viernes, 4 de enero de 2019

EN DESGRACIA LÍDERES DE OCCIDENTE


Por Manuel E. Yepe

Para la humanidad fueron sorpresivas, en días recientes, la retirada de Siria del contingente militar estadounidense agresor, las protestas en Francia, la perspectiva de un Brexit duro, el declinar político de Angela Merkel, los aprietos de Netanyahu y la conversión del saudí Mohamad bin Salman en un paria internacional. Las actuales crisis de liderazgo en Europa, Estados Unidos y algunos de sus principales aliados, han sumido a Occidente en un caos llevándolo a uno de sus más críticos momentos de las últimas décadas. Todo ello ha sido provocado por la contradictoria política de Estados Unidos que ha conducido a una disminución de la soberanía y la capacidad de decisión de los aliados de Washington.

Así puede resumirse el contexto regional actual tras el anuncio de la retirada de la participación estadounidense en la agresión de que es objeto Siria, según un enjundioso ensayo del comentarista internacional Federico Pieraccini publicado en la Strategic Culture Online Journal de Moscú.

A poco de la elección de Donald Trump, los principales líderes de la Unión Europea (Merkel, Cameron y Hollande) manifestaban vacilaciones y síntomas de fracaso. Hollande cayó en las encuestas por sus políticas favorecedoras de los intereses de las élites a expensas de la cada vez más pobre y endeudada población francesa. Cameron, quien para evitar una victoria laborista bajo Jeremy Corbyn prometió una votación sobre el Brexit, perdió por ello su carrera política. La Unión Demócrata Cristiana (CDU) alemana, sufrió derrotas electorales sin precedentes por sus políticas migratorias y la Canciller Angela Merkel fue duramente criticada y obligada a renunciar a la presidencia del partido.

La situación empeoró en el Reino Unido al dimitir Cameron tras la votación del Brexit y, en Francia, Hollande tuvo que a renunciar a la idea de reelegirse dada a su evidente impopularidad.

Theresa May y Emmanuel Macron reemplazaron a Cameron y Hollande.

Macron prometió un renacimiento francés y May, tuvo que negociar enérgicamente con la Unión Europea en aras de obtener las mejores condiciones posibles para el Brexit en marzo de 2019.

Mientras tanto, en Estados Unidos ha habido un fuerte forcejeo entre las élites de la guerra político-financiera por el dominio de la política exterior de Trump. El Presidente, por inexperiencia, ineptitud o intencionalmente, sucumbió ante el establishment de la política exterior con sus ofertas habituales de simultanear neoliberalismo e imperialismo brutal en un enfrentamiento llevó a la designación de Bolton y Pompeo como modus operandi entre las partes en pugna.

Tal fusión de neoliberalismo e imperialismo brutal en el manejo congresional de los asuntos de política exterior está en el centro de los problemas actuales entre Estados Unidos y el resto del mundo, y sólo está sirviendo para acelerar una transición hacia un orden mundial multipolar. El neoliberalismo y el excepcionalismo están ahora arraigados en la política de "América Primero", combinando los peores elementos del imperialismo y los intereses de la oligarquía financiera.

En este caos generalizado que caracteriza al viejo continente, Trump quizás haya dado el primer paso sensato de su presidencia al anunciar la retirada de las tropas estadounidenses de Siria, ante  las protestas de los imperialistas globalistas. Washington está siendo expulsado del Medio Oriente a causa de sus fracasos.

Mientras tanto, el Congreso estadounidense ha aprobado una condena a las acciones saudíes en Yemen y ha retirado el apoyo de EEUU al esfuerzo bélico de Riad, no por preocupación por la difícil situación de los civiles yemeníes que sufren bajo la embestida de las bombas suministradas por Estados Unidos, sino por el deseo de Washington de ganar aplausos por socavar a su aliado Mohammed bin Salman, anatematizado por las élites políticas y financieras euro americanas.

Netanyahu vive una situación precaria por las investigaciones por corrupción a que están siendo sometidas su esposa y la mayoría de su gobierno. La reciente capitulación de Israel en Gaza, que llevó a la dimisión del Ministro de Defensa Avigdor Lieberman, junto con el reciente incidente con los rusos en Siria, así como la perspectiva poco realista de una guerra con Hezbolá, han reducido la imagen de Netanyahu dentro de Israel. Su tiempo se le acaba.

