domingo, 2 de septiembre de 2018

Almagro, la OEA… se levanta el telón


La OEA ha convocado a una sesión extraordinaria para el miércoles 5 de septiembre, donde la manipulación de la emigración venezolana debe ser el tema central. Desde ya el secretario general de la organización ha llamado a aplicar más sanciones contra la patria de Bolívar

31 de agosto de 2018 20:08:27

Las intenciones de Almagro siempre han sido muy claras: arremeter contra Venezuela. Foto: TÉLAM

Se abre el telón y aparece Luis Almagro enviando un tuit de última hora: «A solicitud del Secretario General @Almagro_OEA2015, Consejo Permanente de la #OEA convoca sesión extraordinaria el miércoles 5 de septiembre, a las 14:30 EDT (18:30 GMT) para considerar la crisis migratoria originada por la situación en #Venezuela #OEAconVzla».

La jugada estaba cantada. Desde hace algunas semanas el tema de las personas que emigran de Venezuela  ha sido punto de enfoque mediático y por supuesto la «distinguida» OEA no se podía quedar atrás. Lo que ocurre hoy en la nación bolivariana le viene como anillo al dedo, tanto a Washington como a su organización genuflexa y a su bufón de turno, el señor Almagro.

No dudemos entonces que de la cita salga alguna que otra resolución llamando a «acciones» contra Caracas.

Para el espectáculo del día 5 van cogidos de la mano otros personajes de la actual política latinoamericana. No olvidemos que la campaña feroz contra el presidente Maduro y la nación ­venezolana tiene aliados en un Brasil gobernado por un Michel Temer salido de un golpe de Estado parlamentario y mediático.

Otros actores pueden encontrarse en la vecina Colombia, país del que solo para Venezuela han emigrado  millones de personas que viven en tierra bolivariana disfrutando, como cualquier otro ciudadano –ecuatoriano, peruano, brasileño– de los servicios de salud, educación y ­beneficios sociales que facilita un gobierno ­dedicado a brindar el mayor bienestar a su pueblo.

Vale recordar que no por gusto la desprestigiada OEA aprobó un presupuesto de 84,8 millones de dólares para el presente año 2018, que garantiza, entre otras cosas, la escenificación de obras del peor teatro bufo, como la que Almagro ha convocado para la próxima semana.

Ya ha adelantado algunas de las diatribas con las que se presentará en la reunión: «Venezuela se ha transformado en un país en caída libre».

«Nosotros queremos a los venezolanos en Venezuela, los queremos en paz, los queremos en un gobierno en democracia, y tenemos que ayudar a construir ese camino. Mientras ­tanto, tenemos que atender la crisis que ­surge de la situación migratoria», apuntó.

Previo al convite del día 5, en declaraciones a la prensa, Almagro abogó por que los países latinoamericanos apliquen sanciones a Venezuela, y que haya más sanciones de la Unión ­Europea y Estados Unidos.

Tanto este señor como su patética organización –que dicen ser más democráticos que cualquiera– descalificaron los recientes comicios en ese país, donde el presidente Nicolás Maduro resultó electo nuevamente y de manera contundente.

Fueron las urnas y el voto ciudadano los que dieron la victoria a Maduro, y tanto nacional como internacionalmente los garantes calificaron la ­contienda como transparente y legítima.
Ante el triunfo electoral, Luis Almagro advirtió amenazadoramente: «Hoy tenemos un gobierno ilegítimo sentado en el seno de la organización, entonces hay que pensar las medidas de representatividad y legitimidad que debe tener Venezuela para estar presente en la OEA».

Que esa organización apueste a la caída del gobierno venezolano, aunque para ello haya que usar la fuerza foránea, es parte de la existencia misma de una institución que debía borrarse de una región agobiada por males intrínsecos al sistema por el que aboga, aunque quienes la representen sean funcionarios corruptos, lamebotas al servicio de Washington, o incendiarios que se han dedicado a desestabilizar gobiernos y países en nombre de una «democracia» marcada por el hambre y la sangre aún caliente de las guarimbas en Venezuela y Nicaragua, donde se quemaron vivos a seres humanos, sin que nunca la OEA se pronunciara contra ello.

Debiera esta reunión dedicar, aunque sea unos minutos, a condenar las escenas de xenofobia contra emigrantes venezolanos en países como Colombia, Ecuador y Brasil. Y recordar que viven en Venezuela  5 millones 600 000 colombianos, 400 000 ecuatorianos y 500 000 peruanos, gozando de todos los beneficios sociales al igual que cualquier venezolano.

El Gobierno de Caracas ha denunciado más de 750 noticias falsas relacionadas con el tema migratorio, generadas con toda intención mediática y política para fomentar el odio y la inestabilidad en la nación bolivariana.

EE.UU. cancela asignación de 300 millones de dólares en ayuda antiterrorista a Pakistán


RT  -   2 septiembre 2018 12:39 GMT

El Departamento de Defensa estadounidense ha afirmado que esos fondos se utilizarán para otras "extraordinarias tareas prioritarias".

Fayaz Aziz / Reuters

EE.UU. ha tomado la decisión final de cancelar una asignación de 300 millones de dólares a Pakistán, destinada a ayudar al país en la realización de operaciones antiterroristas, ha comentado Kone Faulkner, portavoz del Departamento de Defensa de EE.UU., a Reuters.

De acuerdo con la agencia, después de la promulgación por el presidente Donald Trump de la nueva estrategia en el sudeste asiático, fueron congelados en total 800 millones de dólares en ayuda a Pakistán. Así, a principios de este año el Gobierno estadounidense se negó a asignar más de 500 millones de dólares a Islamabad, y ahora decidió hacer lo mismo con otros 300 millones.

