viernes, 24 de mayo de 2019

MOTIVOS DE LA TENSION CHINOESTADOUNIDENSE


Por Manuel E. Yepe

Philippe Waechter, economista jefe de la administradora de activos francesa Ostrum Asset Management, formuló el 17 de mayo último un interesante análisis acerca de las actuales tensiones entre China y Estados Unidos.

Explica el experto francés que los twits de Donald Trump del cinco de mayo aumentaron las tensiones entre Washington y Beijing, relanzando las discusiones sobre los términos de un acuerdo entre ambas potencias en el ámbito comercial.

Las represalias chinas contra las importaciones de EEUU en respuesta a los nuevos aranceles estadounidenses ponen en tela de juicio el largo período de calma comenzado después de la reunión del G20 el primero de diciembre del año pasado.

El deseo de Trump de imponer nuevas restricciones a China refleja su voluntad de repatriar puestos de trabajo, especialmente en el sector manufacturero, y también de reducir la dependencia en China de Estados Unidos. En 2018, la  balanza exterior de EEUU con China era deficitaria en más de 400 mil millones de dólares.

La contrapartida de este superávit chino con EEUU reflejaba una financiación china de la economía de EEUU a través de la compra de bonos federales estadounidenses. La lógica era que los productos chinos en el mercado estadounidense financiaban la economía de EEUU para compensar la falta de ahorro allí.

El funcionamiento del comercio chino-estadounidense era a base de complementariedad, pero este equilibrio está cambiando ahora de naturaleza porque el peso de China en la financiación de la economía estadounidense ha ido disminuyendo.

En marzo de 2019, el peso de los activos financieros de EEUU en poder de China en el total de la financiación exterior de Estados Unidos había descendido al bajo nivel observado en junio de 2006.

El equilibrio de la relación entre los dos países está cambiando y Estados Unidos ya no tiene capacidad de influir en China como en el pasado. China tiene ahora más autonomía, afirma Waechter.

La Casa Blanca está impaciente por la falta de voluntad de los chinos para responder a sus peticiones. Al gravar las importaciones chinas, Washington quiere influir en la economía de Beijing, a riesgo de crear allí fuertes tensiones sociales y forzar así la mano de las autoridades chinas que no desean asumir este riesgo social. El bajo ritmo de los indicadores chinos de actividad desde principios de año podría validar el análisis de Washington y animarle a endurecer aún más su tono comercial. A principios de 2019, el peso de Estados Unidos en las exportaciones chinas se ralentizó significativamente.  La dependencia de China respecto a Estados Unidos se está invirtiendo y, al mismo tiempo, los chinos están relanzando la iniciativa de las Nuevas Rutas de la Seda, cuyo objetivo es, entre otros, diversificar aún más los mercados chinos. China está ahora ampliando oportunidades de mercado y limitando efectivamente la influencia de EEUU en su situación económica interna.

El otro gran punto de desacuerdo entre Washington y Pekín se refiere a la tecnología. “Me parece que éste es el principal punto de las diferencias entre los dos países”, dice Waechter. Los chinos se han puesto al día tecnológicamente muy rápidamente en los últimos veinte años. Esto ha sido así tanto en transferencias de tecnología como en recursos para facilitarla. Y esto ha funcionado tan bien que los chinos ahora aventajan considerablemente a EEUU en  5G e Inteligencia Artificial, entre otros desarrollos significativos.

En esta cuestión de la supremacía tecnológica hay un cambio radical porque los chinos tienen los medios para desarrollar estas tecnologías sin el apoyo estadounidense. Esta situación pudo haber surgido con Japón hace unos años, pero los japoneses siempre optaron por permanecer en el redil de EEUU, lo que no es el caso de Beijing- dice Waechter- porque China tiene un mercado interno muy grande y esto les permite crear condiciones para una dinámica tecnológica autónoma.

Lo que está en juego es simple. Quienquiera que fije los estándares para estas nuevas tecnologías tendrá una ventaja comparativa considerable. Será más fácil desarrollar innovaciones utilizando estas tecnologías. Por eso es aquí donde se estancan las negociaciones. Los chinos han dedicado recursos significativos para lograr esta ventaja tecnológica y no caerán inocentemente bajo el control estadounidense.

Este estancamiento tecnológico no se resolverá de manera espontánea y la posibilidad de un acuerdo entre los dos países parece improbable.

“La dinámica de la economía mundial está cambiando. Es la primera vez en la historia moderna que se produce una situación que hace probable que la economía mundial se desplace hacia una nueva región en virtud de criterios relacionados con la innovación tecnológica. Cuando el corazón de la economía mundial se trasladó del Reino Unido a Estados Unidos, hubo una continuidad que no existe en la situación actual y ello alterará la dinámica de la economía mundial e inevitablemente redistribuirá las cartas entre las regiones del mundo”, concluye Philippe Waechter.

