martes, 11 de diciembre de 2018

Estados Unidos cierra centro del Servicio de Ciudadanía e Inmigración en Cuba


Publicado En Cubadebate el 10 diciembre 2018

A pesar de no contar con evidencias, Estados Unidos mantiene paralizados los servicios consulares para los cubanos en su Embajada en La Habana. Foto: Getty

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) anunció este lunes el cierre permanentemente de su oficina local en Cuba, cuyas labores pasarán a realizarse en la capital mexicana.

De acuerdo con un comunicado difundido por esa entidad, el cese de ese centro comenzó este lunes, y la oficina del USCIS en Ciudad México asumirá la jurisdicción sobre los asuntos de inmigración a Estados Unidos atendidos anteriormente en La Habana.

Asimismo, el Departamento norteamericano de Estado en la capital del país caribeño se encargará de ciertos servicios proporcionados anteriormente por el USCIS, agregó la declaración.

El texto recordó que desde el otoño de 2017 fueron suspendidos casi en su totalidad los servicios de visas de la Embajada estadounidense en La Habana, tras la decisión de la administración de Donald Trump de reducir de forma considerable el personal en esa legación.


El Departamento de Estado y el USCIS siguen explorando opciones para continuar los servicios consulares y otras labores de inmigración en otras localidades, añadió la declaración de hoy.

Según ese documento, se informará sobre instrucciones alternas que se establezcan para presentación y procesamiento de casos.

El USCIS es la agencia federal que supervisa la inmigración legal a Estados Unidos y forma parte del Departamento de Seguridad Nacional.

La página digital de la entidad explica que entre sus funciones se incluyen atender las solicitudes de ciudadanía y los procesos que permiten a residentes permanentes y a ciudadanos estadounidenses traer a familiares directos a vivir y trabajar en este país, entre otras tareas.

El paso de este lunes, junto a las otras medidas adoptadas en el último año, se da a pesar de los llamados de diversos sectores a restablecer el personal de la Embajada en La Habana y regresar a las labores habituales, fundamentalmente en lo relacionado con los trámites de visas.

Tanto el Gobierno cubano como voces en Estados Unidos han denunciado la politización del tema de los problemas de salud, y señalan que los principales afectados son los cubanos y cubanoamericanos que tienen que efectuar procesos más difíciles para visitar a sus familiares.

El cierre de USCIS en Cuba se corresponde con el comportamiento asumido por Estados Unidos durante el último año de paralizar los servicios consulares para los cubanos, afectando los vínculos entre decenas de miles de familias a uno y otro lado del Estrecho de la Florida.

EE.UU. sin autoridad moral en DDHH, advierte Cuba


La Habana, 10 dic (PL) Estados Unidos carece de autoridad moral para señalar a Cuba en materia de derechos humanos, advirtió hoy el canciller de la isla, Bruno Rodríguez.

El ministro cubano de Relaciones Exteriores reaccionó así a un documento contra la mayor de las Antillas del secretario de Estado, Michael Pompeo, acusándola de violaciones de los derechos humanos.

Pompeo miente y calumnia, denunció Rodríguez en declaraciones que reproduce la Cancillería en la red social Twitter.

El alto funcionario exigió al gobierno de Estados Unidos y a su secretario de Estado el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a la isla durante casi seis décadas.

Asimismo recordó la pobre ejecutoria del país norteño en materia de derechos humanos, por su condición de represor global y la que allí ocurre contra migrantes, minorías y personas pobres.

También el director general de Estados Unidos de la Cancillería, Carlos Fernández de Cossío, rechazó el texto sobre Cuba publicado por Pompeo.

'Con una falta de decoro que es usual en el gobierno de los Estados Unidos al referirse al tema de los derechos humanos, el secretario de Estado, Michael Pompeo, ha hecho pública una carta que dice haber enviado al ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, la que no se había recibido al momento de publicarse', señaló.

Agregó que el gobierno norteamericano actúa deshonestamente cuando plantea preocupación por la situación de los derechos humanos en Cuba o en cualquier lugar.

'Su trayectoria histórica, sus abusos constantes y flagrantes contra su propia población y la población de muchos países en el mundo, y su alianza a lo largo de la historia con regímenes dictatoriales autores de los crímenes más oprobiosos, descalifican la autoridad moral de los gobernantes estadounidenses', sentenció.

En opinión de Fernández de Cossío, la supuesta carta y su manejo público no son más que actos de propaganda.

wmr/cvl

Declaración del Director General de EE.UU. del MINREX sobre falsas imputaciones del Departamento de Estado de los Estados Unidos


Cubaminrex  Lun, 10/12/2018 - 22:22

El Director General de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, rechazó el texto sobre Cuba publicado por el Secretario de Estado de los Estados Unidos en la noche del 10 de diciembre de 2018. “Con una falta de decoro que es usual en el gobierno de los Estados Unidos al referirse al tema de los derechos humanos, el Secretario de Estado Michael Pompeo ha hecho pública una carta que dice haber enviado al Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, la que no se había recibido al momento de publicarse”, señaló el Director.

Agregó que “el gobierno de los Estados Unidos actúa deshonestamente cuando plantea preocupación por la situación de los derechos humanos en Cuba o en cualquier lugar” y precisó que “su trayectoria histórica, sus abusos constantes y flagrantes contra su propia población y la población de muchos países en el mundo, y su alianza a lo largo de la historia con regímenes dictatoriales autores de los crímenes más oprobiosos, descalifican la autoridad moral de los gobernantes estadounidenses”.

