su esposo, Jared Kushner, supuestamente lograron un acuerdo para que ella se convirtiera en la primera mujer presidenta, según Wolff:

(6). La propia Ivanka, se burlaba de la supuesta “cirugía de reducción del cuero cabelludo” de su padre, incluso con ironía, yendo tan lejos como a burlarse de su cabello ante los demás. A menudo describía a sus amigos la mecánica del peinado de él.

(7). Ni siquiera el personal de más confianza en la Casa Blanca conoce las prioridades de la Administración.

(8). La admiración de Trump hacia el magnate de los medios Rupert Murdoch se hace evidente en el libro pese a que éste en varias ocasiones lo había desdeñado como un charlatán y un tonto.

(9). Murdoch valoró que un enfoque liberal para el otorgamiento de las visas H-1B a trabajadores extranjeros especializados que sean de imperiosa necesidad abre las puertas a inmigrantes y ello podría ser difícil de engarzar con la promesa de construir un muro con México y cerrar las fronteras. Trump pareció indiferente, pero enseguida dijo a
Murdoch: ¡Vamos a resolverlo!  Y poco después Murdoch murmuró: ¡Qué jodido idiota este! y, encogiéndose de hombros, colgó el teléfono".

(10). Michael Flynn, el ex asesor Seguridad Nacional había sido advertido por amigos que no era buena idea aceptar $45.000 de los rusos por dar un discurso. Más tarde reconoció haber mentido en el marco de la investigación del Departamento de Justicia sobre la supuesta interferencia rusa en las elecciones presidenciales.

Según el autor de esta selección de notas sobresalientes del libro, Anthony Zurcher: “A veces ha habido desconexión entre la retórica de Trump y sus acciones. Tal vez porque el Presidente refleja su sensibilidad en los negocios. O simplemente porque se estaba haciendo eco de la opinión del último grupo de personas con quienes se había reunido”.

La Habana, Febrero 15 de 2018

Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.

Liberan a salvadoreña encarcelada porque su bebé nació muerta


San Salvador, 16 feb (PL) Los defensores de la despenalización del aborto en El Salvador celebran hoy como un avance la liberación de Teodora Vázquez, quien pasó 10 años y siete meses presa porque su hija nació muerta.

Vázquez salió del Centro de Readaptación de Mujeres de Ilopango después que su pena de 30 años de prisión por supuesto homicidio agravado fuera conmutada por el viceministro de Justicia, Raúl López.

Según la carta de liberación leída por López, fueron encontradas razones de justicia de equidad de género y jurídicas para el perdón, apoyadas por un dictamen favorable del concejo criminológico.

El calvario de Vásquez comenzó en julio de 2007, cuando tenía 24 años y sufrió una complicación obstétrica. Llamó a Emergencias, pero nunca llegó el auxilio y parió en el baño del lugar en el que trabajaba.

Sin embargo, el bebé nació muerto y fue acusada de cometer un aborto, delito tipificado en el Código Penal de El Salvador, donde existe una campaña para aprobar cuatro causales que amparen una interrupción.

Durante la década que pasó recluida, Vázquez se hizo bachiller, cursó 30 diplomados, seis de ellos correspondientes al programa Yo Cambio, impulsado por el Gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional para la reinserción social de los reos.

La Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto acompañó a Vázquez durante el proceso, solicitó la conmutación de la pena en 2015, y tras mucho cabildeo logró la revisión del caso y el actual desenlace.

Dicha institución reiteró el llamado para despenalizar el aborto en casos especiales, como cuando la salud de las mujeres esté en riesgo, derive de violencia sexual, incesto o sea imposible que el feto sobreviva.

cmv

Una modelo de Playboy cuenta cómo Trump engañó a Melania con ella


RT  -   16 feb 2018 21:02 GMT

Trump y la exmodelo tuvieron citas en hoteles de lujo cuando el magnate ya estaba casado con Melania.

Kevin Lamarque / Reuters

La modelo de la revista Playboy Karen McDougall confesó que tuvo relaciones con Donald Trump entre los años 2006 y 2007, cuando el actual presidente de EE.UU. ya estaba casado con su tercera y actual esposa, Melania, publica The New Yorker.

Un amigo de la modelo proporcionó a la revista un documento manuscrito en el que McDougal describe los detalles de su relación con Trump. La modelo, de 46 años, confirmó a los periodistas la autenticidad del papel.

McDougall y Trump se conocieron en una fiesta en la mansión Playboy en junio de 2006, intercambiaron teléfonos y poco después comenzaron a tener citas privadas en hoteles de lujo. 

