martes, 23 de octubre de 2018

CASTIGO MÁS ALLÁ DE LA MUERTE


Jorge Gómez Barata 

La imagen del estéril esfuerzo que significa patear una puerta abierta o apuñalear un cadáver, ha sido desmentida en China donde el general Zhang Yang ha sido póstumamente expulsado del partido y degradado. El militar, sexto en la jerarquía estatal y política, había fungido como Jefe del Departamento de Asuntos Políticos del Partido, encargado de supervisar el funcionamiento del Ejército Popular Chino.

Lo curioso es que, el aludido había admitido su culpabilidad al ahorcarse en su domicilio. La medida adoptada contra el finado, reafirma la política de “tolerancia cero” con la corrupción impulsada por el presidente Xi Jinping y advierte que los ajustes cuentas no conocen límites y puede incluso burlar a la muerte. 

A fines del pasado año, siguiendo “la ruta del dinero” el alto cargo fue vinculado con Guo Boxiong, el funcionario de más alto rango en la historia de la China Popular en ser condenado a cadena perpetua. Entonces se abrió un proceso judicial y político contra Yang, acusado de aceptar sobornos y adquirir bienes materiales de un valor que excedía sus posibilidades.

Antes que estos jerarcas, desde el 2012 habían sido descubiertos y condenados a diferentes penas de cárcel, un millón y medio de funcionarios del estado y del Partido Comunista. Entre ellos más de 170 ministros y viceministros, unos 35 miembros del Comité Central y más de 60 generales.

Ante el suicidio, el periódico del Ejercito Popular Chino, con más de dos millones de efectivos y dotado de armas nucleares, publicó un editorial en el cual se criticaba al “…Alguna vez noble y poderoso general que decidió terminar con su vida de manera vergonzosa”.

Con el inusual castigo, la doctrina que inspira la lucha contra la corrupción que incluye tanto a las “moscas” (funcionarios de bajo rango) como a los “tigres” (corruptos de mayor jerarquía), se ratifica y se amplía para incluir, además de a los vivos, a los muertos.

En países como China donde predomina el sector estatal de la economía, susceptible de mayor descontrol y donde debido a particularidades del sistema político, los altos cargos cuentan con atribuciones desmedidas, funciona el “centralismo democrático” y la “obediencia debida”, la corrupción es particularmente difícil de combatir por lo cual, de ello se ocupan no solo los órganos judiciales y los aparatos de control, sino el partido y personalmente el presidente Xi Jinping quien encabeza la cruzada. Allá nos vemos.

La Habana 23 de octubre de 2018

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El presente artículo fue publicado por el diario ¡Por Esto!

E.U. ELECCIONES. TRUMP SE APARTA DEL POSIBLE FRACASO REPUBLICANO


Por Dr. Néstor García Iturbe

Entre las personas que esperan los republicanos pierdan las elecciones de medio término, se encuentra el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En una entrevista con la Associated Press (AP), realizada hace un poco más de tres semanas, el presidente declaró que las elecciones de medio término eran muy características y duras inclusive para el presidente, aunque  nuevamente expresó su apoyo y disposición  de hacer campaña por los candidatos republicanos.

Al preguntarle si el sentiría alguna responsabilidad porque los demócratas ganaran el control de la Cámara de Representantes, contestó un rotundo “No.”

“Considero que estoy ayudando a la gente”, expresó el presidente. “ Ellos dirán que en los viejos tiempos, si usted  tenía el apoyo del presidente, o si  tenía  el apoyo de alguien, la cosa era más fácil. Muchos de los candi9datols que yo he apoyado subieron 40 a 50 puntos, solamente con mi apoyo.”

Muchas de las empresas encuestadoras y analistas políticos han pronosticado que los demócratas obtendrán buenos resultados en noviembre, ayudados por la sensación de frustración con la administración Trump que ha impulsado el entusiasmo de los votantes y las contribuciones económicas.

“Politico”, una organización que se dedica al análisis y predicciones en  las elecciones, recientemente publicó que  consideraban los demócratas tienen asegurados ganar 209 asientos en la Cámara de Representantes y que 26 asientos están todavía en disputa. Los demócratas necesitarían 218 asientos para tener el control de la Cámara.

