viernes, 13 de julio de 2018

COMENZÓ LA GUERRA COMERCIAL MUNDIAL


Por Manuel E. Yepe

Con una firme réplica de Beijing a las acciones ofensivas de Estados Unidos en el terreno de los mercados, se ha desatado la guerra comercial mundial más colosal de la historia.

“Al imponer a partir del viernes 6 de julio aranceles del 25% a cientos de productos importados de China por valor de US$34.000 millones anuales, Estados Unidos ha violado las reglas de la Organización Mundial del Comercio y ha dado inicio a  la mayor guerra comercial en la historia económica del mundo", denuncia un comunicado del Ministerio de Comercio de China.

Beijing afirma que se había comprometido a no hacer el primer disparo, pero se ha visto obligado a tomar medidas en respuesta a la situación creada por Estados Unidos y así lo ha notificado a la Organización Mundial del Comercio.

"Las medidas de Estados Unidos afectan a las cadenas mundiales de suministro y de valor, pero además están abriendo fuego contra todo el mundo, incluso contra ellos mismos", expuso un portavoz del ministerio de comercio de la nación asiática.

El organismo chino ha denunciado el “bullying” (hostigamiento) mercantil con que Washington presiona a sus socios comerciales mediante amenazas arancelarias que van en contra de la conducta que exigen los tiempos actuales.

China exhorta a todos los países del mundo a aunar esfuerzos contra el proteccionismo comercial y a apoyar el multilateralismo. El gigante asiático afirma que ha querido evitar la guerra comercial que ha provocado Estados Unidos, pero se ha visto forzado a luchar en esta guerra cuanto sea necesario para proteger los intereses de su nación y su pueblo.

Como represalia, Pekín anunció la introducción de idéntico porcentaje arancelario por el mismo valor monetario a varias mercancías estadounidenses, algunas de las cuales comenzarían a ser gravadas desde la propia fecha fijada por Washington.

Una guerra comercial entre EEUU y China, las dos mayores economías del mundo, podría afectar no solo a ambas naciones, sino a la economía mundial en su conjunto, según una proyección de los economistas de la Pictet Asset Management de Londres, uno de los principales gestores independientes de patrimonios y activos de Europa.

Algunos de los efectos más inmediatos que se auguran en la guerra que recién comienza para los consumidores de EEUU son el encarecimiento en un 25% de los productos importados de China, lo que incluye productos tecnológicos como semiconductores y chips que son ensamblados en China, necesitados para la fabricación de productos de amplio consumo como televisores, computadoras, celulares y vehículos, sin olvidar una gran variedad de otros productos, desde plásticos hasta reactores nucleares.

Obviamente, las economías estadounidense y china serán las más afectadas, pero no las únicas.

Más de un 90% de los productos que se verán lesionados por los aranceles estadounidenses son producciones intermedias o bienes de capital: es decir, son productos que se necesitan para obtener otro tipo de producciones.

Los aranceles estadounidenses seguramente impactarán en otros bienes no necesariamente comercializados exclusivamente en Estados Unidos. A su vez, China obtiene de muchos otros países componentes que acaban en sus productos terminados por lo que cualquier cambio en el flujo de exportación de China perturbaría inevitablemente a estos países.

Alrededor del 91% de los 545 productos de EEUU que China, en represalia, está gravando pertenecen al sector de la industria agrícola afectan a los agricultores estadounidenses, bastión del presidente Trump.

Se verán golpeados en el sector automovilístico empresas como Tesla y Chrysler que fabrican en Estados Unidos y envían a China sus productos.

Entre las economías que podrían ser más vulnerables a una guerra comercial se encuentran las más estrechamente integradas en las cadenas globales de valor, que es como se identifica al proceso mediante el cual un producto, para su elaboración, recorre no solo la línea productiva en una nación, sino que es armado en más de un país hasta llegar a su resultado final.

Muchos expertos consideran que las medidas de castigo de Trump contra China, basadas en el infundado alegato de que el país asiático está robando tecnología estadounidense, afectarán de alguna manera el impresionante avance de la economía china pero será mayor aún el efecto negativo que ello tendrá en la vida y la hacienda de los ciudadanos estadounidenses.

Habrá que conocer cuáles son los cálculos de ganancias y pérdidas que puedan derivarse de la guerra comercial contra China que realice el sistema de corporaciones de Wall Street. De esos cómputos dependerá probablemente la supervivencia del régimen de Donald Trump con sus constantes exabruptos y desaguisados.

La Habana, Julio 12 de 2018

Especial para el diario POR ESTO de Mérida, México.