La Habana, 22 de mayo de 2019

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.

EN EL LADO EQUIVOCADO DE LA HISTORIA


Jorge Gómez Barata

Durante sus primeras tres décadas la Revolución Cubana se desplegó en el período de la Guerra Fría. El comunismo internacional y la Unión Soviética fueron muchas veces culpados por el viraje político operado en la Isla. ¿Ocurrió así?    

A pesar de la extraordinaria influencia ejercida por los Estados Unidos en América Latina ningún país se le parece. Lo más cercano a un símil fue Cuba, creada como república por el naciente imperialismo que la diseñó a su imagen y semejanza.

En 1898, para apoderársete de Cuba, el presidente William McKinley le declaró la guerra a España, y durante cuatro años ocupó militarmente la Isla.

Debido a que la anexión no era viable, Estados Unidos optó por conceder a la Isla una “independencia tutelada”, y cometió el más grave error político en la historia de las relaciones entre ambos países, al imponerle la Enmienda Platt, un apéndice constitucional que la convirtió en una especie de factoría. Como parte de aquel proceso, el gobernador americano convocó a elecciones, y bajo su férula se eligió el primer mandatario, Tomas Estrada Palma.

El humillante tutelaje impuesto a la naciente república generó una contradicción nunca resuelta, e hizo al imperio americano responsable de algunos de los principales eventos políticos en la historia de Cuba.

En 1906 cuando al presidente Estrada Palma se le vencía el período presidencial, trató de prolongarlo, lo cual provocó disturbios que sirvieron de pretexto para que él mismo invocara la Enmienda Platt. En lugar de insistir en el mantenimiento de la institucionalidad y la democracia, Theodore Roosevelt cedió a la demanda del presidente cubano, y envió a La Habana, primero a William Taff y luego a Charles Magoon, que durante tres años rigieron la Isla.

Algo semejante ocurrió cuando en la década del treinta, el quinto presidente cubano, Gerardo Machado, quiso prolongarse en el poder, reformó la Constitución aprobada bajo la ocupación norteamericana, convirtiéndose en dictador, lo cual provocó una auténtica rebelión popular.

Más comedido, Franklin D. Roosevelt no envío tropas, aunque despachó a La Habana a Benjamín Sumer Welles, quien ofició como una especie de procónsul. La historia se repitió en 1952, cuando Batista protagonizó un cuartelazo y se hizo con el poder, que ejerció dictatorialmente hasta que fue derrotado por la revolución encabezada por Fidel Castro.

Sin el autogolpe de Estrada Palma, no hubiera sido necesaria la segunda intervención norteamericana, sin la cañona de Machado no hubiera existido la intervención de Sumer Wells, y sin el golpe de estado de Batista, la revolución encabezada por Fidel no hubiera tenido lugar. De haber actuado en defensa de la democracia como nunca hizo, Estados Unidos pudo haber condicionado la historia de Cuba en función de sus proyecciones.

La guinda del pastel la aportaron Eisenhower y Kennedy, que en 1959- 1960 hostilizaron a Fidel Castro, llegando hasta la invasión por Bahía de Cochinos, luego acusándolo de comunista, y decretando un temprano e injustificado bloqueo económico, al cual sumó a sus aliados confiriéndole proyección mundial. Se puede discutir cuanto aquella agresividad influyó en que la Revolución se aliará con la Unión Soviética, no obstante, históricamente, su culpa es menor que la Estados Unidos.  

La falta de consecuencia política y de visión estratégica respecto a Cuba de los presidentes McKinley, Theodore Roosevelt, Franklin D. Roosevelt, y Dwight Eisenhower explican la afirmación del doctor Jesús Arboleya, según la cual: “Cuba, el país geográfica y culturalmente más cercano a Estados Unidos, es el que realizó la revolución antiimperialista más profunda”, por lo cual ha sido duramente castigado.

La administración de Eisenhower que toleró el golpe de estado de Batista, reaccionó frente Fidel Castro no como ante un revolucionario extranjero, sino como si fuera un separatista que hubiera segregado a Boston o Filadelfia de la Unión. El sistema fue más generoso con Jefferson Davis* que con Fidel Castro y con su hermano Raúl.

Donald Trump que tanto critica a sus predecesores, debería tomar nota. Respecto a Cuba, Estados Unidos no puede alegar inocencia, porque siempre estuvo del lado equivocado de la historia. Barack Obama quiso rectificar. Mirar adelante y no repetir los errores del pasado pudiera ser una mejor política que volver a hostigarla. Allá nos vemos.