El presidente Trump comparó las elecciones del 2018 con las del 2016, cuando el hacía su campaña y hablaba de problemas nacionales, mientras que en esta campaña los problemas locales tienen un lugar importante. “mis discursos movilizaban decenas de miles de personas “. Ahora cuando ha estado en actos apoyando a los candidatos  republicanos, ha dicho que  cuando vayan a votar, aunque su nombre no esté en la boleta, piensen que están votando por él.

Trump considero que en estas elecciones, al igual que en otras, habrá un alto por ciento de abstencionismo y que el éxito estará en las manos de los que puedan hacer que la gente vote. “Yo no estoy aspirando” dijo Trump a la AP. ”Algunas personas me han dicho que no van a votar en las elecciones de medio término porque yo no soy candidato y que no me agrada el Congreso. Bueno, a mi me agrada el Congreso, uno republicano que me apoye en la legislación que presento.”

Sobre estas elecciones de noviembre del 2018, la empresa de análisis electorales, Real Clear Politics, plantea que considera definidos 201 ganadores demócratas  en la Cámara y 191 republicanos. La lucha real se concentra en 43 distritos donde no existe aún un ganador seguro. De esos los demócratas solamente necesitan ganar en 17 para controlar la Cámara, mientras que el número mágico para los republicanos es 27.

En cuanto al Senado, se plantea por esta organización que acorde a sus estimados el mismo quedará en manos de los republicanos.

Todo esto estará sujeto a lo que puedan realizar para favorecer a sus candidatos, los  republicanos desde el poder y los demócratas desde la oposición.

El nivel de abstencionismo pudiera resultar decisivo en algunos condados, al igual que la exigencia de los requisitos para poder votar y los fraudes que se puedan cometer por los dos partidos, el que cometa la mayor y mejor cantidad de fraudes pudiera asegurarse el triunfo.

Lo significativo de todo esto es que Trump está tratando de no verse responsabilizado  ni vinculado con una posible derrota republicana.

La Habana, 22 de octubre del 2018

GRUPO EL HERALDO  sarahnes@cubarte.cult.cu

"La teoría del efecto goteo no ha saldado la deuda de EE.UU. en 30 años y nunca lo hará"


RT  -   23 oct 2018 13:59 GMT

En este episodio de 'Keiser Report', Max y Stacy hablan de medios dominantes que se plantean si el dólar dejará de ser la divisa de reserva. Ahora bien, mientras lo respalden hombres armados, ¿quién se atreverá a abandonarlo? También hablan de la amenaza de Moody's de rebajar la calificación de la deuda de EE.UU. por la desigualdad económica. En la segunda parte Max entrevista a Yo Sub Kwon, confundador de Hosh.io, sobre la seguridad del bitcóin y la supuesta amenaza de la computación cuántica.



Max Keiser y Stacy Herbert hablan en la primera parte del programa sobre algunos "medios dominantes", expresando sus sorpresa por el hecho de que actualmente hayan adoptado en sus titulares enfoques poco ortodoxos respecto al dólar.

Señalando que economistas de renombre como Paul Krugman han llegado a reconocer que la divisa estadounidense "se apoya en el Pentágono, en la violencia", Max señala que "la heterodoxia se ha convertido en la ortodoxia".

"Hay pruebas irrefutables de que los demás países están tratando de 'desdolarizarse' [...] China y Rusia ya han iniciado claramente ese proceso", ejemplifica el anfitrión. "Vamos, que el dólar se apoya en el imperio de EE.UU.", añade.

Por su parte, Stacy señala otra problemática que aflige hoy en día a ese país. "EE.UU. paga 600.000 millones de dólares al año en concepto de intereses por la deuda que tiene, y ahora Moody's [apunta a] que esa cifra puede aumentar como consecuencia de las desigualdades económicas", indica la presentadora.

Max señala que esto tiene que ver con la teoría del efecto goteo, según la cual la deuda puede saldarse bajando los impuestos (lo cual a su vez hace aumentar el PBI y la base fiscal). Esa teoría "ha demostrado no funcionar en los 30 años que han pasado desde que se propusiera por primera vez. Y tampoco va a hacerlo en el futuro", acota el anfitrión.