Poco antes de las elecciones presidenciales, Wall Street Journal informó de que un partidario de Trump le pagó a McDougall 150.000 dólares por su silencio sobre las relaciones con el magnate. Los representantes de Trump desmintieron la información.

Michael Cohen, el abogado del presidente estadounidense, confirmó que pagó 130.000 dólares a otra estrella porno, Stephanie Clifford, conocida por sus seguidores como 'Stormy Daniels', que afirmó haber tenido una aventura sexual con el actual mandatario en 2006.

Presidente Trump amenaza a líder palestino


Editado por Maite González Martínez

Foto/eldia.com

La Habana, 16 feb (RHC) El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió un mensaje a su homólogo palestino, Mahmud Abás, en el cual advierte que les suspenderá toda la ayuda económica si no vuelven a la mesa de negociaciones con Israel.

El ministro de Exteriores palestino, Riad Maliki, reveló a una emisora de radio local que Trump le hizo llegar a Abás el mensaje a través del presidente Vladimir Putin, quien hace unos días se reunió con el presidente palestino.

"Mi mensaje (a Abás) es que Estados Unidos interrumpirá su ayuda financiera a la Autoridad palestina si no vuelve a la mesa de negociaciones", dijo Trump a Putin.

Maliki también reveló que el secretario de Estado, Rex Tillerson, ha transmitido el mismo mensaje a los líderes árabes durante su gira por la región en los últimos días.

Funcionarios palestinos esperan que Washington les interrumpa la ayuda en cualquier momento, con excepción de la ayuda a las fuerzas de seguridad.

Ahmad Maydalani, del comité ejecutivo de la OLP, dijo que la dirección palestina no va a renunciar a sus demandas ante estas amenazas.

(Fuente/Sputnik)

Perú retira la invitación al presidente Maduro a la Cumbre de las Américas


El secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson junto al presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski. AFP/Ernesto Benavides

RT  -   16 Feb 2018 | 16:19 GMT

Lima había invitado formalmente al mandatario venezolano en noviembre pasado.

El Gobierno de Perú retiró la invitación al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para asistir a la VIII Cumbre de las Américas, que se realizará el 13 y 14 de abril en Lima. El anuncio llega después de que el mandatario venezolano dijera este jueves que acudiría a la cita regional "llueva, truene o relampaguee", amparado en la convocatoria que le hizo llegar su homólogo peruano, Pedro Pablo Kuczynski, en noviembre pasado.

Lima oficializó su decisión a través de una carta firmada por la canciller Cayetana Aljovín y enviada a su par venezolano, Jorge Arreaza. Perú justifica la medida basándose en "lo establecido en la Declaración de Quebec adoptada en la III Cumbre de las Américas en 2001", que dice que "cualquier alteración o ruptura inconstitucional de orden democrático en un Estado del Hemisferio constituye un obstáculo insuperable" para su participación en una cumbre de esta naturaleza.

Rusia tacha de absurdas las acusaciones de EE.UU. sobre una supuesta injerencia en sus elecciones


RT  -   16 feb 2018 19:56 GMT

Un jurado federal de EE.UU. acusó a 13 ciudadanos y tres entidades rusas de interferir en las elecciones y los procesos políticos en el país norteamericano.

Imagen ilustrativa. Steve Marcus / Reuters

La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha calificado de absurdas la ausaciones de Estados Unidos a 13 ciudadanos y tres entidades rusas por la supuesta interferencia en las elecciones estadounidenses.

"¿13 personas intervinieron en las elecciones de EE.UU.? ¿Los 13 contra miles de millones de dólares en presupuestos de sus servicios especiales? ¿Contra la Inteligencia y Contrainteligencia, contra los últimos desarrollos y tecnologías? ¿Absurdo? Sí. Pero esta es la realidad política estadounidense moderna", escribió Zajárova en su cuenta de Facebook.

Asimismo, la vocera de la Cancillería rusa destacó que Washington podría utilizar el número 13 para evocar pensamientos oscuros a este caso: "Aparentemente, [EE.UU.] pone [en este número] todas sus esperanzas, ya que no hay malas asociaciones con las demás cifras", añadió Zajárova.

Este 16 de febrero, un jurado federal de EE.UU. acusó a 13 ciudadanos y tres entidades rusas de "apoyar la campaña presidencial del entonces candidato Donald Trump [...] y menospreciar a Hillary Clinton".

