lunes, 24 de diciembre de 2018

EN CUBA. CONSTRUIR ALIANZAS


Jorge Gómez Barata

A sesenta años del inicio de la construcción del socialismo en Cuba y con el fracaso del modelo económico soviético a la vista, es evidente que la empresa estatal socialista cubana, por sí sola no puede realizar la reanimación económica con la urgencia que el país necesita. Tampoco pudiera hacerlo el débil sector privado. ¿Qué tal una alianza? Es lo que sugiere el presidente Díaz-Canel. 

El sector estatal de la economía cubana no puede recibir más prerrogativas, apoyos, promesas y mimos que los otorgados a lo largo de casi sesenta años. Una vez y otra se les asignan recursos, se le condonan deudas y se les promete “independencia”, lo cual no es posible porque al privilegiar la planificación centralizada, fijar los salarios, monopolizar el comercio exterior, controlar las divisas y regular el mercado interno, el sistema no lo permite. Una diputada fue lapidaria: “A más independencia, es preciso mayor control. Más sencillo sería cuadrar el círculo.

Quien nunca ha recibido una oportunidad para integrarse al esfuerzo por vivir bajo reglas de convivencia socialistas, es el sector privado nacional que, dicho sea de paso, solo para el récord, es el único componente de la política interna cubana no hostilizado por Estados Unidos.

En la economía estatal cubana, área en la cual hubo períodos de “vacas flacas y gordas”, antes y después del colapso soviético, se han ensayado todas las fórmulas imaginables sin que los resultados hayan honrado los esfuerzos. También ocurrió así en la Unión Soviética y Europa Oriental.

Debido a la certeza de que es necesario introducir innovaciones decisivas, me entusiasma la alusión del presidente Díaz-Canel de aliar o integrar la empresa estatal socialista con el sector no estatal y la inversión extranjera, lo cual es una audaz promesa que pudiera conducir al éxito. Ahora bien, para aprovechar las potencialidades del sector no estatal hay que fortalecerlo y dignificarlo. Nadie puede aliar un gigante con un alfeñique.

Reforzar el sector estatal cubano para que funcione como un aliado estratégico y no como un compañero de viaje del que se recela, es preciso apoyarlo desde el estado, ampliar su radio de acción a diversas ramas y actividades de la economía, privilegiando los emprendimientos asociados al sector productivo mediante la constitución de pequeñas y medianas empresas.

Conceptualmente, no existe ningún obstáculo para que especialistas que durante décadas han servido en el sector público, ejerzan sus profesiones bajo formatos privados o cooperativos. No veo por qué arquitectos, ingenieros, biólogos, periodistas, músicos, incluso médicos, no puedan obtener licencias o constituir empresas privadas o cooperativas para realizar encargos estatales y ofrecer servicios a clientes privados nacionales y extranjeros.

A tales efectos, sin estudios ni experimentos que toman años y nadie necesita, es urgente dictar decretos sobre micro, pequeñas y medianas empresas, especialmente en el sector productivo, sin excluir áreas de alta tecnología, así como sobre la participación de los cubanos radicados en el exterior en los procesos económicos nacionales.

Al respecto, sería oportuno que el Banco Central y los ministerios concernidos generaran iniciativas para convertir en capital de inversión una parte de los tres mil millones de dólares que se reciben cada año como remesas. Con efectos inmediatos la Aduana General de la República pudiera liberar de impuestos las herramientas importadas por viajeros, nuevas o de uso, con o sin motor, que sirven para trabajar y producir y para vulnerar el bloqueo.

Hay tela por donde cortar y espacio para crear. Creer que todo está dicho es un error. Allá nos vemos. 

La Habana, 23 de diciembre de 2018

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El presente artículo fue publicado por el diario ¡Por esto!

HACIA UNA NUEVA CONSTITUCIÓN EN CUBA


Por Pedro Martínez Pírez

La nueva Constitución cubana, que fue aprobada por los diputados que integran la Asamblea Nacional del Poder Popular, será llevada ahora a un referendo que tendrá lugar en todo el archipiélago de Cuba el domingo 24 de febrero del próximo año.