En opinión de Fernández de Cossío, “la supuesta carta del Secretario de Estado y su manejo público no son más que actos de propaganda”.  Acompañan, según indicó, “la falta de voluntad de ese gobierno a sentarse frente a Cuba, con seriedad y compromiso, en un diálogo bilateral entre iguales, a deliberar sobre el tema de los derechos humanos y la manera avanzar con sinceridad hacia una cooperación constructiva en el tema” y agregó que, “si a Estados Unidos verdaderamente le interesara los derechos humanos de los cubanos, no impondría un bloqueo económico criminal que castiga a toda la nación, ni pondría obstáculos crecientes a la emigración ordenada, ni a los servicios consulares de los que dependen decenas de miles de cubanos”.

“Cuba es un país en el que se respetan los derechos humanos”, enfatizó el Director.  Añadió que, contrario a los Estados Unidos, “el gobierno cubano y la sociedad en su conjunto se movilizan en función promover y garantizar el marco legal, las políticas públicas y el disfrute efectivo de los derechos de los ciudadanos, incluidos los derechos a una vida digna, libre de explotación, marginalización, enajenación social, discriminación de cualquier índole, de violencia, criminalidad y abuso del poder, y con acceso a servicios de salud y educación de calidad para toda la población, entre otras garantías”. 

#VoceríaMINREX / CubaMINREX

"Catástrofe" económica y "revolución ciudadana": Francia, en alerta por los 'chalecos amarillos'


RT  -   11 dic 2018 15:29 GMT

Emmanuel Macron anuncia "una emergencia económica" y ofrece algunas concesiones a los manifestantes. Sin embargo, algunos sindicalistas opinan que "el presidente no entendió nada" y piden una nueva movilización.



Francia lleva varias semanas sumida en las violentas protestas organizadas por los 'chalecos amarillos', que han dejado ya un rastro de 4.500 detenidos. Aunque el presidente francés, Emmanuel Macron, ha hecho algunas concesiones, los manifestantes las consideran insuficientes y ya han convocado nuevas movilizaciones para el próximo fin de semana.

Entretanto, las autoridades alertan de "la catástrofe" que las protestas conllevan para el comercio y la economía del país. 

¿Qué quieren los manifestantes?

Las protestas del movimiento 'chalecos amarillos', que estallaron el pasado 17 de noviembre, estaban motivadas originalmente por el aumento planificado del impuesto sobre el combustible. Sin embargo, pese a que el Gobierno de Macron anuló ese aumento de impuestos, las protestas se han convertido en un movimiento más amplio dirigido contra de las políticas oficiales y sus reformas económicas.

Los manifestantes se quejan de los impuestos exorbitantes, de los bajos salarios y de la incapacidad de encontrar un trabajo bien remunerado, al tiempo que acusan a las autoridades de alejarse de la gente y trabajar en beneficio de las personas más ricas del país.

¿Qué ofrece el Gobierno?

Tras cuatro fines de semana consecutivos de movilizaciones, Macron anunció este lunes que su país se encuentra en un estado de "emergencia social y económica" y ofreció algunas concesiones a las demandas de los manifestantes:

El mandatario adelantó que el salario mínimo de Francia aumentará en 100 euros al mes en 2019 y se comprometió a introducir exenciones fiscales sobre las horas extra.

Los ciudadanos que trabajan en Francia recibirán una bonificación especial a finales de año que estará exenta de impuestos.

El presidente subrayó la necesidad de crear puestos de trabajo e intensificar la lucha contra la evasión fiscal. Asimismo, anunció su intención de reunirse con los alcaldes y de dirigirse de nuevo a los ciudadanos de su país para informarles sobre el trabajo realizado.  

¿Están satisfechos?

Al parecer, las concesiones de Macron no han logrado apaciguar los ánimos de los manifestantes ni de los políticos de la oposición, como Jean-Luc Mélenchon, que estima que el presidente no ha tenido en cuenta las demandas populares para una democracia más participativa, en el sentido de que "en lo que Macron ha anunciado todo será pagado por la gente", mientras que los ricos "no pagarán nada".

Benoît Hamon, excandidato presidencial y fundador de Mouvement Génération, denuncia que el paquete de medidas de Macron beneficia a los ricos y exige "una verdadera redistribución de la riqueza", mientras que el primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, señaló que "no ha cambiado el rumbo general" del Gobierno.

Por su parte, Philippe Martinez, secretario general de la Confederación general del trabajo (CGT), acusa al mandatario galo de "hablar pero no actuar". "El presidente de la República no ha entendido nada o no quiere entender" el enojo popular, se lamenta el sindicalista.

¿Qué pasará ahora?

Alrededor del 54% de los franceses cree que los 'chalecos amarillos' han alcanzado sus objetivos y quieren que pongan fin a las manifestaciones, según una encuesta de OpinionWay. Aunque la mitad de los encuestados consideran que las medidas anticrisis de Macron no son convincentes, otro 49% cree que el presidente ha logrado abordar las demandas de los manifestantes.

Sin embargo, Mélenchon pronostica que la "revolución ciudadana" continuará y que el próximo sábado será "un momento de gran movilización". En la misma línea, Martinez aseguró: "Cerramos la puerta y llamamos a movilizarnos el próximo viernes 14 de diciembre".

¿Cómo afectará a la economía?

Entretanto, el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, ya ha calificado la situación de "catástrofe" para el comercio y la economía del país en vísperas de las Navidades. En particular, el ministro estima que Francia perderá 0,1 puntos de crecimiento en el cuarto trimestre de este año.

Por su parte, el Banco Central de Francia anunció que el crecimiento francés se desacelerará, situándose en un 0,2 en lugar del 0,4 estimado hasta ahora, debido a las protestas, que afectan la actividad empresarial del país y, especialmente, a los pequeños comercios de París. 

De hecho, la federación francesa de minoristas estima que el sector ya habría perdido unos 1.000 millones de euros en ingresos a raíz de las movilizaciones durante días clave de compras de la campaña de Navidad.