viernes, 2 de noviembre de 2018

FACTORES PARA UNA SOLUCION DE LA PROBLEMÁTICA RACIAL EN CUBA


UNEAC

Existe un conjunto de factores, que aparecen como determinantes en la búsqueda de soluciones para la problemática racial en Cuba. Estos no pueden ser tratados por separado, sino en una estrategia de trabajo que tome en consideración aspectos económicos, políticos, culturales, sociales, educacionales, sicológicos y de género, que deben ser manejados horizontal y verticalmente. Es decir desde el plano individual al social, pasando por la comunidad; y horizontalmente buscando la coordinación de todos los elementos que se desenvuelven a un mismo nivel.

Entre estos factores se encuentran de modo general los siguientes:
  1. La ignorancia acumulada sobre el tema dentro de la sociedad cubana.
  2. La negación de su existencia por muchas personas, con independencia de su filiación racial.
  3. La insuficiencia de debate, sobre todo público.
  4. El interés de muchos por ocultar o soslayar el tema.
  5. La ausencia del tema en la educación a todos los niveles.
  6. La casi ausencia del tema en los Medios Masivos, de modo especial en la prensa plana y en la televisión
  7. La muy limitada presencia del tema en la actividad científica y académica.
  8. La ausencia del tema en las estadísticas nacionales. Con especial incidencia en aquellas variables socio económicas, que resultan indispensables para medir el nivel de vida, de los grupos raciales que forman hoy la sociedad cubana.
  9. La sistemáticamente insuficiente presencia del tema en el discurso político. Lo cual afecta su consideración en el trabajo político-ideológico y consiguientemente el espacio que debiera ocupar en la agenda de las organizaciones políticas y de masas.
  10. La presencia de errores conceptuales cuando el tema ha sido abordado a nivel internacional.
  11. La presencia del tema racial como instrumento de subversión política interna.
  12. La necesidad de fortalecer el trabajo cultural alrededor del tema.
Todo lo anteriormente esbozado nos permite entender y explicar, el insuficiente nivel de prioridad, que tiene el tema racial dentro de la política nacional. Al mismo tiempo de que, a pesar de su importancia, no cuenta con la atención que merece por parte de las organizaciones políticas, de masas y los organismos de la administración central del estado, lo cual nos lleva a preguntarnos si estamos o no ante un tema de importancia para la sociedad cubana.

La sociedad civil cubana no aborda el tema racial suficientemente. Entre los que le prestan cierta atención se destacan: Ministerio de Cultura, Ministerio de Educación y Ministerio de Educación Superior recientemente incorporados. También algunas Instituciones Culturales y Científicas entre las que se destacan: la UNEAC, el Centro Marinello, la Fundación Frenando Ortiz, la Fundación Nicolás Guillen, la Casa de África, el Centro Cultural Loynaz, el Centro de Antropología, el Departamento de Antropología de la Universidad de La Habana, FLACSO Universidad de La Habana, el Archivo Nacional, la Biblioteca Nacional, la Revista Temas, el Centro Criterio. Igualmente proyectos Comunitarios varios como: Balcón de Arimao, Balcón de los Milagros, Cofradía de La Negritud, Proyecto Vedado y otros.

Es insuficiente la divulgación de sus actividades, casi nunca nuestros medios divulgan las divulgan, por lo que el entorno en que se mueve el tema no nos permite afirmar que ya exista un nivel adecuado de debate sobre el mismo.

Estoy convencido de que pocos se dirían que no se trata de un tema importante, pues negarlo sería casi equivalente a proclamarnos como racistas, algo socialmente inaceptable. Pero la practica social hasta hoy, dice otra cosa. El PCC no trata el tema, la UJC tampoco, ni la CTC, la FMC, ni los CDR; salvo para la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional, nunca el tema aparece en las agendas de debate, en lo fundamental, más bien es tratado a partir de un conjunto de personas y entidades interesadas, en espacios cerrados y nunca se divulga lo que se debate en tales espacios.

¿Continuamos estando en presencia de un tema tabú? Creo que sí y es muy lamentable que así sea, porque conflicto de nuestra realidad que no abordemos termina volviéndose contra nosotros mismos. Los temas, sobre todo los internos, no se regalan ni se venden, ni siquiera se prestan. Tienen que ocupar un permanente espacio de debate dentro de la sociedad civil, que es la llamada en última instancia, a su abordaje para solucionarlo.

