martes, 20 de noviembre de 2018

EE.UU. no va a tomar medidas duras contra Arabia Saudita, que pueden "destruir la economía mundial"


RT  -   20 nov 2018 21:46 GMT

Así lo ha declarado el presidente de EE.UU., Donald Trump, en medio del escándalo internacional por el asesinato del periodista saudita disidente Jamal Khashoggi.

El presidente de EE.UU., Donald Trump. Leah Millis / Reuters

EE.UU. no tiene la intención de tomar medidas duras contra Arabia Saudita, que pueden "destruir la economía mundial", ha declarado ante periodistas este martes el presidente de EE.UU., Donald Trump. Según el mandatario, una respuesta dura por parte de Washington hacia Riad conduciría a un fuerte aumento del precio del petróleo, algo que EE.UU. no piensa permitir.

"En cuanto a Arabia Saudita, si rompemos relaciones con ellos, creo que los precios del petróleo subirán a los cielos", subrayó Trump. Además, recordó que para él "América es lo primero" y que los sauditas están comprando a EE.UU. "cientos y miles de millones de cosas en este momento".

"No voy a destruir la economía mundial. Y no voy a destruir la economía de nuestro país por actuar tontamente contra Arabia Saudita", declaró.

Asimismo, el jefe de Estado prosiguió su justificación, afirmando que si Washington rompe la alianza con el reino su lugar sería ocupado inmediatamente por Rusia y China.

De este modo, el presidente de EE.UU. ha confirmado otra vez su firme apoyo a Arabia Saudita en calidad de socio regional contra Irán, pese a las dudas en torno a su involucramiento en el asesinato del periodista saudita disidente Jamal Khashoggi.



"Créanme, los impondré": Trump amenaza a China con nuevos aranceles por 250.000 millones de dólares

RT  -   20 nov 2018 22:02 GMT

El presidente estadounidense afirmó que las medidas se tomarán si Estados Unidos y China no llegan a un acuerdo.

El presidente de EE.UU, Donald Trump, en Pekín el 9 de noviembre de 2017. Damir Sagolj / Reuters

El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró este martes que su país aplicará nuevos aranceles a las exportaciones chinas si ambas naciones no alcanzan un acuerdo.

"Tengo otros aranceles por valor de 250.000 millones de dólares para imponer si [EE.UU. y China] no llegamos a un acuerdo y créanme, los impondré", declaró Trump.

Sin embargo, el mandatario subrayó que EE.UU. y China "van muy bien" y que las autoridades chinas quieren "muy fuertemente" llegar a un acuerdo con Washington.

EE.UU. ya ha impuesto aranceles contra mercancías importadas desde China por un valor de 250.000 millones de dólares. Asimismo, el pasado 24 de septiembre entraron en vigor nuevos aranceles a las importaciones de China del 10 por ciento (que a partir del próximo año aumentará al 25%) por un valor de 200.000 millones de dólares. Por su parte, el mismo día Pekín impuso aranceles a mercancías estadounidenses por el equivalente a 60.000 millones de dólares.

El pasado 16 de noviembre, Trump recalcó durante una rueda de prensa que quizás su país no necesite imponer más sanciones contra China porque Pekín desea un acuerdo comercial. "Todo cambia ahora […] A China le gustaría llegar a un acuerdo. Nuestro país no está muy bien y China, tampoco", aseveró el mandatario agregando: "Ojalá hagamos un trato".

Además, Trump reveló que China había enviado recientemente a EE.UU. una lista de productos comerciales sobre los que está abierto a negociar.

Un juez prohíbe que la Casa Blanca deniegue asilo a migrantes que crucen la frontera ilegalmente


RT   -    20 nov 2018 14:34 GMT

Donald Trump firmó este mes una orden para convertir en improcedentes las solicitudes de asilo de los miles de migrantes centroamericanos que se dirigen hacia EE.UU.



Este lunes, un juez federal prohibió a la Administración de Donald Trump denegar el asilo a los inmigrantes que cruzan ilegalmente la frontera sur, informa la agencia AP.

El juez de distrito Jon S. Tigar emitió una orden de restricción temporal tras una audiencia en San Francisco solicitada por la Unión de Libertades Civiles de América y el Centro de Derechos Constitucionales.

