martes, 29 de enero de 2019

UN HALCON CON LAS ALAS ROTAS


Jorge Gómez Barata

A Eliott Abrams no le interesa fortalecer la democracia en Venezuela ni en ningún otro lugar, su tarea es derrocar a Nicolás Maduro y colocar en Miraflores a Juan Guaidó. De concretar el enroque cambiaría a un presidente electo, que no es perfecto, por un fantoche que tampoco lo es, asumiendo el riesgo de provocar una guerra civil que colombianice para siempre a Venezuela.

Si alguien quisiera restaurar la democracia en algún país latinoamericano no debería encomendar la faena a Eliott Abrams, el viejo halcón al que le quebraron las alas en el escándalo Irán-Contras no es apto para la tarea, no sabría cómo hacerlo y además no quiere; su fuerte son las conspiraciones y las guerras sucias, gestión que lo llevó a mentirle al Congreso de su país y le valió una condena de prisión.

Abrams vino al mundo en la ciudad de Nueva York en 1948, en el seno de una familia judía. Debutó en política en 1975 como asistente de senadores en campaña hasta 1979 cuando se hizo republicano para apoyar a Ronald Reagan, quien lo nombró subsecretario de Estado para Derechos Humanos y Asuntos Humanitarios y más tarde, para Asuntos Interamericanos.

En 1979, la guerrilla del Frente Sandinista derrocó a la dictadura de Anastasio Somoza. Desde ese momento, Estados Unidos apoyó a la contrarrevolución, cosa que se incrementó con la llegada al poder de Ronald Reagan en 1980 y que, en 1986 el Congreso de los Estados Unidos prohibió totalmente.

Para evadir la prohibición, se concibió una operación triangular que consistió en vender armas a Irán de forma clandestina y destinar ese dinero para apoyar la contrarrevolución nicaragüense. La operación que aportó unos 50 millones de dólares fue concebida y dirigida por el coronel Oliver North, integrante del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos adscrito a la Casa Blanca.

La maniobra, una de las más sucias en toda la historia política estadounidense, se conoció cuando en octubre de 1986 el ejército sandinista derribó un avión pilotado por el norteamericano Eugene Hasenfus, con armas para la contrarrevolución nicaragüense. El 3 de noviembre, la prensa reveló la operación y el 25 el presidente Reagan reconoció la participación de miembros de su administración en los hechos, lo cual motivó la creación por el Senado de una comisión de investigación.

La investigación reveló que, además del contrabando de armas para Irán, los funcionarios se habían involucrado en el tráfico de drogas, incluso para ser consumidas en territorio estadounidense. En aquel proceso fue condenado Eliott Abrams, quien además de su involucramiento, bajo juramento, mintió al Congreso de su país, cosa zanjada por el indulto de George Bush (padre).

Reciclar este nefasto personaje como antes ocurrió con John Bolton y creer que puede aportar algo a la solución de un problema de la trascendencia y complejidad de la Revolución Bolivariana, es una tragedia mayor que el problema que pretenden resolver. Se trata de la confesión de que Estados Unidos retoma épocas imperiales y sórdidas maniobras que deberían haber sido trascendidas. Allá nos vemos. 

La Habana, 29 de enero de 2019

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 *Este artículo fue escrito para el diario mexicano ¡Por Esto!

Secretario de Defensa de EE.UU.: "No hablamos con Bolton sobre el despliegue de 5.000 soldados en Colombia"


RT  -   29 ene 2019 16:34 GMT

Por otra parte, Patrick Michael Shanahan no quiso ofrecer ningún comentario sobre un posible envío de militares estadounidenses al mencionado país latinoamericano.

Imagen ilustrativa. William Fernando Martinez / AP

El secretario interino de Defensa de EE.UU., Patrick Michael Shanahan, ha anunciado ante los periodistas este martes que no había discutido con el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, ningún plan para desplegar 5.000 soldados estadounidenses en Colombia debido a la actual situación en Venezuela.

"No he discutido eso con el secretario Bolton", ha aseverado Shanahan, respondiendo a la pregunta sobre el apunte de "5.000 tropas a Colombia", que apareció en un cuaderno de notas de Bolton durante la rueda de prensa para anunciar las medidas coercitivas unilaterales de EE.UU. en contra de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).

Por otra parte, el jefe interino del Pentágono no quiso ofrecer ningún comentario cuando le preguntaron si descartaba un posible envío de militares estadounidenses al mencionado país latinoamericano. "Sin comentarios", concluyó.

