jueves, 22 de noviembre de 2018

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 23 DE NOVIEMBRE DE 2018


AUDIO

El Salvador se avecina a la contienda electoral para presidente y vicepresidente de la república del 3 de febrero próximo, y a 10 semanas de dicho evento, las propagandas publicitarias de los partidos y coaliciones se desarrollan como se acostumbra por estos lares; es decir, a costa del derroche de millones de dólares, predominantemente con mensajes superficiales y demagógicos, la utilización de medias verdades y medias mentiras lindando con descaradas falsedades; el uso de campañas negras y de mensajes que abordan creencias y símbolos religiosos para desprestigiar al adversario, al igual que la saturación de anuncios en programaciones de radio y televisión principalmente.

Todo ello forma parte de lo que deben soportar los salvadoreños durante 4 meses, y que al final se agregan al hartazgo ya existente de buena parte de la población contra estos procesos calificados de democráticos, así como la animadversión hacia la llanada clase política.

La opciones incluyen al partido oficial, el FMLN, que postula a la presidencia a Hugo Martínez, ex canciller de sus gobiernos, y a Karina Sosa, actual diputada aspirante a la vicepresidencia.

La derechista Arena en coalición con el partido Concertación Nacional, la Democracia Cristiana y Democracia Salvadoreña, postulan a la presidencia a Carlos Calleja, empresario, junto a Carmen Aída Lazo, una economista, para la vicepresidencia.

Luego, el empresario Nayib Bukele, exalcalde de Nuevo Cuscatlán y San Salvador, la capital; junto a Félix Ulloa, abogado y experto en temas electorales, quienes son postulados de última hora por el partido Gana para presidente y vicepresidente respectivamente.

Por último, Josué Alvarado, empresario residente en Estados Unidos de América, a la presidencia, junto a Roberto Rivera Ocampo como compañero de fórmula, postulados por el partido Vamos.

Según las tendencias a la fecha, obtenidas de las principales firmas e instituciones encuestadoras como CID Gallup, Universidad Tecnológica UTEC, LPG Datos, Universidad Centroamericana UCA, Mitofsky, Universidad Francisco Gavidia, entre otras, la posición más desfavorable le corresponde al partido Vamos, quien no ha sobrepasado los dos dígitos en ninguna muestra.

Le sigue el FMLN, que siendo partido de gobierno ha sufrido las consecuencias de alto desgaste luego de dos períodos presidenciales, y que se expresó como se preveía en las elecciones para alcaldes y diputados de marzo de 2018, cuando sufrió su mayor descalabro, y del que no se vislumbra se pueda reponer. Los rangos de sus números abarcan de 6 a 12 por ciento de aceptación según empresa encuestadora y fecha de su publicación.

En segunda posición se mantiene, también como única fuerza que pudiera disputarle el triunfo a la primera, el partido Arena; que en esta ocasión desde el inicio optó por la unificación de los partidos de la derecha, entre ellos el partido Concertación Nacional – heredero del anterior PCN de la época de gobiernos militares del siglo pasado -, así como el PDC, resabio de la Democracia Cristiana de la segunda mitad del anterior siglo; a ellos se suma el partido Democracia Salvadoreña, de más reciente origen.

Esa coalición se ha mantenido estancada y con pequeños retrocesos en las últimas encuestas, en los rangos que oscilan entre 15 a 25 puntos de porcentaje según la fuente. Sus principales lastres son los 20 años de gobierno desde 1989, y que para la población representan períodos de implantación del neoliberalismo a ultranza, el surgimiento de la violencia de pandillas y los casos más escandalosos de corrupción que hasta han implicado judicialmente a 2 presidentes de su filiación.

Mientras, en primera posición, que ha mantenido de manera sostenida desde hace unos 2 años, a pesar de lo imprevisible de su candidatura luego de su expulsión del FMLN y la serie de embates judiciales con los que han intentado quitarlo del camino, se encuentra Nayib Bukele; quien pretendió inscribirse con el Movimiento Nuevas Ideas que concitó masivos apoyos de la población para su formación, pero sin lograrlo porque fue aprobado como partido fuera de tiempo estipulado; por lo que optó hacerlo a través del partido de centroizquierda Cambio Democrático, que casualmente fue anulado por el tribunal electoral antes de la inscripción de candidatos; por lo que a una hora de concluir el límite para hacerlo, se postula como candidato a la presidencia por el partido GANA, que resultó en 2009 de la escisión del partido Arena, cuando luego de perder la presidencia una buena cantidad de sus diputados lo abandonaron por serios problemas internos.