La Habana, 21 de mayo de 2019

……………………………………………………………………………
* Jefferson Davis. Presidente de los Estados Unidos Confederados que agrupó a los 11 estados que se separaron de la Unión Americana, y contra los cuales Abrahán Lincoln libró, la Guerra de Secesión (1861-1865). A pesar del delito cometido, solo estuvo detenido dos años. En 1868 el gobierno federal retiró todos los cargos por lo cual fue liberado conservando sus derechos políticos.

………………………………………………………………………
El presente artículo fue publicado por el diario ¡Por Esto! Al reproducirlo indicar la fuente

EE.UU. transferirá 8.100 millones de dólares en armas a sus aliados en el Golfo para "detener la agresión iraní"


RT  -   24 mayo 2019 22:02 GMT

Así lo aseguró el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, este viernes.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo. Mandel Ngan / Reuters

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, confirmó la aprobación de 8.100 millones de dólares en transferencias de armas a Arabia Saudita, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos en un intento por "disuadir la agresión iraní", informó AFP.

Pompeo se pronunció este viernes señalando que se trata de una decisión en conformidad con el "artículo 36 de la Ley de Control de Exportación de Armas". De esta manera, ha ordenado al Departamento de Estado "completar de inmediato la notificación formal de 22 transferencias de armas pendientes" a estos países aliados en el golfo Pérsico.

"Estas ventas apoyarán a nuestros aliados, mejorarán la estabilidad de Oriente Medio y ayudarán a estas naciones a disuadir y defenderse de la República Islámica de Irán", subrayó el jefe de la diplomacia estadounidense.

"La Administración Trump ha fallado una vez más"

Esta decisión tiene lugar horas después de un comunicado del senador demócrata, Bob Menéndez, en que informó que la Administración del presidente Donald Trump había puesto en marcha una disposición —raramente utilizada en la ley federal— que permitirá a la Casa Blanca eludir las revisiones del Congreso a la hora de vender armas a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y otros países.

Menéndez, quien es el principal demócrata en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, criticó las acciones del Gobierno afirmando que no se citó una razón específica o legal para utilizar esta herramienta legal más que Irán. "Estoy decepcionado pero no sorprendido de que la Administración Trump haya fallado una vez más en dar prioridad a nuestros intereses de seguridad nacional a largo plazo o defender los derechos humanos y, en cambio, esté concediendo favores a países autoritarios como Arabia Saudita", aseveró.

jueves, 23 de mayo de 2019

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 24 DE MAYO DE 2019



Continúan en este país centroamericano los acuciosos debates acompañados de mucha participación ciudadana y observación internacional, referidos a los trabajos que realiza la subcomisión especial recién creada en la asamblea legislativa, que ha estudiado el proyecto de la llamada ley de reconciliación nacional que sustituiría a la de amnistía de 1993, ya abolida por la sala de lo constitucional de la corte suprema de justicia.

De esta manera, los parlamentarios salvadoreños muy difícilmente escapan del seguimiento y escrutinio de los ciudadanos, asociaciones gremiales o especializadas del tema, sobre todo por la trascendencia que implica, y alertados por lo que, en el pasado, y recientemente, se ha acostumbrado al legislar en este país, a través de encerronas o madrugones, y a espaldas de la población. Eso, al parecer, ya no les ha de ser permitido tan fácilmente.

Algunos diputados la semana pasada intentaron una maniobra para aprobar a como diera lugar el proyecto que les favorecía, y que luego se retractaran públicamente; todo hace indicar que aún no han renunciado a concretar su plan de presentar y aprobar una ley que omita los juicios y penas contra quienes cometieron crímenes de lesa humanidad durante el conflicto armado, que no obligue a resarcir a las víctimas, ni propiciar la búsqueda de la verdad.

Ya han señalado muchos que les adversan que se trataría de una amnistía encubierta en esa ley de reconciliación; precisamente porque no cumple el mandato de la resolución de la sala de la corte suprema de justicia que declaró inconstitucional la ley de amnistía que estaba vigente, que promovía la impunidad, e ignoraba a las víctimas y la verdad, elementos fundamentales que no se piensan corregir.

Por ello un grupo de entidades de la sociedad civil que han luchado y luchan por el respeto de los derechos humanos han presentado el martes de esta semana, ante la subcomisión especial, un nuevo proyecto de ley que les parece más justo y adecuado para la reconciliación del país, pero al parecer los diputados tienen prisa y probablemente no lo consideren seriamente.

