viernes, 18 de enero de 2019

"Destrucción de la OTAN": Trump evaluaría abandonar la Alianza, pero ¿quién se beneficiará de esto?


RT  -   18 ene 2019 09:34 GMT

El presidente de EE.UU. planteó varias veces adoptar la medida en cuestión durante el año pasado, informaron funcionarios de su administración.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, durante una reunión de la OTAN en Bruselas, Bélgica, el 12 de julio de 2018. Reinhard Krause / Reuters

El presidente estadounidense Donald Trump planea que su país abandone la OTAN, reportó esta semana el diario The New York Times, citando a unos funcionarios del Gobierno federal.

Las fuentes señalaron al periódico que el mandatario consideraba "un paso equivalente a la destrucción de la OTAN: la retirada de Estados Unidos" de la Alianza y durante el año pasado varias veces planeó adoptar esa medida. Además, aseguraron que el presidente declaraba que la OTAN no tiene sentido y representa una carga para el país.

La medida podría ser causada por motivos financieros y la insatisfacción de Trump con los pagos de la Unión Europea para proveer seguridad al bloque. Durante el mandato de Trump, la cuestión del gasto militar se ha convertido en un tema de discordia entre el país norteamericano y el resto de componentes de la Alianza Atlántica. El pasado julio, el mandatario afirmó que "EE.UU. gasta mucho más en la OTAN que cualquier otro país", diciendo que esto "no es justo ni aceptable".

Antes de la cumbre de la OTAN, que se celebró los días 11 y 12 de julio en Bruselas (Bélgica), Trump, cuyo país destina alrededor del 4% de su PIB a los gastos de defensa del bloque militar, enviócartas a varios líderes de la UE en las que recordó la necesidad de aumentar sus pagos.

¿Un regalo para Rusia o Alemania?

En el contexto de la posible salida del bloque, Michèle A. Flournoy, subsecretaria de Defensa durante la administración de Barack Obama, afirmó que la salida de la Alianza "sería una de las cosas más perjudiciales que un presidente podría hacer para los intereses de EE.UU.".

Flournoy compartió su opinión sobre la posible decisión de Trump con The New York Times y destacó que la idea de abandonar la OTAN sería muy beneficiosa para Rusia. La salida de la Alianza "sería el mayor éxito con el que Vladímir Putin podría soñar", indicó. El tono de sus afirmaciones coincide con las de James Stavridis, ex alto mando militar retirado de EE.UU. y la OTAN, que subrayó que "incluso discutir la idea" "sería el regalo del siglo" para Putin. Al mismo tiempo, en el portal Vox apareció un artículo, en cuyo titular se puede leer que la retirada de Estados Unidos de la Alianza "sería genial para Rusia".

Sin embargo, Chicago Tribune remarcó en una de sus publicaciones que "el problema del siglo XXI para la OTAN" no es EE.UU., ni siquiera Rusia, sino Alemania. Como ejemplos de las actividades que amenazan a la Alianza por parte de ese país europeo, se mencionan los intentos de Berlín de "dictar la política migratoria para la Unión Europea" y "las duras condiciones en que el Reino Unido puede salir" de la UE, así como el rechazo de la locomotora económica europea de destinar a la defensa del bloque el 2% de su PIB, cifra establecida por un acuerdo suscrito en el 2014 por los miembros de la OTAN. En lugar de ello, Alemania gasta solo el 1,2% de su PIB.

¿Causará el 'impeachment'?

Por su parte, Jackie Speier, integrante de la Cámara de Representantes, afirmó a la CNN que la decisión sobre la salida de Estados Unidos puede llevar al 'impeachment' de Trump. "Creo que ese acto sería tan destructivo para nuestro país y para nuestra capacidad de proteger la seguridad nacional de cada americano que sería el motivo para algún esfuerzo profundo, sea el 'impeachment' o la Vigesimoquinta Enmienda" de la Constitución, que permite que un presidente sea revocado si es considerado mentalmente imposibilitado e "incapaz de cumplir con los poderes y deberes de su cargo", precisó.

El presidente "no puede hacer eso a este país", afirmó, añadiendo que no cree que pueda hacerlo sin la ratificación del Senado".

A pesar de los rumores, Donald Trump aseguró este jueves que EE.UU. mantendrá su apoyo a la Alianza Atlántica, pero enfatizó la necesidad de que los demás países miembros incrementen su participación financiera dentro de la organización. "Insistiremos en una justa repartición de la carga con los aliados. Lo dejé claro: estamos protegiendo a muchos países ricos", aseveró el mandatario en el Pentágono.