Las acciones de los acusados estaban destinadas también a "denigrar a otros candidatos, como Ted Cruz y Marco Rubio, y al mismo tiempo apoyar a Bernie Sanders y al entonces candidato Donald Trump".

La acusación afirma que organizaron mítines políticos y compraron publicidad política haciéndose pasar por movimientos comunitarios.

Todos los figurantes del caso están acusados de conspirar contra EE.UU., tres de ellos de conspirar para cometer fraude y cinco por estar involucrados en el robo de datos personales en circunstancias agravantes.

Entre los acusados figuran el empresario Yevgueni Prigozhin y la Agencia de Investigación de Internet, que, según los fiscales, interfería en el sistema político de EE.UU. desde 2014.

Racismo y discurso: Un análisis desde la prensa cubana entre 1902-1906


Por Rosmery Echarri Martínez
Licenciada en Periodismo

Ilustración tomada de artículo sobre la sociedad cubana de principios del siglo XX, heredera de la del XIX, que era profundamente racista.

RESUMEN:
El presente artículo propone un acercamiento a las estrategias y estructuras discursivas utilizadas por la prensa cubana para dar tratamiento a la problemática racial durante los primeros cuatro años de República (1902-1906). El análisis se centra en tres periódicos específicos de la época: el Diario de la Marina, caracterizado por su marcada tendencia burgués-conservadora; La Discusión, que desde una posición moderada representó los intereses de la pequeña y mediana burguesía; y El Cubano Libre, que a pesar de asumir nuevas particularidades en el contexto republicano siguió rindiendo honor a sus raíces patrióticas. Se utilizará con estos fines la propuesta del teórico holandés Teun Van Dick sobre el análisis de discursos racistas.

Palabras clave: ANÁLISIS DEL DISCURSO, INDEPENDENTISMO, PODER, RACISMO, IDEOLOGÍA.

ABSTRACT
The following article proposes an approach to the strategies and discursive structures used by the Cuban press to give treatment to the racial problem during the first four years of Republic (1902-1906). The study have in count the main articles published in three newspapers of the time: Diario de la Marina (Marine Diary), characterized by his bourgeois and conservative tendency; La Discusión (The Discussion), which represented the interests of the small and middle bourgeoisie; and El Cubano Libre (The Cuban Free), the publication that continued honoring their patriotic roots in spite of assuming new particularities in the republican context. With this purpose we will use the theoretical proposition of Teun Van Dick about the analysis of racist discourses.

Keywords: DISCOURSE ANALYSIS, INDEPENDENTISM, POWER, RACISM, IDEOLOGY.

I.          Introducción:
Si bien en los años 60 la problemática racial pasó a ser olvidada por una parte importante de la intelectualidad cubana, las diferencias marcadas en siglos anteriores no pudieron ser del todo borradas.

Pese a los valiosos esfuerzos realizados tras el triunfo revolucionario, la sociedad cubana mantuvo un fenómeno de reproducción y soporte de estereotipos raciales negativos que ha logrado sobrevivir, incluso, hasta nuestros días[1].

Desde el punto de vista histórico, periodístico y cultural el estudio del racismo no pierde relevancia en un país híbrido y mestizo, donde la esclavitud dejó huellas demasiado profundas y lacerantes.

Aunque el tema racial comenzó a ser tratado en las últimas décadas desde la óptica del trabajo científico, muy pocos autores han centrado su interés en el protagonismo de los medios de comunicación como legitimadores de la desigualdad social.

En un contexto tan convulso y complejo como el de los primeros años de República —cuando se impone la frustración de los ideales independentistas y se sientan las bases para perpetuar el legado racista de la colonia—, la prensa cumplió una función cardinal en ese sentido.

En el presente artículo se tratará de analizar la construcción de discursos periodísticos vinculados a la problemática racial cubana entre 1902-1906. Con este fin se tendrá en cuenta la propuesta del teórico holandés Teun Van Dick sobre el análisis de discursos racistas.

Los artículos seleccionados pertenecen a tres periódicos específicos de la época: el Diario de la Marina, como vocero de los intereses de comerciantes españoles y de una parte de la burguesía azucarera; La Discusión, que manifiesta las ideas de una pequeña y mediana burguesía que intenta agradar al gobierno por todos los medios; y El Cubano Libre, que, editado desde Santiago de Cuba, sigue alabando a figuras y hechos de las gestas independentistas, pero sin dedicar un espacio notable a estos fines.