Este panorama tortuoso no parece haber afectado la intención de buena parte de la población electoral que conserva su predilección por Bukele y Ulloa, ante el creciente rechazo de los partidos tradicionales, a quienes, según las diferentes muestras de investigación de opinión, no desean que regresen a gobernar el país.

Con este panorama parece cerrar el año este país centroamericano que se dispone a elegir nuevo gobierno, y que, si no ocurre nada excepcional, los especialistas mantienen la expectativa de que el bipartidismo de Arena y FMLN de los últimos 30 años se vendría al traste al surgir un posible gobierno de origen diferente y que al parecer contaría con fuerte apoyo poblacional de todas las tendencias. Al menos, es lo que por hoy se puede deducir, aunque lo que realmente ocurra se sabrá hasta el 3 de febrero de 2019.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para el programa El Club de la Pluma, desde la provincia de Córdoba, Argentina, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.

PODER Y PRENSA. DIÁLOGO Y CONFRONTACIÓN


Jorge Gómez Barata

Tres nombres ilustran los momentos de tensión que a escala global atraviesan las relaciones entre el poder y la prensa. Se trata Jim Costa, Julian Assange, y Jamal Khashoggi. Casos que, aunque de naturaleza diferente, constituyen eventos políticos trascendentales, dos de ellos tragedias humanas.

El más reciente y menos dramático es el del periodista cubano-americano Jim Costa, que como parte del staff de la cadena CNN, ha protagonizado intercambios con el presidente Trump, que dos semanas atrás culminaron en una intensa confrontación de palabras y gestos que dieron lugar al arbitrario retiro de la credencial para acceder a la Casa Blanca.

En respuesta, la cadena de noticias y el periodista demandaron al presidente de los Estados Unidos ante una corte de Washington, protagonizando un suceso sin precedentes. Reprimir a un periodista por preguntas consideradas impertinentes, es algo que el presidente de los Estados Unidos, el hombre más poderoso del planeta, no puede hacer porque se lo impide la ley. Según se afirma el caso involucra dos preceptos de la Constitución de los Estados Unidos.

Se trata de la Primera Enmienda, la cual establece que: “El Congreso no podrá hacer ninguna ley con respecto al establecimiento de la religión, ni prohibiendo la libre práctica de la misma; ni limitando la libertad de expresión, ni de prensa…”.

La norma constitucional es aplicable a todo aquel que, de cualquier manera, con cualquier pretexto, o usando cualesquiera poderes, trate de coartar la libertad de expresión y de prensa. Otra Enmienda aludida es la Quinta, referida a las garantías al “debido proceso”, que prescribe que para que cualquier persona sea sancionada o castigada, debe mediar una denuncia y proceso legal en regla.

En el caso de Julian Assange, fundador de WikiLeaks, exiliado en la embajada de Ecuador en Londres, y reclamado por la justicia estadounidense, estaría por ver si el sistema judicial de Estados Unidos considera aplicable la Primera Enmienda, pues el gobierno alega que su gestión no es estrictamente periodística. Al respecto, se han mencionado los términos espionaje y traición.

En cualquier caso, es difícil asumir que se trata de un espía, porque en Estados Unidos, al menos jurídicamente, la libertad de prensa incluye el amparo para procurar información y el derecho a divulgarla. De hecho, el periodismo de investigación figura entre los géneros más apreciados.

Por su parte, la acusación de traición no es aplicable debido a que no se trata de un súbdito ni de un empleado estadounidense, y ese delito está claramente descrito en la Constitución, según la cual: “El delito de traición contra los Estados Unidos consistirá solamente en tomar las armas contra ellos o en unirse a sus enemigos, dándoles ayuda y facilidades…”

En tanto el affaire de Jamal Khashoggi es uno de los más insólitos y repugnantes crímenes cometidos jamás por un estado en la persona de un periodista. Se trata de una macabra sucesión de hechos que comenzó semanas atrás, cuando el profesional saudí visitó la embajada de su país en Washington para tramites personales, y sospechosamente fue remitido al consulado en Estambul, donde del modo más cruel que pueda ser imaginado, fue asesinado por un comando enviado por el gobierno de Arabia Saudita.