LA DEMONIZACIÓN DE RUSIA POR ESTADOS UNIDOS


Por Manuel E. Yepe

En la Guerra Fría original había cierto equilibrio entre las partes en pugna, lo que llevaba a observadores independientes a pensar que los soviéticos, diezmados por la Segunda Guerra Mundial, tenían un interés tan marcado por la paz que Washington podría lograr, sin demasiadas concesiones, un acuerdo ventajoso para Occidente que evitara la posibilidad de una guerra nuclear.

No obstante, la diplomacia y la propaganda de Estados Unidos se habían embarcado tanto en una campaña por la demonización de Rusia que – aunque se había debilitado bastante a raíz de la disolución de la Unión Soviética- en tiempos muy recientes ésta se había intensificado por el odio visceral de los partidarios demócratas hacia Trump a raíz de la humillante derrota infligida por éste a Hillary Clinton en los recientes comicios presidenciales de 2016.

Los líderes del partido demócrata atribuyeron la derrota de Hillary Clinton a la intromisión de Vladimir Putin en los comicios estadounidenses, argumento justificativo para consumo de la militancia  demócrata por lo vergonzosa que resultó para ellos su descalabro ante un contrincante “menor” como era Donald Trump, considerado entonces un advenedizo en la “política mayor”.

El periodista irlandés Bryan MacDonald analizó en un artículo de opinión  de reciente publicación, la carrera presidencial de Vladímir Putin y los motivos de su creciente popularidad en Rusia. En primer lugar, consideraba que su victoria en las elecciones más recientes había sido impulsada involuntariamente por Occidente. Los líderes occidentales y los formadores de opinión de Washington creían que las sanciones y la presión económica alentarían a los rusos a volverse en contra de Putin. Pero no podrían haber estado más equivocados.

Al respecto, Alexey Pushkov, representante del Consejo de la Federación rusa apunta que: “La demonización occidental de Putin ha tenido un efecto contrario en Rusia: los ciudadanos se han unido en torno a su figura cumbre de una manera sin precedentes. Y los resultados de las elecciones así lo confirman”.

Se recuerda que en los años 2011 y 2012 hubo en Moscú manifestaciones en contra del presidente Putin organizadas por un  grupo que fue bautizado como la "elite moscovita". Corresponsales occidentales de prensa acreditados en la capital rusa, con escaso conocimiento sobre la situación en el resto del país, hicieron creer a sus lectores y/o espectadores que algo sustancial se movía, cuando la realidad era mucho menos dramática.

Aunque el Kremlin sospechó entonces de una interferencia de la entonces Secretaria de Estado estadounidense (Hillary Clinton), su influencia en estas marchas había sido realmente muy escasa.

Bien distinto fue lo ocurrido en 2013 y 2014 en Ucrania, cuando EEUU intervino abiertamente en apoyo a las protestas callejeras contra el Gobierno ruso.

Otro elemento ilustrativo de esta situación fue la campaña de ataques padecida por Rusia en relación con el caso del ex doble agente Serguei Skripal. Según palabras de Andrej Kondrashov, portavoz de la campaña electoral de Putin en Moscú: "La participación de electores fue entre un ocho y un diez por ciento superior a lo que esperábamos, gracias a que el Reino Unido, pretendiendo lo contrario, nos presionó justo en el momento preciso en que debíamos movilizarnos para ejercer el voto.”

Kondrashov, irónicamente, agradeció al Gobierno británico por ello.

Las acusaciones que profirió Londres contra Moscú en relación al envenenamiento del ex doble agente Skripal favorecieron el aumento de la participación electoral en los comicios presidenciales del domingo 18 de marzo de 2018, en Moscú.

El portavoz dijo que la alta asistencia a las urnas no era más que una prueba del modo de actuar del pueblo ruso cuando se acusa a su país "en voz alta y sin pruebas". La disputa en torno al asesinato con gas venenoso del agente Serguei Skripal aumentó la participación electoral en varios puntos porcentuales, según el vocero. Al término de la jornada, Putin fue amplio ganador de la contienda.

Los rusos están plenamente conscientes de que las campañas que se crean contra su país y la demonización de su presidente requieren de una respuesta firme de la ciudadanía que apoya en general el estatus de Crimea y está resentida por la histeria anti rusa de Occidente. De hecho, es precisamente esta imagen negativa de Rusia que se difunde en Occidente lo que ha determinado los continuos éxitos electorales de Putin en diversas consultas comiciales.

Es más que evidente hace muchos años que la política exterior de Estados Unidos debía extraer lecciones de estos procedimientos que han demostrado sobradamente su carácter contraproducente en otras partes del mundo. Ejemplo extremo de ello es la política de cerco genocida contra Cuba durante 60 años, rechazada de manera prácticamente unánime por la comunidad mundial de naciones.

La Habana, Enero 17 de 2019

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.