miércoles, 16 de enero de 2019

Cuatro soldados estadounidenses mueren y varios resultan heridos por la explosión en Manbij


RT  -   16 ene 2019 16:16 GMT

El grupo terrorista Estado Islámico ha reivindicado la autoría del atentado en esa localidad al norte de Siria, que ha dejado al menos quince personas fallecidas.



Cuatro soldados de EE.UU. han perdido la vida y otros tres permanecen heridos como resultado de la explosión de este miércoles en la ciudad siria de Manbij, según confirmó un oficial estadounidense citado por Reuters.

Previamente se había reportado la muerte de al menos quince personas a causa del estallido ocurrido en esta localidad en el norte de Siria. Otros reportes sin confirmar mencionan hasta una treintena de víctimas entre muertos y heridos.

La explosión fue reivindicada como un ataque terrorista por parte del Estado Islámico (EI), y tuvo lugar cerca de una patrulla de la coalición internacional liderada por EE.UU., en la proximidad de un restaurante donde se encontraban líderes del consejo militar local e invitados de una delegación sin nombrar.

El atentado fue perpetrado por un atacante con un chaleco suicida, según un sitio afiliado a la organización terrorista, y se produce un día después de que se reportara la liberación de una zona controlada por el EI al este del río Éufrates por parte de la coalición.

Según comunicó la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, el mandatario estadounidense Donald Trump se encuentra al tanto de la situación. "El presidente ha sido informado por completo y continuaremos monitoreando la situación actual en Siria", indicó la vocera.

Videos publicados en redes sociales mostraron a un aparente helicóptero de EE.UU. aterrizando en Manbij para presuntamente evacuar a los soldados heridos después de la explosión.
Manbij en la mira

El control sobre esta área, anteriormente ocupada por las posiciones del movimiento kurdo de las Unidades de Protección Popular (YPG), fue asumido a finales del año pasado por el Ejército sirio, que en diciembre de 2018 hizo entrada en Manbij, alzando la bandera nacional sobre la ciudad.

Las tropas gubernamentales fueron invitadas por las propias milicias de las YPG, que habían expresado preocupación por la recientemente anunciada retirada de los cerca de 2.000 soldados estadounidensesdesplegados en Siria.

Turquía había prometido lanzar una ofensiva contra las YPG en territorio sirio al este del río Éufrates incluso si la retirada de las tropas de EE.UU. se retrasa. El grupo armado kurdo es considerado por Ankara como terrorista.

Durante el atentado de este miércoles, tropas turcas acampaban cerca de la frontera con Siria preparadas para una potencial ofensiva sobre Manbij, según informa Yeni Safak.

"Hemos derrotado al EI"

En diciembre, al anunciar la retirada de tropas, el presidente Trump había proclamado una victoria sobre el EI en el país árabe. "Hemos derrotado al Estado Islámico en Siria, la única razón de nuestra presencia allí durante la Presidencia de Trump", declaró entonces el inquilino de la Casa Blanca.

Este lunes, el mandatario sostuvo una conversación telefónica con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, tras la que afirmó que hay un "gran potencial" para la cooperación con Ankara pese a que días atrás amenazó con "devastar económicamente" a Turquía si ataca a los kurdos.

Arrestan sin cargos a una presentadora de Press TV en EEUU


Marzie Hashemi, presentadora de la cadena Press TV

HISPANTV  -   miércoles, 16 de enero de 2019 10:51

Una presentadora de la cadena de noticias Press TV ha sido arrestada en Estados Unidos sin ninguna razón específica, informan medios iraníes.

La Policía estadounidense arrestó el domingo a Marzie Hashemi en el Aeropuerto Internacional de Saint Louis-Lambert, en la ciudad de San Luis (estado de Misuri), aunque no se han presentado cargos formales contra ella.

El Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés) trasladó a la presentadora a un centro de detención en Washington, la capital estadounidense.

La periodista de Press TV, nacida en Estados Unidos, había viajado al país norteamericano para visitar a su hermano enfermo y otros parientes. Los familiares no pudieron comunicarse con ella por más de 48 horas, razón por la que recientemente pudieron confirmar su detención.

A pesar de que no hay cargos contra ella, Hashemi informó a los miembros de la familia del maltrato al que es sometida en el centro de detención, denunciando que está siendo tratada como una “criminal”.

Los agentes estadounidenses le retiraron el velo (hiyab) por la fuerza y en contra de su voluntad y le negaron el acceso a alimentos “halal” (que siguen el rito islámico) solicitado por ella, ante la negativa solo ha pedido galletas y pan.

Diferentes activistas e internautas en las redes sociales, como Twitter, usando hashtags #FreeMarziehHashemi #Pray4MarziehHashemi han manifestado su repudio por el arresto de la presentadora y el maltrato que ha sufrido en el centro de detención.