Las dos entidades presentaron una demanda después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitiera este mes un decreto para impedir las peticiones de asilo con el objetivo de contrarrestar la llegada de la caravana de migrantes centroamericanos.

"Las personas tienen derecho a asilo si cruzan [la frontera] entre puertos de entrada. No podría ser más claro", dijo Baher Azmy, abogado del Centro de Derechos Constitucionales. 

El pasado 9 de noviembre, el presidente firmó una proclamación de inmigración, una orden que ayudaría a prohibir a los migrantes que cruzan la frontera de los Estados Unidos con México solicitar asilo. De este modo, EE.UU. negaría el asilo a quienes entren ilegalmente al país. 

¿De dónde surge la caravana migrante?

La caravana de migrantes salió a principios de octubre de Honduras, aunque a medida que han pasado las semanas otros ciudadanos centroamericanos se han unido a la marcha. Su objetivo es llegar a EE.UU. para mejorar sus condiciones de vida, para lo que tienen que cruzar México.

En su mayoría son hondureños, salvadoreños y guatemaltecos, que huyen de la miseria y de la violencia que existe en sus sociedades de origen. De momento, se estima que al menos 3.000 personas han pedido asilo a las autoridades mexicanas.

Washington inició la semana pasada trabajos para "fortalecer" el cruce de la frontera entre San Diego (EE.UU.) y Tijuana (México) para prepararse ante la llegada de la caravana salida desde Centroamérica. Los soldados estadounidenses colocaron alambre de púas para cerrar cuatro carriles en la frontera entre ambas ciudades mientras los primeros integrantes de la columna escalaban la valla fronteriza mexicana.

Defender a Europa: ¿de quién?


Jorge Gómez Barata

La única razón por las que la ONU y la OTAN fueron creadas con rapidez, tuvieron un desempeño aceptable, incluso soportaron las pruebas de la Guerra Fría, es porque nacieron como resultado de la II Guerra Mundial, impuestas por los vencedores. Nadie se opuso, porque a nadie se le permitió.

De la ONU, Estados Unidos y la Unión Soviética excluyeron a los países vencidos, principalmente a Alemania, Japón, e Italia, y para asegurarse control absoluto, impusieron el veto. Respecto a la OTAN, en una Europa sin solvencia para afrontar su reconstrucción y pagar las deudas, Estados Unidos asumió los costos de la alianza atlántica, a cambio de ejercer el mando. El primer Comandante en Jefe fue Dwight Eisenhower.

De haber intentado ambos proyectos mediante procesos diplomáticos versallescos, todavía estuvieran discutiendo.

El proceso que, pasando por varias etapas, condujo a la fundación de la Unión Europea demoró 36 años de intensas negociaciones, que entre otras cosas, en 1963conoció el veto del presidente francés Charles de Gaulle, que impidió el ingreso de Gran Bretaña hasta 1969. La Unión Europea fue viable porque no implicó la integración militar, lo cual desde 1949 había resuelto la OTAN al mando de los Estados Unidos.

Se puede apostar que peor suerte correrá la quimera de crear un ejército europeo, un antiguo proyecto desempolvado por Emmanuel Macron y Ángela Merkel, mandatarios de Francia y Alemania, cuyas coincidencias terminarán cuando comiencen a discutir dónde se ubicaría la sede del presunto Estado Mayor Conjunto, y quién sería el Comandante en Jefe.

En las actuales circunstancias políticas, es obvio que Inglaterra, que optó por el Brexit para alejarse económica y políticamente de la Unión Europea, no participaría en la creación de un ejército común, que sin ella, sería como un “arroz con pollo sin pollo”.

A pesar de la distensión alcanzada en materia militar, Alemania es todavía una “manzana de la discordia”. Ningún europeo olvida que allí comenzaron las dos guerras mundiales, y se engendró el holocausto. Una Alemania reunificada que, a su posición económica y financiera, sume un potencial que la haga militarmente temible, es inaceptable para Europa, especialmente para países que como Polonia y Ucrania sufrieron la ocupación, y que ahora figuran entre los ejércitos más poderosos del Viejo Continente,

Pretender reunir bajo un comando militar en el cual Alemania desempeñe una posición protagónica a los ejércitos de los estados nacidos de la desintegración de la ex Unión Soviética, Yugoslavia, y Checoslovaquia, así como de las naciones bálticas (Estonia, Lituania y Letonia), juntos con Grecia, Chipre, Turquía, y los países escandinavos, todos los cuales fueron ocupados y maltratados por Hitler; es un proyecto fracasado de antemano.