La obediencia ciega a la ideología globalista neoliberal, unida al daño que causa Trump a amigos y enemigos por igual, ha llevado a los líderes europeos y sus aliados del Oriente Medio a una precaria situación de pre crisis de deuda financiera que corre el riesgo de llevar al caos en próximos meses.

Y como si la situación de los líderes occidentales no estuviera suficientemente comprometida, sus pocas acciones conjuntas se deciden en Washington y tienen como objetivo antagonizar a China, Rusia e Irán. Después de 24 meses de la presidencia de Trump, los países europeos han terminado renunciando incluso a la pequeña apariencia de autonomía y soberanía que conservaban. Trump exige lealtad absoluta, sin dar nada a cambio.

La Habana, Enero 3 de 2019

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.

ME PARECE NECESARIO DECIR ALGO MAS


Por Esteban Morales

En lo que ya se ha dicho, todo indica que parece existir bastante coincidencia en que el problema nuestro no es de economía. Es de política y mentalidad. Ya se ha logrado un consenso bastante amplio al respecto.

De política, porque nuestra actual política económica se encuentra estancada. De mentalidad, porque no acabamos de cambiar todo lo que debe ser cambiado.

Es difícil explicarse por qué se presentan tantas dificultades económicas y no somos más agresivos para realizar los cambios que nos saquen de la ya prolongada y difícil situación en que nos encontramos. Son variadas las opiniones existentes al respecto:

  • No pocos consideran que dentro del gobierno están presentes algunos cuadros que actúan con temor, demasiada lentitud y posiciones dogmáticas. Son aquellos que no dejan de encontrar asidero en algunas elaboraciones teóricas que apoyan esos modos de actuación.

  • Otros consideran que existen actitudes que aceptan   la posibilidad de salir adelante manteniendo posiciones de política económica que no se corresponden con la situación que afrontamos.

  • En puro lenguaje de pueblo, no pocos consideran que los que así actúan es porque no sufren directamente las dificultades por las que atraviesan la mayoría de la población:  el transporte, la alimentación y otras necesidades que no pueden solventar con sus ingresos, en particular con el salario que devengan.

  • Los más radicales piensan que, para algunos, no es salvar a la revolución lo que más les interesa sino preservar sus cargos y ciertas posiciones de privilegio.
  • No faltan los que piensan que existen algunos haciendo contrarrevolución solapada.

Sin embargo, resulta importante reconocer que, desde el principio y en sus más recientes intervenciones, el Presidente se manifiesta de tal modo que se puede observar que no le falta conciencia y conocimientos acerca de dónde están nuestras trabas. Trabas a las que unos cuantos economistas y científicos sociales en general nos hemos referido con insistencia. Otros, que no creo sean principalmente economistas, prefieren continuar en la misma nave, aunque esta se pusiese a punto de hundirse.

Muchos somos los que insistimos sobre un conjunto de medidas de política económica, que, de no adoptarse, ni la modesta tasa de crecimiento que nos hemos propuesto para el 2019 la vamos a alcanzar, después de llevar ya un lustro de magro incremento del PIB.

A nuestro entender, ¿cuáles son esas medidas?

-Nuestra Empresa Estatal Socialista no acaba de levantar vuelo. Pues hay que terminar de dotarla de las prerrogativas que debe tener, liberarla de una planificación excesivamente centralizada que la ahoga y permitiéndoles, además, elegir al que la dirige.

-La metodología seguida para las inversiones extranjeras continúa repitiendo las trabas para que no se logre la agilidad necesaria. Vienen inversiones, pero pudieran ser más si compitiéramos usando mayor rapidez y con flexibles reglas para aceptarlas.

-Tenemos que solucionar los problemas de indisciplinas, control, baja productividad, cuentas por cobrar en el exterior, cobros y pagos internos.

-Las inversiones quedaron un 15% por debajo de lo previsto, lo cual no es nada bueno.

-Se afectaron las actividades del plan por no poder importar lo previsto ya que no logramos exportar todo lo necesario.

-Se produjo un excesivo gasto de combustible y continuó su desvío interno.