Serán los electores cubanos quienes digan sí o no a la nueva Carta Magna, que consta de 229 artículos, once títulos, dos disposiciones especiales y dos finales, y fue aprobada por el Parlamento cubano el pasado sábado luego de un intenso proceso popular que se desarrolló desde el pasado mes de agosto y en el cual emitieron sus propuestas los cubanos residentes dentro y fuera del país.

Seis millones de cubanos participaron en el amplio y democrático proceso legislativo y sus aportes produjeron 60 por ciento de modificaciones en el proyecto inicial, algo realmente inédito en la historia constitucional cubana.

El 24 de febrero es una fecha de mucha significación histórica en Cuba. Ese día del año próximo, cuando se efectuará el referendo, se cumplirán 124 años del reinicio de la guerra por la primera independencia cubana, organizada entonces por el prócer José Martí, cuyo rico legado ha estado presente en los debates hacia la nueva constitución.

La nueva Carta Magna ratifica el histórico carácter laico de la Constitución, amplía los derechos de los ciudadanos así como las formas de propiedad e introduce modificaciones en la estructura del Estado mediante la creación de la Presidencia de la República y el cargo de Primer Ministro.

El nuevo texto sustituye a la anterior Constitución, que fue aprobada en Cuba en 1976.

La Habana, domingo 23 de diciembre de 2018.

Periodista de Der Spiegel falsificó reportajes y malversó donaciones para 'huérfanos' sirios


RT  -   24 dic 2018 11:27 GMT

El reportero alentó a los lectores a que hicieran donaciones para dos menores sirios, quienes se vieron obligados a huir a Turquía. Se cree que uno de los supuestos beneficiarios nunca existió.

Kay Nietfeld / AP

Claas Relotius, periodista de Der Spiegel, que ha falsificado muchos de sus desgarradores reportajes, enfrenta ahora una investigación criminal sobre donaciones de dinero para niños sirios. La revista alemana presentó una denuncia penal contra Relotius después de que se supiera que el reportero no solo inventó protagonistas y citas en sus historias, sino que también pudo haber estafado a sus lectores.

'Hijos del rey'

Los lectores informaron al medio que el reportero utilizó su correo electrónico privado para organizar una campaña de recaudación de fondos para huérfanos sirios que viven en Turquía. La historia apareció en el artículo de Relotius de 2016 titulado 'Hijos del rey'.

Aquel reportaje contó la historia de Alin y su hermano Ahmed, quienes se vieron obligados a huir a Turquía después de que sus padres murieran en la ciudad siria de Alepo. Para sobrevivir, los niños trabajaban largas horas y vivían en condiciones pésimas. Relotius afirmó haber hablado con ambos menores, que vivían separados por 300 kilómetros, en las ciudades turcas de Mersin y Gaziantep.

Historia "falsificada y fuertemente dramatizada"

Sin embargo, Der Spiegel informó que la menor aparentemente nunca existió. El fotógrafo turco Emin Ozmen, quien acompañó al periodista alemán en su viaje, aseguró que solo había visto al niño, cuya historia fue "falsificada y fuertemente dramatizada", reseña la revista.

Además, se supo que los niños (si eran dos) no eran huérfanos, ya que su madre estaba viva y trabajaba en una tienda de muebles en Gaziantep. Der Spiegel continúa su investigación sobre la historia, pero aún no ha encontrado a nadie que coincida con la descripción de la supuesta hermana de Ahmed.

El reportero afirmó que había logrado llevar a los niños a Alemania, donde fueron adoptados por un médico y su familia. Sin embargo, esto "es aparentemente ficción", de acuerdo con la revista. Steffen Klusmann, jefe de redacción de Der Spiegel, señaló que los fondos "probablemente nunca llegaron a aquellos para los que estaban destinados".

El medio declaró que no estaba al tanto del esquema que utilizó Relotius, ya que ningún lector lo había denunciado en el momento de la recaudación de fondos. Todavía no está claro qué sucedió con las donaciones recibidas.