Para sacar el tema racial del espacio en que esta, solo es posible si respecto a su tratamiento se adoptan algunas medidas.

1-Es necesario que el tema racial entre a todos los niveles en la escuela cubana, de lo contrario nunca tendremos una cultura antidiscriminatoria y antirracista.

La ausencia del tema en la educación cubana, genera hoy en nuestra escuela fenómenos muy negativos. Las diferencias por lo general, son explicadas a partir de estereotipos y prejuicios, lo que engendra racismo y discriminación que no pocas veces son exacerbados en el ambiente familiar.

La escuela aun no transmite a sus educandos una concepción integral del ser cubano. En su espacio los jóvenes que comparten el aula se mezclan, pero apenas se conocen a fondo, no siempre comparten sus procedencias raciales, algunas inquietudes, rasgos culturales y hábitos que los diferencian. Generalmente al llegar a la familia todo se deshace, la poca formación adquirida en la escuela es débil, no suficientemente científica y los prejuicios familiares y de la calle pueden actuar con relativa facilidad.

Como resultado no podemos estar seguros, de si al final obtenemos al ciudadano que necesitamos.

2- Se debe lograr el reconocimiento social del problema. No pocos, ante su sola mención, huyen despavoridos y otros se encogen de hombros como si el asunto no tuviera nada que ver con ellos, siendo esto parte de una actitud social negativa. La persona que no experimenta la necesidad de asumirse como lo que es, es proclive a asumir, sea blanco, negro o mestizo, actitudes en las que los estereotipos y los prejuicios raciales toman espacio.

Si perdemos la oportunidad de que se compenetren en la escuela, en la calle ello se convierte en un problema casi sin solución. En la calle actúan una serie de factores que están totalmente fuera del control, luego la importancia de la escuela consiste en que es dentro de ella donde debemos formar en los educandos una serie de actitudes, hábitos, una ética, que son las que los preparan para enfrentar la sociedad; una sociedad cubana que está aún muy lejos de la perfección.

3-Debe haber un debate público sobre el problema. La ausencia de este debate genera acomodamiento, ignorancia, desinterés y despreocupación. Ante cualquier problema social el individuo debiera sentir la necesidad de adoptar una actitud determinada, de lo contrario, deviene un ser inexistente y lo que es peor aún una persona manipulable. No puede haber problema social en que el estudiante no reciba, desde la escuela, la formación que debe tener para afrontarlo. Por eso decía Jose Martí que “educar es preparar al hombre para la vida”.

4-Algunas personas sienten un interés particular por ocultar el tema, actitud detrás de la cual siempre hay prejuicios inconfesables generalmente ligados al temor de asumirse racialmente. Entre nosotros sabemos que hay muchos que tratan de pasar por lo que no son, es la influencia que nos dejó asumir superficialmente a José Martí y darle ventajas a J. Antonio Saco. Concepción esta última, en la que el negro no tenía cabida en la sociedad cubana y donde el cubano quedaba definido solo como blanco. De ahí vienen los prejuicios, el racismo, los criterios de adelantar la raza, etc. que subyacen aun en nuestra sociedad.

5- Hay mucha ignorancia acumulada sobre el tema. Esto se explica, a partir de su falta de tratamiento en la escuela, una ausencia de apreciación científica sistemática, el interés en ocultarlo, la huida de sus consecuencias negativas, su cada vez menor consideración estadística, la vergüenza que produce en algunos considerarse portadores de prejuicios raciales, la voluntad de olvidarlo, la tendencia a tratarlo como algo no digno de ser recordado, etc. Hay ignorancia voluntaria e involuntaria. Ambas difieren en los métodos para ser tratadas. Por supuesto la más difícil es la voluntaria, pues se trata siempre de una actitud cínica ante el problema.