A nivel interno continúan las muestras de rechazo a las pretensiones de la mayoría de diputados, en especial pertenecientes a los partidos Arena, Fmln, Pcn y Pdc; quienes han avalado las conclusiones de la primera comisión ad hoc y la reciente subcomisión especial, cuyo contenido pretendería salvaguardar a ambos bandos del conflicto y sin resarcir debidamente a las víctimas, ni la búsqueda de la verdad.

Las sospechas indican que buscan a toda costa presentar el proyecto en la sesión plenaria de este jueves, que ocurriría posterior a la redacción del presente reporte, con tal que fuera aprobado por la mayoría y ser inmediatamente enviado al presidente Sánchez Cerén, quien, de acuerdo a ellos, lo sancionaría como ley de la república.

Todo, a pesar del rechazo interno y también desde el exterior, atento a lo que sucede en este país centroamericano; tal es así que Michelle Bachelet, alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ha advertido que este proyecto de la subcomisión especial es una puerta abierta para la impunidad.

En su informe asegura que en el proyecto aludido se establecen disposiciones que benefician de forma indebida tanto a los responsables materiales, como a los autores intelectuales y a los altos mandos que durante el conflicto armado ordenaron, o no adoptaron medidas para prevenir o reprimir crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra; tales como ejecuciones extrajudiciales de niños, mujeres y ancianos; así como desapariciones forzadas, torturas, violencia sexual y otras violaciones de derecho internacional, según se cita.

Al igual que Bachelet, otras personalidades del entorno internacional que defienden los derechos humanos se han expresado al respecto, así como localmente lo han hecho las asociaciones que representan a las víctimas, otras organizaciones que defienden los derechos humanos, y académicos de prestigio, como el sacerdote jesuita José María Tojeira, entre otros, que se han mostrado en contra del rumbo que han decidido tomar los diputados y sus partidos políticos, sin importarles la opinión de los demás.

Los organizados de la sociedad civil y representantes de las víctimas le han pedido al presidente Sánchez Cerén, este jueves, que vete la ley. Hasta el momento nadie sabe lo que ocurrirá, pero lo que hagan los llamados representantes del pueblo pondría más en claro para quién y con quién trabajan, por si hay alguien que aún lo dude.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para el programa El Club de la Pluma, desde la provincia de Córdoba, Argentina, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


miércoles, 22 de mayo de 2019

Salvaje boicot a Huawei: el impredecible desenlace de la guerra entre EE.UU. y China


RT  -   22 mayo 2019 10:55 GMT
Por Luis Gonzalo Segura

La guerra sin cuartel ya es una realidad. Estados Unidos ha enviado a China una declaración oficial de guerra —boicot a Huawei— con su correspondiente ultimátum: tres meses. Después del aumento de las escaramuzas en los últimos meses entre norteamericanos y chinos (incluyendo presiones norteamericanas para que europeos y aliados no contrataran la tecnología 5G con Huawai o la detención de su vicepresidente, Meng Wanzhou, en diciembre pasado), Donald Trump decidió declarar el viernes pasado el estado de "emergencia nacional" argumentando la necesidad de proteger las redes informáticas de Estados Unidos de los adversarios extranjeros. De China, claro, y más concretamente de Huawei. Poco después retrasó el plazo de aplicación: tres meses. Algo normal en Donald, primero actúa y luego piensa.

Tras declararse la "emergencia nacional", con la que se prohibía que empresas que contraten con proveedores extranjeros participar de las redes de telecomunicaciones estadounidenses, las divisiones norteamericanas amenazaron con un ataque por 'software' y 'hardware'. Ello supuso que Google amenazara con dejar sin actualizaciones de software (Android) a Huawei, lo que convertiría a sus teléfonos vendidos en obsoletos casi al instante y sus próximos terminales en cacharros de escaso valor. También que múltiples compañías norteamericanas (Intel, Qualcomm, Broadcom, Micron Technology o Western Ditigal) hicieran lo propio con respecto al hardware (microchips y memorias). Finalmente, el inminente ataque quedó en un ultimátum: tres meses.

Las consecuencias de la guerra para Huawei

De producirse definitivamente la guerra —el veto entrará en vigor el próximo 19 de agosto si nada lo remedia— sería imposible a día de hoy determinar el resultado de la batalla y los daños colaterales, los cuales serían sufridos en casi todo el planeta.

Por un lado, Google dejaría de suministrar software y componentes a Huawei, lo que implicaría que los terminales y las tabletas chinas dejaran de actualizarse con las correspondientes versiones de Android y no pudieran usar aplicaciones tan exitosas y populares como Gmail, Youtube o Google Maps, entre otras (sin embargo, Google Play y Google Play Protect seguirán operativas). 