Hacer una valoración del tratamiento dado a la problemática racial cubana en la prensa a través de los diarios referidos puede resultar presuntuoso, teniendo en cuenta la cantidad de rotativos que circularon a principios del siglo XX; pero son las visiones opuestas que ellos representan las que nos permiten asegurar con toda certeza que contienen las tendencias y características más generales del entorno en que se desarrollaron.

Con la llegada del siglo XX se crearían las condiciones necesarias para el avance de la modernidad en Cuba[2]. La transformación paulatina de la estructura política, económica y social de la nación, unida a la introducción de tecnologías más avanzadas, determinaría el desmontaje de la dominación colonial española y el seguimiento de un patrón de “renovación” y “progreso”, diseñado por las autoridades norteamericanas. Comenzaron a establecerse de este modo nuevas relaciones de dependencia para la Isla.

Si bien es cierto que las luchas de liberación nacional dejaron al país en una desfavorable situación económico-social —debido a la destrucción generada en las propias guerras—, no puede negarse que al mismo tiempo crearon grandes expectativas sobre la instauración de una República libre, igualitaria y “moderna”.

Tras la ocupación militar estadounidense del 1ro de enero de 1899[3], los cubanos fueron recibiendo mayores decepciones. Más allá de la creación de escuelas públicas, del saneamiento de ciertas localidades y la ejecución de obras patrocinadas por el Estado o por inversionistas privados, una parte considerable de la población continuó siendo afectada por problemas tan elementales como el hambre, el analfabetismo y el desempleo.

A su vez, los sectores negros y mestizos recibieron los menores ingresos salariales; no pudieron acceder a determinados empleos y fueron víctimas de campañas de propaganda tan fuertes y negativas, que llegaron a ser catalogados como “los brujos dispuestos a sacrificios humanos”, y, en el caso de los hombres, como “los violadores de muchachas blancas” (Morales, 2010, p. 21).

Las clases dominantes cubanas y norteamericanas no tardaron en comprender que la prensa, como instrumento eficaz y legitimador del poder, sería el medio idóneo para fortalecer las bases de un pensamiento propiamente racista, y para borrar o manipular el pasado glorioso que había unido a los cubanos en el campo de batalla[4].

Haciendo uso de estructuras y estrategias discursivas realmente eficaces, los periodistas lograron sembrar el terror y el desprecio hacia la “raza” negra[5].

III.               La prensa en acción.
Los medios de comunicación de principios del siglo XX —influenciados por la introducción de tecnologías para la impresión y reproducción de textos; por los modelos de periodismo estadounidenses y el aumento del nivel de instrucción en los lectores a partir de la creación de escuelas públicas— expandieron su radio de acción en el ámbito social republicano y adquirieron así nuevas connotaciones.

Fue justamente su incorporación a la lucha por el poder lo que reafirmó la cultura impresa como fuente de comunicación y referente desigual en el reflejo del pensamiento cubano durante los primeros años del siglo XX, y en la explicitación de una ideología racista que, oculta en entramados textuales, resultó ser más sugerente que impositiva.

La ratificación de una mentalidad criolla, blanca y racista —erigida desde siglos anteriores— se apoyó en el uso de numerosos vocablos, recursos y estrategias del discurso periodístico. El poder político puso en juego los mecanismos apropiados para distorsionar la representación de la realidad, para trasmitir una versión intencionada de los hechos y defender a toda costa sus intereses.

Estrategias discursivas que disminuían la implicación de los blancos en acontecimientos delictivos y exageraban la de negros y mestizos, o que aludían a estos sectores en tono despectivo, fueron muy frecuentes en los rotativos de una República que, bajo preceptos burgueses, generó prácticas periodísticas muy cercanas a la defensa de conceptos esenciales como la libertad de opinión, la condición de cuarto poder, la veracidad y la objetividad.

En el caso de los tres medios en los que se basa la presente investigación: Diario de la Marina, La Discusión y El Cubano Libre, pudo comprobarse que desde sus disímiles posiciones llegaron a construir discursos hegemónicos en torno al tema racial que influyeron en los procesos de categorización social.

El primero, dirigido en este período por Nicolás Rivero y Muñiz, sostuvo dos ediciones al día: una en la mañana y otra en la tarde. El segundo, a su vez, actuó bajo la dirección de Manuel María Coronado y tuvo una sola emisión diaria al igual que El Cubano Libre, cuyo director fue, en esta Cuarta Época de su trayectoria Mariano Corona Ferrer[6].