6- Los medios no asumen el tema con sistematicidad; son poco consecuentes al tratarlo y muy interesados en soslayarlo. La prensa plana diaria casi nunca lo trata. La televisión solo recientemente ha comenzado a tratar de incluir matices en sus programas. Solo la radio lo asume con cierta asiduidad. El cine lo ha tratado, aunque poco. Todo lo cual genera una ausencia del encuentro sistemático que debiera tener el ciudadano con el tema, pues los medios no contribuyen a su divulgación ni debate. Peor aun cuando en un programa televisivo no hay representatividad racial, es casi imposible pedir las actitudes sociales adecuadas a los que no se ven representados, porque la imagen y en particular la televisiva, está muy ligada al problema de los paradigmas. Las personas necesitan verse representadas, pues lo contrario es una de las tantas formas de ignorarlas y de que se sientan invisibilizadas.

7-La actividad científica ha asumido el tema con ninguna sistematicidad en las universidades y diría hasta con cierto temor. Solo algunos Centros de investigación lo estudian introduciéndolo en sus proyectos. Su tratamiento en las aulas universitarias es limitado y nada sistemático, excepto en la Facultad de Letras y Artes y de Historia, casi no existen asignaturas que lo aborden. Nuestros claustros de Ciencias Sociales en general, pocas veces lo recomienda para trabajos de curso, diplomas y tesis doctorales.

Nuestros estudiantes, a todos los niveles de la educación, no se sientan en las aulas, a recibir un currículo en que experimenten la sensación de que se les asume como miembros de una sociedad uniétnica y multirracial. No hay discriminación en nuestras escuelas, respecto al derecho a estudiar, pero si la hay cuando nuestros patriotas negros apenas aparecen en los libros de historia y se desarrollan materias, donde casi nunca el negro o el mestizo aparecen desempeñando funciones protagónicas.

8- Nuestro Sistema Estadístico apenas aborda el tema racial. Nuestras estadísticas nacionales son “incoloras”, aun con aquellos datos estadísticos en los que se observa el avance social de Cuba y que son enviados a Naciones Unidas.

Las categorías socioeconómicas no asumen el color, por lo que nuestros indicadores económicos del nivel de vida de la población, carecen de la capacidad para medir el estado y nivel socioeconómico de nuestros grupos raciales. Ello les resta objetividad para el análisis social y político. Se muestra el desempleo, el estado de la vivienda, el nivel de ingreso, pero nunca se llega a saber cómo los grupos raciales están representados dentro de esos indicadores. Nuestras estadísticas nacionales echan por la borda siglos de historia; porque todos los cubanos no son iguales, todos no llegaron ni decursaron de igual forma por el proceso de formación de la nación cubana. La revolución nos igualó mucho a todos los que nos quedamos en este país, porque los que eran más diferentes casi todos se fueron. Pero ese problema de la igualdad social no está resuelto y más que ello, creemos que se va a complicar. Es más ya se está complicando, porque los que se fueron están regresando y esa paradoja, puede incrementar la desigualdad, a pesar de sus beneficios. No nos conviene volver al igualitarismo de hace unos años, como tampoco nos conviene ser muy desiguales; se trata de un punto intermedio, que nadie nos puede decir aun como lo vamos a alcanzar. Aunque es el dinamismo social que se introduce lo más importante, porque el resultado de tal proceso al final, solo puede ser beneficioso para Cuba.

9- Existe una sistemática ausencia del tema racial en el discurso político, que le resta fuerza para abordarlo y que este sea objeto de debate en las agendas de las organizaciones políticas y de masas. Este discurso refleja los intereses de la población de un modo muy general, poco concreto, sin tomar en consideración las diferencias que provienen de los distintos grupos raciales existentes. El discurso político debe adquirir la conciencia de expresar el color, el género, la identidad cultural, para ser más completo, o de lo contario se quedará en un espacio dentro del cual, en tendencia, alejado de la realidad social concreta, nadie lo podría asumir como propio.

10-Se ha producido la situación de rendir informes nacionales sobre el tema con errores conceptuales, como ocurrió recientemente con el caso del Informe de Cuba a la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra. Se decía de manera absoluta que la discriminación no es institucional y de que esta última solo es el resultado de lastres históricos. Yo pregunto: ¿Quién es responsable de que nuestras estadísticas sean incoloras, de que el color no esté en la escuela y de que apenas este en la televisión, no son acaso instituciones de nuestro estado y gobierno?

No existe una voluntad política generalizada y expresa de atacar la discriminación y el racismo, pero estos existen y no son solo el fruto de lastres históricos, como también se dice en el Informe, sino el resultado de imperfecciones que aun la sociedad cubana no ha logrado superar.