"Se desconoce el alcance"

Este lunes, el canciller de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, afirmó que desconocía el alcance del apunte de "5.000 tropas a Colombia" del cuaderno de notas de Bolton. 

"Se desconoce el alcance y la razón de dicha anotación", dijo Holmes Trujillo en una breve declaración a los medios, en la que ratificó que Colombia "seguirá actuando política y diplomáticamente" para que haya "un proceso electoral" en Venezuela.

Holmes también enfatizó que Bogotá mantendrá su reconocimiento al jefe de la Asamblea Nacional (AN), Juan Guaidó, como "presidente encargado" de Venezuela y seguirá dialogando de forma permanente con los EE.UU., "sobre todos los temas de interés común" en el ámbito bilateral, hemisférico y global.

La Fiscalía de Venezuela pide al Tribunal Supremo que se prohíba a Guaidó salir del país y congelar sus cuentas


RT  -   29 ene 2019 17:14 GMT

Tarek Wiliam Saab ha solicitado al máximo tribunal medidas cautelares sobre el autoproclamado "presidente encargado" de Venezuela.

El fiscal venezolano Tarek William Saab llega a la Corte Suprema de Justicia de Caracas, el 29 de enero de 2019 / Federico Parra / AFP

El fiscal general venezolano, Tarek William Saab, informó que el Ministerio Público iniciará una "investigación preliminar" al diputado de la Asamblea Nacional (AN) Juan Guaidó, quien se autoproclamó como "presidente encargado" el pasado 23 de enero.

William Saab informó que pedirá al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que imponga a Guaidó las siguientes medidas cautelares:

Prohibir su salida del país.

Enajenar y gravar sus bienes muebles e inmuebles.

Bloquear sus cuentas bancarias.

El titular del MP explicó que, a partir del 22 de enero, se suscitaron hechos violentos en el país, pronunciamientos de gobiernos extranjeros y el congelamiento de activos de Venezuela en el exterior, "lo que implicaría la comisión de delitos graves que atentan contra el orden constitucional".

El jurista expuso que solicita estas medidas cautelares "tienen basamento legal y constitucional" para desarrollar una investigación y "recabar elementos que permitan detener estos actos que han dañado la paz".

Este martes, el departamento de Estado de EE.UU. certificó la autoridad Guaidó para "recibir y controlar ciertos activos" del país suramericano en los bancos del territorio estadounidense. Previamente, el autoproclamado "presidente encargado" había ordenado la toma "progresiva y ordenada" de los activos de Venezuela en el exterior.

Estas medidas se unen a las sanciones, anunciadas el pasado lunes por Washington, contra Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), del congelamiento de unos 7.000 millones de dólares en activos de esa compañía estatal venezolana además de una pérdida estimada de 11.000 millones de dólares de sus exportaciones durante los próximos años.

Petición previa del Tribunal Supremo

Recientemente, el presidente de la Sala Constitucional del TSJ, Juan José Mendoza, pidió al MP "determinar las responsabilidades" de los miembros de la AN en desacato debido a que existe una "objetiva materialización de conductas delictivas" por parte de la directiva del Parlamento que promovió un acuerdo para declarar la "usurpación" de la presidencia por parte de Maduro, que "violentan la Constitución”, según la mencionada sala.

El diputado Guaidó, aduciendo una "falta absoluta y "usurpación del cargo", por parte del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, elegido en elecciones presidenciales el pasado 20 de mayo con el 67,8% del total de los votos, se autoproclamó como "encargado del Ejecutivo". Inmediatamente fue reconocido por EE.UU., por los gobiernos de algunos países europeos y por la mayoría de los países miembros del Grupo de Lima.

El pasado domingo, el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., John Bolton, aseguró que la Casa Blanca tendría una "respuesta significativa" si existiera violencia o intimidación contra el diputado opositor o los diplomáticos estadounidenses que se encuentra en el país suramericano.

PLANES DE EEUU CONTRA CARACAS SON PEORES


Por Manuel E. Yepe

“Contrariamente a lo que creen los venezolanos, el objetivo de Estados Unidos no es derrocar al ‎presidente Maduro sino aplicar en la Cuenca del Caribe la doctrina Rumsfeld-Cebrowski y destruir las  ‎ estructuras estatales en los países de la región. Ello exige eliminar a Nicolás Maduro, pero también a Juan Guaidó”.

‎Así lo ve el francés Thierry Meyssan, presidente fundador de la Red Voltaire radicada en Damasco y brillante especialista en temas del Medio Oriente.