WikiLeaks anuncia una "gran victoria en la Corte Interamericana de DD.HH. para Assange"


RT  -   13 jul 2018 14:02 GMT

Julian Assange permanece en la Embajada de Ecuador en Londres desde 2012.

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en el balcón de la Embajada de Ecuador en Londres, el 19 de mayo de 2017. Peter Nicholls / Reuters

WikiLeaks ha comunicado a través de su cuenta en Twitter una "gran victoria" para su fundador Julian Assange ya que, según ha tuiteado la organización, "la Corte Interamericana de Derechos Humanos encuentra correcto buscar asilo en las embajadas y que los Estados deben conceder el salvoconducto a los asilados en las embajadas".

Este jueves, el tribunal, basado en San José (Costa Rica), notificó una opinión consultiva sobre la figura del asilo y su reconocimiento como derecho humano en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Se precisa que esta opinión consultiva fue solicitada por el Estado de Ecuador y que se dio a las partes interesadas.

En su cuenta de Twitter, WikiLeaks publicó extractos de este documento, subrayando en particular un apartado donde se afirma que "los Estados de acogida bajo cuya jurisdicción está la persona que ha solicitado protección en una sede diplomática tienen la obligación de adoptar medidas positivas en cuanto a la evaluación individualizada del riesgo".

"Ya que la situación jurídica de la persona tampoco puede quedar en un limbo o prolongarse indefinidamente, los Estados deberán adoptar medidas para que se expida el salvoconducto que corresponda", agrega el comunicado.

A finales de junio, el nuevo canciller ecuatoriano, José Valencia, afirmó que el asilo para Assange, quien permanece refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres desde 2012, no puede ser eterno, por lo que su país está buscando "una solución a este problema".

Donald Trump recuerda a Europa que es un protectorado: aumenta sus exigencias de gasto en Defensa


Luis Gonzalo Segura
RT  -   13 jul 2018 13:51 GMT

El presidente de EE.UU., Donald Trump, en Bruselas, Bélgica, 12 de julio de 2018. / Reinhard Krause / Reuter

Para los presidentes europeos entrevistarse con el presidente de los EE.UU. de Norteamérica en una cumbre de la OTAN es algo así como cuando los vasallos tenían que entregar al señor feudal una parte de su producción a cambio de seguridad. Y cuando lo entregado no era considerado suficiente por el señor feudal, no resulta difícil prever en qué podía derivar la situación.

No resulta difícil porque solo hace falta fijarse en la vehemente y acalorada reacción de Donald Trump con los presidentes europeos en la reunión de la OTAN en Bruselas (11 y 12 de julio de 2018). Tal fue la combustión del presidente de los EE.UU., según El Mundo, que Jens Stoltenberg, secretario general de la Alianza, tuvo que interrumpir la reunión y ante el desquiciamiento de Trump no le quedó más remedio que "invitar a salir a los líderes de otros países para mantener una sesión sólo de los 29 aliados".

El voluble presidente norteamericano arremetió durante la segunda jornada contra Alemania, Bélgica y Españaporque no gastan en Defensa lo que él considera oportuno (el 2% en 2024 como paso previo al 4%). Incluso llegó a acusar en la jornada previa a la canciller Merkel de ser rehén de Rusia.

Sin duda, esta reunión de la OTAN en Bruselas fue histórica, no tanto por los acuerdos obtenidos sino por la confirmación de una realidad denunciada por tantos analistas: Europa es un protectorado norteamericano. De hecho, tras la salvaje e insólita bronca del presidente norteamericano, sus vasallos europeos han aceptado las condiciones y se han ratificado en "el compromiso inquebrantable" asumido en 2014, cuando se designó que el gasto mínimo en seguridad y defensa sería de un mínimo de un 2% del PIB de cada país europeo. 

El señor de Europa, Donald Trump, no conforme con el cumplimiento de sus designios advirtió a los líderes europeos que el objetivo real es llegar al 4% del PIB en gasto en seguridad y defensa, cantidad absolutamente desorbitada.

Según el citado medio, la bronca ha sido tan dura que Pedro Sánchez, el presidente español, ha intentado defenderse asegurando que "España es fiable". Acto seguido se ha ofrecido a "entrenar soldados en Túnez o evacuar a la ONU de Libia si fuera necesario". La estratagema no ha tenido éxito y todos han claudicado cuando el presidente norteamericano ha amenazado con "graves consecuencias", lo que más de uno de los presentes ha interpretado como una posible salida norteamericana de la OTAN si no se cumplían sus exigencias.

Donald Trump, después de conseguir que sus vasallos europeos aceptaran sus exigencias, ese 2% del PIB en gasto militar, se ha mostrado jubiloso y ha afirmado que "la OTAN es hoy más fuerte que hace dos días".