“EE.UU. está acosando a los periodistas que no apoyan sus políticas fascistas”, escribe un usuario mientras otro tuiteaba: “El hecho de que las autoridades puedan detener a un ciudadano estadounidense inocente sin presentar cargo alguno en su contra es realmente aterrador”.

mnz/ktg/alg/msf

Agente de DEA se robó millones, según autoridades federales


Cubasí  -  AP  -  Martes, 15 Enero 2019 15:31

Un agente antinarcóticos conocido por sus gustos caros y por haber confiscado grandes cantidades de drogas fue implicado en una conspiración para lavar dinero que involucró a los carteles que debía combatir en Colombia.

José Irizarry, quien fuera un brillante agente de la DEA (siglas en inglés de la Administración de Control de Drogas), fue acusado de conspirar con un informante de esa agencia para lavar más de 7 millones de dólares producto de la venta ilícita de drogas, a veces usando una red clandestina conocida como el mercado negro cambiario, según cinco funcionarios o ex funcionarios policiales.

Las autoridades describieron el caso como una de las manchas más grandes en la historia de la DEA, una agencia que se ha visto sacudida por escándalos varias veces en los últimos años, y temen que haya comprometido operaciones encubiertas en Estados Unidos y Sudamérica.

La conspiración no solo habría enriquecido a Irizarry, sino que se cree que benefició a uno de los principales lavadores de dinero de América del Sur, que es pariente de la esposa colombiana de Irizarry, de acuerdo con los funcionarios, que hablaron con la Associated Press a condición de no ser identificados porque no estaban autorizados a comentar una investigación federal.

Las acusaciones conmocionaron la DEA y enfocaron la atención nuevamente en la oficina de la agencia en Colombia, que ha vivido tiempos turbulentos en años recientes. La división padeció fuertes luchas internas y cambios de liderazgo mientras lidiaba con una producción récord de cocaína.

Algunos de los detalles salieron a la luz en un caso federal que se ventila en Tampa, Florida, en el que un ex informante de la DEA, Gustavo Yabrudi, que tiene nacionalidad venezolana y estadounidense, se declaró hace poco culpable de lavado de dinero. En ese caso se alude a un “co-conspirador 3”, un sospechoso que no se identifica, pero que en realidad es Irizarry, según los cinco funcionarios.

No se sabe dónde vive Irizarry, quien tiene 44 años, ni si ha sido acusado de algo. Reiterados mensajes dejados en un teléfono celular que según las autoridades pertenece a Irizarry no fueron respondidos.

Chad Van Horn, un abogado de Miami que representa a Irizarry en un caso de bancarrota, declaró que no tenía nada que decir ni podía ayudar a ubicarlo. Barry Wax, abogado de Miami que ha representado a Irizarry, no devolvió llamadas ni correos electrónicos pidiendo comentarios.

Una portavoz de la DEA dijo que Irizarry renunció a la agencia cuando fue trasladado de Colombia a Washington en el 2017, pero desistió de dar más información.

Cuando la noticia del escándalo llegó a Washington el año pasado, el FBI y el Departamento de Justicia despacharon investigadores a Colombia, temerosos de que los informantes ya no confíen en la DEA, según funcionarios.

El caso plantea nuevos interrogantes en torno a los métodos de selección de agentes especiales de la DEA. Irizarry fue contratado a pesar de que un detector de mentiras indicó que podría estar dando respuestas engañosas, de acuerdo con tres funcionarios.

Hubo otras señales de alarma. En el 2010 Irizarry se declaró en bancarrota con deudas del orden de los 500.000 dólares, pero de todos modos se le permitió que manejase transacciones financieras para la DEA.

Antes de ser pillado, Irizarry había sido un agente modelo, según los funcionarios informantes, y recibido elogios de sus superiores. Basado en Miami, consiguió un permiso especial para crear una operación clandestina para mandar dinero y mercancía de contrabando a Colombia en nombre de sospechosos de narcotráfico usando empresas ficticias, cuentas bancarias pantalla y mensajeros.

Sus investigaciones generaron numerosos arrestos de traficantes y le valieron un traslado a un codiciado puesto en Cartagena, donde siguió sumando éxitos resonantes.

“Era la superestrella que todos quieren ser”, expresó un ex funcionario.

Pero sin que supiera su jefe, Irizarry y Yabrudi, un viejo informante, supuestamente habían abierto una cuenta bancaria en la que depositaban dinero de una creciente red de contactos con delincuentes que querían enviar el producto de la venta de drogas a Colombia, según las autoridades. A veces los fondos fueron usados para comprar aparatos electrónicos, ropa y otros bienes que eran exportados a Colombia para ser vendidos y pagarles a los traficantes locales.