Según Max, esto es una muestra del poder legislativo de los más ricos, capaces de "hacer las leyes para sí mismos" y de esta forma intensificar los problemas de los más necesitados. "El problema es que, cuando a los banqueros se les descubre infringiendo una ley, crean otra nueva para convertir en legal lo que hasta entonces era ilegal", lamenta.

Bitcóin, seguridad y monederos

En la segunda parte del programa, Yo Sub Kwon, cofundador de la empresa de criptoseguridad Hosho, afirma que el principal problema de seguridad respecto al bitcóin y las demás criptodivisas se sitúa a nivel del monedero.

"Los monederos son complejos desde el punto de vista tecnológico, y su diseño actual no es que resulte ideal para el usuario de a pie, que puede perder las claves privadas, no protegerlas como debe", alerta el confundador de Hosho. "Los mayores errores suelen cometerlos los usuarios", añade, precisando que su compañía pretende crear un monedero multifirma para aumentar el nivel de protección para los usuarios.

DE LA PLAZA BARRIOS, SAN SALVADOR, A LA PLAZA SAN PEDRO, ROMA

José Chencho Alas

La Plaza Barrios, frente a la catedral en San Salvador, se encontraba totalmente llena; ya no podía dar cabida a otra alma. Celebrábamos la “misa única” en honor al primer mártir de El Salvador, asesinado el 12 de marzo de 1977, Padre Rutilio Grande. “Misa única”, porque los sacerdotes no íbamos a celebrar la eucaristía en nuestras parroquias ese domingo 20 sino en la catedral con nuestro nuevo arzobispo, Mons. Oscar Arnulfo Romero.

Los días anteriores a la Eucaristía habían sido aciagos, cargados de hechos que iban a profundizar el enfrentamiento entre el gobierno-oligarquía-militares y la oposición que exigía el respeto a los derechos humanos, el fin de la represión, tierra y salud para todos. La muerte violenta de Rutilio, párroco de Aguilares, -una de las cincuenta o más parroquias comprometidas en el país- significaba tocar las fibras más íntimas de miles y miles de salvadoreñas y salvadoreños organizados o no para luchar por la justicia. De manera especial significaba tocar el corazón de Mons. Romero. ¿Cómo era posible que mataran a un hombre tan inocente? La única explicación que podía darse era que Rutilio había sido asesinado por ser un defensor de los pobres, particularmente de los campesinos asalariados de las haciendas que rodeaban Aguilares.

Todo cambió para Mons. Romero con el asesinato de Rutilio, -su gran amigo-, a pesar de ser un hombre reconocido por todos como conservador, de mal genio, introvertido, perfeccionista, quien prefería estar solo. Ricardo Urioste, quien fue su vicario general y amigo afirmó que cuando Romero decidía algo, era implacable y terco.

Su muerte le sumió en una profunda meditación. Después de su entierro le pedimos a Mons. Romero que el domingo 20 de marzo tuviéramos la mencionada misa única a la cual se oponían la mayoría de obispos de El Salvador, el cardenal Casariego de Guatemala, quien tenía poderosos amigos en Roma y desde luego, la oligarquía y los militares. El sábado 19 me encontraba pintando las pancartas que llevaban el nombre de cada parroquia, 136 en total, cuando llegó el Nuncio de su santidad el Papa. Me preguntó por el arzobispo y le respondí que no estaba. El Nuncio me entregó una carta y me dijo que se la diera tan pronto como regresara. Así hice. Monseñor se fue a su cuarto para leerla y como a los cinco minutos vino hacia mi y me pidió que la leyera. En nombre de Roma el Nuncio le pedía que cancelara la misa única. Mons. Romero me preguntó qué debía hacer y yo le respondí: “Recuerde lo que hemos afirmado en Cursillos de Cristiandad: Si tenemos un problema y no sabemos qué hacer, qué decisión tomar, lo mejor es ir a Jesús, hablar con El." Le sugerí que fuera a la capilla del Seminario y que hablara con El. Lo vi caminar despacio y calmado hacia el lugar sagrado. Aproximadamente una hora más tarde, retornando por el mismo corredor, monseñor vino hacia mi. Su rostro era sereno, de paz, una bella sonrisa adornaba sus labios. Me dijo: "Mañana estaremos todos en la catedral, celebraremos todos juntos la Eucaristía." Era el rompimiento con el pasado, la decisión tomada que le obligaba a definir su propia identidad, a aceptar su destino de pastor, de responsable directo de la herencia recibida.