Se constató que trataron los principales dilemas de actualidad y se caracterizaron por informar leyes o proyectos del gobierno, determinados sucesos internacionales, discursos políticos, críticas sociales, acontecimientos delictivos y anuncios comerciales.

Otro aspecto común estuvo en la necesidad de presentar una imagen viva y latente de aquella República libre e igualitaria por la que se luchó durante casi treinta años consecutivos. Esta intención va a prevalecer como perspectiva ideológica, política y discursiva en la mayoría de los editoriales y artículos de la etapa. Cada intento de huelga o manifestación va a ser duramente criticado y considerado por los medios en general como una amenaza perturbadora para el nuevo régimen.

El siguiente fragmento extraído de la sección Orden Público, del Diario de la Marina, así lo demuestra:

“Una revolución en nuestro pueblo traería por consecuencia la intervención del extranjero y la pérdida absoluta de nuestra soberanía, y solo considerando a la Patria, por debajo de sus pasiones e intereses personales, se concibe que haya cubanos dispuestos a laborar porque se pierda en un día la obra realizada por tantas y valiosas generaciones”[7].

Lo cierto es que a pesar de estas frecuentes alusiones, las guerras fueron reducidas a un escenario bélico simbólico que las alejaba de toda profundidad ideológica o trasformación social. Los periódicos se limitaron a describir, narrar o informar sus principales hechos con un estilo anecdótico, sin caer en la realización de análisis más extensivos.

Por otra parte, las clases dominantes intentaron silenciar el problema racial mediante la negación oficial de toda diferencia entre blancos y negros, y el tratamiento disperso de temas en los que salieran a relucir conflictos por motivos de raza.

El Cubano Libre fue el ejemplar que más acudió a esta estrategia al dedicarse sobre todo a la promoción de anuncios comerciales y al elogio de las contiendas del siglo XIX —esto sumado a algunas noticias acontecidas en la capital o en la misma ciudad en que era editado, Santiago de Cuba—.

Quizás en este hecho influyeron factores adicionales como el predominio de generales negros en el oriente del país; el respeto a las condiciones beligerantes que enmarcaron su génesis o la preponderancia de los intereses económicos de una burguesía azucarera que necesitaba promocionar sus productos y venderlos. Se sospecha que los propósitos de esta “ignorancia aparente”, como la llamaría Van Dijk, estaban dirigidos a la proyección de una imagen falseada y contrapuesta a las prácticas sociales de la realidad republicana, las cuales estuvieron marcadas necesariamente por la proyección de mentalidades racistas.

La Discusión, en cambio, fue un poco más consecuente. En una de las oportunidades en que aborda el tema de las razas lo hace con el objetivo de aminorar las tensiones originadas por la exclusión de Juan Gualberto Gómez y sus hombres de la candidatura nacional en 1904. Al respecto expresó en su editorial del día:

“La cuestión de razas, la más grave y triste que pudiera entorpecer nuestra vida nacional, puede ser planteada lo mismo por culpa de unos que de otros. Y si racista es el hombre de color que aspira a su engrandecimiento con exclusión sistemática del hombre blanco que lo emancipó; racista es, y más culpable acaso, el blanco que por preocupaciones añejas o por ambiciones presentes, envuelve en un inmerecido e insolente desprecio al hombre de color”[8].

En ninguno de los artículos consultados se hallaron las denotaciones de un racismo totalmente explícito. En los años estudiados la forma de construir estados de opinión en los públicos sobre determinados grupos sociales —y en especial sobre los negros y mestizos— fue más hipócrita y sutil.

Uno de los ejemplos presentados en diferentes ediciones, tanto del Diario de la Marina como de La Discusión, exhibía el titular “Una Nueva Raza”, y venía acompañado de la imagen de dos niños blancos. Este es justamente uno de los fenómenos más reiterativos: todos los hombres y mujeres representados visualmente desde la prensa eran blancos.

En la sección “Caricaturas”, del periódico moderado, solo aparecían personajes negros cuando alguna situación grotesca o burlona lo requería. En este espacio de igual modo se hacían burlas a personalidades políticas norteamericanas y cubanas.

Es importante señalar que los textos vinculados a eventualidades delictivas eran los que más tendían a remarcar las diferencias por el color de la piel. La Discusión fue el pionero en este tipo de trabajos al divulgar grandes reportajes sobre el asesinato de niños o el “mal obrar” de negros y mestizos.

Ningún hecho tuvo tanta prioridad en este diario como la desaparición de la niña Zoila Díaz en Güira de Melena, de veinte meses de edad, anunciado por primera vez el 12 de noviembre de 1904. Este suceso apareció en los lugares más privilegiados del periódico hasta los primeros meses de 1906.