11-El tema racial ha pasado a ser un instrumento de subversión política interna, sin que se haya hecho lo suficiente hasta ahora por contrarrestar esa situación.

La actividad contrarrevolucionaria siempre ha sido objeto de atención por parte de las organizaciones políticas y de masas, pero parece como si se considerara erróneamente, que el tema racial no podría ser también objeto de manipulación política, o devenir en instrumento de la subversión política interna. No todos los que manejamos este tema vemos de igual modo su solución: algunos llegan a decir que solo un cambio del régimen político lo solucionaría, apreciación que no comparto y sobre la que me pregunto, a pesar de las dificultades, insuficiencias e incomprensiones que aun arrastramos, ¿en qué lugar de este hemisferio incluido Estados Unidos, los negros han estado mejor que en Cuba? ¿Dónde está el paradigma para demostrar que un cambio del régimen político en Cuba podría solucionarnos la cuestión racial?

Pienso que los defensores de esa tesis, menos que contrarrevolucionarios, no son más que vulgares mercenarios al servicio de una potencia extranjera.

La Habana, Octubre 15 del 2018

KO en Nueva York-Ridículo en Miami


Por Randy Alonso Falcón
Publicado en Cubadebate el 1 noviembre 2018 


La administración Trump no aprende de sus fracasos. Su “diplomacia de cañoneras” puede cosechar aliados ocasionales, pero no apoyos entusiastas en la comunidad internacional. Las amenazas, los pases de lista, las exigencias, el desprecio por los otros, no son los suficientemente eficaces en estos tiempos.

Pocas veces en el plenario de Naciones Unidas, quizás nunca, el imperio recibió diez derrotas en seguidilla. La votación este jueves de la resolución cubana contra el bloqueo y las 8 enmiendas “del conjuro” que presentó Estados Unidos quedará para la historia como un épico momento de dignidad de la comunidad internacional, un bochorno de marca mayor para la política exterior estadounidense y una gran victoria de la diplomacia revolucionaria cubana.

Pompeo, Haley y el equipo de exteriores de Trump pensaron con la lógica imperial de “divide y vencerás”, y calcularon que multiplicando su propuesta de adición de 8 párrafos como 8 enmiendas diferentes a la resolución habría a lo mejor la oportunidad de colar alguna y “tapar el feo” que les volvería a causar la oposición casi unánime a la política de bloqueo.

Pero les salió el tiro por la culata y no lograron poner ni una guinda en el pastel. Desde la aprobación de la propuesta cubana de que la votación fuera por mayoría de dos tercios, hasta el contundente 189 votos a favor y 2 en contra que recibió el pronunciamiento contra el bloqueo, el imperio sólo hizo colectar derrotas. Los rostros de los delegados estadounidenses en el banquillo que ocupan en la Asamblea General es todo un poema al cruel desamparo en que quedaron.

Para colmo del ridículo, en la tarde en Miami, el Consejero de Seguridad Nacional John Bolton se apareció con un discurso de los tiempos de la Guerra Fría, acusando a Cuba, Venezuela y Nicaragua de ser la “troika de la tiranía” y prometiendo “plantar cara” a los gobiernos de estos tres países. “No es tiempo de retroceder sino de incrementar la presión”, dijo el funcionario, como si no se hubiera enterado de lo ocurrido poco antes en Nueva York.

Arropado por especímenes de la talla de Ileana Ross-Lehtinen, Mario Díaz-Balart y Carlos Curbelo, Bolton anunció sanciones contra algunas empresas cubanas, en una nueva muestra de profundización de la fracasada política de confrontación y bloqueo por la que su administración apuesta.

La anunciada presentación del Consejero de Trump fue más de la misma retórica “vaquera” en que acostumbra a ahogarse este personaje. Muy a su pesar, lo que se recordará de esta jornada del 1 de noviembre fue la contundente lección que el mundo y este pequeño archipiélago de dignos le propinaron al imperio en la ciudad donde se ilustra todo su poderío. Para el imperio, ridículo y nocaut

JULIAN ASSANGE. EXILIO O PRISIÓN


Jorge Gómez Barata

El progreso, además de formas más avanzadas de producir, consumir y de vivir de modo más confortable y feliz, entraña también nuevos riesgos, accidentes, incluso delitos. De la globalización se han derivado, entre otros fenómenos negativos, el lavado de dinero y el narcotráfico internacional y aunque la trata de personas comenzó con el comercio de esclavos africanos, hoy asume nuevas formas.