-Para crecer, cómo alternativa, habrá que incrementar las inversiones.

- La otra alternativa para crecer serán los préstamos. Pero si debemos, no somos muy atractivos para que nos presten. Aunque nuestro comportamiento haya sido esforzado y serio por pagar.

-En el 2018 estaba previsto gastar 91,2 Tm de combustible por 1 millón del PIB. Pero en el 2019, solo podremos gastar 84,5 para hacer más. Es decir, que, con menos combustible, nos proponemos al menos alcanzar el PIB del 2018. Es decir, solo para lograr reproducción simple.

-La CEPAL prevé un crecimiento del 1,7% y nosotros un 1,2%.

-Se prevé alcanzar un incremento de inversión del 20% para llegar a 11,300 millones.

En realidad, son muchos los obstáculos para lograr alcanzar una reproducción simple en el 2019, para repetir el 1,2% de PIB.

El compañero ministro hace todo lo posible por estimularnos. Pero en realidad la situación es muy complicada. Alcanzar el 1,2% del PIB de nuevo en el 2019, será bastante difícil. Y no es cercano al 1,7% que pronostica CEPAL. En realidad, son unos cuantos cientos de millones de dólares menos los que lograríamos.

Entonces, sería estimulante que el ministro se propusiese los cambios posibles en nuestra política económica. Pienso que es por esa vía por donde debería venir la mejoría y las verdaderas esperanzas de crecer.

Si no cambiamos la política económica, no vamos a crecer. Creo que ni en el 1,2%, como está previsto. ¿De dónde vamos a lograr crecer si no es activando nuestras estancadas fuerzas productivas? ¿Si no logramos mover todo el dinero que entra por las remesas, el dinero que esta acumulado en manos de algunos sectores de la población; si no flexibilizamos el proceso de llegada de las inversiones, cobramos el máximo de las deudas que tenemos  en el exterior, limpiamos lo más posible las deudas internas, atacamos sin tregua el desvío de combustible, le hacemos una guerra sin cuartel a la corrupción, continuamos estimulando el trabajo por cuenta propia, movemos el ahorro interno y estimulamos la productividad? ¿De dónde va a salir el crecimiento que necesitamos si no hacemos todo eso que hemos sugerido?

Al mismo tiempo, tenemos de hacer una mejor zafra, producir más níquel y arañar lo más que podamos al bloqueo con iniciativas como la de la empresa para producir la vacuna contra el cáncer de pulmón.

No obstante, según pienso, el centro del problema está en mover nuestras fuerzas productivas y eso solo lo vamos a lograr, realmente, cuando la política económica se lo proponga con medidas concretas. Y no, precisamente, con las que nos han llevado al atolladero en que estamos aún metidos.

La Habana, 31 de diciembre del 2018

ECHAR A ANDAR


Jorge Gómez Barata

Sin desmentir sus logros, magníficos indicadores, y eficaces políticas sociales, especialmente en la salud y la educación, así como los ingentes esfuerzos gubernamentales, una crisis prolongada por un cuarto de siglo ha conducido a la economía cubana a una situación de estancamiento. En los últimos años el PIB apenas crece, lo cual se refleja en el deterioro de los niveles de consumo y confort. 

Semejante resultado obedece a dos razones básicas: el bloqueo de los Estados Unidos, cuyo carácter extraterritorial abarca a casi todo occidente, y lo obsoleto del modelo económico vigente en la Isla. Aunque se realizan acciones de denuncia y existen algunas medidas que pudieran adoptarse para contrarrestar el bloqueo, su final no depende de Cuba, sino de la mala voluntad de los Estados Unidos que, en lugar de aflojar el dogal, lo aprieta.

Lo que pudiera hacer Cuba es reformar a fondo y decididamente su modelo económico, que según se ha reconocido dejó de ser funcional, hecho corroborado por el presidente Raúl Castro cuando dijo: “Cambiamos o nos hundimos”.

A pesar de tales conclusiones, en el afán de preservar el socialismo en su diseño original, la dirección cubana ha confiado que una operación más eficiente del mismo modelo conducirá a mejores resultados productivos y económicos, cosa que tal vez pueda ocurrir, aunque no en la escala y con la celeridad necesaria.