Múltiples analistas afirman que un golpe de esta naturaleza tendría importantes consecuencias en Huawei dado que tendría que crear su propio sistema operativo y sus propias aplicaciones y que ello sucediera de forma rápida y exitosa. Algo que no se antoja sencillo cuando a nivel mundial Android representa el 85% y el resto está copado por iOS de Apple. El sector de los sistemas operativos es muy restringido. En cuanto a la venta de las aplicaciones la situación es similar, pues el 70% de las descargas se realizan en Google Play Store y el 22,6% en Apple Store. Casi el 93%. 

Ren Zhengfei, el fundador de Huawei, considera, sin embargo, que el impacto del ataque en la empresa, en caso de producirse, sería asumible. Basa su consideraciones en que Huawei obtiene el hardware de empresas norteamericanas y chinas al 50% —al menos, antes del inicio de la contienda arancelaria— y también en la ventaja tecnológica de su compañía respecto a la tecnología 5G. Según él, este adelanto se estimaría en unos dos o tres años. De sus palabras se deduce que el suministro de hardware lo tendrían solucionado aumentando la producción de las empresas chinas y el daño en el software espera ser compensado con el adelanto tecnológico en 5G. 

La respuesta china

Por otra parte, la respuesta de China a la amenaza norteamericana puede consistir en restringir las exportaciones de 'tierras raras', imprescindibles para la fabricación de productos de alta tecnología como automóviles eléctricos. No hay que olvidar que la subida de aranceles norteamericanos a China hace dos semanas fue respondida por el gigante asiático con una subida del 10 al 25% sobre productos norteamericanos (entre los que no estaban las tierras raras). Una medida muy lógica si tenemos en cuenta que China produce el 90% de tierras raras en todo el mundo.

Pero los asiáticos cuentan con más munición, pues nadie puede descartar que realicen una ofensiva sobre Apple en su territorio. La compañía de la manzana mordida, antaño arcoíris, podría quedar seriamente dañada de continuar el conflicto, pues entre las más de 200 empresas de 43 países diferentes que proveen a Apple una cantidad más que considerable son chinas (y taiwanesas). Por ejemplo, las baterías del iPhone son proporcionadas por Sunwoda Electronic, ubicada en Shenzhen, y los chips de la serie 'A', aunque son fabricados por Apple, son producidos por TSMC en fábricas chinas y taiwanesas.

Tampoco sería descartable que se impidiera la venta de dispositivos de Apple en China, lo que afectaría muy seriamente a la empresa norteamericana, la cual facturó en 2018 más del 15% en el país asiático. Medida que no podría tener respuesta por parte de los Estados Unidos pues Huawei no está presente en el mercado norteamericano.
El ataque chino, además, podría también tener una ramificación en Taiwán, porque muchas de las empresas que sirven a Apple están ubicadas en esta pequeña isla y tienen sus fábricas en China.

Los daños colaterales ya son una realidad

Huawei incrementó sus ventas un 34,8% en 2018 y consiguió vender 202,9 millones de terminales móviles en todo el mundo. Se trata de la tercera compañía en venta de smartphones a nivel mundial, detrás de Apple —a la que sigue muy de cerca— y de Samsung. No se trata, por tanto, de una compañía cualquiera y teniendo el mundo un nivel tan elevado de globalización resulta casi imposible que empresas del resto del planeta, norteamericanas y de cualquier otro país, no resulten afectadas por un ataque bélico a nivel comercial de la magnitud del que pretenden los norteamericanos.

Ni China es un país que se pueda boicotear ni la globalización del mundo actual permite boicotear a las empresas de una potencia mundial sin que ello suponga un golpe salvaje a toda la economía mundial. Incluidas las propias empresas norteamericanas. Una prueba de ello la hemos podido encontrar en los mercados bursátiles o en las quejas o justificaciones de Tim Cook al respecto de las ventas de Apple debido a la guerra comercial. 

Lo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que la empresa norteamericana, líder en la venta de smartphones solo por detrás de Samsung, había perdido un 3,5% de su valor en bolsa en solo esta semana y acumula un 15% desde que Donald Trump aumentó la intensidad de la guerra comercial con China hace dos semanas. Y los daños colaterales no quedan solo restringidos a Apple, pues Skyworks acumula un 21,5% en las últimas semanas, una situación catastrófica que se repite en la mayoría de empresas tecnológicas, especialmente en el sector de los semiconductores: Xilinx pierde un 17%; Nvidia, un 15%; Intel, un 13% (y hasta un 26%); VanEck Vectores Semiconductor, un 15%; Qualcomm, un 6% solo el lunes 20 de mayo…

El impredecible desenlace de la guerra

Una vez que las razones del conflicto son más que obvias —la ventaja tecnológica china en 5G y el liderazgo económico del gigante asiático—, queda por resolver cuál será el desenlace del conflicto, cuál puede ser el ganador y cuáles pueden ser los países beneficiados (si es que los hay). No es nada sencillo de predecir.