Para mi, buscando una explicación de los sucedido ante el sagrario, me parece que Jesús le hizo ver que por encima de la obediencia a Roma está el bien del pueblo. Su concepto teológico de obediencia dio un vuelco. Dios está en el pueblo. Roma es solamente una intermediaria.

Para mí, esa fue la hora cero para Monseñor, la hora de su conversión. Una conversión que había comenzado quizá en Tres Calles, frente a la sangre de campesinos asesinados por la guardia nacional. Desde hacía algunos años le venía rodeando la sangre de nuestro pueblo clamando por su conversión.

La carta del Nuncio estaba llena de autoritarismo clerical. Por un momento creí que todo estaba perdido. Personalmente creo que monseñor tenía todo lo necesario para ser un sacerdote comprometido, al igual que muchos de los que trabajábamos en aquel entonces. Gente sencilla, inspirada, sacrificada, seguidores del Evangelio, del Vaticano II y de Medellín, conocedores de su pueblo.

Al llegar al altar para celebrar la Eucaristía monseñor tenía frente a él más de 100.000 personas que ocupaban el parque Barrios y calles aledañas.

Al principio de su predicación su discurso era lento, pesado, buscaba el giro de las palabras, se mostraba fatigado y sin querer enfrentar el reto de una muchedumbre que se encontraba de pie. No era fácil dar el salto del hombre dadivoso a profeta. El profeta es como el alma del pueblo, conoce sus angustias y presiones y lleva la esperanza de Jesús muerto y resucitado a todos. Aquel pueblo se lo pedía. Poco a poco se dejó llevar por el espíritu del pueblo y comenzó a denunciar el pecado, las estructura de pecado, el crimen, y a anunciar el Reino, movido por el Espíritu de Dios. Fue el momento de su confirmación. Invadido por ese Espíritu se convirtió para siempre en profeta. Aceptó algo más que el martirio. Desde entonces comenzó a vivir las angustias y las esperanzas de El Salvador. Hizo suyo el llanto de la viuda, el pan que pide el huérfano, la libertad que busca el joven, la lucha de una nación, y le dio la trascendencia que le viene del Reino. Yo diría que su primera reacción después de la Eucaristía del 20 de marzo fue sumergirse en el pueblo, sentir su nueva presencia, bañarse de su vida, beber de su palabra y de sus hechos. Es como la celebración de un nuevo bautismo.

Octubre 14 de 2018

Cuarenta y un año después Mons. Romero se encuentra en otra plaza, frente a una multitud venida de los cuatro puntos cardinales de la Madre Tierra para celebrar su canonización, en la plaza San Pedro, en Roma. El papa Francisco urbi et orbi lo proclama SANTO.

SANTO,
  • Por su relación íntima y profunda con el Dios de la Vida.
  • Por haber hecho de los pobres su misión preferencial.
  • Por dedicar su palabra a defender a su pueblo de toda opresión, de toda injusticia.
  • Por su defensa de los derechos humanos.
  • Por aceptar conscientemente el martirio, sabiendo de antemano que iba a ser asesinado por los seguidores del injusto histórico, el mayor Roberto D’Abuisson.

Austin, Tx. 22 de octubre de 2018

TRUMP PODRÍA DERRIBAR EL IMPERIO AMERICANO


Por Manuel E. Yepe


Más que cualquier otra presidencia en la historia moderna de Estados Unidos, la de Donald Trump ha sido una permanente amenaza de naufragio sociopolítico, conflictos deliberadamente excitados y alimentados, manejo de corrientes xenófobas y racistas en la sociedad, con un discurso político siempre mezquino. Las excentricidades de Trump han sido ampliamente resaltadas por la prensa, pero sus ataques contra la presencia militar de Estados Unidos en el mundo y sus compromisos con esa finalidad han recibido mucha menos atención.

Tal es la esencia de un ensayo del periodista, e historiador Gareth Porter, publicado en la revista digital Truthdig.