Pasados dos días desde su primer anuncio, ya ocupaba la portada entera y la última página del impreso con un enorme titular, más grande incluso que el nombre del periódico: “DESAPARICIÓN MISTERIOSA DE UNA NIÑA DE VEINTE MESES”.

La conexión de este crimen con impulsos del “fanatismo” dio pie a la publicación sistemática de comentarios, fotos y novedades sobre el acontecimiento, los cuales fueron alternados con caricaturas, o artículos sobre “la salvaje brujería” y la sangre del blanco para quitar maleficios.

Entre estos últimos pueden citarse “Recuerdos históricos y la niña Zoila”, donde el autor, Jorge Vilar, empieza hablando de “la bárbara costumbre de los sacrificios humanos” desde las fechas más remotas en antiguas civilizaciones para luego caer en las religiones de descendencia africana:

“En la parte del África de donde proceden las expediciones de africanos traídos a esta isla, de congos, gangús, lucumíes, minas, carabalíes, etc, existen los sacrificios humanos, dedicando las más de las veces los prisioneros que se hacen unas tribus con otras, en sus ceremonias idólatras, festivas y antropófagas”[9].

Esto evidenciaba la intención de encubrir el verdadero sentido de las religiones de África y la total ignorancia que existía respecto al pasado de los esclavos.

De esta forma se fomentó una campaña contra esas prácticas religiosas basada en la propagación del terror. Los medios seleccionados para la investigación usaron las estrategias de polarización justamente con el fin de marcar diferencias entre blancos y negros, de demostrar la superioridad de una cultura civilizada sobre otra salvaje, bárbara y primitiva.

Varios “brujos (as)” fueron detenidos por indicios falsos y después puestos en libertad tras la muerte de la niña Zoila. Hasta se pensó durante algún tiempo que la pequeña seguía viva pero desafortunadamente no fue así. Nunca fue levantada la menor sospecha contra hombres ni mujeres blancas.

El cadáver no apareció hasta el 26 de noviembre de 1905. El 28 se publicó un reportaje que comenzaba de la siguiente forma:

“Al fin se ha hallado el cuerpecito de la niña Zoila, convertida en uniforme masa de carne putrefacta y huesos partidos, después de haber servido de pasto a la voracidad de las auras y de los perros”.[10]

Este y muchos textos de la época buscaron despertar el odio contra los responsables de semejantes atrocidades —los cuales, en su mayoría, eran negros o mestizos acusados de brujos— mediante adjetivaciones e imágenes metafóricas exageradas.

Se apeló pues a las emociones, a recursos expresivos y a descripciones pormenorizadas para enarbolar las bases de una ideología racista que logró expresarse mediante estructuras organizadoras del discurso.

En la redacción de noticias delictivas se usaba mayormente un lenguaje sencillo, claro, directo; se aclaraba el color de piel de los implicados y se empleaban diversos eufemismos como hurto (referido al robo), raza/hombre/mujer de color, moreno y pardo. Puede afirmarse que hubo mayor neutralidad por parte del Diario de la Marina, pues muchos blancos también fueron colocados como protagonistas de crímenes.

En las primeras planas de La Discusión podían hallarse titulares como “Una joven catalana violada por un moreno”[11] y “¿Secuestro o Brujería?”[12]. Llamaban la atención otros títulos como “Tremendo navajazo”, seguido del bajante: “Un moreno despechado porque una joven de su raza se niega a corresponder a su amor, le corta el rostro con una navaja”[13]; y “Mordidas y navajazos”[14], dos palabras que resumían la forma poco civilizada en que terminó la querella entre un hombre y una mujer negra.

La labor emprendida por este último ejemplar fue tan ávida y eficaz que resultaba imposible no encontrar, al menos una vez en sus emisiones diarias, un conflicto en el que no se inmiscuyeran las grupos sociales referidos. La selección temática llevada a cabo por los actores de la comunicación de este medio encarnaban el claro interés de degradarlos en la medida en que se creaba en torno a ellos una imagen lo más aterradora posible. El odio que se fue incentivando solo servía para justificar su exclusión social de empleos y cargos públicos; y este era el principal interés de las élites políticas republicanas.