En ocasiones, conflictos de esta magnitud terminan por no tener un vencedor claro, eso que se conocen como guerras pírricas, e incluso por favorecer a un tercero. Pensemos, por ejemplo, en la I Guerra Mundial y cómo este conflicto marcó el principio del fin de la superioridad europea y el comienzo del liderazgo norteamericano. A nadie extrañe, por tanto, que este conflicto pueda favorecer a terceros países, especialmente asiáticos (India, Pakistán, Indonesia…), pero también latinoamericanos si aprovechan la oportunidad. 

Queda en evidencia que ambos contendientes, chinos y norteamericanos, necesitan el uno del otro, lo que no permite descartar, por las altas presiones que ejerzan las empresas, que la situación se reconduzca. Al menos, ello es lo que están suplicando las grandes empresas, con Apple a la cabeza, aunque sus mensajes oficiales puedan diferir. 

China, más allá del conflicto, debe aprender la lección —necesita un sistema operativo—, pues en este conflicto mantiene una clara superioridad en 'hardware' y una clara debilidad en 'software'. Y Estados Unidos debe aprender la suya: ya no son los amos del mundo y los tiempos de salvajes boicots económicos ya no son posibles entre superpotencias. 

martes, 21 de mayo de 2019

CONTROL DE ARMAS NUCLEARES INSEGURO


Por Manuel E. Yepe

Hizo el pasado mes una década que el presidente Barack Obama declaró ante una multitud en Praga, el compromiso de Estados Unidos de buscar la paz y la seguridad en un mundo sin armas nucleares. Hoy, sin embargo, estamos en la cúspide de ese mundo, pero con más armas nucleares, no menos.

El futuro del control de armas pactado entre Estados Unidos y Rusia para reducir la amenaza de que las dos superpotencias instiguen una guerra nuclear –tradición bilateral que se remonta a los gobiernos de Nixon y Brezhnev- parece poco prometedor.

Una vez que ambos países abandonen oficialmente el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) en agosto próximo, sólo quedará vigente el Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START) como acuerdo formal limitante del tamaño y el alcance de los respectivos arsenales nucleares entre los dos grandes poseedores de armamento nuclear. Y por si fuera poco, el Nuevo START expira en febrero de 2021.

La administración Trump dice que está considerando extender el Nuevo START, pero existen motivos para el escepticismo acerca de esta afirmación. El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, quien ha marcado pautas en Estados Unidos al abandonar el Tratado Nuclear de Irán y el Tratado INF, es un muy probable defensor del desmonte del Nuevo START también. De hecho, Bolton ya se ha referido de manera altisonante a la participación de Estados Unidos en ese tratado calificándolo como “desarme unilateral". Según se ha publicado, Trump mismo rechazó la oferta de Putin de extender el Nuevo START durante la primera conversación telefónica oficial que sostuvieron ambos.

Se supone que Rusia sigue interesada en extender el tratado más allá de 2021 y ya el Presidente Vladimir Putin ha cursado una invitación abierta a que se inicien conversaciones con vistas a una prórroga. El Ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Lavrov, expresó un interés similar en la conferencia de seguridad de Munich de este año. Putin fundamenta su desinterés por los acuerdos bilaterales y su preferencia por un marco multilateral basándose, según explicó en 2012, en que Estados Unidos y Rusia pudieran terminar “desarmándose sin parar mientras otras potencias nucleares acumulan armas”.

Pero sin estos acuerdos, Moscú y Washington podrían estar avanzando hacia una nueva carrera armamentista, posibilidad que los públicos ruso y estadounidense parecen haber captado. (Según una reciente encuesta realizada por el Chicago Council on Global Affairs y el Levada Analytical Center, siete de cada diez rusos (72%%) y 70 % de los estadounidenses temen que sus países se dirijan hacia una nueva carrera armamentista.

Pero quedan motivos para la esperanza. La mayoría de los rusos (87 %) y de los estadounidenses (74 %) están a favor de que se llegue a un acuerdo para limitar las armas nucleares.