Según Faulkner, la decisión se debe a la falta de acciones convincentes por parte de las autoridades pakistaníes que demuestren el compromiso de luchar contra los insurgentes.

"Debido a la falta de acciones decisivas pakistaníes en apoyo de la Estrategia de Asia del Sur, los restantes 300 millones de dólares fueron reprogramados", ha anunciado Faulkner, agregando que esos fondos se utilizarán para otras "extraordinarias tareas prioritarias", si lo aprueba el Congreso.

Este viernes el Departamento de Estado estadounidense también ha comunicado que Washington no realizará contribuciones adicionales a la agencia para refugiados palestinos de la ONU(UNRWA, por sus siglas en inglés).

"Cuando hicimos la contribución de los 60 millones de dólares en enero, dejamos en claro que Washington ya no estaba dispuesto a asumir la parte, muy desproporcionada, de la carga que representan los costos de la UNRWA que hemos asumido durante muchos años", señala el documento.

Anteriormente, el 17 de agosto, el Departamento de Estado de EE.UU. anunció a través de un comunicado su decisión de reorientar 230 millones de dólares anteriormente asignados para fondos de estabilización en Siria hacia otras "prioridades clave de política exterior".

De acuerdo con el informe, esta decisión fue tomada teniendo en cuenta "las ya significativas contribuciones militares y financieras hechas por EE.UU. hasta la fecha" en territorio sirio.

Guatemala, bajo la soberbia de la corrupción


Ollantay Itzamná

Imagen tomada de internet

Guatemala es el país más rico de Centroamérica, con sus 68 mil millones de dólares de Producto Interno Bruto (PIB)[1]. Muy por encima de países modernos como Costa Rica o Panamá (con un poco más de 50 mil millones de dólares de PIB).

Sin embargo, es el país más desigual de toda la región, superado sólo por Honduras. Con cerca del 63% de su población en situación de pobreza (Honduras tiene el 68% de su población en pobreza). Mientras, más del 20% de su presupuesto general de la nación es desviado por actos de corrupción.[2]

Guatemala, en 2015, fue colocado en el imaginario mediático internacional como el “país arquetipo” en la lucha contra la corrupción, al “destituir/encarcelar” a su gobernante (Otto Pérez y Roxana Baldetti), por los delitos de corrupción y asociación ilícita (aún sin sentencia hasta la fecha).

El Gobierno norteamericano promovió dicha “hazaña” con la finalidad de posesionar su falsa “guerra contra la corrupción” en el imaginario latinoamericano como la panacea para los males bicentenarios. Pero, en la actualidad, la apabullante destrucción/ausencia de derechos en Guatemala, el descalabro generalizado del Estado aparente, y el total desgobierno, indican que esta guerra fue un teatro más, de esos juegos perversos gringos.

El teatro de la guerra anti corrupción, de Guatemala para Latinoamérica

Meses, después, aunque Guatemala seguía más corrupta que nunca, el Gobierno de los EEUU. promovió su estrategia de “guerra contra la corrupción” para destituir/encarcelar a incómodos gobernantes y ex gobernantes progresistas como Dilma, Cristina, Lula, Correa, etc. Pero, la táctica de fake news y lawfare no consiguieron todos sus objetivos.

Más aún, la “guerra anti corrupción”, por su efecto búmeran, ahora, comienza a disparar contra el propio inquilino de la Casa Blanca.[3] Y, Donald Trump, ahora, mostró que ya no está entusiasmado con esta “su guerra”. Eso se evidencia en el último boletín de la Embajada gringa en Guatemala respecto al desenlace político contra la lucha anticorrupción.[4]

Guatemala bajo la soberbia de la corrupción

Aprovechando este contexto de “desánimo” del Gobierno norteamericano, Jimmy Morales, Presidente de Guatemala, investigado por sus evidentes actos de corrupción, decidió oficialmente no renovar la permanencia de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG, entidad financiada, en buena medida, por los EEUU), cuyo convenio culmina en septiembre del 2019.

Además, en la actualidad, la permanencia en el cargo del Presidente Morales es examinada en el Congreso de la República por financiamiento electoral ilícito (el tercer intento de antejuicio). Su partido político también se encuentra investigado, a punto de ser disuelto por el Tribunal Supremo Electoral. En este contexto, Morales, respaldado por el Ejército y el empresariado, decidió golpear a la CICIG y la “lucha contra la corrupción”

Este desenlace de la corrupción, es una oportunidad para que Guatemala medite que cualquier “cooperación” gringa siempre será para distraerla y humillarla aún más. Un Imperio corrupto siempre corromperá y destruirá a sus colonias.

Es tiempo para que los sectores urbanos y clase media apueste por procesos de cambios estructurales profundos y duraderos. Las comunidades en resistencia, articulados en el Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), vienen impulsando el proceso Constituyente Plurinacional, en sus territorios y en las calles, sistemáticamente desde el año 2012. El sueño de estas comunidades en resistencia es crear el Estado Plurinacional, con autonomías territoriales, y nacionalizar todos las empresas y servicios privatizados durante el régimen neoliberal.[5]

La crisis de Guatemala no es sólo político. Es estatal. No es sólo de la administración pública. El país sobrevive en una anomia, y en un proceso vertiginoso de desintegración social violento. Se requiere concertar nuevos acuerdos mínimos que fundamenten y orienten el nuevo país que se sueña construir entre todas/os, con todas/os y para todas/os (pacto social plurinacional).




Ollantay Itzamná
Defensor latinoamericano de los Derechos de la Madre Tierra y Derechos Humanos