Por otra parte, la estructura de unas fuerzas armadas europeas tendría que contar con un componente nuclear a lo cual, dado las condiciones impuesta por la rendición y su propia constitución, Alemania no puede acceder. Quien crea que Inglaterra o la propia Francia pondrán sus armas nucleares bajo un mando ajeno, desvaría.

Nadie debe omitir que además de con la oposición de Estados Unidos, el engendro tropezaría con dos formidables obstáculos, uno es la OTAN, y el otro Rusia, que también es Europa. Con semejantes opositores y las reservas de otros estados, ningún proyecto a escala europea sería viable, mucho menos algo tan letal como un ejército.  

Queda todavía el detalle del objetivo del presunto ejército europeo que, según se afirma, es enfrentar a Rusia, cometido para el cual puede resultar tan inútil como un paraguas en un naufragio. Ningún país europeo, ni todos juntos, se aproximan al poderío nuclear eslavo.

De hecho, la única manera de ganar una guerra con Rusia es evitándola. En lugar de un ejército, Francia y Alemania deberían buscar acuerdos y avenencias. Como ha sido dicho: “No hay un camino para la paz, la paz es el camino”. Allá no vemos.

La Habana 18/11/2018

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El presente artículo fue publicado por el diario ¡Por esto!

TRUMP CONDENA A CUBA Y EL MUNDO A EEUU


Por Manuel E. Yepe

Cuando los estadounidenses recuperen el control de su nación de manos de los grandes monopolios que han desprestigiado a la gran potencia norteamericana y han convertido a sus ciudadanos en culpables o cómplices del execrable bloqueo económico con propósitos genocidas más largo de la historia, serán ellos –el pueblo estadounidense– quienes tendrán que pedir al pueblo cubano y a la Humanidad entera indulgencia por el brutal crimen que desde hace más de medio siglo llevan a cabo contra su país vecino menor.

La ciudadanía estadounidense en su conjunto tendrá que responder por una bestial agresión que quedará inscrita en la historia como un crimen de lesa humanidad que avergonzará a las futuras generaciones de USAmericanos por el resto de la vida humana en el planeta.

Es una realidad históricamente lamentable porque no es ese talentoso pueblo sino el sistema capitalista, el que en su etapa actual de desarrollo ha generado el régimen imperialista que atropella a la humanidad sin respetar fronteras ni hacer distingo entre habitantes de uno u otro país. Exonera de esa manera al reducido grupo de poderosas corporaciones financieras que han enarbolado la bandera estadounidense para sus monstruosas fechorías.

La política actual de Estados Unidos hacia Cuba no es excepcional porque tiene raíces históricas muy constantes, si bien la confrontación ha sido siempre asimétrica, con variable intensidad en la violencia y tolerabilidad circunstancial de los contendientes.

Durante el desgobierno del presidente Donald Trump, esta política ha estado secuestrada por un grupo minoritario y radical del partido republicano colmado de figuras relacionadas con los sectores más retrógrados y agresivos contra la Isla, embriagados por la demagogia Trumpista que la separa cada vez más de los  intereses reales de la mayoría de los pobladores estadounidenses.

Es importante constatar sin embargo, que la medida de prohibir a los ciudadanos estadounidenses visitar a Cuba en calidad de turistas, no fue inventada por Trump. Esta política ha sido ratificada y continuada por más de una decena consecutiva de inquilinos de la Casa Blanca, Y no es ni tonta ni ingenua.

Numerosas encuestas realizadas a visitantes estadounidenses que, desafiando prohibiciones -legales o veladas- y ajustándose a los muchas veces humillantes requisitos que autorizan que un ciudadano de Estados Unidos pueda viajar a tierra cubana de manera lícita, demuestran que el impacto que tales  visitantes experimentan al hacerlo es muy fuerte y trascendente.

Ello está motivado, principalmente, porque la realidad de Cuba, a lo largo de más de 60 años, ha estado sometida en la sociedad norteamericana a una campaña de difamación tan feroz y falsa que cuando un ciudadano medio de Estados Unidos llega a la isla se impresiona vivamente por una realidad contrastante con lo que ha aprendido en el curso de su vida sobre un país tan cercano al suyo pero tan vilipendiado durante tanto tiempo.

