miércoles, 26 de septiembre de 2018

China contesta al discurso de Trump: La mayoría de países no quiere volver a la Guerra Fría


RT  -   26 septiembre 2018 | 13:53 GMT

Andy Wong / AP

El portavoz de la Cancillería china criticó los comentarios del presidente de EE.UU. sobre el socialismo.

China ha salido en defensa del socialismo luego de que el presidente estadounidense Donald Trump arremetiera verbalmente contra ese sistema social y económico.

En su discurso desde la tribuna de la Asamblea General la ONU de este martes, el mandatario norteamericano llamó a todas las naciones a "resistir al socialismo y a la miseria que trae a todos", refiriéndose a Venezuela.

El vocero del Ministerio de Exteriores chino, Geng Shuang, ha reaccionado a estas palabras declarando que "cada país tiene el derecho de elegir su propia vía de desarrollo y su sistema social", añadiendo que se trata de algo que "debe decidir el pueblo de ese país".

El portavoz también señaló que incitar a un enfrentamiento entre dos campos en base a la ideología evoca a los tiempos de la Guerra Fría, "que terminó hace casi 30 años".

"Creo que la mayoría de los países no quieren volver al pasado", concluyó el diplomático.

Díaz-Canel: ¡Aquí está la Revolución cubana viva y pujante, fiel a sus principios!


Editado por Martha Ríos

El presidente cubano denunció que América Latina es escenario de persistentes amenazas. Foto tomada de Cubaminrex

La Habana, 26 septiembre (RHC) El Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, intervino este miércoles 26 de septiembre, por primera vez, en el debate de la Asamblea General de la ONU, como hace 58 años lo hiciera el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz (1926-2016).

Díaz-Canel comenzó recordando a los dignos cubanos que han hablado en ese mismo escenario antes que él. “Fidel Castro, Ernesto Che Guevara, Raúl Castro y Raúl Roa, se pronunciaron aquí”, señaló.

Subrayó que 3 mil 400 millones de seres humanos viven en la pobreza, "realidades que no son frutos del Socialismo como afirmara el presidente estadounidense, Donald Trump. Son consecuencias del imperialismo, del egoísmo, de un paradigma que privilegia la concentración de la riqueza".

El Jefe de Estado cubano aseveró que el Capitalismo ha afianzado el colonialismo, y es opuesto a la solidaridad y a la participación democrática, promueve el saqueo, amenaza a la paz, y constituye el mayor peligro para el equilibrio del planeta.

Al referirse a los desafíos actuales de la humanidad, el dignatario dijo que no existe voluntad política de los países industrializados para resolver los problemas globales más apremiantes.
Ejemplificó con el cambio climático, y lo califica como “otra realidad ineludible y una cuestión de supervivencia, pues algunos de sus efectos son ya irreversible", afirmó.

"Sin embargo, Estados Unidos, uno de los países más contaminantes, rechaza acompañar a la comunidad internacional en el cumplimiento del Acuerdo de París referido al cambio climático", sostuvo Díaz-Canel Bermúdez.

Recordó que Cuba se convirtió, el pasado 31 de enero, en el quinto estado en firmar ese Tratado.

Díaz-Canel aludió también a la cooperación internacional para la protección de los derechos humanos, y manifestó que es un imperativo, pero su manipulación viola los derechos a la paz, a la libre determinación de los pueblos.

Igualmente reafirmó que Cuba rechaza el empleo encubierto de las nuevas tecnologías de información y telecomunicaciones para agredir a otros Estados, el uso de las amenazas, el unilateralismo y las presiones, las que han sido utilizadas en la retórica de los EE.UU., y que plantean enormes desafíos dentro de las propias Naciones Unidas.

El presidente cubano denunció que América Latina es escenario de persistentes amenazas, incompatible con la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada en La Habana por los Jefes de Estado y de Gobierno en 2014, en ocasión de la II Cumbre de la CELAC.