Lo nuevo y que permite abrigar mayores esperanzas, es la sugerencia del presidente Miguel Díaz-Canel, que asoció el desempeño económico con una integración entre el sector estatal, la economía privada, y una asociación de ambas con la inversión extranjera, hecho que de concretarse pudiera mover, más o menos rápidamente, a la economía cubana hacia adelante y hacia arriba.

No obstante, la propuesta del presidente de fomentar la alianza e integración de la triada antes mencionada no es, por ahora, viable debido a las enormes asimetrías entre las empresas de propiedad social y el sector no estatal, lo cual debe ser resuelto, para lo que el estado, sin descuidar el control, desplace el acento hacia el apoyo a los sectores privados y cooperativos.

El camino más corto pudiera consistir en encoger el sector estatal en beneficio de las cooperativas, las micro, pequeñas y medianas empresas privadas, de modo que tales actores pudieran, en breves plazos, operar en escalas más significativas en los ámbitos industrial, agropecuario, de tecnología, inmobiliario, transporte de carga y cabotaje, pesca, construcciones, producción de materiales constructivos, y otros.

No existen impedimentos económicos, ideológicos, o políticos para que, mediante pagos adecuados y con facilidades, el estado otorgue licencias y franquicias, suscriba contratos de administración o transfiera la propiedad de pequeñas y medianas fábricas, talleres, comercios, vehículos, embarcaciones y otros a elementos privados o cooperativas.

Estos emprendedores, cuya prosperidad sería facilitada por el estado socialista, seguramente defenderían su estatus y, en caso de que muerdan la mano que les ofrece pan, las estructuras de poder pudieran utilizar sus capacidades para corregir las desviaciones puntuales sin afectar la concepción general. El millón de millonarios existentes en China no conspiran contra el socialismo, sino que conviven con él.

A los empresarios e inversionistas extranjeros, (pequeños, medianos y grandes), así como a agencias interesadas en promover el desarrollo, pudiera resultarle más viable asociarse con elementos privados y cooperativos que con el gobierno. La apuesta que en otros tiempos hubiera parecido una herejía, es ahora viable, aunque implica riesgos y requiere pericia y audacia. Los muros y los dogmas no protegen, sino que aíslan. Allá nos vemos.

La Habana, 03 de enero de 2019

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El presente artículo fue publicado por el diario ¡Por esto!

COMENTARIO DE DESPERTAR CON CUBA: SEIS PAÍSES LATINOAMERICANOS DECIDEN GOBIERNO


Por Guillermo Alvarado

RADIO HABANA CUBA  -  03-01-2019 

Sin la estridencia ni la repercusión de los comicios que tuvieron lugar el año pasado en los países más poblados y con la mayor economía regional, es decir Brasil y México, en 2019 serán seis naciones latinoamericanas las que elegirán a sus futuras autoridades, algunas de ellas en panoramas realmente complejos.

El calendario electoral comienza el 3 de febrero en El Salvador, donde el gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, está relegado a un tercer lugar en los sondeos de intención de voto a pesar de tener un candidato de altos quilates, como lo es el excanciller Hugo Martínez. Pareciera que dos períodos en el ejercicio de poder y muchos problemas pendientes de resolver, entre ellos la violencia, le están pasando la cuenta a la antigua organización guerrillera.

Tampoco las tiene todas consigo la conservadora Alianza Republicana Nacionalista, señalada por escándalos de corrupción que han tocado a sus principales figuras.

El favorito en las encuestas es el exalcalde de San Salvador, Nayib Bukele, antiguo miembro del FMLN y ahora candidato por una alianza considerada de derecha.

Continúan los comicios regionales en mayo en Panamá, donde la principal polémica es la eventual participación del expresidente Ricardo Martinelli, actualmente en prisión, que podría ser aspirante a la alcaldía de ciudad de Panamá.

En la nación canalera está como favorito por el momento Laurentino Cortizo, del Partido Revolucionario Democrático, fundado por Omar Torrijos.