Los fiscales afirman que en una sola cuenta circularon 7 millones de dólares a lo largo de seis años. Al declararse culpable, Yabrudi admitió haber retirado dinero de esa cuenta y haberle hecho pagos a su cómplice de la DEA no identificado --Irizarry, según los funcionarios-- y a otras cuentas que él controlaba.

“Ninguno de estos depósitos, ni el uso que se le dio a los fondos, era para operaciones de la DEA aprobadas oficialmente”, señalaron los fiscales en su presentación.

Agregó que Yabrudi sabía que los fondos eran producto de la venta de drogas y que su cómplice había estado “actuando al margen de su autoridad” como agente de la DEA.

El abogado de Yabrudi, Leonardo Concepción, declinó comentar el caso, pero dijo que “involucraba una corrupción grave de parte de un agente de la DEA”.

A veces Irizarry falsificó órdenes de confiscación de la DEA o cartas de bancos para quedarse con parte del dinero, indicaron los funcionarios. Dadas las grandes sumas que lavaba a diario, sus clientes del bajo mundo no sospecharon nada y atribuían las pérdidas al juego del gato y el ratón que libraban con las autoridades federales.

Irizarry exhibió los gustos ostentosos típicos de los traficantes que debía combatir. A diferencia de la mayoría de los agentes que viven de un sueldo del gobierno y que tienen asignaciones temporales, Irizarry se compró una casa y un Land Rover en Cartagena. Viajó en primera clase a Europa con maletas de Louis Vuitton y un reloj de oro de Hublot, de acuerdo con un funcionario.

Organizó grandes fiestas en yates con prostitutas en bikinis, a las que asistieron otros agentes y al menos un supervisor, violando las reglas de la DEA, según un funcionario que fue a una de esas fiestas. La DEA prohibió esas fiestas después de un escándalo del 2015 que derivó en el retiro del jefe de la DEA de entonces.

Los investigadores tratan de determinar asimismo si los arrestos y confiscaciones que tanta fama dieron a Irizarry fueron producto de su colaboración con la mafia, indicaron los funcionarios. Su segunda esposa, Nathalia Gómez, está emparentada con Diego Marín, a quien las autoridades estadounidenses y colombianas describen como uno de los principales sospechosos de lavado de dinero de la última década.

Las autoridades creen que Marín es el rey del contrabando en Colombia e importa contenedores llenos de aparatos electrónicos y ropa adquiridos con dólares del narcotráfico que son vendidos en mercados callejeros que ofrecen artículos de contrabando a bajos precios.

Marín fue detenido en 1993 bajo sospecha de esconder dinero de las drogas dirigido al cartel de Cali en electrodomésticos. Pero nunca fue acusado y desde entonces evitó ser enjuiciado gracias a las relaciones que estableció a lo largo de décadas de trabajo como informante de numerosas agencias policiales estadounidenses, señalaron los funcionarios.

Funcionarios actuales y ex funcionarios policiales sospechan que Irizarry delataba a los rivales de Marín.

Llamadas y mensajes de texto enviados a la esposa de Irizarry pidiendo comentarios de Marín, que es familiar de ella, no tuvieron respuesta, lo mismo que numerosas llamadas y correos electrónicos al abogado de Marín en Miami, David Macey.

La estantería se le vino abajo a Irizarry cuando fue pillado robándole a informantes de la policía e interfiriendo en actividades policiales legítimas. Uno de los pasos en falso que dio fue una transferencia bancaria d 87.000 dólares dirigida a un traficante de Cali que desapareció misteriosamente. Irizarry no sabía que el traficante era informante de una fuerza de tareas de Miami-Dade abocada a combatir el lavado de dinero. Esos agentes alertaron al Departamento de Justicia, lo que dio paso al arresto de Yabrudi el año pasado.

Por esa misma época, indicaron los funcionarios policiales, un agente del Servicio de Rentas Internas alertó a la DEA sobre una llamada sospechosa que hizo Irizarry al tratar de anular la confiscación de un contenedor con productos comerciales. Posteriormente, dijeron los funcionarios, se supo que también había estado falsificando documentos de la DEA usados para pagar a los informantes, quedándose él con el dinero.

'El Chapo' pagó sobornos a Enrique Peña y Felipe Calderón: testigo


La Jornada - David Brooks, corresponsal | Miércoles, 16 de enero de 2019

Enrique Peña Nieto en imagen de archivo. Foto José Núñez

Nueva York. El cártel de Sinaloa entregó 100 millones de dólares al entonces presidente electo Enrique Peña Nieto después de ayudar a financiar su campaña electoral en 2012 con maletas de efectivo, y anteriormente realizó pagos al entonces mandatario Felipe Calderón mediante los capos Beltrán Leyva; además El Chapo pagó a fuerzas especiales del ejército para matar a sus viejos aliados, declaró un ex socio e íntimo colaborador del acusado en su juicio en un tribunal federal en Brooklyn.