Las modernas tecnologías de la información y las comunicaciones que son parte de la era digital no podían ser una excepción, con ellas aparecieron los delitos informáticos y los hackers, el robo de identidades, los plagios, y algunas formas de espionaje.

Inevitablemente, algunos de estos fenómenos se han politizado, entre estos últimos sobresalen tres casos: Edward Snowden, prófugo de la justicia estadounidense exiliado en Moscú, Chelsea Manning, juzgado, condenado y exonerado en Estados Unidos y Julian Assange, fundador de WikiLeaks, desde hace seis años, refugiado en la embajada de Ecuador en Londres.

Al politizarse estos procesos, asumen estándares diferentes porque la política es de clases, facciones y partidos. Excepto unos pocos valores, no hay manera de homologar la política y el derecho, lo cual impide un tratamiento igualitario y hace que fenómenos idénticos sean juzgados de diferentes modos y con severidad variable.

Por ejemplo, el gobierno ruso que acoge a Edward Snowden, no permitiría que uno de sus ciudadanos hiciera en Rusia lo que el americano hizo en los Estados Unidos y el ex presidente de Ecuador, Rafael Correa y su administración tuvieron una visión de Julian Assange y de los delitos que se le imputaban diferente a la que hoy asume el mandatario Lenin Moreno.

La politización y los enfoques doctrinarios e ideológicos que sustentan al poder, conduce a ambigüedades e inconsecuencias y por ese camino no solo al relativismo moral jurídico, sino también moral y ético, incluso religioso. No hay un Dios para los ricos y otro para los pobres, pero el modo en que cada uno viven la fe es obviamente diferente.

Durante la II Guerra Mundial quien espiaba para los nazis era un traidor y quien lo hacía para los Aliados un héroe. Un hacker que utiliza sus habilidades para penetrar base de datos de bancos y empresas en su propio beneficio es un delincuente, quien lo hace faltando a un juramento contraído un traidor y aquel que trata con ello de hacer justicia y sin fines de lucro ni aspiración de favorecer facciones o partidos, obtiene y divulga información que debería circular libremente, presta un servicio público y merece reconocimiento.

En 1971 mientras trabajaba para la Corporación Rand, Daniel Ellsberg, ex analista de las fuerzas armadas de los Estados Unidos, filtró al New York Times los llamados “Papeles del Pentágono”, un informe secreto sobre entresijos de la Guerra de Vietnam que el gobierno ocultaba al pueblo estadounidenses.

Consultada al respecto la Corte Suprema de los Estados Unidos apoyó al diario y de hecho exoneró a Ellsberg. También actuaron con legitimidad Bob Woodward y Carl Berstein cuando llevaron hasta sus últimas consecuencias los reportajes sobre el caso Watergate y, aunque faltó a la disciplina del FBI, Mark Felt, “Garganta Profunda” permitió al público estadounidense conocer verdades que obligaron a Nixon a renunciar a la presidencia.

Por qué el caso de Julian Assange ha de ser diferente. El estado ecuatoriano concedió a Assange la ciudadanía del país y lo acogió en su embajada en Londres donde permanece desde hace seis años, al cabo de los cuales el gobierno de Lenin Moreno endurece sus condiciones de vida y amenaza con entregarlo, cuando debería. Allá nos vemos.

La Habana, 01 de noviembre de 2018

LO QUÉ ES CHINA EN REALIDAD


Por Manuel E. Yepe

Uno de los recursos más mentirosos y reiterados de la propaganda anticomunista estadounidense– es exponer que los envidiables ritmo y nivel de desarrollo actuales de China son resultantes de su renuncia a los objetivos del socialismo y por haber adoptado el gran país asiático proyecciones capitalistas.

Con esta engañosa propaganda, los promotores de capitalismo han logrado no pocos avances en la siembra de confusión en las filas de la izquierda y en las masas progresistas en todo el mundo.