En junio están convocados a las urnas los guatemaltecos para elegir al sustituto de Jimmy Morales, quien tocó fondo en la aprobación a su trabajo por señalamientos de corrupción e ineficacia. El desencanto de la población hacia los políticos es tal, que a seis meses de los comicios no hay un claro favorito entre las viejas figuras que buscan reciclarse. Si bien muchos se inclinan por la antigua fiscal, Thelma Aldana, ésta aún no ha confirmado si se lanzará al ruedo.

Sin duda alguna las elecciones más tranquilas del año tendrán lugar en Uruguay en el mes de octubre. A menos que ocurra una monumental sorpresa, el Frente Amplio continuará al frente de la nación, aunque no se ha decidido quién será al candidato para sustituir a José Mujica y Tabaré Vásquez, que se retiran de la política pública.

Otra cosa ocurrirá ese mismo mes en Argentina, que reeditará el enfrentamiento entre el partido Cambiemos, del presidente Mauricio Macri, y los seguidores de Cristina Fernández, de quien aún se ignora si podrá presentar su candidatura.

Macri va desgastado por la mala situación económica, la peor desde la gran crisis de 2001 que dio al traste con el gobierno de Fernando de la Rúa.

Octubre también será escenario en Bolivia de los comicios que bien pueden otorgar el cuarto período consecutivo en la presidencia a Evo Morales, quien tiene a su favor los grandes cambios sociales y económicos realizados en esa nación desde su arribo al poder en 2005.

La campaña aún no ha comenzado, pero estas elecciones se perfilan como las más reñidas para el Movimiento al Socialismo, el partido de Evo, que encara el reto con marcado optimismo.

Un grupo de congresistas demócratas está preparando el 'impeachment' de Trump


RT  -   4 ene 2019 11:19 GMT

Por su parte, la líder demócrata, Nancy Pelosi, alentó a los miembros del partido a esperar los resultados de la investigación de Mueller antes de que tomen decisiones respecto a la destitución del presidente.

El presidente estadounidense, Donald Trump, en Washington, EE.UU., el 3 de enero de 2019. Carlos Barria / Reuters

Varios miembros del Partido Demócrata, diputados de la Cámara de Representantes [Cámara Baja del Congreso] de EE.UU., han presentado este jueves —el primer día de sesión del nuevo Congreso— una serie de acusaciones contra el presidente del país, Donald Trump, con el objeto de poner en marcha su 'impeachment'. 

Brad Sherman, miembro de la Cámara Baja del Congreso, afirmó a través de su cuenta de Twitter que reintrodujo con el legislador Al Green los "artículos del 'impeachment' contra Donald Trump". "No he cambiado el texto de los artículos que introduje por primera vez en el 2017", señaló el congresista.

En su opinión, "la obstrucción de la Justicia" es el crimen "más claro y comprobable", que ha cometido el mandatario. En su artículo, publicado en The Huffington Post, el funcionario cita las declaraciones del entonces director del FBI, James Comey, que aseguró que Trump "le amenazó a fin de frenar la investigación del exasesor de Seguridad Nacional de Trump, Michael Flynn".

Por su parte, la congresista Rashida Tlaib publicó un artículo bajo el título 'Ahora es el momento de empezar el proceso de destitución contra el presidente Trump'. "El presidente Donald Trump es una amenaza directa y grave para nuestro país. Casi a diario ataca nuestra Constitución, nuestra democracia, el Estado de derecho y a la gente que está en este país", indicó. "Ya disponemos de las pruebas abrumadoras de que el presidente ha cometido delitos", precisó Tlaib y mencionó que, entre sus crímenes están el "abuso de poder y abuso de la confianza pública".

Al mismo tiempo, la líder demócrata Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., durante una entrevista este jueves con NBC News alentó a los miembros del partido a esperar los resultados de la investigación de Robert Mueller antes de que tomen algunas decisiones respecto a la destitución del presidente. "No debemos destituir por una razón política y no debemos evitar el 'impeachment' por una razón política", precisó.

No es el primer intento de la Cámara Baja del Congreso de destituir al mandatario estadounidense. En diciembre del 2017, la Cámara de Representantes de EE.UU. rechazó un proyecto de resolución para iniciar el 'impeachment' de Donald Trump. 58 representantes votaron a favor de la medida, mientras que 364 –entre ellos un número considerable de demócratas– se manifestaron en contra.