El presunto financiamiento del cártel a la campaña presidencial de Peña Nieto aparentemente incluía la participación del estratega electoral J.J. Rendón, y existen fotos de las maletas repletas de efectivo entregadas para la campaña enviadas por una asistente del testigo, reveló el testigo.

Alexander Cifuentes Villa, quien es presentado aquí como un socio y operador clave de El Chapo quien incluso vivió con él en la sierra de Sinaloa unos meses, divulgó la información sobre los sobornos que, según él, llegaron hasta el supremo nivel político mexicano durante su contra interrogatorio por uno de los abogados de la defensa de Guzmán Loera.

Preguntado sobre si en una reunión que tuvo con fiscales estadunidenses en febrero de 2014 él había informado que Peña Nieto pidió a Guzmán 250 millones de dólares, Cifuentes respondió “sí señor”, agregando que “Joaquín” le había dicho que “los 250 millones de dólares fueron pedidos a Joaquín Guzmán Loera y al Mayo Zambada [el otro líder del cártel de Sinaloa, Ismael Zambada García]”.

Sin embargo, El Chapo aparentemente decidió enviar sólo 100 millones de dólares al presidente electo en octubre de 2012, el cual fue entregado en la Ciudad de México por una tal “comadre María”.

Cifuentes aclaró que podría estar un poco confundido sobre las cifras exactas de este pago.

El abogado de Guzmán Loera -uno de tres- quien dirigía el interrogatorio, Jeffrey Lichtman, subrayó que Cifuentes había contado lo de este soborno en repetidas ocasiones en sus reuniones con fiscales estadunidenses, empezando en 2014, y de nuevo en abril de 2016, en 2017 y otras más en 2018.

En estas sesiones, reveló Lichtman, Cifuentes también habló sobre su asistente personal Andrea Vélez Fernández, y le preguntó, si había dicho que “Andrea Fernández y el asesor político J.J. Rendón ayudaron a Peña Nieto en su campaña” y que Vélez Fernández “le envío a usted fotos de maletas llenas de dinero en efectivo” para la campaña de Peña Nieto, a todo lo cual Cifuentes afirmó que sí, después de aclarar que las fotos fueron tomadas en una oficina en la Ciudad de México.

Cifuentes también confirmó que El Chapo le había dicho que ya como presidente, Peña Nieto lo había contactado para decirle que ya no tenía que seguir escondido. Preguntado sobre si la presidencia deseaba trabajar con Guzmán Loera, Cifuentes respondió: “me imagino que sí”.

El abogado defensor también guió al testigo a abordar otros asuntos de corrupción en México, incluso sobre otro presidente. Citando sus declaraciones a fiscales en 2016, Lichtman le preguntó a Cifuentes si se recordaba que le dijo a las autoridades “que la organización de los Beltrán Leyva pagaban al presidente Calderón para darles protección en su guerra contra El Chapo Guzmán”.

El testigo respondió que no recordaba si los pagos eran al presidente o al ejército. Pero sí recordaba que el cártel de Sinaloa le pagaba al ejército mexicano para ayudarlo en su guerra contra los Beltrán Leyva, y que había un “capi” de las fuerzas especiales”, y que sabía que en dos o tres ocasiones se le pagó a ese “capi” entre 10 a 12 millones de dólares para ese propósito.

Al mismo tiempo, Cifuentes reveló que junto con su ahora ex esposa Angie San Clemente, importaban cocaína de Argentina a México por avión, y que a elementos de la Policía Federal se les pagaba para recoger las maletas de droga y hasta ayudarlos en vender el producto.

No se presentaron pruebas u otros testigos que corroboran las declaraciones explosivas de Cifuentes.

Sin embargo, el colombiano está declarando bajo juramento como testigo cooperante de la fiscalía a cambio de una posible reducción de la condena de cárcel que le espera después de haberse declarado culpable de cargos por narcotráfico. Cualquier declaración falsa del testigo anularía su acuerdo con el gobierno y enfrentaría el castigo máximo que en su caso sería de cadena perpetua.

Cifuentes continuará en el banquillo de los testigos este miércoles, y será seguido por otros en el desfile de los ex socios y colaboradores de El Chapo y los que lo han perseguido, siempre nutriendo el suspenso en torno a las próximas revelaciones, incluyendo más de los secretos sobre México que están ahora en manos de las autoridades estadunidenses.