Uno de los artículos encontrados en el Diario de la Marina ponía en evidencia esta intención al criticar fuertemente el nombramiento de un “hombre de color” para administrador de la aduana de Charleston con motivo de la firma del Tratado de Reciprocidad Comercial:

“Hay en el horizonte político un punto oscuro —sin segunda intención— que a pesar de su insignificancia real puede influir desfavorablemente en la suerte que reserva la Alta Cámara americana al Tratado de Reciprocidad con esta República; nos referimos al nombramiento de un hombre de color, Mr. Crum, para administrador de la aduana de Charleston”[15].

IV.               Conclusiones.
A partir de las indagaciones realizadas y de las ediciones consultadas del Diario de la Marina, La Discusión y El Cubano Libre, se han arribado a las siguientes conclusiones:

- Los medios republicanos no acudieron en ningún momento a la ideología racista para instaurar nuevas prácticas discriminatorias, pues estas últimas ya existían en la Isla desde la colonia. Solo se limitaron a legitimar el racismo reflejado en la cotidianidad de la sociedad civil mediante construcciones simbólicas que enmascaraban las vilezas de tal intención.

- Los cambios introducidos en la prensa del siglo XX permitieron manipular con mayor facilidad la opinión pública y desarrollar una campaña de terror sensacionalista contra los sectores negros y mestizos.

- Los periódicos seleccionados para la investigación sufrieron notables transformaciones en cuanto a tamaño, formato, titulares, tipografía, diseño y composición visual. Modernas tecnologías para la impresión y reproducción de textos propiciaron que se convirtieran en diarios de gran formato, que asumieran un tamaño estándar y explotaran las imágenes en mayor proporción. En el caso de La Discusión debe destacarse la presentación de numerosos fotorreportajes y anuncios a color. Al parecer fue el primero en tener esta última peculiaridad.

- La selección y jerarquización de las temáticas tratadas estuvo dada a partir de la instauración de un nuevo régimen en el que, si bien la mayor prioridad no era profesar el racismo, se tuvo la intención de excluir a los sectores referidos de ciertos empleos, cargos públicos y privilegios.

- Aunque el Diario de la Marina se empeñó en denunciar los instintos salvajes de los pueblos africanos, y El Cubano Libre publicó notas pequeñas sobre brujos o ñáñigos arrestados, ninguno pudo desarrollar una labor periodística tan relevante como La Discusión. Puede afirmarse que este fue de los periódicos más racistas de la época por el seguimiento y prioridad que dio a sucesos delictivos en los que estuvieran involucrados “pardos” o “morenos”.

- Para ser un rotativo de tan alta envergadura patriótica, El Cubano Libre fue poco a poco languideciendo. Dedicaba gran parte de su espacio a la publicación de anuncios comerciales. Se desconoce si esto se debió al proceso judicial que debió enfrentar su director, Mariano Corona Ferrer, como consecuencia de las críticas divulgadas durante el período de ocupación norteamericana; o al interés exclusivo de responder a los intereses de una poderosa burguesía azucarera en Santiago de Cuba.

- Primaron como géneros periodísticos los artículos de fondo y de opinión, los editoriales, reportajes y notas informativas. El noticiarismo fue una de las principales características de este período teniendo en cuenta la competitividad existente entre los numerosos rotativos circulantes.

- Los componentes del discurso que condicionaron la reafirmación de una ideología racista en la prensa republicana fueron el contexto discursivo y las representaciones visuales, así como determinadas estructuras y estrategias discursivas que intentaron disfrazar la esencia de mensajes ideológicamente sesgados.

- Entre las estrategias más utilizadas deben destacarse la auto-presentación positiva de “nosotros” y la presentación negativa de los “otros”; la ignorancia aparente; la lexicalización positiva y negativa; y el uso de recursos expresivos como la hipérbole, la metáfora, el símil y la adjetivación. Otras como la narratividad y la discursividad se encargaron de entrelazar sucesos dispersos y antecedentes de un mismo tema hasta crear un discurso coherente, en el cual se hallarían razones para despreciar al negro como sujeto social.

- Construcciones sintácticas estratégicas, argumentaciones y descripciones pormenorizadas de acontecimientos como la desaparición o el asesinato de niños, que eran asociados mayormente a rituales de la religión africana, se convirtieron en algunos de los puntos clave para la preservación de prácticas discriminatorias en la República.

- La prevalencia de un componente racista en la sociedad cubana contemporánea, transmitido de generación en generación, se explica a partir de la conciliación de un sistema social con visiones excluyentes para ciertos grupos sociales, que encuentra sus inicios en la dominación española y que continúa siendo proyectado durante los años republicanos, apoyado sobre todo en uno de los principales aparatos del Estado, según Althusser: la prensa.