En estos momentos la investigación parece haber alcanzado resultados definitivos, según los cuales la CIA afirma poseer pruebas que indican la culpabilidad del gobierno de Riad. En cualquier caso, el presidente Donald Trump, que ha confesado estar impactado por el suceso, ha anunciado que dará a conocer las conclusiones de la investigación.

Los gobiernos y la prensa son servidores públicos. El día llegará que coincidan y cooperen en lugar de denostarse mutuamente y estar en permanente ruta de colisión, lo cual supone alcanzar una constructiva y genuina independencia mutua. Allá nos vemos.

La Habana, 21 de noviembre de 2018

CELEBRAN EN CUBA EL DIA MUNDIAL DE LA TELEVISIÓN


Por Pedro Martínez Pírez

En la sede de la ACNU, Asociación Cubana de las Naciones Unidas, en La Habana, fue celebrado en horas de la tarde de este miércoles el Día Mundial de la Televisión, que fue decretado por la Asamblea General de la ONU el 17 de diciembre de 1996, y este año estuvo dedicado a reconocer la labor informativa de la multinacional TeleSur.

El acto se inició con la colocación de ofrendas en los bustos de cinco Cancilleres de la Dignidad de Nuestra América, entre ellos el venezolano Ignacio Luis Arcaya, que fue destituido por el presidente Rómulo Betancourt porque se puso al lado de Cuba en la VI Conferencia de Cancilleres de la OEA celebrada el 16 de agosto de 1960 en San José, Costa Rica.

La ofrenda ante el busto de Arcaya fue colocada por la periodista Fabiola López, jefa de la corresponsalía de TeleSur en Cuba, y por Fermín Quiñones, Presidente de la ACNU.

Ante los bustos de los Cancilleres Raúl Roa, de Cuba, Guillermo Toriello, de Guatemala, Raúl Porras, de Perú y Manuel Tello de México, colocaron ofrendas Waldo Ramírez, vicepresidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión; Maruja Calvo, fundadora de la televisión cubana; Gabriel Navarrete, Presidente de la Asociación Española Cultura y Cooperación Internacional; y el ingeniero cubano Enrique Gay Calvó, también fundador de la televisión cubana.

Fermín Quiñones reconoció en el acto el importante papel que desempeña en América Latina y el resto del mundo la multinacional TeleSur, mientras que Fabiola López, al recordar la entrevista que el presidente de Cuba, ingeniero Miguel Díaz-Canel Bermúdez ofreció recientemente a ese importante medio de comunicación, dijo que en la creación de TeleSur estuvieron presentes dos grandes de Nuestra América, el venezolano Hugo Chávez y el cubano Fidel Castro.

La primera transmisión de TeleSur se realizó hace trece años desde el Teatro Teresa Carreño de Caracas, y entre los integrantes de su Consejo Asesor figuraron el Premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel y el destacado periodista hispano-francés Ignacio Ramonet.

Waldo Ramírez, quien fue uno de los primeros profesionales de la televisión cubana que colaboró durante varios años en Venezuela con  TeleSur, resaltó el abnegado y eficiente trabajo del equipo de la multinacional acreditado en La Habana, así como la participación de otros corresponsales en el mundo.

Al acto también asistieron el periodista Bartolomé Sancho Morey, Presidente de Honor de la Casa de Amistad con Cuba de Islas Baleares, el economista Andrés Soto, gran admirador de la obra de TeleSur, quien hace 60 años fue quien grabó en su casa de La Habana el histórico diálogo entre los Comandantes guerrilleros Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara.

El periodista Pedro Martínez Pírez, Presidente de la Comisión de Prensa de la ACNU, rindió también homenaje al embajador de Venezuela recientemente fallecido en La Habana, y quien dijo es igualmente un Canciller de la Dignidad de Nuestra América.

La Habana, 21 de noviembre de 2018