Criticó a la actual administración estadounidense, que ha proclamado la vigencia de la Doctrina Monroe y en un nuevo despliegue de su política imperial en la región, que ataca con especial saña a Venezuela.  

Reiteró el absoluto respaldo a la Revolución Bolivariana y Chavista, a la unión cívico-militar del pueblo, y su gobierno legítimo y democrático conducido por el Presidente constitucional Nicolás Maduro.

El dignatario mencionó igualmente su repudio a los intentos desestabilizadores en Nicaragua y el encarcelamiento con fines políticos del expresidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva.

Además, se solidarizó con las naciones caribeñas que solicitan reparación por las escuelas de la esclavitud y un trato justo, especial y diferenciado que merecen, y reafirma el compromiso histórico con la libre determinación e independencia de Puerto Rico.

Agregó que a pesar del bloqueo, la hostilidad y las acciones que ejecuta los Estados Unidos para imponer un cambio de régimen en Cuba, aquí está la Revolución cubana viva y pujante, fiel a sus principios.

En nombre del pueblo cubano agradeció a la Asamblea General por su rechazo casi unánime al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra el país.

"Cuba mantiene su disposición de mantener una relación respetuosa y civilizada con los gobiernos de los Estados Unidos, sobre la base de la igualdad soberana y el respeto mutuo. Esa es la voluntad del pueblo cubano y sabemos que se trata de una aspiración compartida por la mayoría de los ciudadanos estadounidenses y particularmente por los ciudadanos cubanos que residen en ese país", acotó Díaz-Canel.

Enfatizó que "seguiremos reclamando sin descanso el fin del cruel bloqueo económico, comercial y financiero; la devolución del territorio ocupado por la base ilegal de Guantánamo y la compensación justa a nuestro pueblo por los miles de muertos y mutilados, así como los daños económicos ocasionados en tantos años de agresión. (Fuente: Cubadebate)

EE.UU. aislado por políticas de Trump, denuncia la prensa


Washington, 26 septiembre (PL) Por segundo día consecutivo, los principales medios de comunicaciones estadounidenses abrieron fuego hoy contra el presidente Donald Trump por su discurso ante la ONU al considerar que evidenció el aislamiento del país.

Durante su campaña electoral, Trump alegó que 'el mundo se está riendo de nosotros. Ahora realmente se está riendo de él', afirma un editorial del diario The New York Times.

Al parecer el mandatario confundió ayer la Asamblea General de Naciones Unidas con un acto de campaña al jactarse de que su administración logró más éxitos que cualquiera de las anteriores, lo cual fue respondido por risas entre los presentes, subraya el rotativo.

Otro editorial del periódico USA Today cuestionó la política aislacionista del jefe de Estado, patentizada en su frase 'America primero'.

Los problemas más grandes del mundo, ya sea el cambio climático, el terrorismo, la proliferación de armas nucleares, las disputas comerciales o los flujos de refugiados, requieren soluciones internacionales, recuerda la publicación.

Después de 20 meses en el cargo, el presidente se muestra mucho más hábil en sepultar los acuerdos internacionales firmados por sus predecesores que en reemplazarlos por algo mejor, denuncia.

La respuesta espontánea de los dignatarios al discurso de Trump demostró el aislamiento del presidente estadounidense entre aliados y enemigos por igual, ya que sus políticas nacionalistas crearon divisiones con antiguos socios y arrojaron dudas en algunos círculos sobre la confiabilidad de los compromisos de Washington, apunta la televisora CBS.

También el portal noticioso Politico destacó el creciente aislamiento del gobernante, como quedó demostrado durante varios discursos en el plenario.

Como ejemplo cita las intervenciones del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y del mandatario francés, Emmanuel Macron, quienes defendieron el multilateralismo.