Un ensayo de Andre Vltchek, filósofo, novelista, cineasta, autor de numerosos libros y periodista investigador ruso-norteamericano especializado en temas asiáticos, publicado el 27 de octubre en la revista New Eastern Outlook (NEO), comenta que: ofensas “La locura y la vileza de lo que divulga la propaganda occidental sobre China en Estados Unidos y Europa solía hacer llorar de vergüenza a algunos de mis amigos chinos. Pero las cosas están cambiando por efecto de la frustración y las malas maneras de los perdedores. Los propagandistas del Imperio, sus expertos y periodistas no acaban de ponerse de acuerdo acerca de lo que realmente anda mal en China. Pero como se les paga muy bien por encontrar nuevos escarnios, compiten constantemente entre sí en busca de las historias más jugosas y escandalosas. A menudo parece que encuentran malo absolutamente todo lo que ven en este país, el más poblado del mundo que, además, es comunista”.

China pondrá fin a la pobreza extrema para 2020, pero ello no encuentra aplausos en Berlín, París, Londres y Washington. China está muy por delante de todos los grandes países del mundo en la construcción de la “civilización ecológica”, pero éstos no lo notan. Y tampoco advierten que el gobierno chino está introduciendo amplias reformas educativas, al tiempo que llena el país con grandes salas de conciertos, museos y teatros propios para un avance cultural incontenible.

La propaganda occidental trata, literalmente, de desacreditar a China tanto desde la izquierda como desde la derecha. Lo mismo es acusada por ser demasiado comunista que a causa de no serlo suficientemente.

El New York Times publicó un trabajo en primera plana el 5 de octubre de 2018, destacando que un reportero suyo visitó la ciudad china de Huizhou, donde “descubrió” a un grupo de juvenil marxista que protestaba y exigía que las cosas se hicieran como en tiempos de Mao.

De ello, el periódico extrajo como conclusión digna de salir en primera plana que China está enfrentando una amenaza muy seria desde la izquierda.

Véase que ignorancia, China sigue avanzado hacia el mismo objetivo, un comunismo democrático y socialmente orientado, bajo la misma dirección política comunista de entonces. Definitivamente el NYT no es una publicación pro-comunista, pero para atacar a China aparentó sus simpatías (¡al punto de destacar el reportaje en portada!) a un pequeño grupo de jóvenes marxistas celosos de sus ideas, con el fin de esparcir dudas entre los lectores, y sugerir que el gobierno chino ya no es tan rojo como antes.

Al día siguiente (edición de sábado y domingo, 6 y 7 de octubre de 2018), el mismo NYT se contradijo en dos portadas sobre China que decían que “China cortará las alas de las empresas privadas de los EE.UU.” y  que “Beijing está volviendo a los negocios”.

La doctrina de miles de periódicos norteamericanos y europeos que Washington manipula es hacer que se publique todo lo que pueda perjudicar a China. “Mientras peores, más lóbregas y más negativas sean las noticias sobre China, mejor. Todo vale.”

Se le señala por tener demasiado comunismo o por tener muy poco. Pero, ¿Qué es China en realidad? ¿Como clasificarla ante tal dicotomía?.

Vltchek brinda su criterio:

“China es un país comunista (o socialista) con miles de años de una historia larga y relativamente igualitaria. Tiene una economía mixta pero con una planificación central (el gobierno les dice a las empresas qué hacer, y no a la inversa). Es claramente la nación más exitosa de la tierra cuando se trata de trabajar en nombre de y para el beneficio de sus ciudadanos. También es la nación más grande y pacífica de la tierra. Y aquí hay dos puntos esenciales más: China está a la vanguardia para salvar al mundo del inminente desastre ecológico. No posee colonias ni neocolonias, es un estado esencialmente internacionalista. Su sistema político, economía y su cultura son diametralmente diferentes de los de Occidente”.

Por eso es elemental que los encargados de la tarea de definir lo que es o no es China y lo que son o no son las naciones  del mundo entero, deben ser, en primera y última instancias los propios gobernantes, la intelectualidad y el pueblo todo de cada país.

Y si China se declara país socialista con características chinas, ese es el criterio que debía prevalecer, sin la arrogancia de tratar de imponer a la mayor civilización de la tierra el calificativo que convenga a los intereses imperialistas o a los de otras fuerzas políticas ajenas a los mejores intereses del pueblo chino.

