jueves, 8 de marzo de 2018

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 09 DE MARZO DE 2018


En este país centroamericano, y en el marco de un escenario político y social agitado y poco previsible, es conocida en la madrugada de este miércoles 7 de marzo, la noticia proveniente del Vaticano que ha confirmado a los salvadoreños que su obispo y mártir, Oscar Arnulfo Romero, sería por fin canonizado.

Buena nueva, descrita además como un bálsamo para esta población agobiada por tantos y diversos conflictos y desafíos aún pendientes, también representa un justo reconocimiento a la máxima figura de la salvadoreñidad, quien fue capaz de entregar voluntariamente la propia vida en su lucha contra las injusticias y abusos cometidos por las instituciones del estado que le tocó enfrentar.

Oscar Arnulfo Romero sería canonizado, probablemente a finales de octubre, a la par del Papa Paulo VI, casualmente quien en abril de 1970 le nombró obispo e inspiró en su magisterio y su propio calvario; pues luego que asumió el papel comprometido frente a la creciente represión, persecución y asesinatos que sufría su pueblo, fue también víctima de ataques, acusaciones y campañas de descalificación provenientes de los sectores dominantes y oligárquicos, de la mano de los medios de comunicación a su servicio; así como del abandono y marginación del resto de la jerarquía eclesiástica local de esa época, que también le atacaba y desprestigiaba ante autoridades del Vaticano de ese entonces.

El asesinato en manos de los escuadrones de la muerte de su amigo y confidente, el compatriota sacerdote jesuita, Rutilio Grande, el 12 de marzo de 1977, fue punto de inflexión para su declarada misión comprometida a la opción preferencial por los pobres; convirtiéndose en auténtico voz de los sin voz y defensor inclaudicable de los derechos humanos su pueblo.

Como es sabido, el lunes 24 de marzo de 1980, mientras oficiaba misa en la capilla de un hospital para enfermos terminales, una bala vil y cobarde cruzó su corazón, convirtiéndose desde ahí en santo pastor para su pueblo.

Un día antes, en la misa de domingo celebrada en la catedral metropolitana de San Salvador, la capital, durante la esperada homilía pronunció unas de sus últimas palabras que ejemplifican para cualquier auditorio, las razones y circunstancias de su magisterio y también los motivos que sus asesinos tuvieron para matarle.

En homenaje a él, acá, desde el Pulgarcito de América, y para que oyentes de todas partes puedan escucharlas quizás por primera vez, les ofrezco fragmentos de dicho mensaje, que para los salvadoreños siempre resultan impactantes y reveladores de los tiempos.

…(Audio) Fragmento de última homilía de Oscar Arnulfo Romero

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para el programa El Club de la Pluma, por Radio Inédita, en Cosquín, Córdoba, Argentina, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


NO en mi nombre Señor Presidente del Perú


Ollantay Itzamná

Imagen ilustrativa tomada de internet

Quienes llevamos el pasaporte peruano, y que aún no hemos renunciado a nuestra capacidad de asombro, observamos con vergüenza e indignación el ridículo papelón que hace Pedro Pablo Kuczynski (PPK), aún Presidente del Perú, en la comunidad latinoamericana.

Las inconclusas historias emancipatorias de América Latina están empedradas de dantescos episodios de traiciones que convierten a Abya Yala prácticamente en la materialización del mito de Sísifo. Permanente intentos legendarios de liberación que fueron y son arrojados a la borda por malinches y felipillos a cambio de un plato de frijoles.

Los históricos personajes de Malinche (en Centro América) y Felipillo (Sur América), durante la invasión española, traicionaron a nuestros pueblos en nombre propio y nos desgraciaron por cerca de tres siglos. Pero, se convirtieron en una maldición perpetua que nos persigue hasta nuestros días, y se encarna en la actualidad en el actual Presidente del Perú.

Durante los 15 últimos años, América Latina retomó su postergado camino emancipatorio. Logró apoteósicos consensos sin Washington. Experiencias como UNASUR, CELAC, ALBA, etc. son destellos de esos sueños de liberación y dignidad en conjunto frente a la prepotencia colonialista de los gobiernos de los EEUU.

Pero, nada menos que en el terruño de Túpac Amaru II y de Micaela Bastidas, en pleno siglo XXI emerge el traidor hipócrita de este emancipatorio sueño latinoamericano.

Y lo más grotesco es que esta traición histórica a nuestros sueños libertarios lo hace en nuestro nombre y con nuestro dinero. Sí aunque Ud. no lo crea. Lo hace en nuestro nombre, y nos convierte a todos los peruanos y peruanas en traidores de los pueblos de América Latina.

La guerra continental que el Gobierno de los EEUU está montando contra Venezuela y Nicolás Maduro, no es contra este hermano país. Es en contra de los todos los pueblos que tuvimos la osadía de levantar la cerviz, y mirarle a los ojos al Imperio y a sus siervos. Es una venganza brutal a nuestra insubordinación legítima.

Y para ello PPK convirtió al Perú en un cuartel diplomático donde los gobernantes corruptos y criminales, aglutinados en el denominado Grupo de Lima, intentarán fulminar al sucesor del legendario Hugo Chávez, en la próxima Asamblea de la OEA, en Lima. El delito de Hugo Chávez fue el haber reavivado el inconcluso sueño de la emancipación de nuestros pueblos.

Quienes tuvimos la suerte de recorrer por los diferentes pueblos de América Latina constatamos que Venezuela está en una situación envidiablemente mejor en bienestar integral que países fracasados como Honduras, Guatemala, México… En estos países un instante de vida es prácticamente todo un acto de fe.

A los dos últimos gobiernos de Venezuela, con todos los lentes de observación/fiscalización nacional e internacional, no han podido encontrarle actos de corrupción evidentes. En contraste, Perú tiene encarcelados y/o procesados penalmente a todos sus gobernantes de las tres últimas décadas. Esta es la diferencia entre Perú neoliberal y Venezuela libertaria.

El mismo PPK, con permanentes denuncias por actos de corrupción evidentes, corre la suerte de ser destituido y juzgado por corrupto.

Estos gobiernos delincuentes, no sólo endeudaron a los peruanos con una deuda pública per cápita de más de 1600 dólares, sino también afianzaron la deteriorada imagen del peruano, en el imaginario popular internacional, como sinónimo delincuentes.

Recuerdo aún, lo que un estudiante argentino bromeaba cuando no hallaba su bolígrafo en su bolso: “Me peruanearon mi lapicero”, solía decir. Esa es la imagen del peruano. Y ahora, con esta traición, en nombre de todos los peruanos, ya imaginamos el acervo de lo peruano.

Por todo esto y mucho más, las y los indígenas que llevamos el pasaporte peruano, le decimos a Pedro Pablo Kuczynski: No en nuestro nombre Señor Presidente. Mucho menos con nuestros impuestos.