'Los presidentes estadounidenses solían establecer la agenda global en la Asamblea General de Naciones Unidas. Ahora se ríen de Trump', escribió en Twitter Ben Rhodes, quien fue el principal asesor de política exterior del expresidente Barack Obama.

mem/rob

Delegación cubana rinde tributo en Vietnam a extinto presidente Quang


Cubasí  -   PL  -  26 Septiembre 2018 09:30

Una delegación cubana encabezada por el vicepresidente Roberto Morales rindió homenaje hoy en la capital asiática al recién fallecido presidente de Vietnam, Tran Dai Quang.

Acompañado por la embajadora de la isla en Hanoi, Lianys Torres, Morales concurrió a la Casa Funeraria Nacional y colocó una ofrenda floral e inciensos ante el féretro donde descansan los restos del dignatario.

Luego de expresar su pésame a la viuda de Quang y otros familiares, el también miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC), firmó a nombre de esa organización, el gobierno y el pueblo cubanos, el libro de condolencias abierto en la institución.

'Con profundo dolor hemos llegado hasta esta hermana tierra para dar un últimos adiós al entrañable compañero Tran Dai Quang', escribió.

'Lo recordaremos -señaló- como un incansable promotor de los históricos lazos de amistad y cooperación entre Cuba y Vietnam, que han enfrentado las pruebas del tiempo en la causa común de lucha para la construcción del socialismo en nuestras naciones'.

Morales dejó asentado que los cubanos 'conservaremos como un legado sus valiosos aportes por fortalecer la confianza política, la hermandad y la solidaridad entre nuestros países'.

En cuanto se supo del fallecimiento de Quang, desde la isla fueron enviados a Vietnam mensajes de condolencia por el primer secretario del del Comité Central del PCC, Raúl Castro, el presidente Miguel Díaz-Canel y el titular de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo.

Actualmente en Nueva York para participar en el 73 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, Díaz-Canel también visitó la misión de Vietnam allí para reiterar el dolor de sus compatriotas ante el infausto hecho.

Electo presidente el 2 de abril de 2016, Tran Dai Quang falleció el pasado viernes de una enfermedad grave. Hasta pocos días antes desempeñó sus responsabilidades con brillantez y alto sentido del deber.

A sus funerales y homenajes póstumos asistirán delegaciones de alto nivel de numerosos países.

Trump se enroca en la ONU y acrecienta su aislamiento


El dirigente desdeña el plan de cooperación global y amenaza a Irán y Venezuela en un discurso de desatado patriotismo. La diplomacia se ríe de sus hipérboles y Macron le replica con una encendida defensa del multilateralismo

Nueva York - Martes, 25/09/2018 | Actualizado el 26/09/2018 a las 08:39 CEST

Donald Trump, este martes en la ONU / BEBETO MATTHEWS (AP)

En el mundo de la diplomacia suelen mantenerse algunas formas, incluso cuando se está en profundo desacuerdo. Se hacen gestos como abandonar una sala para mostrar rechazo a un orador. Lo que no es habitual es reírse abiertamente de quien habla. Pero eso pasó este martes en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, usó en su discurso ante la Asamblea General una de sus habituales hipérboles (concretamente para defender supuestos y no demostrables logros históricos en sus primeros 19 meses de mandato). Más allá de la inusual reacción (que Trump encajó con bastante deportividad para sus parámetros de ego) hubo escasos motivos para la alegría.

En 34 minutos el ocupante de la Casa Blanca se enrocó en las posiciones aislacionistas, nacionalistas y proteccionistas de su "América primero". Construyó un discurso patriotero, o cuando menos de exaltado patriotismo, y redobló su asalto al multilateralismo. Amenazó, y no solo a países concretos como Irán o Venezuela, sino a la propia ONU. Aplaudió a países que provocan dudas democráticas, como Polonia o Arabia Saudí. Y aunque discursos como el del Secretario General de la organización, Antonio Guterres, o el del presidente francés, Emmanuel Macron, demostraron su creciente aislamiento, Trump también dejó claro que no tiene ninguna intención de dar ni un paso atrás.