La Habana, Noviembre 1º de 2018

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.

Hallan irregularidades millonarias en el nuevo aeropuerto de México


RT  -   1 nov 2018 23:05 GMT

Además de que no se concluirá su construcción, seis auditorías han encontrado irregularidades por más de 16 millones de dólares.

Vista general de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, el 29 de octubre de 2018. Henry Romero / Reuters

La desgracia detrás del Nuevo Aeropuerto de México no cesa. No solo está el hecho de que no será concluido, tras la consulta que impuso la base militar de Santa Lucía, ahora fueron halladas irregularidades por un monto de 328.000.000 de pesos (16.285.593 de dólares) en las obras de construcción.

La cifra proviene de las irregularidades encontradas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en las obras de construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), como resultado de la auditoría de la Cuenta Pública 2017, entregada este 31 de octubre a la Cámara de Diputados.

En total seis auditorías fueron realizadas al Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, el cual tiene un plazo de 30 días para responder a partir de la notificación a 22 observaciones que hizo la ASF: 12 fueron a inversiones físicas, seis a desempeño y cuatro a cumplimiento financiero.

Con ello, la ASF vigiló que los recursos financieros "se aplicaron para el propósito para el cual fueron autorizados, que se previeron, contrataron, justificaron, pagaron, comprobaron y registraron, conforme a las disposiciones legales y normativas", señala el documento entregado a los diputados.

Una de las irregularidades más grave es la referente a la construcción de una barda perimetral, la cual fue asignada a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y tuvo un sobrecostopor 60.098.000 de pesos; asimismo, "incrementos por cambio del procedimiento constructivo por 42.505.000 de pesos; diferencias de volúmenes entre lo pagado y lo ejecutado por 4.975.300 de pesos y 9.610.000 de pesos por reparaciones sin que la obra estuviera recepcionada", apunta el documento.

Asimismo, se detectaron irregularidades en mediciones y trabajos respecto a tres pistas: "se constató la improcedencia de poco más de 13.000.000 de pesos por trabajos pagados fuera del periodo contractual y 5.000.000 debido a que se incluyeron en la integración de dos precios unitarios cantidades y rendimientos que no se justifican", señala la ASF.

España: Fiscalía solicita entre 16 y 25 años de prisión para los líderes independentistas catalanes


RT  -   2 nov 2018 13:07 GMT

La Procuraduría pide la pena más alta para el exvicepresidente Oriol Junqueras, 16 años para cada exconsejero y 17 para la expresidenta del Parlamento de Cataluña.



La Fiscalía del Tribunal Supremo de España ha formalizado finalmente su acusación contra los líderes separatistas catalanes por los delitos de sedición y rebelión, en la que solicita penas de hasta 25 años de cárcel.

Así, esa Procuraduría solicita 25 años de prisión —y otros 25 años de inhabilitación para cargo público— para el exvicepresidente de Cataluña, Oriol Junqueras, al que considera el líder de la rebelión; y 16 años para cada uno de los cinco exconsejeros que permanecen en prisión preventiva: Jordi Turull, Raül Romeva, Joaquim Forn, Dolors Bassa y Josep Rull. 

Para Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, presidentes de las organizaciones Assemblea Nacional de Catalunya y Òmnium Cultural, respectivamente, pide una pena de 17 años, la misma que para la expresidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell. 

Este pronunciamiento llega poco después de la decisión de la Abogacía del Estado, que se limitó a acusar a los líderes soberanistas de sedición y malversación y descartó el delito de rebelión, al considerar que no hubo alzamiento violento. 

La rebelión más la malversación sumarían una pena de entre 15 y 30 años de cárcel, mientras que la sedición agravada con malversación implicaría un mínimo de 14 y un máximo de 27, si bien la pena se reduciría considerablemente si los acusados devuelven el dinero que habrían malversado.

Por otra parte, la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha acusado al exmayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluis Trapero, de un delito de rebelión por el que podría pasar 11 años en prisión. Esa acusación se extiende al exdirector de la Policía autonómica de Cataluña, Pere Soler, y al exsecretario general de Interior de esa provincia española, César Puig. 

El portavoz de Jueces para la Democracia, Juan Antonio Lozano, ha declarado a RT que "el procedimiento sigue sus cauces habituales y ordinarios".