Este esquema ya fue usado en 2011 para hacer aparecer los incidentes internos que tenían lugar en Siria ‎ como una agresión externa perpetrada por un ejército de mercenarios. En ‎el caso de Venezuela, la Organización de Estados Americanos (OEA) – conocida en el mundo como ministerio de colonias yanqui, cuyo secretario general ‎reconoció inmediatamente a Guaidó como presidente– asumió el papel que tuvo la Liga Árabe‎ en el ‎caso de Siria. El papel de los supuestos Amigos de Siria (que en realidad lo eran de Washington) fue desempeñado por el Grupo de Lima, igualmente bajo control de Estados Unidos.

Burhan Ghalioun, un viejo colaborador de la ‎estadounidense NED,  hizo el papel de jefe de la oposición en Siria. Pronto fue reemplazado por otro personajillo, a su vez fue sustituido por otro, ‎luego por otro y por otro más, tantas veces que ya nadie recuerda su nombre. Puede pronosticarse que Juan Guaidó será desechado ‎rápidamente de la misma manera. ‎ Pero el esquema sirio de Estados Unidos funcionó sólo en parte en Venezuela. En primer lugar porque Rusia y China se le opusieron en el Consejo de Seguridad de la ONU ‎reiteradamente. En segundo lugar, porque el pueblo sirio ‎apoyó a su gobierno y dio pruebas de excepcional resistencia. Y, finalmente, porque ‎Rusia logró respaldar y equipar a tiempo al Ejército Árabe Sirio en su enfrentamiento a la OTAN y los mercenarios extranjeros.

‎Se conoce que Washington, a sabiendas de que el Pentágono no podrá seguir utilizando a los yihadistas para debilitar al Estado ‎sirio, se propone poner ahora el caso sirio en manos de su Departamento del Tesoro, ‎ que a su vez hará todo lo posible por impedir la reconstrucción del país y del Estado sirios. ‎ Se pretende que el autoproclamado presidente interino Guaidó pueda encabezar una ‎administración paralela que centre su objetivo en obtener el dinero del petróleo en varios litigios; “resuelva” el diferendo territorial con Guyana; negocie “satisfactoriamente” la cuestión de los refugiados; “coincida” con Washington en todos los asuntos de política exterior y haga encarcelar en Estados Unidos a los dirigentes ‎chavistas venezolanos con diversos pretextos.‎ A partir de la experiencia de los últimos ocho años en el Medio ‎Oriente, no se puede comparar lo que sucede en Venezuela con lo ocurrido en Chile en 1973. ‎ Estados Unidos trataba entonces de controlar las Américas y cerrar el paso a ‎toda forma de influencia soviética. Quería explotar las riquezas naturales de aquella parte del ‎mundo dejando el menor control posible en manos de gobiernos nacionales… al menor costo dable. ‎ Hoy, contrariamente, Estados Unidos se obstina en considerar unipolar al mundo. No tiene amigos ni enemigos. Según su visión, toda población integrada a la ‎economía globalizada o que viva en un territorio que contenga recursos naturales que Estados Unidos quiera controlar (no necesariamente explotar de inmediato), tales recursos deben estar bajo control compartido del Pentágono de las naciones donde se encuentran.

De ahí que, Washington trate de impedir el funcionamiento adecuado de las estructuras ‎estatales de esos países.

“‎Es posible que Juan Guaidó se crea realmente capaz de resolver la crisis y servir a su país ‎autoproclamándose presidente interino. Pero en realidad sería todo lo contrario porque se crearía ‎una situación semejante a una guerra civil. Él, o sus sucesores, pedirán ayuda a ‎Brasil, Guyana y Colombia, que desplegarán fuerzas “de paz” con apoyo de Israel, Reino Unido ‎y EEUU. Y la violencia continuaría hasta que ciudades enteras estén en ruinas.

“No importa que el gobierno de Venezuela sea bolivariano o  liberal, que sus relaciones con ‎Washington sean buenas o no. El objetivo no es lograr un “cambio de régimen” como en Siria, sino debilitar ‎el Estado lo más posible. Ese proceso comenzaría en Venezuela para extenderse de inmediato ‎a otros países de la región -como Nicaragua- hasta que no quede verdadero poder político alguno en el ‎conjunto de esa región”, predice Thierry Meyssen. ‎ Esta situación es muy clara para numerosos árabes cuyos países ya cayeron en esa trampa. ‎Pero, por el momento, no parece verse con suficiente claridad en Latinoamérica, advierte el experto. ‎ “Por supuesto, también es posible que los venezolanos tomen conciencia de la manipulación, dejen ‎de lado sus divisiones y salven a su país”, concluye Meyssen.

La Habana, Enero 28 de 2019

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.