Con el tiempo y especialmente durante el gobierno de Barack Obama, se fueron abriendo pequeños huecos en el asedio por la presión de congresistas y empresarios de diversos sectores estadounidenses discrepantes de la política exterior contra Cuba.

La llegada a la Casa Blanca de Donald Trump significó un freno a estos muy discretos pasos de las administraciones demócratas.

Solo Israel, cuyo papel en la política global estadounidense le obliga a la más ridícula sumisión a EEUU, no unió su voto al resto de los tres centenares de países miembros de la ONU para exigir por enésima vez en el foro mundial el cese del bloqueo a Cuba.

El más reciente primero de noviembre, a pocos días de haber sufrido Washington, una nueva vez, confirmación del rechazo internacional a su política de bloqueo contra Cuba, los departamentos de Estado, Tesoro y Comercio de EEUU emitieron nuevas disposiciones y regulaciones para recrudecer el asedio a Cuba con adicionales medidas de prohibición y represión contra entidades económicas y ciudadanos estadounidenses que intentaran realizar transacciones financieras con sus similares cubanos.

 El Departamento de Estado anunció que el listado continuará siendo actualizado de forma periódica por Washington con nuevas medidas punitivas que dañen de alguna manera la economía cubana, aunque ellas afecten igualmente a empresarios de Estados Unidos y, además, a los de terceros países.

No puede decirse que el régimen del iracundo Donald Trump haya sustituido a gobiernos serenos y pacifistas, porque las administraciones anteriores del partido demócrata superaron por su belicismo la media histórica de sus antecesores, convirtiendo a Estados Unidos en un verdadero campeón del guerrerismo.

Todo indica que la Humanidad tendrá que sufrir el “mal” de Trump, o el “peor” de Pence, por tanto tiempo como los resistan los estadounidenses y sean capaces por sí mismos de virar el pastel.

Noviembre 19 de 2018

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.

Bolsonaro dice que los brasileños "no saben todavía lo que es la dictadura"


RT  -   20 nov 2018 15:34 GMT

El presidente electo también asegura que Brasil se ha convertido en un país "sin fronteras" y que no se puede permitir la "entrada indiscriminada" de extranjeros.

El presidente electo, Jair Bolsonaro, durante una rueda de prensa en Brasilia, 7 de noviembre de 2018. EVARISTO SA / AFP

El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, ha vuelto a sorprender con sus declaraciones al afirmar que el pueblo brasileño "no sabe todavía lo que es la dictadura".

Bolsonaro, excapitán de reserva, que no ha ocultado nunca su admiración por la dictadura militar que vivió Brasil (1964-1985), se expresó así después de mantener una conversación telefónica con el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, conocido por sus discursos xenófobos y contra la inmigración.

"Hungría es un país que sufrió mucho con el comunismo en el pasado, es un pueblo que sabe lo que es la dictadura. El pueblo brasileño no sabe todavía lo que es la dictadura, no sabe lo que es sufrir en manos de esas personas", dijo a la prensa Bolsonaro tras su conversación con Orbán.

Según un informe de la Comisión de la Verdad del Gobierno, 434 personas murieron o desaparecieron durante la dictadura militar en Brasil y solamente 33 cuerpos fueron localizados. Sin embargo, la lista de víctimas podría ser mayor ya que, según aseguró la comisión, las Fuerzas Armadas apenas colaboraron para esclarecer las cifras. 

El presidente electo también afirmó que con "total certeza", Hungría será "un gran socio" para Brasil.

Inmigración

En septiembre, el Parlamento Europeo votó a favor de sancionar a Hungría por incumplir los valores democráticos. Preguntado sobre esta cuestión, Bolsonaro afirmó que "Europa está sufriendo con la inmigración desordenada", y criticó la Ley de Inmigración aprobada el año pasado en Brasil. 

"Yo estaba en contra de esa última Ley de Inmigración que transformó a Brasil en un país sin fronteras. No podemos permitir la entrada indiscriminada de los que quieren venir aquí. Si esa ley continúa en vigor, cualquiera puede entrar y llega con más derechos que nosotros", declaró Bolsonaro. 

En los últimos meses, cientos de miles de venezolanos han emigrado de Venezuela debido a la crisis económica que sufren en su país. Muchos de ellos, se han establecido en el norte de Brasil tras cruzar la frontera.