“La doctrina del patriotismo”

"No seremos gobernados por un órgano internacional que no rinde cuentas ante nuestros propios ciudadanos", dijo en un momento. "Rechazamos la ideología del globalismo, abrazamos la doctrina del patriotismo", explicó en otro. Hasta trató de exportar su "hacer América grande de nuevo" a otros países para justificar sus restrictivas políticas migratorias, las mismas por las que poco antes le había señalado indirectamente Guterres cuando denunció la "discriminación y demagogia que afrontan migrantes y refugiados".

A diferencia de las risas que Trump genera, los mensajes políticos reiterando la importancia de un orden mundial que él está alterando y despreciando no parecen llegarle. Y en la reunión de 193 naciones presumió de las guerras comerciales que ha abierto, en especial con China; defendió que ha sido su capacidad de negociación directa la que ha empujado a Corea del Norte hacia la desnuclearización y se mostró orgulloso de haber roto unilateralmente el acuerdo para frenar el programa nuclear de Irán que se alcanzó en el 2015 y que ratificó el Consejo de Seguridad.

Desdén por la ONU y amenazas

En su discurso no hubo ni una palabra sobre cambio climático, uno de los retos y amenazas más urgentes para la humanidad de cuyo combate a través del Acuerdo de París él descolgó a EEUU. Y el desdén por la cooperación y el orden global cobró más formas: reiteró su rechazo a reconocer el Tribunal Penal Internacional, presumió de haber abandonado el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y no haberse sumado al Pacto Mundial de Migraciones, al tiempo que  defendió el recorte de las aportaciones estadounidenses tanto a la ayuda internacional como a las operaciones de paz de la ONU, amenazando incluso con recortarlas más. "En el futuro solo vamos a dar ayuda a quienes nos respeten y sean, francamente, nuestros amigos", anunció.

En la diana más directa de Trump esta vez estuvieron Irán y Venezuela. Llamó al mundo a "aislar" al régimen de Teherán, al que volvió a denunciar como "principal patrocinador del terrorismo" y como "dictadura corrupta", y le responsabilizó de crisis como la guerra en Siria o en Yemen (donde, con increíble descaro, aplaudió supuestos esfuerzos para la paz de Arabia Saudí). La respuesta la recibió horas después en boca del presidente iraní, Hasan Rouhani, que en ese mismo podio denunció la ilegalidad de la ruptura del acuerdo. Aunque sin citar directamente a Trump, estaba claro de quién hablaba cuando dijo que enfrentarse al multilateralismo "no es señal de fuerza sino un síntoma de debilidad intelectual" o cuando criticó a líderes populistas que usan "nacionalismo extremo, racismo" y "tendencias xenófobas que hacen recordar el nazismo". 

Respecto a Caracas, Trump dio el discurso justo después de que su Administración anunciara nuevas sanciones, pero su crítica a la “tragedia humana” que ha provocado el gobierno de Nicolás Maduro tenía un objetivo más amplio. "Virtualmente donde sea que se ha probado el socialismo ha producido sufrimiento, corrupción y decadencia", dijo. "Todas las naciones del mundo deberían resistirlo", insistió.

Aplauso a Macron

Si Guterres había dejado en el primer discurso de la jornada una especie de vacuna contra lo que anticipaba oir de Trump, fue Macron quien ofreció la más contundente respuesta, de forma y de fondo, al discurso del estadounidense. El francés denunció "cierto nacionalismo que vemos hoy, blandiendo la soberanía como forma de atacar a otros". Advirtió de que "el unilateralismo solo lleva a la confrontación de todos contra todos"” y dijo que "la ley del más fuerte solo exacerbará tensiones y violencia". "No se conviertan en indiferentes", clamó. "No acepten la erosión del multilateralismo, no acepten que se desarme nuestra historia". No hubo risas en la sala. Lo que se oyó fue el más contundente y largo aplauso de la jornada.