Trump había llegado a la Casa Blanca con el compromiso de poner fin a las intervenciones militares de Estados Unidos a partir de en una visión del mundo en la que no tienen cabida las guerras por la dominación militar. En el último discurso de su gira de la  victoria en diciembre de 2016, Trump prometió: "Dejemos de andar derribando regímenes extranjeros con los que no debíamos estar involucrados. En lugar de invertir en guerras, invertiremos en la reconstrucción de nuestra desmoronada infraestructura...”.

En una reunión en el verano de 2017, donde el Secretario de Defensa James Mattis defendió nuevas medidas militares contra el Estado Islámico en el norte de África, Trump expresó su disgusto por las interminables guerras y Mattis alegó que “lo hacemos para evitar que explote una bomba en Times Square", a lo que Trump respondió furioso que lo mismo podría decirse sobre cualquier cosa ocurrida en cualquier país del planeta.

El equipo de seguridad nacional de Trump se alarmó tanto por su cuestionamiento de los compromisos militares y despliegues de tropas que lo invitaron al Pentágono, con la esperanza de hacerle entender mejor sus argumentos con la  habitual retórica del orden democrático internacional basado en las reglas del globalismo.

Ignorando las décadas de guerras en el sudeste asiático y el Medio Oriente, Mattis y otros altos oficiales arguyeron que “este orden es lo que ha mantenido la paz durante 70 años”. Trump agitó la cabeza en desacuerdo y desvió la discusión hacia un tema que le resultaba particularmente irritante: Las relaciones económicas y militares con Surcorea. "Gastamos allí 3.500 millones de dólares al año para mantener tropas en Corea del Sur", se quejó Trump. "No sé por qué están ahí. ¡Traigámoslos todos a casa!".

En septiembre de 2017, mientras Trump amenazaba en tuits con destruir a Corea del Norte, mantenía en privado una opinión contraria a la presencia de tropas en el Sur de Corea y su determinación de eliminarla, según relató Bob Woodward.

Los acontecimientos político-diplomáticos con las dos Corea a principios de 2018 reforzaron la opinión de Trump de que las tropas estadounidenses debían retirarse de allí, por lo que aceptó la oferta del líder norcoreano Kim Jong Un de celebrar una cumbre.

Trump ordenó al Pentágono que estudiara opciones para el retiro de esas tropas estadounidenses. Esa idea fue vista por los medios de comunicación y la mayor parte de la élite de seguridad nacional norteamericana como completamente inaceptable. Pero los especialistas militares y de inteligencia del pentágono sabían desde mucho antes que las tropas estadounidenses no eran necesarias para disuadir a Corea del Norte ni para defenderse de un ataque a través de la zona desmilitarizada.

La voluntad de Trump de practicar la diplomacia personal con Kim fue impulsada por su ego, pero también por la idea de que ello contribuiría a poner fin o atenuar el despliegue de tropas en Corea del Sur. Obviamente, algo así no podía ocurrir sin un claro rechazo de la ideología de seguridad nacional que había dominado a las élites de Washington durante generaciones.

Bob Woodward cuenta en su libro “Miedo en la Casa Blanca” que Trump estaba impaciente por poner fin a las 3 grandes guerras que heredadas de Barack Obama en Afganistán, Irak y Siria, sobre las que dijo en julio de 2017 que estaba muy cansado.

“Deberíamos proclamar la victoria, poner fin a las guerras y traer nuestras tropas a casa" dijo, repitiendo la táctica política con la que Washington encubrió en 1966 su derrota en Vietnam.

Trump temía ser responsabilizado por las consecuencias de la derrota en una guerra - temor que había llevado a Lyndon Johnson a abandonar su fuerte resistencia a una intervención en gran escala en Vietnam a mediados de 1965 y a Barack Obama a aceptar una importante escalada en Afganistán que había venido objetando.

La cosmovisión mercantilista de Trump plantea peligros para Estados Unidos en el terreno económico que posiblemente lo lleven a rechazar la táctica de las múltiples guerras permanentes. Pero su enfoque poco ortodoxo le ha animado a desafiar la lógica esencial del imperio militar estadounidense más que cualquier presidente anterior. Y los últimos años de su administración seguramente le traerán más luchas sobre estos temas con quienes están a cargo del imperio, vaticina Gareth Porter en Truthdig.

La Habana, Octubre 22 de 2018

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.