A la campaña Nuclear Freeze -que incluyó una protesta de un millón de estadounidenses pidiendo el fin a la carrera armamentista- se atribuye el haber forzado la mano de Reagan a iniciar en 1985 negociaciones con Gorbachov. En 1982, tres cuartas partes de los estadounidenses estaban a favor de congelar la producción de armas nucleares (75 %), según una encuesta conjunta de NBC News y Associated Press. La mayoría de los estadounidenses también estaba en desacuerdo con la afirmación de Reagan de que el movimiento de congelamiento estaba siendo manipulado por intereses extranjeros para debilitar al país (48 %). Reagan pronto cambió de rumbo.

En 1982, Estados Unidos había vivido 35 años de Guerra Fría. Los estadounidenses habían practicado ejercicios de protección desde la escuela primaria y la mayoría recordaba la crisis de los misiles en Cuba y la constante amenaza de una guerra nuclear.

Esto explica en parte, por qué a pesar del apoyo que vemos entre los estadounidenses a un nuevo acuerdo de control de armas y la sensación de que una nueva carrera armamentista nos amenaza, sólo el 54 % de los estadounidenses se opuso a la decisión de EEUU de retirarse del Tratado INF. Al igual que hoy en día, la decisión del INF se ha convertido en un asunto partidista, con el 73 % de los republicanos apoyando la decisión de Trump de retirarse y el 74 % de los demócratas que se le oponen. El desafío para los defensores del control de armamentos hoy es romper con el partidismo que rodea a las decisiones individuales sobre el control de armamentos.

Según Lily Wojtowicz investigadora asociada del Consejo de Asuntos Globales de Chicago que estudia la opinión pública rusa y la estadounidense, aunque el 78 % de los estadounidenses describe a Rusia como un rival y no como un socio, todos apoyan la búsqueda de nuevos límites a los arsenales nucleares de Estados Unidos y Rusia (90 % republicanos, 89 % demócratas, 84 % independientes).

La Habana, Mayo 20 de 2019

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México

Gracias a Facebook su compañía telefónica recopila sus datos personales (incluida la calificación crediticia)


RT  -   21 mayo 2019 13:03 GMT

La revista electrónica The Intercept ha dado la voz de alarma, tras tener acceso a unos papeles confidenciales la compañía liderada por Mark Zuckerberg.

Imagen ilustrativa. Monika Skolimowska / www.globallookpress.com

Facebook ha proporcionado a compañías telefónicas los datos privados de los clientes sin su conocimiento a través de un algoritmo de recopilación de los datos del comportamiento de los usuarios en esa red social, Instagram y Messenger, informa The Intercept con referencia a un documento interno de la compañía, al que tuvo acceso.

Asimismo, los clientes de Facebook han obtenido la ubicación del usuario, sus intereses y posición en su grupo de amigos, así como las especificaciones técnicas de sus dispositivos. Estos datos han sido compartidos con unos 100 operadores y fabricantes de teléfonos en 50 países. 

Según el medio, los datos compartidos por Facebook han sido utilizados por estas empresas para sus propios fines, incluida la evaluación de la solvencia crediticia de los usuarios. De acuerdo con los documentos vistos por The Intercept, este programa, llamado 'Actionable Insights', sigue en marcha.

"Herramienta para mejorar la conectividad"

Actionable Insights se anunció el pasado agosto en el blog de ingeniería de Facebook y fue presentado como una "herramienta para ayudar a los socios a mejorar la conectividad". Uno de sus algoritmos consiste en excluir a los usuarios con un historial de crédito deficiente de futuras promociones de las compañías clientes. La solvencia crediticia se determina a través del comportamiento en línea de los usuarios, según el documento.

El programa es aparentemente gratuito, lo que permite al CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, continuar afirmando que Facebook no "vende datos de los usuarios", pero el acceso a esta herramienta se proporciona con el entendimiento de que las empresas pagarán por pautar en Facebook.

En general, el programa brinda información sobre la demografía, la ubicación, los intereses personales y la afinidad con amigos, además de datos funcionales como el uso de Wi-Fi, redes celulares e información de dispositivos.

Según el documento filtrado, los datos están "agregados y anonimizados"; y a pesar de que un portavoz de Facebook le dijo a The Intercept que la recopilación de datos de ubicación de usuarios se limita al código postal, cualquier teléfono con la ubicación activada señala con precisión el paradero de su propietario, y los investigadores han demostrado que el registro de los movimientos de una persona en el transcurso de un mes puede contar mucho sobre ella sin importar cuán "anonimizado" esté.