Sin embargo, no ha confirmado sus pretensiones ante su reunión de Helsinki con el presidente ruso, Vladimir Putin. Ahora mismo nadie sabe, porque obviamente no le corresponde saberlo, si nos encaminamos hacia una era de tensión o hacia un deshielo en las relaciones entre EE.UU. y Rusia. Quizá, y eso es lo más preocupante, ni siquiera el propio Donald Trump lo sepa y todo dependa del humor con el que se levante.

OTAN. NO ES CUESTIÓN DE DINERO


Jorge Gómez Barata

A fines del siglo XVIII los Estados Unidos, después de una guerra de liberación nacional contra Gran Bretaña, alcanzaron su independencia. En 1812, en respuesta a reiteradas agresiones británicas, la joven nación declaró la guerra a Inglaterra. Durante el conflicto el país fue invadido y varias ciudades ocupadas, entre ellas Washington, ocasión en que la Casa Blanca fue incendiada y saqueada. En diciembre de 1814, tras complicadas negociaciones se firmó la paz mediante el Tratado de Gante.

Más de ochenta años después, en 1898, en torno a algunos eventos político militares en Cuba, entre ellos, el hundimiento en La Habana del acorazado Maine, Estados Unidos entró en guerra con España, a la cual derrotó inobjetablemente. El hecho de que las coronas y cancillerías europeas recularan y abandonaran a España a su suerte en aquel conflicto militar pudiera ser considerado como una especie de derrota europea por persona interpuesta y significó una premisa para el predominio norteamericano.  

En 1917, por decisión del presidente Woodrow Wilson, Estados Unidos regresó a Europa involucrándose en la Primera Guerra Mundial en la cual comprometió a 4.355. 000 efectivos. Aquel conflicto donde 32 naciones europeas (excepto el Imperio Otomano) se mataron entre ellas hasta acumular 37 millones de bajas, incluyendo a 130.000 militares estadounidenses.

  La victoria permitió al presidente Wilson promover sus Catorce Puntos para el reordenamiento de las relaciones internacionales e instalar la Sociedad de Naciones, primer intento válido de crear un sistema de seguridad internacional que, aunque fracasó al no poder evitar la II Conflagración universal, sirvió de precedente.

La II Guerra Mundial, en la cual Norteamérica, conducida por Franklin D. Roosevelt, antifascista convencido y de pensamiento suficientemente amplio para, salvando enormes obstáculos ideológicos y políticos, establecer una multifacética alianza política y militar con la Unión Soviética gobernada por Stalin, permitió a Estados Unidos poner su economía y su enorme potencial militar al servicio de la lucha antifascista.

La victoria sobre el fascismo, la ocupación blanda Alemania y Japón y la ayuda para la reconstrucción, expresada entre otras cosas en el Plan Marshall, proporcionó a Estados Unidos un enorme prestigio, ampliado por su papel en la Guerra Fría como garante de la seguridad de Europa Occidental ante una presunta amenaza soviética.

De ese modo, Estados Unidos explotó el éxito en la guerra y su papel en la paz para construir un sistema de alianza que con cierta legitimidad le permitió ejercer un liderazgo que, en términos militares, tuvo su expresión en la creación de la OTAN.

 Con frecuencia se pasa por alto que en 1949 cuando se fundó la OTAN, Europa ni siquiera podía alimentar a su población, por lo cual se trató de un proyecto norteamericano que, obviamente, Estados Unidos se comprometió a dirigir y financiar.

Durante la Guerra Fría los países de la OTAN, convertidos en el primer escalón en la temida confrontación militar contra la Unión Soviética, proporcionaron a Estados Unidos su territorio para emplazamientos de tropas, aviación y misiles nucleares, permitiéndoles realizar sus políticas bélicas. Tal vez si pudieran realizarse cálculos precisos, Estados Unidos le debería más a Europa que ella a Estados Unidos.

Las reclamaciones de Trump por el aporte a la OTAN pasan por alto el dato de que de los setecientos mil millones que Estados Unidos invierte en la Alianza, una parte considerable se dedica a sostener a sus propias tropas y bases y otra regresa a su país por las compras de armas y equipos realizadas por los europeos en Estados Unidos.

La otra noticia es que, desaparecida la Unión Soviética, eliminados los antagonismo ideológicos y políticos y atenuadas las rivalidades comerciales, tal vez en algún momento no lejano, los europeos lleguen a la convicción de que no necesitan a la OTAN y que la alianza con Estados Unidos puede realizarse sobre otras bases. Al demeritar a la OTAN, Trump puede pegarse otro tiro en el pie. La ruptura de la alianza, puede significar el fin de un liderazgo. Allá nos vemos.

La Habana, 12 de julio de 2018