V.                  Bibliografía
Althusser, L. (1970). Ideología y Aparatos ideológicos del estado. Recuperado de http://www.infoamerica.org/documentos_pdf/althusser1.pdf

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Thompson, J. B. (1993). Ideología y cultura Moderna. Teoría Social en la era de la comunicación de masas. México: Universidad Autónoma Metropolitana.




[1] En julio del 2017, el periódico Trabajadores y otros medios de prensa cubanos denunciaron la conducta de un chofer de taxis que discriminó por su color de piel a la estudiante de Derecho, Yanay Aguirre Calderín. Tras subirse a un vehículo que pasaba por la calle 41, en Marianao, la joven rectificó el sitio en el que se quedaría. El conductor reaccionó de forma muy violenta y comenzó a vociferar que “cada vez que se montaba un negro en su carro, era lo mismo y que por eso no los soportaba”. Yanay Aguirre exigió públicamente que este hecho, opuesto a los principios éticos de la Revolución cubana, fuera analizado y que se adoptaran las medidas correspondientes.

[2] Según María del Carmen Barcia (2005), la modernidad cubana había estado ligada a procesos como la abolición de la esclavitud, la centralización de la industria azucarera, el desarrollo económico a partir de la formación de un sistema capitalista mundial y las reformas políticas. Con el comienzo de la República puede hablarse del establecimiento de una modernidad más definitiva en la Isla, aunque es válido señalar que este último concepto no puede reducirse únicamente al perfeccionamiento del aparato tecnológico de un país.

[3] La ocupación estuvo proyectada por la firma de la Resolución Conjunta, el 20 de abril de 1898, y ocho meses después del Tratado de París. Mientras la primera reconocía que el pueblo de Cuba era y debía ser libre e independiente; promulgaba que los Estados Unidos no tenían la intención ni el propósito de ejercer su soberanía sobre la Isla, excepto para su pacificación, y que una vez realizada esta última debían abandonar el territorio nacional. El segundo fue firmado entre España y Estados Unidos el 10 de diciembre de 1898. Puso fin de manera oficial a la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana desarrollada en Cuba entre mayo y julio de dicho año; y permitió a la potencia estadounidense apoderarse de varias colonias españolas como Filipinas, Guam y Puerto Rico.

[4] La Guerra de los Diez Años, sin excluir del todo a la del 95, puede considerarse el principal crisol de la hibridación de la cultura cubana, pues gracias a ella por primera vez los blancos, negros y mestizos compartieron los mismos espacios e ideales. Es válido aclarar que la hibridación es un concepto utilizado por Néstor García Canclini para referirse a los procesos de fusión de diferentes culturas mientras transitan de lo tradicional a lo moderno.

[5] La nociva trascendencia social y la errónea conceptualización de este término han traído como consecuencia la distinción entre grupos humanos, de acuerdo a características somáticas como el color de la piel, el tipo de cabello o fisonomías, y seguidamente la puesta en práctica de actitudes discriminatorias. La raza humana es solo una. Según Fernando Ortiz (2011), carece de toda base científica cualquier gradación de las razas en “inferiores” y “superiores” o en “dominantes” y “subordinadas”.

[6] Las tres etapas anteriores de El Cubano Libre fueron: la de la Guerra de los Diez Años, cuando lo fundó Carlos Manuel de Céspedes en la ciudad de Bayamo; la de la Guerra del 95, cuando Maceo lo retomó y nombró como su director a Mariano Corona Ferrer; y la de la ocupación norteamericana, cuando fue clausurado en 1901 y Corona, aun siendo su director, sufrió detenciones por mantener los mismos ideales patrióticos de una independencia que no veía plenamente realizada.

[7]  Sección “Orden público”. En Diario de la Marina. 18 de agosto de 1906, p.4.  

[8] “La Piña Nacional y la Raza de Color”. En La Discusión. 30 de enero de 1904, p. 2.

[9] “Recuerdos históricos y la niña Zoila”. En La Discusión. 25 de diciembre de 1904, p.3.

[10] El asesinato de la niña Zoila”. En La Discusión. 26 de noviembre de 1905, p. 1. 

[11] La Discusión. 5 de julio de 1902, p. 1.

[12] La Discusión. 15 de octubre de 1903, p. 1.

[13] La Discusión. 16 de junio de 1904, p. 4.

[14] La Discusión. 16 de junio de 1904, p. 5.

[15] Cuestión de razas‖. En Diario de la Marina. 7 de marzo de 1903, p. 2.