Facebook, por su parte, insiste en que no realiza evaluaciones de solvencia crediticia, aunque la compañía no pudo negar que había proporcionado los datos de usuarios a otras partes que podrían realizar dichos análisis, una distinción que puede no eximirla de las leyes pertinentes, según un experto legal que habló con The Intercept.

lunes, 20 de mayo de 2019

LA ECONOMÍA ES PARTE DE LA CULTURA, NO AL REVÉS


Jorge Gómez Barata

Sesenta años atrás, Estados Unidos aplicó a Cuba un bloqueo económico todavía vigente, que al incluir todos los bienes y servicios adquirió carácter total. Al incorporar a sus aliados latinoamericanos y europeos asumió perfil mundial, y cuando sumó el aislamiento político, cultural, científico y académico añadió “factores no económicos”. Al agregar las amenazas militares y las manipulaciones migratorias, el bloqueo cubrió todo horizonte.

Afortunadamente existía la Unión Soviética, que ofreció a la Revolución Cubana respaldo político y asistencia económica, comercial, y tecnológica, los cuales fueron decisivos. Junto con la ayuda material, la URSS exportó a Cuba su cultura política. 

Con las plantas industriales, maquinarias, y vehículos llegó su interpretación del marxismo-leninismo, el materialismo dialéctico e histórico, la sociología, la historia, el ateísmo científico, y otros conocimientos y valores que se incorporaron a la ideología y la espiritualidad de la sociedad cubana. El sistema escolar y los medios de difusión los reprodujeron, y la práctica política los consagró. Algunos asumieron la condición de dogmas. 

El trasvase ideológico fue bienvenido porque dotó a la Revolución de fundamentos teóricos, y aportó a la cultura política revolucionaria los contenidos necesarios para formular el programa de la construcción del socialismo, cohesionar a la sociedad, y definir metas compartidas. Más allá de lo justificado, se exageró la copia de instituciones y prácticas, cosa criticada por el propio Fidel Castro.  

En el paquete llegó la cultura económica, integrada por la crítica al capitalismo, en parte fundamentada en la obra de Marx y la economía política del socialismo, un conjunto de elaboraciones de discípulos y exégetas con lo  cual Marx tuvo poco que ver, y cuyo contenido estaba basado en la supresión de la propiedad y del sector privado, la estatización, la planificación centralizada, el monopolio del comercio interior y exterior, y la colectivización de la agricultura.

Persuadida de que era lo correcto, la Revolución se blindó contra cualquier otra manifestación de la cultura política. La riqueza del pensamiento liberal fue omitida, y las teorías económicas y filosóficas occidentales, incluso las de matriz marxista, fueron rechazadas. Cualquier desacuerdo era tildado de “revisionismo”.

Estamos en presencia de evidencias de cuanto pueden arraigar los conocimientos cuando se sueldan con la ideología y adquieren dimensión política. Se trata de un fenómeno cultural y de un misterio, según el cual determinados saberes sobreviven como una fe, aun frente a contundentes videncias de la realidad.

La Unión Soviética y el socialismo real colapsaron, entre otras cosas por lo desatinado de sus políticas económicas y otros déficits, sin embargo, contra todos los pronósticos, su legado aún persiste en la Isla.

Aunque para Cuba la etapa postbloqueo parece ahora lejana, presumiblemente los efectos materiales de esa criminal política pudieran subsanarse de modo más o menos inmediato, no así las consecuencias culturales.    

Estoy convencido de que para profundizar sus procesos políticos, perfeccionar sus instituciones, crecer económicamente, y progresar sin traumas ideológicos y sin renegar de credos que alguna vez fueron útiles, pero que han perdido vigencia; como han hecho China y Vietnam Cuba necesita desprenderse de conceptos económicos y políticas erróneas incorporadas cuando el bloqueo la dejó sin opciones.

Los progresos en la economía no harán cambiar los conceptos y las políticas erróneas, sino que será a la inversa. Tan pronto cambien los conceptos y las prácticas erradas, y se desaten los nudos que atan a las fuerzas productivas, la economía florecerá, no para reinstaurar el capitalismo, sino para transitar por sus propios caminos hacia un socialismo avanzado y contemporáneo con su presente.

Otra vez la pregunta es: ¿qué hacer? ¿esperar o luchar? De eso se trata también la batalla de ideas a la que llamó Fidel. Recuerdo que una vez Raúl Castro nos convocó a “desempolvar”. Ahora es más necesario porque no se trata de una fina capa de polvo, sino de una dura costra que es preciso remover. Nadie puede hacerlo solo y únicamente el Partido, el Gobierno, y el liderazgo estatal y político son capaces de lograrlo.

Ojalá la práctica histórica y la providencia iluminen a los decisores. De ellos depende todo. Allá nos vemos.

La Habana. 19 de mayo de 2019